EL CRÍTICO (Armando Alcocer)

EL CRÍTICO ¡Llegó la hora de los Mexicanos! (OPINIÓN)

EL CRÍTICO

ARMANDO ALCOCER

El sufragio es la máxima expresión de la voluntad popular, porque representa el interés y convicción del votante de elegir a las autoridades que lo habrán de representar en los próximos años, de ahí que votar de forma independiente, secreta y consiente es el mayor ejemplo de madurez de una sociedad que desea transitar del camino del enfrentamiento social y la ingobernabilidad, a la senda de la justicia social, la igualdad económica y la libertad política.

Emitir el voto es sin lugar a dudas encontrarse frente a frente con la democracia, que en el ánimo de trascender como sociedad mujeres y hombres, podemos incidir en la vida pública del país y, más aún, alcanzar la anhelada justicia social, pues no existe libertad con hambre; justicia social con políticos corruptos, crecimiento social con cacicazgos partidistas ni gobiernos transparentes con servidores públicos simulados, pero ello sólo ocurre con la participación social.

Sin embargo, aún subsisten excesos de autoridad en México producto de seudo representantes que pretenden seguir gobernando ya no por la voluntad popular, sino a partir del terror de las armas y la cerrazón política a fin de perpetuar su poder omnímodo, llegando a prácticas antidemocráticas como la coacción y compra del voto, así como la utilización indiscriminada de propaganda política, la guerra sucia y las constantes descalificaciones de los adversarios políticos.

Situación que llenan de hartazgo a la población que inerme presenciamos otro millonario derroche de dineros públicos para el proceso electoral, en donde privaron los ataques por encima de los exiguos planes y programas de gobierno para crecer en equidad y justicia social. Pero como eso no importa, cual mezquinos mercaderes se armaron de un escuadrón de prestidigitadores (encuestadores) e ilusionistas (publicistas) para mostrarse confiables.

Estos merlines de la política ficción intentan revender sus políticos milagro, a partir de los poderes fácticos que buscan preservar intactos sus intereses. “El Príncipe” de Maquiavelo, ocupa un lugar privilegiado en los burós de estos grandes charlatanes, que ante la fragilidad de las instituciones democráticas han llenado los espacios de poder, influenciando con heterodoxas formas incidir en la voluntad del pueblo, ya que en los hechos son mercenarios del trafique social.

Ante esta practica palaciega, las redes sociales y el activismo de sectores tradicionalmente apáticos como los jóvenes universitarios desilusionados de tantas promesas, marcan hoy un hito en proceso electoral, pues junto a otros sectores de la sociedad, como los intelectuales y artistas, maestros y profesionistas libres, amas de casa y pequeños comerciantes, trabajadores asalariados, invitan a la sociedad en su conjunto a despertar y no desperdicien su voto.

Lo primordial de estos comicios inéditos del Siglo XXI, es blindar nuestra naciente democracia mexicana de intereses entreguistas e intromisiones del exterior, cuidando la transparencia para alcanzar la credibilidad que nuevamente está en juego, toda vez que en el pasado ha existido una legitima duda razonable sobre la manipulación de ciertos comicios, lo que hace doblemente importante acudir a votar para fortalecer el cerco democrático y no dar pie a tentaciones del poder.

El reto es acudir todos a votar, ya que anular el voto ó no sufragar es marginarnos nosotros mismos. Por ello, este 1 de julio es la oportunidad para construir una gran Nación: con trabajo digno y bien remunerado, servicios públicos de calidad, centro de salud a la vanguardia tecnológica y medicinas, escuelas equipadas y niños nutridos, jóvenes con posibilidades de desarrollo y alejados del crimen y la drogadicción. Se trata de construir una Nación justa y de calidez humana!

Twitter. @Armando_Alcocer