CIUDAD, CIFRAS Y DATOS EL PRI va por todas las canicas en el DF (OPINIÓN)
CIUDAD, CIFRAS Y DATOS
MARIANO ROSALES HERNÁNDEZ
El grupo denominado Ala Progresista del PRI capitalino inició un trabajo político territorial en las 16 delegaciones políticas, con miras a recuperar el mayor número de puestos de elección popular. Además, de la jefatura de Gobierno de la ciudad de México.
Esa es la meta y esas son la órdenes del líder nacional del tricolor, Humberto Moreira.
Sigilosamente 16 gobernadores del Revolucionario Institucional ya están dentro de las demarcaciones políticas cabildeando, pero sobre todo sumando compromisos.
A Roberto Madrazo, quien primero fue dirigente del CEN del PRI y luego candidato del mismo partido a la presidencia de la República, no le interesó rescatar la Ciudad de México. No empleo ni un solo centavo en la capital; no le interesó la ciudad de México.
Sin embargo, 5 años más tarde, al profesor Moreira, no sólo quiere la capital, sino posicionarse políticamente en el centro del país.
En el Distrito Federal, ya está trabajando Isidro Moreno, operador político del gobernador Enrique Peña Nieto; también los ex gobernadores de Veracruz y Oaxaca, Fidel Herrera y Jose Murat, respectivamente, tienen encomendada una labor territorial; el diputado federal Oscar Levin Coppel ya labora con la ex perredista Leticia Robles, y en Iztapalapa, los hermanos Arce, quienes recientemente se incorporaron al equipo de Eruviel Ávila, también ya están en la talacha.
Los priístas pueden aprovechar dos opciones: la división de los amarillos en la capital a falta de un liderazgo sólido y el efecto Peña Nieto.
Además del recurso ramplón que utilizó en el twitter el secretario de Educación del DF, Mario Delgado, para felicitar al presidente Felipe Calderón, en su cumpleaños 49, cuando en realidad el PRD no ha reconocido al actual mandatario.
Los priístas deben sacar jugo al desgastado discurso de la izquierda porque hoy por hoy donde hay una nueva generación de jóvenes que no se les puede hablar del 68 y su secuela del 71; la denominada guerra sucia, una persecución gubernamental contra guerrilleros y jóvenes militantes de izquierda, eso suena anacrónico a las nuevas generaciones.
Hoy, la política para la juventud debe ser encaminada a cuestiones prácticas, mirando hacia alternativas del país y no emplear el viejo discurso amarillo con el que llegó al poder.
Al PRI le resultó en el estado de México, primero crear una atmosfera de que en el mejor hombre era Eruviel Ávila. ¡Qué resultó! Que bajara el número de votantes, (para que votamos si ya sabemos quién va a ganar) y finalmente, ganó el actual gobernador electo con un abstencionismo mayor al 50 por ciento.
Por eso, el Revolucionario Institucional inteligentemente sacó de la jugada política del DF al diputado federal, Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, quien a voces se sabe que trabaja con Marcelo Ebrard.
Jaime Aguilar, un personaje decorativo en el PRI, está a las órdenes del legislador basurita y hace todo lo que se le encomienda, es decir, es su operador político.
El tricolor va en serio en la capital. La encomienda es para todos: ganar, ganar y ganar, sin importar el precio. En estos momentos los priístas llevan un paso delante de los amarillos, pues mientras que los perredistas se debaten en quien será el candidato a la jefatura de Gobierno, los priístas están trabajando delegación por delegación, colonia por colonia y codo a codo.
Vienen de toda la República por el mayor número de delegaciones y diputaciones locales: vienen a cumplir las órdenes del líder nacional y ha posesionarse políticamente.
Los amarillos están muy confiado de que nada pasa en la capital, pero las encuestadoras más serias dan cuentas de que hay un avance significado del PRI en la capital y aún no quieren voltear a ver hacia atrás.
Allá las tribus y su dirigencia.










