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Nuestros hijos... ¿empresarios del mañana? (Opinión)

¿QUÉ ONDA CON MI LANA?

MÍSTER D. Y P.

misterdyp@yahoo.com.mx ó joel630121@yahoo.com.mx
Algunos estudiosos dicen que vinieron los niños índigo, luego llegaron los niños cristal, ¿será que estamos ante la evolución del ser humano?, o simplemente la herencia genética de nuestros hijos llegó más completa que la de nosotros, también puede ser que nuestros hijos han nacido con los adelantos técnicos que los harán los líderes del mañana.

Los especialistas coinciden en decir que los niños de hoy tienen habilidades sobresalientes, como ejemplo, dele un teléfono celular a un niño y verá como le encuentra todas las funciones que el mismo tiene, cuando nosotros los adultos no sabemos descifrar las funciones del mismo teléfono.

En un artículo de Rocío Fonseca publicado en “Reforma”, menciona que los especialistas en emprendedores dicen que los niños de hoy “rebasan las habilidades y capacidades que teníamos a su edad”, esto es cierto, aunque también se han limitado en otras habilidades, sobre todo las matemáticas (sumar, restar o multiplicar sin calculadora).

Inclusive no saben lo que son las agendas ni los directorios de bolsillo, aquellos que usábamos cuando íbamos a la prepa, donde anotábamos los teléfonos de los cuates, porque hoy está sustituido por el celular, y aquel que no tiene celular desde secundaria o antes, está fuera del círculo de amigos.

El lado bueno de estas capacidades más desarrolladas es que muchos pequeños son empresarios innatos, y debido a ello, tienen la habilidad de comprar, vender o intercambiar artículos y hacerse de dinero de forma rápida, una niña de 4º de primaria se puso a hacer pulseras con cuentas de acrílico y las vende en la escuela, otro ejemplo, es el que otra niña de 3º de primaria que juntaba arañitas, lagartijas, o bichos y los vendía a 10 pesos.

Ejemplos como estos se ven por todos lados, lo que se tiene que definir en estos casos es como hacer que los niños que tienen esta habilidad de manera innata logren desarrollar su creatividad para los negocios, por lo que tenemos que poner atención si tenemos en casa uno de estos niños, para poder apoyarlos y animarlos a continuar por ese camino.

Para lograr esto, lo primero que tenemos que hacer es detectar esas habilidades, lo segundo es trabajar en equipo los padres, los maestros y su comunidad, lo tercero es buscar programas que le permitan al niño canalizar estas inquietudes, no olvidemos que el ser empresario requiere disciplina, trabajo arduo y creatividad.

Existe en Jalisco una asociación civil que tiene programas para estos niños, se llama “IMPULSA”, y la misma imparte y coordina programas especializados en educación financiera para niños, basados en la teoría de que la gran cantidad de información a la que se exponen los niños desde pequeños potencian sus habilidades y capacidades.

Otro factor que influyen en esta potenciación es la sobre estimulación a que nos vemos sometidos en todas las distintas áreas (visual, kinestésica y auditiva), además del ambiente en el que nacen y se desarrollan, éste último es quizá el más importante de todos.

Para apoyarlos, debemos pensar en formar a los niños bajo el concepto de “cada quien se construye a sí mismo”, esto quiere decir que cambiemos paradigmas de “tienes que encontrar trabajo”, porque si nos construimos nosotros mismos, no tendríamos que trabajar para alguien, sino para nosotros mismos.

Aparentemente suena difícil, pero puede ser muy sencillo si se comienza en el momento adecuado, porque el porcentaje de niños que desde pequeños muestran interés por el dinero y tienen habilidades para generar y ganar sus propios recursos económicos es muy alto, desgraciadamente pocos llegan a ser empresarios de grandes.

