CULTURA Y OTROS CHUCHOS (El Ratón B.)

CULTURA Y OTROS CHUCHOS El Chamaán, ¿Realidad o fantasía? (OPINIÓN)

CULTURA Y OTROS CHUCHOS

EL RATÓN B.

Cuenta la historia que cuando iban caminando por el desierto de Real de catorce, el chamán hizo unos movimientos extraños con su bastón, y enunció algunas oraciones en un dialecto desconocido para luego decirles a los que iban con él que ya tenían permiso de los dioses para entrar, de ahora en adelante dependían de él, tenían que hacer lo que les dijera.

Todo comenzó una semana antes cuando un grupo de amigos planeaba ir a buscar a un chamán para que les hiciera una limpia, el lugar lo sugirió uno de ellos, y fue cuando lo decidieron, vamos a Real de catorce, ahí hay buenos chamanes, se hicieron todos los preparativos y ese fin de semana partieron al encuentro de su destino.

En ese tiempo, Real de catorce era un pueblo bicicletero, poblado por gente del lugar y algunos extranjeros que hicieron de este pintoresco pueblo su morada, pero en vacaciones y fines de semana se llenaba de turistas, la mayoría que iba en busca del anhelado peyote.

Se alistaron con su equipaje para dos días, buscaron los autos en qué irse, consiguieron tres camionetas suburban recientes, se juntaron los amigos, ocho en total, algunos de otros estados y finalmente el viernes por la mañana partieron con rumbo a San Luis potosí.

El viaje transcurrió sin contratiempos, una vez allí, se dieron a la tarea de buscar al chamán, era un italiano radicado desde hacía unos quince años en el pueblo, casado con una huichol, y un hijo pequeño, para encontrarlo caminaron cerca de ocho kilómetros fuera del pueblo, pero a eso de las ocho de la noche lo encontraron.

Cuando le dijeron que deseaban ir al desierto y que les hiciera una limpia con peyotes, él les comentó que debía consultar con los dioses para saber si le daban autorización para hacerles una ceremonia de renacimiento espiritual, para lo que les pidió que volvieran a la mañana siguiente a las ocho de la mañana.

Una vez resuelto ese asunto, los visitantes se dieron a la tarea de conocer un poco el pueblo, realmente no había mucho que conocer, era un pueblo típico, con sus casas de adobe y sus techos de tejas, con el olor de la madera quemada por las estufas domésticas que había en cada casa, era un pueblo encantador, te dejaba hipnotizado, parecía sacado de una película de antaño.

Tenía un único hotel con tres o cuatro habitaciones en la parte alta, en la parte baja tenía una oficina y una especie de cenaduría donde se vendía ron, tequila y mezcal, únicas bebidas que se vendía ahí, porque las demás eran consideradas demasiado ligeras, la atendía una extranjera, no se sabía si era alemana o italiana, pero ella aseguraba que era mexicana por antigüedad.

A la mañana siguiente, a las ocho en punto y con un poco de cruda, el grupo acude a ver al chamán para saber su respuesta, él dijo que sí irían, pero que les iba a cobrar un tributo, cien pesos por persona, lo cual les pareció un poco alto pero sin embargo lo pagaron, así como el comprar aguardiente y pan o galletas, para dejar en el desierto y para consumir para el frío y el hambre, ya que la ceremonia duraría doce horas.

Se citaron a las once de la mañana en la orilla del pueblo, ya que irían caminando al desierto, la ceremonia duraría de las doce del día del sábado hasta las doce del día del domingo, sin comer nada, solamente tomando agua, las galletas y el pan que llevaban, además del aguardiente porque el desierto por las noches es muy frío.

La historia continúa hasta que terminan las doce horas del día domingo, todos regresan comentando lo sucedido en la ceremonia, algunos contentos otros no tanto, pero al parecer todos con la misma interrogante… ¿Qué es un chamán y como lo hace?

El Chamán en cuestión era un italiano que dedicó diez años de su vida a prepararse para ser chamán, al decir de él mismo, tuvo un viaje a pie desde Nayarit hasta San Luis, durante dos meses atravesó la sierra hasta encontrar al venado de cola blanca, una vez encontrado, el venado le tiene que hablar, si le habla, se convierte en chamán, si no le habla, aún no está preparado.

