EL SEXO Y TU
TEOTL TIZTLI
Hola nuevamente amigos lectores de puntoporpunto.com, ahora hablaremos de lo que en la antigüedad era conocido como un tabú, incluso como algo prohibido para la mujer, es decir, sentir un orgasmo verdadero, incluso manifestarlo.
Afortunadamente hoy en día ha cambiado la percepción de la respuesta sexual humana integral, donde la mujer tiene la misma participación que el hombre.
El problema durante muchos años ha sido el desconocimiento de la sexualidad femenina por los especialistas y por las propias mujeres, que culturalmente no habían sido educadas en el placer propio y en la autoexploración de su cuerpo. Conforme se ha avanzado en las investigaciones sexológicas y en la emancipación del género femenino, se han asistido pocas generaciones a una evolución desde la negación de su sexualidad a la exaltación y a la multiorgasmia.
Los resultados de diferentes encuestas han destapado la vida sexual de las mujeres, así que ahora sabemos que prácticamente todas ellas pueden llegar al clímax y, de hecho, tener múltiples orgasmos si las circunstancias de su vida son adecuadas.
Estas circunstancias incluyen, por ejemplo, tener una pareja con experiencia y entrenada, afectuosa y comprensiva, que esté informada sobre el sexo y que utilice esa información para ayudar a la mujer a relajarse y llegar al orgasmo.
Ciertas investigaciones muestran que la mayoría de las chicas jóvenes no son capaces de llegar al clímax hasta que ha pasado un tiempo considerable desde que comienzan la actividad sexual. Además, cuando llegan al orgasmo por primera vez, lo hacen de distintas formas.
De acuerdo con una encuesta realizada recientemente, el 47 por ciento de las entrevistadas afirmó que llegó al orgasmo por primera vez con la masturbación; el 32 por ciento, en una relación sexual; el 20 por ciento con caricias y el 1 por ciento mientras dormía.
Por definición, el orgasmo es la culminación del placer sexual. Es una explosión de sensaciones muy placenteras, así como la liberación de la tensión acumulada durante la práctica sexual que se esté realizando. Su duración es muy variable entre personas y en la misma persona y depende de la excitación del momento.
El orgasmo femenino ha sido siempre un tema de interés y de fascinación. A diferencia del orgasmo masculino, visible por la eyaculación de semen, el orgasmo femenino carece de señales evidentes que prueban la obtención del orgasmo. Es quizás por eso que este fenómeno ha sido tan misterioso para hombres y mujeres.
Diferentes mujeres experimentan distintas sensaciones, intensidad y duración. Entonces, es difícil describir en definitiva el orgasmo femenino.
Sin embargo, se describen 4 etapas del ciclo de respuesta sexual de la mujer, las cuales muestran qué ocurre cuando una mujer se excita durante cualquier acto sexual, ya sea durante la masturbación o el coito.
Estas 4 etapas han sido denominadas como: excitación, meseta, orgasmo y resolución. Es importante mencionar que estas etapas no tienen un marcado inicio o final, sino más bien ocurren como un proceso continuo durante la respuesta sexual.
Y en la mujer, este ciclo demora por lo general unos 15 minutos, a diferencia del hombre que usualmente llega al orgasmo entre 3 y 5 minutos. Por esta razón es que muchas mujeres no logran llegar al orgasmo a menos de tener una pareja adecuadamente instruida.
Es importante mencionar que el orgasmo en una mujer es un comportamiento que se aprende y no algo innato.
Obtener el primer orgasmo es un proceso que requiere práctica y mucha paciencia. A diferencia de los hombres, que tienden a masturbarse desde muy jóvenes, las mujeres empiezan a experimentar su sexualidad mucho después. Esto dificulta en muchos casos la obtención del orgasmo.
También es importante recordar que muchas mujeres, es más, se puede decir que la mayoría, necesitan que el clítoris sea estimulado directamente para poder llegar al orgasmo.
Es decir, no basta sólo con la penetración para que una mujer llegue al orgasmo. En muchos casos, durante la penetración vaginal, el clítoris no recibe la necesaria estimulación, por eso se debe recurrir a la estimulación manual, oral u otras posiciones que proporcionen estimulación directa y consistente al clítoris.
Por último, para que la mujer llegue al orgasmo es tan importante la lubricación de la vagina, como lo es la estimulación del clítoris. Una vagina que no está lubricada lo suficiente resultará en una penetración dolorosa, bloqueando la obtención del placer y, por consiguiente, evitando que la mujer llegue al orgasmo.
Por eso es muy importante que previo a la penetración, durante la fase de excitación, la mujer reciba el suficiente estímulo erótico para poder lubricar la vagina y lograr que esta se expanda y crezca para recibir el pene.
Una buena regla a seguir es que la mujer dicte cuando debe ocurrir la penetración, de esa manera ella se asegura de estar lista para recibir el pene.
