Fallido golpe de estado en Timor Oriental (Opinión)
PANORAMA POLÍTICO
ENRIQUE DAVIZ MAZLUM
Timor Oriental es un pequeño país al noroeste de Australia con un poco más de un millón cien mil habitantes que ha estado inmerso en conflictos políticos y ocupaciones en su historia reciente. El 28 de noviembre de 1975 se declaró su independencia de Portugal, pero fue una independencia de sólo 9 días, ya que Indonesia invadió este país el 7 de diciembre de 1975. La invasión tuvo el aval de Estados Unidos y Australia, a pesar que en el Consejo General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) expresó un rechazo total a esta invasión.
José Ramos-Horta de 25 años de edad fue nombrado Ministro de Relaciones Exteriores el 28 de noviembre de 1975. Su primera tarea era viajar a la ONU y explicar el caso de Timor Oriental y su recién independencia de Portugal, para la cual viajo a Nueva York el día 6 de diciembre de 1975. Ramos-Horta se encontraba en Nueva York cuando su país fue invadido por Indonesia y por esta razón se queda en Nueva York como representante del Frente Revolucionario de Timor Oriental Independiente (FRETILIN) ante la ONU.
Desde la ONU Ramos-Horta exponía a la comunidad internacional la opresión que su pueblo sufría a costa de la invasión apoyada por el Presidente Richard Nixon y el Secretario de Estado Henry Kissinger. A pesar de que la invasión fue apoyada por Estados Unidos y Australia, los miembros de FRETILIN no dejaban de buscar su independencia y fueron buscando el apoyo internacional. Sus voces y su lucha tuvieron mayor apoyo cuando José Ramos-Horta y el Obispo Carlos Felipe Ximenes Belo fueron galardonados con el Premio Nobel de la Paz en 1996.
El reconocimiento de su lucha por la Fundación de Premios Nobel puso en la mira internacional la situación que vivía el país quien en ese momento era la Provincia 27 de Indonesia. La situación de Indonesia se agravaba por las presiones políticas de otros países, así como la crisis económica de 1997.
El Premio Nobel de la Paz de 1993 Nelson Mandela viajó a Timor Oriental y se reunió con Xanana Gusmao, quien era el líder de FRETILIN. La reunión se realizo en la prisión de la capital Dili, ya que Gusmao era prisionero. Esta reunión y el apoyo de otros Premios Nobel de la Paz fueron fundamentales para presionar al Régimen Militar de Suharto y aunado a la crisis económica de Indonesia el General Suharto renunció en mayo de 1998.
Todo indicaba que Timor Oriental recuperaría su independencia, pero Portugal e Indonesia propusieron una consulta a las bases, para ver si la población quería ser independiente o pertenecer a Portugal o Indonesia. La consulta se realizó el 30 de agosto de 1999 y con aplastante resultado de más del 78 por ciento los ciudadanos timorenses pidieron su independencia. La ONU apoyó en la organización de las elecciones de ese país y el 14 de abril del 2002 Xanana Gusmao fue electo el Primer Presidente de Timor Oriental.
Es increíble pensar que hay un país con 6 años de antigüedad comparado con el de nosotros que está a punto de cumplir 200 años de su independencia en el 2010. Timor Oriental aun es un país con muchos conflictos internos que luchan por el poder. A cuatro años de su independencia un grupo de más de quinientos militares renunciaron y comenzaron a presionar al gobierno, esta crisis terminó con la renuncia del entonces Primer Ministro Mari Alkatiri. La crisis de Timor Oriental continuó hasta que la ONU intervino y José Ramos-Horta fue nombrado Primer Ministro.
Como parte de la estrategia política el Presidente Xanana Gusmao convocó a elecciones para elegir al siguiente Presidente de Timor Oriental. José Ramos-Horta ganó la elección en la segunda vuelta con más del 70 por ciento de los votos de los ciudadanos que participaron en la elección y tomó posición el 20 de mayo del 2007. Hace seis meses el 8 de agosto del 2007 el Presidente Ramos-Horta nombró al líder de la independencia Kay Rala Xanana Gusmao como Primer Ministro de ese país.
Un país con seis años de vida independiente, el equivalente a un sexenio en México volvió a sufrir un ataque que debe condenarse por la comunidad internacional. El Premio Nobel de la Paz de 1996 y Presidente de Timor Oriental Ramos-Horta y el Primer Ministro Xanana Gusmao sufrieron un atentado por parte de los soldados rebeldes con el propósito de dar un golpe de estado. Uno de los ataques se dio en la residencia de Ramos-Horta, donde asesinaron a uno de los elementos de seguridad, pero en el tiroteo falleció el líder de los soldados rebeldes Alfredo Reinado. El ataque contra el Primer Ministro Xanana Gusmao se dio en el trayecto de su residencia a la oficina, pero se vio frustrado, ya que Xanana salió ileso. Es increíble como lograron penetrar los grupos rebeldes la casa del Presidente Ramos-Horta, similar a lo que sucedió en Guatemala en la pasada elección Presidencial.
Hago un paréntesis para comparar la situación en Guatemala con Timor Oriental. En la pasada elección a la Presidencia de Guatemala se llevaron a cabo más de 50 ejecuciones de líderes y candidatos, entre ellos varios del partido Encuentro por Guatemala del cual Rigoberta Menchú era candidata a la Presidencia. En uno de los ataques en el mes de Agosto del 2007 entraron a la casa de una de las candidatas a Diputada Olga Lucas y dieron 75 tiros con metralleta. En este atentado hirieron a sus dos hijas, una de 14 años y una de 17 años, afortunadamente las dos niñas se recuperaron. Yo ya no regrese ese último mes, pero mi admiración de cómo Rigoberta Menchú seguía adelante a pesar de todas las presiones y mensajes indirectos que le enviaban para que no continuara en la contienda política y luchando por una igualdad entre los indígenas y los ladinos (término usado en Guatemala para quienes no son indígenas). Las luchas de muchos de los Premios Nobel de la Paz están ligadas a su trabajo para alcanzar una paz en su país, en donde amigos y familiares han muerto en esa lucha, pero su trabajo como líderes no termina al recibir el Premio Nobel de la Paz, al contrario se incrementa. Cierro paréntesis sobre Guatemala.
La lucha por el poder por el poder de ciertos grupos termina afectando a la población en general de un país. Todo ataque, toda rebelión va terminar teniendo impactos negativos y en muchos casos muy graves. Si Ramos-Horta ganó con más del 70 por ciento de los votos o hubiera ganado por un solo voto, su Presidencia se debe respetar. Los grupos que no estén de acuerdo con la forma en la cual se desempeña o tienen distintas propuestas para el país deben competir en las urnas. Ahí es donde la mayoría de los votantes deben decidir el rumbo del país. El Presidente Ramos-Horta se recupera en un hospital de la ciudad de Darwin, Australia en donde lleva tres cirugías por los impactos de bala que recibió en el abdomen y en un pulmón. Según las versiones de los médicos, Ramos-Horta está estable, ya que puede respirar por sí solo. Esperemos que se recupere pronto y pueda regresar a dirigir la consolidación de Timor Oriental muy pronto.
Siendo México un país democrático, debe pronunciarse en contra de estos ataques y apoyar los trabajos de democratización e independencia de Timor Oriental. Pero no todo lo debemos dejar a los gobiernos, como ciudadanos debemos luchar por una sana convivencia en donde las diferencias se arreglen a través del dialogo, haciendo que prevalezca la tolerancia, respeto y en las urnas tengamos la última palabra. Debemos aprender de otros países para no cometer los mismos errores.

