CIUDAD, CIFRAS Y DATOS (Mariano Rosales Hernández)

CIUDAD, CIFRAS Y DATOS Los gallos de Marcelo están flacos y sin espolones (OPINIÓN)

CIUDAD, CIFRAS Y DATOS

MARIANO ROSALES HERNÁNDEZ

Al aceptar disciplinariamente, sin excusa ni pretexto, que el candidato de las izquierdas para la Presidencia de la República es Andrés Manuel López Obrador, Marcelo Ebrard Casaubon se convirtió, al menos en la capital del país, en el principal personaje político que palomeará los nombres de quienes ocuparán un puesto de elección popular en el Distrito Federal.

El político tabasqueño fue claro en su discurso del 15 de noviembre: “expreso que respaldaré a Marcelo Ebrard en la orientación política que él defina en el marco de la legalidad y de la democracia para seguir gobernando la ciudad de México. Los mejores ciudadanos, mujeres y hombres, honestos y comprometidos con el bienestar del pueblo”.

Estas palabras de AMLO cayeron como bomba a las tribus perredistas, que tanto han luchado y avanzado territorialmente para convencer al electorado de que desde l997 han respaldado a los gobiernos perredistas.

Desde ahora, el mandatario capitalino iniciará una lucha frontal con las corrientes más representativas del perredismo de la ciudad: Izquierda Social (IS), Red de Unidad de Izquierdas (RUNI), Izquierda Democrática Nacional,(IDN) y una parte importante de Nueva Izquierda (NI), ésta última dividida a raíz del poder que le dio AMLO a Marcelo.

Hoy, estas corrientes representan el 60 por ciento de los consejeros estatales en el DF, es decir, cuentan con 81 de 150 que se eligieron el pasado 6 de noviembre, pues el bloque opositor y simpatizantes de Ebrard obtuvieron 69. Con estos resultados se fortalecen políticamente las tribus que están en contra del mandatario capitalino.

Aquí no para todo. Estas corrientes políticas tienen, desde ahora, la ventaja de influir y elegir al candidato a la jefatura de Gobierno del Distrito Federal, los delegados políticos, los diputados locales y senadores de la capital, además del presidente del PRD-DF, lo que pone en desventaja a Marcelo Ebrard y lo ponen contra la pared.

También estas tribus hacen proselitismo con las demás planillas pequeñas, como las de Clara Brugada, para fortalecer el bloque de tribus y que logren al menos las dos terceras partes de los consejeros del PRD, con el único objetivo: colocar a un verdadero hombre de izquierda en la jefatura de Gobierno.

Por esta simple razón, Marcelo tendrá que negociar con ellos si quiere llevar la fiesta en paz.

El jefe de Gobierno capitalino, luego de aceptar que perdió en las encuestas para elegir al candidato a la Presidencia de la República de las izquierdas del país, llega a un escenario sin la fuerza suficiente para colocar a su hombre en la jefatura de gobierno.

Su lista de aspirantes son gallos flacos que no tienen espolones, pues con Mario Delgado o Miguel Ángel Mancera son presa fácil con candidatos como Beatriz Paredes, del PRI, o José Luis Luege Tamargo, del PAN.

Los abanderados de Marcelo no tienen trayectoria política, son conocidos por sus tribus, pero no por los ciudadanos. Están muy tiernos: el procurador es un buen abogado, pero esta es su primera incursión en la política, no tiene otra marca más que la procuración de la justicia; Mario Delgado es un hombre gris, no tiene experiencia política y nunca ha estado al frente de una protesta callejera, es un niño del ITAM.

Si Marcelo voltea a ver a los senadores Carlos Navarrete o Ricardo Monreal quizás tenga una ventaja: son hombres que tienen tablas, liderazgo, formación política. Son los que podrían hacer un gobierno y enfrentar a los candidatos más fuertes de otros partidos, en pocas palabras, tienen una cultura política. Fuera de ellos no hay nada que hacer.

Ah!, pero también están los abanderados de los que formaron el bloque de tribus contraria a Marcelo: IS, RUNI, IDN y NI, quienes luchan por colocar en el gobierno del DF a cualquiera de estos políticos: Alejandra Barrales, Martí Batres, Benito Mirón y Laura Velázquez. Pero también no son gallos de pelea.

Entonces la lucha política interna entre perredista y marcelistas será intensa a principios del próximo año, cuando se conozca el bloque de finalistas de quienes aspiran a suceder a Ebrard Casaubon.

Y quizás en esa lucha política se dé sin la presencia de Andrés Manuel por el simple hecho de que estará ocupado redactando su “República Amorosa”, en fortalecer los valores, el amor a las familias, el amor al prójimo y el amor a la patria.
En pocas palabras, el político tabasqueño está más preocupado en convencer a sus seguidores en practicar “el código moral”, porque solamente “buenos” podemos ser felices.

Sin embargo, lo que las tribus y Marcelo no han pensado en que una equivocación y estarían en riesgo de perder el bastión más importante, la capital del país.
Y todo por un gallo flaco y sin espolones.

DESALOJO VIOLENTO

Lo que ocurrió en la delegación Benito Juárez hace unos días describe a las autoridades: antes de escuchar a la gente prefieren reprimirla. El director Jurídico y de Gobierno, Luis Vizcaíno Carmona, llegó con una orden de “evacuación preventiva”, sin previa notificación, a sacar a las familias del predio ubicado en Calle Mier y Pesado número 314 de la colonia Del Valle, con cateos ilegales, permitiendo que éste se convirtiera en un desalojo con todo lujo de violencia.

Todo esto ocurre única y exclusivamente en los gobiernos panistas, más no en los perredistas. ¿Cuál es la diferencia? La tolerancia.