CIUDAD, CIFRAS Y DATOS (Mariano Rosales Hernández)

CIUDAD, CIFRAS Y DATOS El juego perfecto de la izquierda (OPINIÓN)

CIUDAD, CIFRAS Y DATOS

MARIANO ROSALES HERNÁNDEZ


El juego electoral de la izquierda de la capital está a punto de cuajarse el próximo 15 enero, día en que se lleven a cabo las encuestas para apuntalar al candidato que los representará en los comicios del próximo mes de julio para jefe de Gobierno del DF.

El pasado 5 de enero oficialmente el Diálogo por la Reconstrucción Nacional, encabezado por Manuel Camacho Solís, convocó a todos los aspirantes a una reunión de diálogo a puerta cerrada.

Todos llegaron puntualmente a la reunión: Mario Delgado, Miguel Ángel Mancera, Laura Velázquez Alzúa, Gerardo Fernández Noroña, Benito Mirón Lince, Joel Ortega y Martí Batres.

La presidenta de la Comisión de Gobierno de la Asamblea Legislativa, Alejandra Barrales, envió a dos representantes; en tanto, el senador Carlos Navarrete y el secretario de Turismo, Alejandro Rojas, no asistieron, y el senador Pablo Gómez al parecer ni se enteró.

El objetivo de toda esa reunión fue para comentarle uno a uno la posibilidad real
que tienen cada uno de llegar a la candidatura única de unidad de la izquierda de la capital.

Después de varias horas de discutir la metodología y el sistema elección, se acordó que, efectivamente, mediante una encuesta se conocerá al candidato de unidad de las izquierdas de la ciudad de México.

La reunión no fue para que cada uno presentara sus propuestas, ideas o plataforma de gobierno, sino para que estuvieran informados de la decisión que tomó la izquierda para la selección de su candidato, independientemente de la postura política de los aspirantes.

El primero en salir de esa reunión fue Mario Delgado, actual secretario de Educación, su rostro mostraba enojo. “El método más conveniente que hay y dadas las circunstancias, no me favorecen los números y, por tanto, me retiro de la contienda electoral”, explicó.

En tanto, Mirón Lince aunque inconforme, no dijo nada. Fue al día siguiente, en un desayuno-conferencia de prensa, cuando dio a conocer que no se registrará como aspirante a la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal, debido a que el método de elección fijado no cumple con las aspiraciones y formas que seguía la izquierda para elegir a su candidato.

“Vamos a apoyar a quien gane, pero exigiremos que el proyecto que asuma vaya dirigido hacia la izquierda”, precisó el secretario de Trabajo.

Joel Ortega, furioso con la idea de que no se modificara un ápice la intención de elegir al candidato por encuesta, sus acciones no fueron graves para el proceso. Seguirá en la contienda.

Martí Batres salió con una sonrisa y feliz porque, de todos los planteamientos que se hicieron, quizá el único que alcanzó a dejar mella fue el suyo. Demandó que se haga un debate, una presentación o una pasarela para medir fuerzas en materia de contenido. Dijo que el Diálogo para la Reconstrucción Nacional aceptó y evaluará el formato el próximo lunes.

El procurador capitalino, Miguel Ángel Mancera, el ahora delfín de Marcelo, fue quien salió en medio de un gran operativo de seguridad, casi envuelto en un capullo. Adentro de la reunión no participó y afuera no tuvo contacto con los medios de comunicación.

El resto de los candidatos mandaron pocas señales significativas, pese a todo, rivales débiles y rudos, todos absolutamente todos están controlados por la magia del perredismo. El juego perfecto de la izquierda está a punto de cuajarse.

Sin embargo, existen aún dos aspirantes con fuerza política: Alejandra Barrales y Miguel Ángel Mancera: la diputada local durante todo el año pasado se colocó en primer lugar de las simpatías y preferencias electorales, por encima de los aspirante de los partidos de oposición, y al procurador lo levantaron a última hora el actual jefe de gobierno.

Mucho ruido, un despendio de recursos impresionante, unas tribus disciplinadas y un ganón, Marcelo Ebrard, son los elementos de unos comicios internos para elegir al candidato al GDF. Además deja mucho inconformismo interno.

El dedazo de la izquierda está casi listo.