Esa era la prueba máxima, tener que sobrevivir los dos meses con lo que la naturaleza le proveía, pues únicamente tenía la ropa que llevaba puesta, un suéter y una mochila donde guardaba las plantas y raíces que le daban lo necesario para vivir, sólo así se encontraría con su propio yo, su espíritu que le guiará por el resto de su vida.

Un investigador llamado Fred Alan Wolf, de ser mago ilusionista pasó a ser Doctor en Física Teórica, ha pasado varios años de su vida conviviendo con chamanes de distintos países, sobre todo de Sudamérica, así como con varios investigadores de Gran Bretaña, Estados Unidos, Brasil, Suiza, Perú y México.

En un libro de su autoría llamado “La búsqueda del águila” narra las vivencias que ha tenido con los chamanes, también narra la comprensión que con el paso del tiempo ha tenido sobre el chamanismo, y me causa interés como relaciona las prácticas chamanas con la física cuántica, la metafísica, la psicología y algunas otras ciencias, con ello formula algunas características del chamán.

Como primer punto, el chamán ve al universo como hecho por vibraciones; Su visión del mundo la tienen en términos de mitos y visiones contrarias a las leyes de la física; Perciben la realidad en un estado de conciencia alterada (Por los alucinógenos que consumen); Utilizan cualquier truco para alterar las creencias de su “paciente”.

Algunas otras características son que es físicamente significativo y ven todos los acontecimientos como universalmente comunicados, además de que penetran en mundos paralelos, trabajan con una sensación de gran poder, utilizan el amor y la energía sexual como energía curativa, finalmente penetran en el mundo de la muerte para alterar su percepción sobre este mundo.

El saber de dónde vienen los poderes de los chamanes es un asunto muy complicado, puesto que ya varios investigadores estudiaron el tema y realmente entenderlo es difícil, existen algunos libros como “Pachita” del desaparecido investigador Jacobo Grinberg donde describe las experiencias que tuvo con Pachita, una gran chamana mexicana.

Al parecer, Pachita era capaz de realizar operaciones quirúrgicas donde objetos y órganos se materializaban y desmaterializaban de la nada, Pachita decía que su hermano Cuauhtémoc actuaba a través de su cuerpo cuando ella entraba en trance transformando su personalidad.

Uno de los intentos de Grinberg para explicar científicamente el poder y la actuación de los chamanes fue la teoría “Sintérgica”, donde maneja la estructura del espacio utilizando los conceptos de la física cuántica, que aunado a su serie “Los Chamanes de México” (Que consta de seis libros), se convierte en referente obligado para aquél que se quiera adentrar en los terrenos de lo desconocido.

Así que, después de leer dos o tres libros del tema, y de platicar con alguno que otro chaman, llego a la conclusión de que existen chamanes que tienen verdaderos poderes fuera de nuestra comprensión, donde la raíz de su poder aún no queda claro, pero también existen charlatanes que sin el menor reparo sacan el dinero del inocente.

A la pregunta expresa: “Cómo es posible esto?, ¿Cómo puedes lograr que lo que haces aquí tenga efectos en lugares lejanos?, la mayoría de los consultados, y hablo de chamanes, babalaos, espiritistas y brujos, dicen que es una cuestión de manejo de energías, de romper los esquemas mentales, de fe y de aceptar que existen universos paralelos.

Lo que de alguna manera encaja un poco con la física cuántica, ya que la misma, junto con la metafísica, nos dicen que es posible encontrar un universo paralelo, que existe la llamada ley de la atracción y que todo el universo se puede mover con la energía que produce el deseo vehemente de que algo sucede, tal como nos lo enseña el efecto Pigmalión.

Por lo tanto, yo opino que el chamán es real, pero que la fantasía juega un papel determinante en los resultados que pueda obtener el chamán, digamos que un 50% de los resultados provienen de la fe, y el otro 50 de la habilidad y los poderes del chaman.

AVISO IMPORTANTE

Por cuestiones de trabajo, suspenderé mis entregas por un periodo de seis meses, ya que otros menesteres reclaman mi atención, aun así, si desean tratar algún tema, escríbanme un correo y con todo gusto les enviaré información.

Por lo pronto les dejo un hasta luego, para que en el próximo mes de enero comience la temporada dos de “Cultura y otros chuchos” del Ratón B.

Solo me resta darles las gracias por la atención prestada a estos artículos y la paciencia que tuvieron para conmigo.

GRACIAS MIL

elratonb@yahoo.com.mx o joel630121@yahoo.com.mx