Uno de 111 es mexicano (Opinión)
PANORAMA POLÍTICO
ENRIQUE DAVIS MAZLUM
En 1984 el Embajador Alfonso García Robles hacia declaraciones sobre las implicaciones y efectos negativos que las bombas nucleares podían tener en nuestro planeta tierra. García Robles explicaba que la bomba de Hiroshima al estallar fue como hacer que 13 mil toneladas de dinamita explotaran al mismo tiempo, otra forma de decirlo es que la bomba de Hiroshima tenía la potencia de 13 kilotones.
En 1984 en el mundo había en los arsenales más de 20 megatones de armas nucleares o el equivalente a 20 millones de toneladas de dinamita. Estas cifras equivalen a más de 1500 bombas como las que estallaron en Hiroshima. Lo grave es que al acumular todo tipo de bombas se calculaba que eran más de 50 mil bombas nucleares con una capacidad de hacer una explosión de un millón de bombas como la que estallo en Hiroshima. La Guerra Fría estaba en su mero apogeo, por un lado estaba el Presidente Ronald Reagan y por el otro Michael Gorvachev apuntando ojivas nucleares uno al otro.
La preocupación de lo que estas dos naciones podían destruir el mundo si no se empezaba a dejar de producir este tipo de armas y a destruir las existentes impulso a un niño de aproximadamente ocho años de edad que vivía en Estados Unidos a escribirle al Presidente Gorvachev sobre el miedo que tenia a las armas nucleares y su deseo que dejaran de producirlas y de destruirlas. La carta si fue leída por el Presidente Gorvachev y le pidió al Presidente Reagan que enviara al niño Brad Corea como promotor de la paz.
Brad Corea fue a Rusia y se reunió con el Presidente, de esta forma iniciaron la platicas entre Estados Unidos y Rusia, para dejar de producir armas nucleares y destruir las ya existentes. A pesar de ser sólo un niño Brad fue en varias ocasiones enviado como Embajador de Estados Unidos a países en donde habían conflictos, para iniciar una relación de dialogo. Brad es uno de mis amigos que más admiro por todo lo que logró a su temprana edad, pero más orgulloso me sentí cuando leí la trayectoria del michoacano Alfonso García Robles.
El Embajador García Robles nació en 1911 e ingreso al servicio exterior mexicano a los 28 años de edad (1939). Su vida la dedicó a la diplomacia y a los 51 años de edad (1961) fue nombrado Embajador de México en Brasil, hasta 1964. El conflicto conocido como “Bahía de Puercos” entre Estados Unidos y Cuba estaba marcado por la posibilidad de tener un guerra en nuestro continente, en donde armas nucleares podrían utilizarse. Esta situación tan grave debió haber sido clave en la toma de decisiones de García Robles.
Como Subsecretario de la Secretaría de Relaciones Exteriores Robles impulso el acuerdo conocido como Tratado de Tlatelolco, en el cual todos los países de México al sur se comprometían a no desarrollar, comprar o promover el uso de armas, así como el Comité de Desarme de la ONU. Estas iniciativas impulsadas por García Robles fueron clave en la decisión de que los países al sur de México no se equiparan con armas nucleares. Las negociaciones que lograron este acuerdo fueron impulsadas y dirigidas por nuestro embajador. El 12 de marzo de 1967 se firmo el Tratado de Tlatelolco y con esto se dio por terminado los trabajos de desarme del continente.
Como promotor de esta iniciativa García Robles fue conocido como el padre del Tratado de Tlatelolco y continuó impulsando el desarme internacional. En 1982 se le otorgó el Premio Nobel de la Paz por todo su esfuerzo por lograr un desarme del continente americano así como un desarme internacional y compartió el Premio Nobel de la Paz con la Diplomática Alva Myrdal. Es importante recordar que hoy en día hay otro tipo de armas que son dañinas, como son las minas antipersonales de las cuales Jody Williams ha sido la promotora para que sean erradicadas y por su lucha se le otorgó el Premio Nobel en 1997.
El 2 de septiembre de 1991 a sus 80 años el Embajador y Premio Nobel de la Paz 1982 Alfonso García Robles falleció. Hoy día con todos los conflictos internacionales México debería retomar el ejemplo de este michoacano e impulsar acuerdos de paz en el mundo, que permitan evitar conflictos internacionales.

