EL CRÍTICO (Armando Alcocer)

EL CRÍTICO México, candil de la calle y oscuridad en su Casa (OPINIÓN)

EL CRÍTICO

ARMANDO ALCOCER

Recién se llevó a cabo en México la cumbre del Grupo de los 20 (G-20), que reúne a los mandatarios de los países más avanzados y en desarrollo que generan 85% de la economía mundial. El optimismo mexicano contrastó con la peor crisis económica desde 1929 y los brotes de inconformidad social, como consecuencia de políticas gubernamentales abigarradas que sólo se ocupan en mantener la macroeconomía, mientras millones de personas luchan a diario para no caer en la miseria extrema, morir de hambruna ó presa de la incesante inseguridad.

Alega el oficialista que debemos estar orgullosos de la “suficiencia económica” que tenemos, como si contar con un mediocre crecimiento en 2011 de 3.5%, cuando el promedio de América Latina fue del 5%; y llevar 4.4% en 2012 cuando la proyección para la región en 2012 es del 6%, de acuerdo a la CEPAL fuesen un mérito; más se gastan en publicitarlo que en revertir el desempleo y la marginación. Caso similar son “nuestras reservas internacionales” que según Banxico suman 156,472 mdd a junio de 2012, pero no hay crédito a la producción ni al campo y los pocos que dan a particulares en tarjeta y bienes son altísimos.

Números que impresionaron al G-20 y que permitieron el lucimiento de las autoridades hacendarias mexicanas, que trataban de presumir contrastando datos y cifras de la OCDE que señalan que en promedio la deuda pública europea es de 107%, contra 35% de México. Sin embargo, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, determinante les reviró a sus homólogos americanos; Barak Obama y Felipe Calderón que “los desafíos no son sólo del viejo continente; son globales y Europa no vino a Los Cabos a pedir lecciones de nadie”.

Añadiendo, la crisis que enfrenta la eurozona “se originó en América del Norte y buena parte de nuestro sector financiero se vio contaminado por prácticas poco ortodoxas de algunos sectores de la economía”. De ahí que si México hace bien la tarea a nivel macro económico, en lo interno siguen separándose la brecha entre potentados y pobres en extremo, debido a la vergonzante injusticia social y la segregación territorial en que ha sumido a la población el crimen organizado que incluso ya cruzó el Océano Atlántico y hoy opera en España e Italia, entre otros.

Corrupción galopante que imposibilita que los recursos estatales lleguen a los que los necesitan, pues el modelo económico americano tan fanfarroneado ante el G-20 es mera alucinación que tarde que temprano llevará a México a una nueva convulsión económica; ayer el Fobaproa Bancario, mañana Créditos Hipotecarios y/o las Pensiones, debido a la falta de empleo, cuyas cifras trasnochadas muestran cómo la llamada política neoliberal defendida a ultranza, sólo generan menos de 500 mil empleos anuales, cuando se requieren un millón 250 mil.

Déficit de más de 750 mil plazas, que año con año engrosa las filas de los llamados “NiMis”, que conforme a la OCDE, son 7 millones 226 mil PERSONAS de entre 15 y 29 años en promedio los que son marginados de la planta productiva nacional, mientras que los que tienen la suerte de obtenerlo; siete de cada 10, perciben un ingresos que no superan los tres salarios mínimos; es decir, menos de 13 dólares y/o 10 euros diarios según el estándar internacional de bienestar, situación que inexorablemente deteriora el nivel de vida del trabajador y su familia.

Estos “NiMis mexicanos, término surgido en España, donde un nimi (Ni Mil Euros al Mes de sueldo) es un joven que trabaja y está condenado a la pobreza pues con 6 mil pesos al mes no le alcanza para nada, tal y como lo señala el Centro de Análisis Multidisciplinario de la Facultad de Economía de la UNAM que sostiene que un salario mínimo hace 29 años alcanzaba para comprar 51 kilos de tortilla, o 250 piezas de pan blanco, o 12 kilos de frijol bayo; pero ahora sólo alcanza para adquirir cinco kilos de tortilla o 25 piezas de pan blanco o tres kilos de frijol.

Y para colmo, el desprecio a la micro economía por la macro desilusión se expone con el hecho de que México aportará 10 mil millones de dólares para el FMI; algo así como 4,300 millones más que el ejercicio anterior, para “estabilizar Europa”, mientras en México el pueblo padece epidemias sanitarias, desastres naturales, hambruna e ingobernabilidad a consecuencia del desprecio de la clase política a los movimientos sociales y estudiantiles que amenazan con desembocar estallidos sociales y debilitar las instituciones, si no se respetan la voluntad del pueblo.

El desafío más importante de México hoy es encauzar con una visión progresista, esa creciente irritación nacional producto de la ancestral injusticia, que garantiza equidad política para atender los problemas de todos los mexicanos; principalmente, los más necesitados, logrando el crecimiento sostenido y la gobernabilidad, a partir de una elección transparente y no como resultado de acuerdos cupulares. Pues en vez del PRIAN que tropieza con el extranjero, la izquierda habla claro y de frente, logrando trabajar por un bien común: la sociedad!

Twitter. @Armando_Alcocer