La huelga de Cananea, hoy (Opinión)
PANORAMA POLÍTICO
ENRIQUE DAVIS MAZLUM
El 30 de julio del 2007 estallaron tres huelgas mineras, entre ellas la huelga de Mexicana de Cananea. Este acontecimiento se da ciento un años después de la huelga más grande registrada en la industria minera.
La huelga de Cananea inicia por la inequidad en salarios, los trabajadores mexicanos exigían que su salario fuera igual al de sus compañeros norteamericanos y como símbolos portaban la bandera de México y billetes de cinco pesos, que era el salario mínimo que exigían. Más de 2,000 trabajadores de CCCC (Cananea Consolidated Copper Company) marcharon y exigieron sus derechos. El conflicto llego a enfrentamientos entre los dos grupos y los norteamericanos apoyados por los Rangers (grupo de policías) del Estado de Arizona, dejando un saldo de 23 muertos, 22 heridos, 50 personas detenidas y cientos de personas que huyeron de Cananea por temor a su integridad física. Esta huelga por su impacto a nivel nacional es conocida como el inicio de la Revolución Mexicana, a pesar de que sólo duro hasta el 4 de junio de ese mismo año. Lo irónico de todo esto, es que ciento un años después la historia se repite.
A casi un año de que estalló la huelga no se ha podido llegar a un acuerdo la minera Mexicana de Cananea, S. A. de C.V. con los trabajadores de la Sección 65 del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares de la República Mexicana (SNTMMSRM) dirigida por Sergio Tolano Lizárraga.
Las exigencias de los trabajadores se dan por una violación al contrato colectivo, donde resaltan las pésimas condiciones de trabajo, falta de seguridad, eliminación de prestaciones establecidas en el contrato colectivo de forma unilateral, entre otros puntos.
En entrevista telefónica Jesús Manuel Verdugo Quijada, Presidente del Comité de Huelga nos comento que la huelga estalló el 30 de julio 2007 por que la empresa Mexicana de Cananea violó varios puntos del contrato colectivo entre los cuales destacan:
1. Violación del Artículo 3, donde la empresa tiene que reconocer a los dirigentes del sindicato a nivel nacional y local, así como respetar la autonomía del mismo.
2. No cumplir con las condiciones de seguridad e higiene en el área de trabajo.
3. Recortes de las prestaciones establecidas en el contrato colectivo (servicios de salud, suministro de gas, electricidad, entre otros).
A continuación presento parte de la entrevista a Jesús Manuel Verdugo Quijada, Presidente del Comité de Huelga del Sección 65 del SNTMMSRM.
¿Qué sucedió el 11 de enero del 2008?
El día 11 de enero del 2008 llegaron más de 900 elementos de seguridad (granaderos) y nos desalojaron (a los trabajadores) de la mina. El día 12 de enero entraron los trabajadores disidentes a hacer arreglos superficiales a las instalaciones, para preparar el lugar antes de la llegada de los inspectores de la Secretaria del Trabajo y Previsión Social (STPS).
¿Cuál fue el resultado de la inspección de la STPS?
Los días 7 y 8 de marzo los inspectores federales STPS recorrieron las instalaciones y encontraron violación de 265 medidas de seguridad. Los mismos inspectores mencionaron que si no se actuaba por parte del Gobierno Federal para solucionar las exigencias que hacíamos, es porque hay mano negra a favor de la empresa.
¿Cuáles han sido las prestaciones que les han recortado?
Quiero mencionar que la huelga que tenemos fue declarada valida el 17 de diciembre 2007 por el Primer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo. Como parte de nuestro contrato colectivo tenemos prestaciones de subsidios como son en el suministro de gas para la calefacción, energía eléctrica, servicios médicos a los trabajadores y familiares. Como forma de presión para debilitar este movimiento la empresa ha ido cancelando o recortando los servicios, como fue en los meses de noviembre, diciembre y enero, cuando hace más frio y nos cortaron el suministro de gas, que es utilizado para las calefacciones de las casas. Muchos de los compañeros tienen a sus hijos estudiando en escuelas particulares y a ellos los amenazados a través de quitarles los apoyos que reciben sus hijos. Otro de los puntos de violación fue el cierre del Hospital el Ronquillo.
¿Qué sucedió con el Hospital el Ronquillol?