Generalmente quienes los desalientan son los mismos padres, porque acaso les genere un poco de miedo, además de su formación escolar, ambos factores dificultan que se desarrollen dichas actividades, lo que significa que debemos cambiar nuestros paradigmas de padres protectores que les queremos evitar el fracaso porque ellos mismos temen fracasar.

Para lograr que nuestros hijos sean empresarios desde pequeños debemos vincular todas sus actividades con el mundo real, el del trabajo; debemos concientizar a los niños de que juegan tres roles principales: que son personas valiosas, que son trabajadores y que son consumidores.

Cuando los niños van a la escuela, están desarrollando “su trabajo”, así como Papá y Mamá se van a trabajar para poder satisfacer las necesidades de casa, el trabajo de los niños es ir a la escuela, el niño contribuye al hogar con actividades, no con dinero, esto de acuerdo con el Director de IMPULSA.

Se puede detectar a un futuro empresario porque su comportamiento lo delata, cuando llega a la casa y nos cuenta que hizo un “negocio”, como vender su torta del recreo, su lápiz que tanto le gusta, o un sacapuntas de figura, en vez de regañarlo y decirle ¿pero, porqué lo hiciste?, ya no te voy a comprar más, hay que alentarlo y preguntarle si lo vendió bien.

Pero hay que estar seguros de que entiendan la diferencia entre lo que se hace por deseo y lo que se hace por necesidad, con ello comprenderán el valor del dinero, así como enseñarles que el dinero es un instrumento para la obtención de bienes y servicios, y no un fin en sí mismo porque los podemos hacer demasiado materialistas y avaros.

De acuerdo a Jaime Reyes Robles, director ejecutivo del instituto para el desarrollo social sostenible del Tec de Monterrey, tenemos que evitar que los niños se hagan despilfarradores y el equilibrio que debe existir ente el ahorro para prever el futuro, pero sin mermar la obtención de satisfactores necesarios, gustos, antojos, que se pueden realizar sin caer en un consumismo desordenado.

Obviamente esto significa que debemos enseñar con el ejemplo, porque de otra forma se van a confundir y se preguntarán ¿porqué tu no lo haces como me enseñas?, aquí se trata de que el niño entienda el valor de las cosas y que ganarlas es producto del trabajo diario, y que se debe realizar con honradez y con ética, así como de que sepan que el trabajo dignifica la existencia del individuo, ya que todo cuesta en esta vida.

La clave en el proceso de formación de niños emprendedores es la comunicación, y los padres son el primer escalón para explicarle al niño los conceptos financieros que se están aplicando, y muchas veces cuando no puedan vender en su escuela debe explicársele muy bien.

Aunque actualmente el sistema educativo nacional adolece de la formación financiera desde pequeños, se puede crear una red de comunicadores, y no solamente los niños de colegios privados pueden acceder a este tipo de redes, en la escuela no enseñan como hacer dinero, pero existen otras alternativas cuando detectamos a niños con estas habilidades.

IMPULSA nos da unos tips para poder tomar en cuenta: si los niños; son creativos, son extrovertidos en sus relaciones, son hábiles en socializar, ven oportunidades de negocios, venden objetos en la escuela, de lo que ganan parte la reinvierten y buscan ganar más, entonces estamos frente a un empresario natural, y hay que apoyarlo.

Si ya detectamos estas condiciones, entonces habrá que sembrar la semilla comentándole antes que nada que el negocio debe ser legal, debe pedir permiso a la escuela para vender, no debe engañar a sus clientes (compañeros) con productos defectuosos, diferenciar que es un deseo y que es una necesidad, que no desatienda sus obligaciones principales (estudiar, hacer su quehacer, sus tareas, etc.) por su nuevo negocio, etc.

Si logramos esto y lo canalizamos con las acciones adecuadas, estaremos seguros de que cuando crezca será un empresario exitoso, que tanta falta le hacen a este país, y si encuentra a niños así, pues hay que darle animo, y buena suerte en la empresa.
HASTA LA PROXIMA