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El Art Nouveau (arte nuevo)... no es tan nuevo parece (Opinión)

CULTURA Y OTROS CHUCHOS

EL RATÓN B.
elratonb@yahoo.com.mx ó joel630121@yahoo.com.mx
cierta vez, caminando despreocupado por las calles de Querétaro, entré a una galería de arte donde exponían unas pinturas medio raras, me costó trabajo entenderlas, pero que se ostentaban rimbombantemente como “Art Nouveau”, Arte nuevo en español, y me llamó tanto la atención que me di a la tarea de saber que era el arte nuevo.

El arte nuevo es un movimiento artístico que surge a finales del siglo XIX y que se proyecta hasta las primeras décadas del siglo XX (1920), que toma su nombre por una exposición realizada en Munich, en una galería estilo francés llamada “La maison del Art Nouveau” (la mansión del arte nuevo), diseñada por Siefrid Bing, que murió en 1905.

Entre sus características podemos mencionar que es el primer movimiento cultural que se desprende por completo de la imitación de estilos anteriores, pues no debemos olvidar que antes de esta corriente, el romanticismo, la ilustración, el rococó, el barroco, generalmente fueron corrientes no originales, pues fueron corrientes copistas.

También podemos mencionar que el movimiento inglés “Arts and Crafts” fue una de sus influencias, en la corriente del arte nuevo los interiores se vuelven más claros y sencillos, acentuados por la continuidad espacial, lo que le da una estética y estilo entre los detalles y el contexto de la pintura o la obra.

También las fachadas adquirieron valor como detalle decorativo, y éstos se suman a las características formales que identifican al estilo en la arquitectura, también dentro de esta rama destaca el uso el arco bajo, del azulejo y de nuevos materiales, dúctiles y maleables como el hierro y el vidrio, que sugieren transparencia, vigor y flexibilidad.

Este estilo, que buscaba una integración decorativa en todas las artes, floreció en Europa entre 1980 y 1910, cuyos rasgos comunes los podemos resumir en lograr compaginar lo útil con lo bello, y las obras artesanales con los métodos industrializados, además del uso de hipérbolas y parábolas, mismas que fueron inspiradas la más de las veces en las formas de las plantas.

Este tipo de arte se aplicó en sus inicios al diseño de interiores, joyas, hierro forjado, cerámica, vidrios, telas, pero donde alcanzó su gran popularidad fue en ilustraciones, esto último porque se conjugó con el invento de la litografía.

Con el tiempo, las adoptaron varios países de Europa, aunque cada país le dio su propia denominación, así tenemos que en Francia fue llamado “Art Nouveau”, como ejemplo está el domo del gran palacio de Paris; en Alemania fue bautizado como “Jugendstil”; en Austria “Sexessionstil” que pode la casa de la secesión como ejemplo; “libety” en Italia y “Modernismo” en España, ejemplificado por el Palacio de la gracia en Barcelona.

El arte nuevo se divide en dos corrientes morfológicas, una caracterizada por formas cóncavo convexo, y sus exponentes son Horta, Van del Velde y Gaudí; y la otra se caracteriza por su
rigor geométrico, cuyos exponentes son Wagner, Wright y Mackintosh; estas dos corrientes se conocieron como la orgánica y la geométrica.

En algunos países Europeos como España, Bélgica y Francia, los edificios fueron concebidos como seres vivos, con plantas absolutamente libres y superficies de líneas sinuosas como las calles de Brasil, en España, el modernismo tuvo su centro principal en la ciudad de Barcelona, donde Antoni Gaudí se erigió como el máximo representante de la concepción de volumen.

Aunque Cataluña no se quiso quedar atrás, y también contó con representantes destacados como Domenechi Montaner, que se inspiró en el gótico nórdico, y quien también se hizo presente fue Francia por medio del aspecto de las estaciones del metro, logro que llevara a buen término el arquitecto Héctor Guimard.

