« Aclaración de nuestro servicio | Principal | Influenza ya es pandemia »

Contra la delincuencia, El Consejo Ciudadano (Opinión)

MEYER KLIP GERVIRTZ
La comunicación, es la oportunidad de impulsar el pensamiento. Por ello, agradecemos la hospitalidad de Punto por punto para difundir a partir de este día los mensajes que dan vida a la tarea del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública y Procuración de Justicia del Distrito Federal.

Como órgano de la sociedad civil, tenemos claro nuestro compromiso y trabajo con nuestros pares, los ciudadanos. Por ello, de entrada queremos compartir el espíritu que rige nuestro trabajo: pasar de la protesta a la propuesta y a la acción para mejorar las condiciones de seguridad de nuestra ciudad.

En pocas palabras, pasar de la queja individual, que cada uno podemos realizar, a una acción organizada que tenga beneficios comunes.

Así, hace más de un año el Consejo propuso a las autoridades federales que era necesario tener un control de los teléfonos celulares, ya que el anonimato es la principal arma para la comisión de este ilícito, que afecta la tranquilidad y el patrimonio de la gente.

Gracias a nuestro programa No Más Extorsiones Telefónicas, tenemos contacto directo con la gente. En 17 meses nos han llamado más de 165 mil ciudadanos que han sufrido un intento de extorsión o que piden asesoría para no caer en el engaño.

Finalmente en abril pasado los legisladores concretaron el Registro Nacional de Usuarios de Telefonía (RENAUT), que es responsabilidad de las telefónicas y aún con funciones que no van al fondo, pretende dar nombre y apellido a los más de 73 millones de celulares que existen en el país.

Esta tarea ha generado suspicacia en la población e incluso en algunos sectores, un franco rechazo. Muchos tienen en la memoria el mal uso de las bases de datos.

Nosotros pugnaremos por un uso responsable, con la convicción de que los teléfonos anónimos desafortunadamente son un instrumento para delinquir. Es el equivalente al paliacate que usaban para asaltar una diligencia y ocultar la cara en la época del viejo Oeste.

Las dudas de la gente sobre el manejo de la base de datos deben superarse si se considera el riesgo que corren las compañías telefónicas si se difundieran. El golpe a su credibilidad sería mortal. Un mal uso las perjudicaría enormemente.

Ahora, cuando haya algún delito en el que un teléfono celular esté involucrado, las autoridades, previa orden judicial, van a llegar a la compañía que tiene ese registro y le pedirán los datos, para de esa manera empezar a deshebrar la madeja y eventualmente poder resolver el delito.

Por todo ello, en el Consejo invitamos a la gente a no hacer caso de los correos que circulan para impulsar el rechazo al registro, y al contrario los invitamos a participar. Incluso, para resolver cualquier duda sobre los pasos que se deben seguir para ello, se pueden comunicar a nuestra línea ciudadana, 5533 – 5533, donde con gusto los orientaremos.

Y recuerden, juntos contra la delincuencia, lo hacemos mejor.