A MI MANERA Sicosis vivida/casi cuatro millones con miedo (OPINIÓN)
“A MÍ MANERA”
SOCORRO VALDEZ GUERRERO
El jueves pasado –6 de septiembre- para todos parecía un día normal, pero no fue así –al menos para los que vivimos al oriente de la capital del país-. Lo que sucedió, fue más allá de demostrar lo frágil de la población ante el miedo, lo solos que estamos ante una –verdad o falsa- contingencia, lo débil e incapaces que son las autoridades –locales y federales- para mantener la seguridad interna.
Hubo vacíos y silencios ante un caos, pero no castigos. Y los que hubo, como siempre, para los más frágiles –cuatro personas con megáfono-. Hubo negligencias y omisión, pero nadie ha pedido sanciones y menos a quienes tienen la obligación de velar de salvaguardar la seguridad de la población.
Formo parte de esos cuatro millones de personas, aproximadamente, que viven en la zona oriente de la ciudad de México; de esos millones que esperábamos respuestas, de esos millones que esperábamos que se actuara, que se alentara a no caer en crisis de miedo a que hubiera un gobierno, local, central o federal, preocupado y cerca de la gente.
Soy de esos millones, que aún no sabemos qué pasó y que no hubo ni habrá respuesta. Fueron horas de sicosis y de incertidumbre –siete aproximadamente-, que no pudieron generar a tal magnitud cuatro detenidos que andaban con perifoneo por allá en Iztacalco.
Fueron horas y son días en los que aún prevalece la duda, el desconcierto y la incertidumbre. De hecho sigue en el aire ¿Qué sucedió en realidad? No cualquiera tiene una capacidad tal, de engendrar miedo en unos cuatro millones de personas.
Cada quien cuenta su versión y los niños en las escuelas –aunque no lo hayan visto- narran que llegaron los Zetas y hacen toda una historia del seis de septiembre, sin que sus maestros ni sus padres busquen erradicar esas ideas de su mente.
A ciencia cierta nadie explica ni da la cara para decir qué pasó aquel jueves cuando por las calles había versiones de que venían los Zetas; la Familia; los YoSoy# 132 y los Antorchistas. El PRI, como Comité Ejecutivo, no abrió la boca, aunque cobija a los Antorchistas; los perredistas, con sus huestes de Chimalhuacán, tampoco, y los que conforman el 132, sólo enviaron su escueto comunicado desmarcándose del caos.
Desde las dos de la tarde de ese jueves, los que vivimos por acá, en el oriente, ya palpábamos el miedo de la población. Ya sabíamos que no era un caso aislado, porque llegaba a los habitantes de siete municipios –Netzahualcóyotl, Ecatepec, Ixtapaluca, Valle de Chalco, Chalco, Chimalhuacán, y hasta Chicolapan- y cuatro delegaciones políticas –Iztapalapa, Iztacalco, Venustiano Carranza y Gustavo A Madero-.
Era un miedo masivo y no un incidente sin importancia, como querían aparentar las autoridades. Eran millones de personas, sin contar comercios que tuvieron que cerrar, daños económicos qué esto causó, población varada y transporte público detenido; escuelas desalojadas y centros de trabajo abandonados, los afectados.
Los del centro, sur y poniente apenas comenzaban a enterarse a eso de las cuatro de la tarde, cuando, nosotros desde la dos de la tarde ya lo sabíamos, ya lo sentíamos, y ya veíamos, como en varias colonias pegadas al estado de México, ya no había transporte público –peseras, micobuses- y cómo las mamás corrían despavoridas por sus hijos a la escuela.
En Ampliación Polvorilla y sus alrededores, igual que en otras regiones, estaba todo desolado; se respiraba miedo y la gente que andaba en las calles -mientras pudieron, después se cayó el sistema- era para hablar por teléfono y buscar a sus familiares o saber que estaban bien.
Y las autoridades por decir lo menos, de Protección Civil, que atiende emergencias; los de la secretaría de gobierno o la dirección de gobierno, a cargo de José Ávila y de Elías Brizuela Moreno ¿Qué hacían?… ¿Cómo alentaban a no caer en sicosis?.. Pues nada, estaban en la grilla en una encerrona.
¿Y Marcelo Ebrard? Pues tampoco nada, andaba lejos, muy lejos, sin importarle la gente del oriente, ¡Pues pa qué se preocupa!, son los pobres o la prole, son los que exigimos y demandamos servicios, no los que le aportamos ganancias.
