El calentamiento de los océanos alcanzó un umbral sin precedentes: la temperatura superficial media llegó a 21 °C durante la primavera de 2024, lo que marca un récord histórico.
- Así lo documenta el último informe del Servicio de Vigilancia Marina del programa Copernicus de la Unión Europea, que advierte sobre la gravedad de una triple crisis planetaria —cambio climático, pérdida de biodiversidad y contaminación— y subraya la urgencia de respuestas políticas y científicas.
- Según los investigadores, este fenómeno no solo marca un hito estadístico, sino que también pone en riesgo la estabilidad de ecosistemas, economías y la seguridad de millones de personas en zonas costeras.
El análisis, elaborado por más de 70 científicos, detalla que el ritmo de calentamiento oceánico se ha intensificado de forma notable en los últimos años.
La temperatura superficial global batió su máximo en la primavera de 2024, mientras que las olas de calor marinas han ganado en intensidad y duración. En 2023 y 2024, estos episodios superaron en 0,25 °C los registros anteriores, por arriba de los récords de 2015 y 2016.
En algunas áreas del Atlántico, se contabilizaron más de 300 días bajo condiciones de ola de calor marina durante 2023. El Mediterráneo experimentó la ola de calor más prolongada de su historia reciente, con temperaturas superficiales que superaron en 4,3 °C los valores habituales para la época.
Impactos regionales y subida del nivel del mar
El informe de Copernicus identificó regiones especialmente vulnerables. El Mar Negro se calienta a un ritmo tres veces superior a la media global, mientras que el Báltico casi iguala esa velocidad.
En el Mediterráneo, el incremento es de 0,41 °C por década, más del doble de la media mundial.
- Estas tendencias han provocado que las olas de calor marinas duren entre 16 y 23 días más cada diez años, con impactos directos sobre la biodiversidad y las actividades económicas regionales.
- La subida del nivel del mar constituye otro de los efectos más alarmantes. Copernicus informa que la elevación global del nivel del mar ha pasado de 31,4 mm por década entre 1999 y 2006 a 40,8 mm por década entre 2016 y 2024.
- El aumento acumulado desde 1901 alcanza los 228 mm, lo que incrementa el riesgo de inundaciones y erosión costera para aproximadamente 200 millones de personas que habitan zonas litorales.
Todos los países europeos con densidades de población superiores a 200 habitantes por kilómetro cuadrado en la costa experimentan una subida del nivel del mar por encima de la media.
Pérdida de hielo polar, acidificación y contaminación
La pérdida de hielo polar es otro indicador crítico del cambio climático. El Ártico ha registrado cuatro mínimos históricos de extensión de hielo entre diciembre de 2024 y marzo de 2025, con una superficie 1,94 millones de kilómetros cuadrados menor que la media invernal a largo plazo, una extensión casi seis veces mayor que la de Polonia.
- En la Antártida, 2025 representa el tercer año consecutivo con niveles excepcionalmente bajos: en febrero, la superficie helada era 1,6 millones de kilómetros cuadrados inferior al promedio, equivalente a casi tres veces el tamaño de Francia.
Según Copernicus, esta pérdida acelerada de hielo marino confirma la tendencia al alza del calentamiento global.
La acidificación de los océanos avanza especialmente en las zonas con mayor biodiversidad. El informe de Copernicus, señaló que el 10 % de estas áreas se deteriora a un ritmo superior a la media global, lo que afecta al 16 % de los corales amenazados y al 30 % de los gravemente amenazados. Este fenómeno, sumado al calentamiento, compromete la supervivencia de especies clave y la resiliencia de los ecosistemas marinos.
- La contaminación por plásticos se ha convertido en un problema ubicuo. Copernicus advierte que los residuos plásticos están presentes en todas las cuencas oceánicas. Entre los países que emiten más de 10.000 toneladas anuales, el 75 % bordea arrecifes de coral, lo que agrava la presión sobre estos ecosistemas. Además, las fronteras biofísicas marinas —regiones con condiciones ambientales comunes— se desplazan hacia los polos, alterando la distribución de especies como peces y moluscos de pequeño tamaño.
Advertencias científicas y demandas de acción urgente
Frente a este panorama, la comunidad científica y organismos internacionales insisten en la necesidad de respuestas inmediatas. Karina von Schuckman, directora del informe de Copernicus, subrayó durante la presentación que “los datos demuestran la necesidad de tomar decisiones basadas en la evidencia científica”.
- La Organización Meteorológica Mundial, advirtió que, incluso si se logra una mitigación significativa, las temperaturas oceánicas seguirán por encima de los valores históricos, lo que incrementa el riesgo de fenómenos meteorológicos extremos. Un estudio reciente publicado en Nature coincide en que, bajo los escenarios actuales, la capacidad de los océanos para absorber el calentamiento podría agotarse hacia el año 2200.
