AIDA RAMÍREZ MARÍN
Los derechos de los usuarios de los servicios financieros podrían estar siendo vulnerados cuando los bancos les niegan un crédito, al afirmarles que en su “buró interno”, aún tienen una calificación negativa.
Pero no es que tengan un “buró interno”, sino que existe una “lista negra o especial” dentro de la misma información que maneja el Buró de Crédito, en donde se califica a aquellas personas que, a pesar de haber resarcido sus saldos o pendientes crediticios, pueden ser consideradas no aptas para que se les otorgue uno nuevo, aunque ello queda a discreción de la institución bancaria.
Si bien la Asociación de Bancos de México (ABM) aseguró que sólo se utiliza la información generada por las tres empresas oficialmente establecidas para manejar esos datos, lo cierto es que la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) precisó que se utilizan en los listados emitidos por las sociedades de información crediticia, “calificaciones que ponen las mismas instituciones financieras”.
Por ello, el organismo recomienda a los usuarios de los créditos tener cuidado en caso de haber acordado o negociado con un banco la reestructuración de un préstamo, una quita o hasta el hecho de que otro banco compre la cartera vencida del acreditado para cumplir con sus obligaciones.
Pero si un usuario no está de acuerdo con las calificaciones que aparecen en el reporte normal o especial, puede solicitar que el banco haga las correcciones pertinentes.
A la fecha, existen unas 54 millones de personas físicas registradas en los burós de crédito, de las cuales 6.6 millones no han cumplido con sus compromisos de pago.
En tanto, otros 2.7 millones de clientes han arreglado su situación de deuda con las instituciones crediticias, mediante reestructuras o quitas, pero tanto los burós de crédito como los bancos los han colocado, prácticamente a todos ellos, en una lista y con clave especial que los identifica como “no confiables para créditos”, aún si ya terminaron de pagar y concluyó el plazo de seis años para desaparecer del Buró.
Pero como la mayoría de las personas no sólo ha tenido un crédito automotriz, hipotecario o personal, sino también tarjetas de crédito, paga algunos servicios con el dinero plástico, es difícil no aparecer en la citada “lista negra”, por lo que sí es revisada por los funcionarios bancarios, se observará que esa persona, tendrá una mala calificación.
Luis Pazos de la Torre, presidente de la Condusef, consideró injusto el trato que se les da a estas personas, tanto por parte de los burós de crédito como de los bancos, debido a que a pesar de que arreglan su situación, ya no son sujetas de crédito en lo sucesivo.
De ahí que envió al Banco de México y a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), una propuesta para modificar las reglas que rigen para las sociedades de información crediticia, con el objeto de evitar este tipo de situaciones que perjudican a los consumidores de crédito.
Dijo que la autoridad impulsa la cultura del pago, pero de ninguna manera, se debe permitir la coerción que llevan a cabo algunos despachos de cobranza.
Pazos de la Torre comentó que actualmente el 87 por ciento de las personas que cuentan con algún tipo de crédito sí pagan, y contrario a lo que se piensa, las más cumplidas son las de menores ingresos.
LAS MALAS CALIFICACIONES
La Condusef dio a conocer las claves que emiten las sociedades de información para el Reporte Especial de Crédito de las entidades financieras.
La clave que más podría afectar es “UP”, que significa “cuenta que causa quebranto”; otra es “LC”, que indica convenio de finiquito o pago menor, acordado con el consumidor.
Sigue “LG”, pago menor por programa de gobierno; “RA”, cuenta reestructurada sin quita por programa de gobierno; “RV”, cuenta reestructurada sin pago menor.
Por otro lado, los números que se pueden mostrar en el historial crediticio indican la oportunidad en el pago del consumidor.
Por ejemplo, 01 significa cuenta al corriente; 02, atraso de menos de 30 días y 03 atraso de menos de 60 días.
Sin embargo, alerta sobre la calificación número 9, que cierra el crédito a las personas que la obtiene; de esta forma, 96 indica que cuenta con atraso de más de 12 meses; 97, que se tienen una deuda parcial o total sin recuperar y quitas; o 99 que indica fraude cometido por el consumidor.