Muchos arquitectos modernistas también fueron diseñadores, y sus creaciones no se limitaron a los edificios en sí, también elaboraron su decoración y los muebles que contenían, en este ramo destacan los muebles y cristales diseñados por Emile Galle, en joyas René Lalique y Luis Msriera y en los cárteles Alphons Mucha.

Algunos otros artistas como Aubrey Beardsley, Alfonso Mucha, Eduardo Burne-Jones, Gustav Klimt, y enero Toorop podrían ser clasificados en más de un estilo, pues su producción fue de lo más variada; así como muchos otros célebres desconocidos que de alguna manera contribuyeron a que el arte nuevo se popularizara.

El Art Nouveau nació como una reacción polémica contra el academicismo y el eclecticismo del siglo XIX y no se enseñó en las academias, se desarrolló en los talleres de artesanos, cuya inquietud era crear objetos que ofrecieran simultáneamente una utilidad práctica y un estímulo estético a los sentidos, característica ausente en los objetos producidos masivamente en las manufacturas industriales de la época.

Así, como dijimos anteriormente, los creadores de este arte nuevo, tomaron su inspiración de la naturaleza, quedándose para sí los colores y formas de flores, conchas, ramas de arboles, nubes, etc. Pero en cuanto a la mujer, ésta fue representada en plena juventud, fuerte, sensual, semidesnuda y provocativamente triunfadora.

Según la página de posgrado de la UNAM en internet, gracias al afrancesamiento del presidente Porfirio Díaz, “la circunstancia social que vivió la ciudad de México durante la última década del siglo XIX estimuló el acercamiento de artistas e intelectuales a las novedades vigentes en Europa central”.

“Así fue como ciertas modalidades del llamado Modernismo llegaron a la literatura, la arquitectura y las artes decorativas del cambio de siglo. Si bien podría ser aventurado hablar de un movimiento Art Nouveau mexicano, sin embargo, se tiene la certeza de que en México se vendieron algunos objetos franceses pertenecientes a esta corriente”.

En cuanto a la arquitectura, se construyeron numerosos edificios y casas con fachadas y decoraciones interiores que retomaron elementos de dicho estilo, lo cual nos permite suponer que los modelos Art Nouveau tuvieron aceptación en la sociedad mexicana de la época por lo exquisito de sus composiciones y por su atrevimiento formal.

Varios ejemplos sobreviven en la colonia Roma y el Gran Hotel de México todavía conserva su elevador estilo nouveau. Dentro del campo de la plástica, Julio Ruelas, colaborador de la Revista Moderna y de la Revista Moderna de México, fue el artista que dominó la estética del Art Nouveau.

En el museo Franz Mayer de la ciudad de México, existe una exposición que además de varias viñetas de Ruelas, presenta un gran retrato al óleo del Sr. Jesús Luján, con un marco de alambrón y yeso al estilo nouveau, préstamo del Museo Francisco Goitia de Zacatecas.

Si quieren conocer uno de los mejores ejemplos que existen para ilustrar el gusto y la aceptación que tuvo el Art Nouveau en México conozca los muebles de la Casa Requena, que fueron traídos hacia México alrededor de 1905, esta mansión, está ubicada en la calle de Veracruz no. 43.

La misma, fue completamente decorada y amueblada en el estilo Art nouveau por su dueño, José Luis Requena, con la ayuda del artista catalán Ramón P. Cantó y unos artesanos mexicanos, si quieren admirar gran parte de lo que queda de estos muebles, lo pueden hacer en el museo Quinta gameros de Chihuahua.

Bien, por todo lo anterior, nos damos cuenta de que el llamado “Arte nuevo”, realmente no es nuevo, más bien es anciano, porque ya cumplió más de 100 años, sin embargo, por su concepción sigue siendo nuevo, ya que fue una corriente que no copió estilos, sino que creó el suyo propio, y realmente hay pocos estilos originales.
HASTA LA PRÓXIMA.