EL CRÍTICO (Armando Alcocer)

EL CRÍTICO Los niños en México, reto del Gobernante (OPINIÓN)

EL CRÍTICO

ARMANDO ALCOCER


Muchos recordamos con inmenso cariño pasadas celebraciones del “día del niño”, pues aun cuando existieran situaciones apremiantes en el hogar, la amorosa compañía de padres y hermanos, así como la solidaridad de la comunidad hacían sorteables todos los obstáculos; desafortunadamente, al entrar en la modernidad involucionamos al grado de desintegrarnos familia y sociedad, ya sea por la falta de oportunidades educativas, la crisis laboral, una deficiente seguridad pública y de educación sexual, conjuntamente a trasnochados dogmas gubernamentales.

En donde lo palpable son los crudos números que arroja el último Censo de Población y Vivienda 2010 en el que se advierte la existencia de 700 mil 577 mujeres mexicanas de entre 12 y 19 años que tienen al menos un hijo y, de éstas, 7 mil 608 son menores de quince años, con lo cual las niñas se convierten muy temprano en cuidadoras y madres de otros niños, lo que incrementa la desigualdad social y el abandono gubernamental, pues mayoritariamente se ven obligados a abandonar sus estudios, ante la necesidad de sobrevivir.

La Alianza México por los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes alerta que la ausencia de una política integral para atender a los menores de 18 años en México ha permitido que los niños padezcan distintos tipos de violencia, ya que su entorno social gira entre la marginación y el olvido de los padres que para cubrir sus necesidades tienen que abandonar por largas jornadas el hogar, dejándolos en el mejor de los casos al cuidado de abuelos y tíos, pero generalmente son dejados solos lo que los convierten en presa fácil de depredadores infantiles.

De ahí que fácilmente engrosen las filas de la prostitución infantil, la explotación laboral y hasta sean transformados en criminales a sueldo (sicarios), tal y como se advierte en la reciente detención de la SSP- DF, en los límites del EdoMex y el DF de un menor que portaba una subametralladora calibre 9 milímetros, que en su inconsciencia amedrentaba con ella a otros infantes para que manipularan el arma, lo cual pone de manifiesto la gravedad del problema pues hace parecer al portador como invencible y a la autoridad incapaz de evitar su introducción.

Grupos civiles dedicados a la atención de la infancia como Ririki, Incide Social, Cauce Ciudadano, Ceidas y Sin Fronteras, detectaron que en México los gobiernos; federal y estatales, no dan respuesta a los menores ante las violencias criminales y cuando lo hacen, sus políticas están planteadas desde la perspectiva de que su único futuro es ser criminales o vivir en la pobreza, debido a que no existen programas que prioricen las necesidades de la juventud y la niñez; estreches de miras de la clase política que los condena a vivir un futuro incierto.

Pero no sólo la intimidación contra los menores gira en torno a las bandas de criminales, toda vez que también existe la violencia social que vulnera sus elementales derechos humanos, al obligarlos a vivir hacinados, excluidos, sin servicios de salud ni la elemental educación, como saber leer y escribir. En el México rural el 42% de los menores de 5 años padecen desnutrición y el 27% de la población de entre 4 y 5 años no recibe atención preescolar, mientras que alrededor de 2 millones no asisten a la escuela, de acuerdo a datos de la Unicef.

Y por si esto no fuera suficiente prueba, un estudio de la ONU encontró que más de la mitad de la población infantil del país se encontraba en situación de pobreza patrimonial (62.2%), mientras que 1 de cada 4 infantes (28%) no tenía los ingresos suficientes para cubrir sus requerimientos alimenticios, situación que debiera avergonzar a los políticos que en su afán por gobernar este país, dilapidan millonarios recursos económicos con fines propagandísticos, recurriendo a frases hechas como aquella que “nuestros niños son el futuro de México”.

De ahí que basta de seguir coartando el futuro a los 3.5 millones de niñas y niños, de entre 12 y 17 años de edad que trabajan sin recibir prestaciones y con sueldos de miseria, orillados por carencias socioeconómicas y la frivolidad gubernamental, cuando lo urgente es de garantizarles un mejor futuro, tal y como la izquierda vanguardista en la Ciudad de México lo ha hecho al diseñar programas y leyes de avanzada que garantizan su bienestar individual y desarrollo en comunidad, como las 16 unidades que puso en marcha Marcelo Ebrard contra la violencia infantil.

A su vez, el GDF brinda asesoría sicológica, jurídica y familiar, además de apoyo económico para que niños y jóvenes concluyan sus estudios -como la ayuda a madres solteras y capacitación juvenil- ya que lo importante no es llenarlos de promesas sino darles las herramientas para que desarrollen sus capacidades intelectuales y productivas, a fin de que no sean marginados ni obligados a vivir en pobreza, pues es mejor darle armas a la población para que preserven a la sociedad que balas para que la destruyan… eso es un Gobierno responsable!

Twitter. @Armando_Alcocer