El secreto para obtener el mayor placer de una relación sexual es conocer lo que ocurre en nuestro cuerpo, al igual que en el de nuestra pareja, así como mantener mucha, clara y abierta comunicación.
Durante mucho tiempo se ha diferenciado dos tipo de orgasmos en la mujer: el que se alcanza por estimulación del clítoris y el que se alcanza por estimulación vaginal.
Los expertos ya no piensan así. Y, en la actualidad, muchos expertos en sexo y muchas mujeres normales afirman que realmente no distinguen entre un orgasmo vaginal y uno clitoriano.
Se puede hablar de distintos tipos de orgasmo femenino: el conseguido por auto masturbación es considerado por la mayoría de las escuelas sexológicas como un modo de aprender a conseguir el propio orgasmo, ya que en esta variedad de conducta sexual la mujer no necesita tanto tiempo de estimulación.
Se considera que por masturbación clitoridiana existen pocas mujeres que sean anorgásmicas.
El orgasmo a través de las relaciones coitales, es decir, a través de la penetración del pene en la vagina, en la mayoría de las mujeres necesita un roce con el clítoris ya que parece ser que hay pocas mujeres capaces de llegar al orgasmo por vía exclusivamente vaginal (las estadísticas dicen que son menos del 20 por ciento).
La estimulación directa del clítoris por parte de una pareja, ya sea en juegos sexuales o mediante sexo oral y/o manual a través de la pareja.
Algunas mujeres sienten un tipo particular de orgasmo cuando se estimula una parte de la pared vaginal delantera (denominada punto G), afirmando incluso que tienen cierta eyaculación.
Por tanto, estamos ante la posibilidad de que la mujer pueda tener tres tipos de orgasmos: el orgasmo por frotamiento vaginal, el que se origina en el clítoris y el de estimulación del punto G.
Se conoce que una de cada cuatro mujeres con problemas sexuales, afirma que no tienen orgasmos.
Obviamente, si el deseo está ausente y no hay erección, el orgasmo no le seguirá a este fallido proceso. Incluso llevando a cabo aceptablemente algunas de estas primeras etapas, algunas mujeres podrían todavía no llegar a tener un orgasmo.
Una causa común de estos trastornos es el uso de medicaciones antidepresivas, incluyendo las drogas más nuevas de esta clase.
Otra causa es el dolor durante el coito (llamado dispareunia), que puede, en sí mismo, tener varias causas, como la carencia de erección y lubricación vaginal adecuada, infecciones vaginales, etcétera.
La mayoría de las mujeres aprende a alcanzar un orgasmo después de haber comenzado a ser sexualmente activas, y a menudo, y en un principio, mediante la masturbación.
Por ello, los terapeutas sexuales que tratan a las mujeres maduras que no pueden alcanzar un orgasmo, creen que las mismas deben comenzar a practicar mediante la masturbación.
De esta forma pueden aprender qué presiones y ritmos son necesarios para llegar al orgasmo. Una vez que hayan aprendido a alcanzarlo más fácilmente, entonces podrán mostrarle a su pareja qué es exactamente lo qué necesita para lograr el tan anhelado orgasmo.
Esto también requiere la total cooperación de la pareja, que debe llevar adecuadamente a la mujer a través de las distintas etapas del deseo, la erección, la lubricación, y finalmente, el orgasmo.
En la parte física a la mujer le suceden contracciones musculares en la vulva, vagina, y útero como respuesta de la excitación.
El hombre puede sentir cuando viene un orgasmo en la mujer con las contracciones musculares, y si bien no eyacula en el orgasmo, si puede sentir una secreción vaginal distinta en el momento de la eyaculación.
Así que como conclusión se puede decir que la fase del orgasmo femenino consiste en la liberación de la tensión sexual acumulada en forma de una serie de contracciones reflejas involuntarias y rítmicas de tejidos del tercio exterior de la vagina y los músculos circundantes (plataforma orgásmica). No todas las mujeres son conscientes de estas contracciones, pero si que se da una sensación placiste vaga y difundida. Al principio las contracciones tienen un intervalo muy corto y después se alarga y la intensidad disminuye (entre 8 y 12 contracciones).
Objetivamente, la experiencia del orgasmo se inicia cuando tiene lugar el primer espasmo muscular. La matriz también se contrae rítmicamente.
Las características del orgasmo son similares en todas las mujeres.
Finalmente no importa si existen o no distintos tipos de orgasmos. Lo importante es que la mujer debería tener orgasmos buenos y seguros cuando los desee y que los debería disfrutar al máximo bastando para ello instruirse adecuadamente y contar con una pareja igualmente instruida y con cierta experiencia en el tema de la sexualidad en forma integral.
Esperando sea de utilidad y agrado esta información recuerda que estoy a tus ordenes en el correo: teotl@puntoporpunto.com y hasta la próxima edición de "El Sexo y Tú.