El hospital el Ronquillo daba servicio a más de 10,000 derecho habientes, entre trabajadores, trabajadores jubilados y familiares. El día 12 de mayo se suspendieron todas las operaciones del hospital y fue cerrado por la empresa, argumentando que no tenía recursos. Como solución se abrió lo que en algún tiempo fue la Clínica Obrera. Una de las enfermedades más graves es la de tuberculosis, que se dice la enfermedad del minero, con la falta de espacios e instalaciones adecuadas ahora mezclan a los niños que van a consulta con los ancianos que padecen de tuberculosis y nos cerraron el hospital el Ronquillo. El Gobernador Eduardo Bours con el fin de solucionar el problema abrió en comodato el hospital, el Presidente Municipal de Cananea, también intento apoyar, pero esa no es su responsabilidad. El gobierno no debe asumir la responsabilidad de la empresa, la responsabilidad del gobierno es obligar a la empresa que cumpla con sus obligaciones de acuerdo al contrato colectivo.
¿Qué otro tipo de presiones han enfrentado por parte de la empresa?
Después de que nos desalojaron de la empresa, fuimos (los trabajadores) demandados por 26 millones de dólares, argumentando que destruimos las instalaciones, cuando nosotros nunca entregamos las instalaciones, fuimos desalojados por elementos granaderos. Otra forma de presionarnos ha sido quitándole los derechos a las viudas de los trabajadores mineros. Te doy un ejemplo: mi madre tenía todos los servicios médicos mientras vivía mi padre, cuando el fallece ella se pone mal y su diabetes no está controlada. La lleve al servicio médico y me dijeron que ya no la podían atender, que porque se retiro el servicio médico a los familiares después cuando fallece el trabajador o el jubilado. Como yo soy trabajador logre meter otra vez a mi madre al servicio médico, pero la empresa debe continuar con la responsabilidad, es parte de nuestros servicios establecidos en el contrato colectivo.
¿Cuántos trabajadores y familias dependen de la mina?
Cananea tiene más de 33,000 habitantes, de los cuales 10,000 son afectados directamente cuando hay cambios o movimientos en la mina. Actualmente somos 1300 trabajadores, de estos 1,100 somos parte del movimiento de huelga, unos 200 regresaron a trabajar y algunos aceptaron una liquidación y muy probable sin ninguna prestación o servicio médico a futuro, a estos les llamamos los metalizados.
¿Cuál crees que sea la solución?
Uno de los principales puntos es la diversificación de empresas en Cananea. Hace tiempo que hemos impulsado para que otras empresas entren a Cananea y se generen otros empleos. El problema es que cualquier otra empresa, aunque no sea minera afecta los intereses de Mexicana de Cananea. Como bien sabes el uso de agua en la industria minera se usa de forma excesiva y cuando se vio la posibilidad de que entrara una tomatera o una fábrica de artículos de cerámica, las presiones fueron muy fuertes y no se permitió que se asentara ninguna de las dos. El conflicto fue el uso del agua, que tendría que compartir la empresa Mexicana de Cananea.
¿Qué sigue?
Los trabajadores seguiremos luchando por lo que nos corresponde, lo que vemos es presiones para que no se conozca porque estamos en huelga, pero por eso hemos sido creativos, tenemos nuestra página web www.sindicatomineroseccion65.com.mx, buscamos medios para que presenten lo que está sucediendo. El gobierno quiere escudarse en el tema del dirigente nacional Gómez Urrutia, pero su situación es independiente a las violaciones al contrato colectivo por parte de Mexicana de Cananea. La situación que vivimos no tiene colores, es por el bienestar del pueblo, por la herencia de nuestros antepasados y por eso pedimos que se cumpla nuestro contrato colectivo, para solucionar esta situación. Tenemos varios lemas y hoy termino diciendo: Ni cansados ni vencidos cada día más fortalecidos. Fin de entrevista.
Después de conversar con Jesús Manuel Verdugo Quijada, creo que el problema que surgió hace 101 años, no se ha resuelto. Es importante ponernos en los zapatos de los trabajadores de Mexicana de Cananea para darnos cuenta que sus exigencias a tener mayor seguridad en su trabajo, cumplimiento de sus prestaciones y los servicios médicos para ellos y su familia son exigencias validas. Ahora esperemos que las autoridades a todos los niveles dejen los conflictos partidistas a un lado y resuelvan lo más pronto posible a favor de los trabajadores.