Cabe señalar que la recomendación de la Condusef al Banxico y a la Comisión Nacional Bancaria (CNBV), es para ampliar el catálogo de claves, a fin de que haya una clasificación que distinga a las personas que hacen esfuerzo por cumplir a través de las reestructuras, de quienes no pagan.
El Reporte de Crédito Especial (RCE) puede obtenerse gratuitamente en la Condusef y resalta que “el Derecho al Olvido” es por seis años, es decir, cuando se tienen que borrar las claves que tienen los usuarios.
Y es ahí cuando los usuarios también pueden solicitar una revisión del reporte, si es que no se ha borrado de la lista, pues en muchas ocasiones es porque los mismos bancos no reportan a tiempo la nueva situación de los usuarios, dijo José María Aramburu, director general de Estudios de Mercado de la Condusef.
Asimismo, dejó claro que si una institución financiera vende su cartera a un tercero, debe de informarlo a los clientes e indicarlo en el Reporte, además de que tienen la obligación de actualizar el historial crediticio.
Los elementos que tienen más peso en el RCE son pagar a tiempo con 35 por ciento; tener más antigüedad laboral, menos domicilios registrados, y menos consultas de empresas con el mismo porcentaje; en tanto, tener un saldo disponible mayor aporta 30 por ciento de la calificación.
LOS BURÓS O SIC
En México, se tiene establecido por ley, que sólo las Sociedades de Información Crediticia (SIC) o burós de crédito –sólo tres operan en México-, están autorizadas para recabar toda la información de las operaciones de este tipo –proporcionadas por bancos y empresas comerciales-, que llevan a cabo las personas.
“Esa información es procesada y almacenada en una base de datos para poder expedir reportes actualizados de los usuarios, en los que se puede observar cómo han pagado, cuánto tiempo se han retrasado en sus pagos, desde cuándo volvió a pagar de manera puntual, el monto del último pago.
“Toda esa información puede ser tomada entonces por las instituciones financieras al resolver si otorgan o no, un crédito solicitado, más no es el buró el que toma la determinación”, precisó la Condusef a OVACIONES.
Según las disposiciones de la Ley para Regular a las Sociedades de Información Crediticia, las calificaciones negativas que tenga un solicitante deben desaparecer a los 72 meses que equivalen a seis años y, de no ser así, la persona puede reclamar la situación para que se normalice.
Al hacer un recorrido por algunas sucursales bancarias, ejecutivos de cuenta aseguraron que “el banco sólo puede tener el historial de esa persona que solicita el crédito, pero de las cuentas que haya tenido con nuestro banco, no con otros, por eso se recurre al Buró de Crédito”.
Eso sí, se indicó que en este caso, se hace una evaluación de su comportamiento crediticio, y queda a discreción del banco si se da o no el préstamo que se ha solicitado, “sólo ése, podría ser el buró interno”, aseguraron los ejecutivos consultados.
Además de que, desde los primeros meses de este año y ante la crisis económica internacional que ha permeado en el país, propiciando despido de empleados, los bancos son más cautos en otorgar créditos ya sea hipotecarios o para automóviles, además de tarjetas de crédito.
Por ello, la Condusuef recomienda a los cuentahabientes ser puntuales en sus pagos, pagar más del mínimo para concluir más rápido con el saldo de una cuenta, no endeudarse más de lo que se puede pagar.
Ello, porque los reportes que expiden Trans Union de México, S.A., Dun&Bradstreet,S.A., y Círculo de Crédito S.A. de C.V., contienen información relativa a los créditos que haya solicitado el cliente, como ha pagado, cuándo pagó, cuánto tiempo se ha retrasado en los pagos, desde cuándo volvió a pagar de manera puntual, monto del último pago, cantidad del crédito otorgado, y saldo deudor.
Pero a pesar de que es una decisión exclusiva del banco, determinar si da o no un crédito, los solicitantes están siendo “asustados”, al hacerles creer que hay una “segunda lista negra” de malos pagadores.