¿Y la dependencia de Manuel Mondragón y Kalb? Pues nada tampoco, daba su reporte a eso de las 18:00 horas y decía que todo estaba en calma…Y los funcionarios del estado de México, estaban iguales o peor, indolentes, negligentes, absurdos y omisos, con declaraciones que daban risa, y causaban rabia.
Parecía, que sólo se trataba de millones de locos que hacían ideas guajiras en su mente; que no era una verdad que corrían despavoridos, que las madres no mostraban en sus rostros la preocupación por sus hijos, y que en las escuelas primarias, secundarias y hasta prepas y universidad del “Peje”, los dejaron salir porque sí.
Y no era verdad, porque los policías sí se armaron ¡Sí! con pistolas, pero mandaban a la calle a los estudiantes –igual de irresponsables que los maestros- y sin mayor explicación. Sólo un ¡Váyanse a su casa! No les dijeron tampoco qué pasaba, pero tomaron sus escuadras o revolver.
La policía preventiva y la judicial patrullaban calles, y sólo daban informes por radio, pero no tranquilizaban a la población. Fue un día de silencio gubernamental. Lo que si fue una realidad fueron los vándalos que aprovecharon el desconcierto para asaltar. Y claro, tampoco los detuvieron.
Y a todo ello, quién o quiénes tuvieron ese poder de desestabilizar por siete horas: dicen todos ¡LAS REDES SOCIALES! ¿Y no hay autoridad tampoco capaz de evitar esto? O sea, ¿Cómo, pueden generar algo peor, y nadie se responsabiliza de detenerlo?
Eso sí, van a lo fácil, regular, pero nadie exige castigo por una actuación irresponsables en todos los ámbitos. Hubo negligencia para frenar la sicosis y una ineficiente autoridad. Y cabe decirlo, hasta los medios de comunicación, sobre todo la radio, no soltaba nada, aunque el helicóptero de Radio Red, sobrevolaba la zona, pero su reportero no percibía el temor.
Nosotros, los de la vozdecillaradio –Moi, Isra, Alfred, César e Isaac- todos ellos aún en su corta edad, incluso un niño de 11 años de esas, sin más conciencia que servir y frenar esa sicosis, hicimos la parte que le correspondía a la autoridad, una autoridad que se convirtió en avestruz.
Durante cinco horas, transmitimos aliento, calma, pedíamos no dejarse intimidar y criticábamos la pasividad, la pasmososidad y la irresponsabilidad de una autoridad, que no le preocupó que el miedo vulnerara la vida de casi cuatro millones de habitantes.
Pero nos queda sólo en la mente, ¿Y la Constitución cuándo se aplica, cuándo se ejerce el artículo 108? Ahí, la Carta Magna advierte de la responsabilidad de los servidores públicos por actos u omisiones, y el seis de septiembre hubo eso, OMISIONES, MUCHA OMISIÓN, EN DIVERSOS NIVELES y lo peor, sin castigo.
En fin, ahora esperamos que el miedo, tampoco invada a los obreros, y peleen contra una iniciativa de ley laboral, emanada de la presidencia de la República, por un panista que quiere dejar antes de irse, su daño colateral.
¿Y cuál? Pues que le sepulta de un tajo, y sin más ni más, prestaciones, porque los líderes sindicales andan más preocupados por no perder cotos de poder, seguir de vividores del sistema, de las cuotas y de lo que se deje, que por el fondo real de esa propuesta de FECAL, que le da a los patrones más beneficio y menos obligaciones.
Ahora resulta que propone contrataciones por horas, ¿Y qué trae consigo? Pues, que habrá contratos sólo para sacar la carga de trabajo, y con ello, cero antigüedades, cero prestaciones sociales, cero finiquitos por despido; cero bonos de productividad ¡Si los dan! Y por supuesto, cero aguinaldos.
Mejor los los invito a que me escuchen a través de la “vozdevillaradio” por el 91.7 de FM, de las 12 a las 14 horas, de lunes a viernes, y por eso, de no ser posible, simultáneamente por www.unopii.org. Y ¡Puchele bien! a la barrita hasta abajo para poner el reproductor…Ya mejoraremos la página. socoval17@yahoo.com.mx y socoval@hotmail.com.mx