Científicos temen que el prolongado calentamiento de los océanos sea ahora la «nueva normalidad»
En 2023, la Tierra experimentó un aumento sin precedentes de olas de calor marinas en todos sus océanos. Estas olas batieron récords de intensidad, extensión geográfica y duración: muchas de ellas duraron más de un año y afectaron al 96% de la superficie oceánica.
Tras una nueva investigación, los científicos advierten ahora de que estos prolongados picos de temperatura podrían anunciar un punto de inflexión para los océanos del mundo con graves consecuencias para el planeta. En 2023, las olas de calor provocaron que el Atlántico Norte y el Pacífico Sudoccidental experimentaran temperaturas récord en la superficie del mar.
«Sabemos que las olas de calor marinas se han vuelto cada vez más comunes y más intensas con el tiempo debido al calentamiento global. También sabemos que El Niño que comenzó en 2023 permitió que entrara más calor en el océano», dice el científico de investigación climática Alex Sen Gupta, de la Universidad de Nueva Gales del Sur. «Pero estos factores por sí solos no pueden explicar la increíble escala del salto que comenzó en 2023».
Un equipo de científicos de China, EE.UU. y Tailandia decidieron investigar qué había detrás del calentamiento extremo y qué ramificaciones tiene y podría tener en el futuro. La investigación descubrió que la reducción de la nubosidad, que permite que llegue más radiación solar al agua, era un factor clave, junto con vientos más débiles que disminuyen el enfriamiento por evaporación, y el cambio de las corrientes oceánicas.
Aunque el documento no explica por qué estas influencias coincidieron para batir récords de temperatura, subraya por qué es fundamental dedicar más investigación a la mecánica del calentamiento oceánico. El estudio confirma los temores de los científicos de que los océanos de la Tierra han sufrido un cambio fundamental, pasando a un nuevo estado más cálido que, según ellos, es ahora la «nueva normalidad».
Uno de los autores de la Universidad de Ciencia y Tecnología del Sur de China, Zhenzhong Zeng, afirma que las cifras sugieren que el calor en los océanos del mundo se está acumulando de forma exponencial. De ser así, se trataría de una tendencia contraria a las previsiones de los modelos climáticos actuales.
- El estudio también advierte de que el paso de los océanos a un estado permanentemente más cálido podría tener efectos devastadores para la vida en la Tierra. Esto se debe a que desempeñan un papel fundamental en la regulación de las temperaturas globales al almacenar y liberar lentamente grandes cantidades de calor.
Como los océanos tardan más en reaccionar a los cambios que la atmósfera, los efectos de las olas de calor pueden llegar de forma tardía pero ser muy destructivos. Esto supone una mayor dificultad para predecir fenómenos meteorológicos extremos a corto plazo, como los huracanes, y cambios climáticos a más largo plazo.
El aumento prolongado de la temperatura del agua también sería catastrófico para los ecosistemas marinos, ya que provocaría una disminución o migración de las especies. También aumentarían las posibilidades de que se colapsaran los arrecifes de coral, algo preocupante sobre todo porque la pérdida de coral dificulta la capacidad del océano para secuestrar carbono, lo que provocaría un mayor calentamiento.
En tierra, todo esto implicaría un calentamiento acelerado, ya que las brisas marinas transportan el aire caliente tierra adentro. Esto puede provocar sequías, olas de calor, incendios forestales y tormentas más intensas y generalizadas. Ya lo demostró la tormenta Daniel en 2023, que mató a casi 6.000 personas. Según estudios de atribución, las altas temperaturas de la superficie del Mediterráneo la hicieron 50 veces más probable y un 50% más intensa.
¿Se están convirtiendo las olas de calor marinas en la nueva normalidad?
Los resultados son especialmente preocupantes si se tienen en cuenta las posteriores olas de calor de 2024 y 2025, que hirvieron los océanos de todo el mundo. Este año, las temperaturas de la superficie del mar en el Mediterráneo alcanzaron su nivel más alto jamás registrado en junio. Según los datos recogidos por Copernicus y analizados por Météo-France, el 29 de junio la temperatura de la superficie del mar alcanzó los 26,01ºC. En general, las temperaturas fueron entre 3 y 4°C superiores a la media.
- Los científicos marinos vuelven a alertar de los efectos devastadores sobre la biodiversidad, la pesca, la acuicultura y los patrones meteorológicos en el sur de Europa y el norte de África.
- En mayo, una ola de calor marino azotó Reino Unido, un lugar donde las subidas de las temperaturas de la superficie del mar siguen siendo un fenómeno relativamente nuevo. Algunas zonas del Mar del Norte, el Canal de la Mancha y la costa irlandesa se calentaron hasta 4°C por encima de la media.
- Los científicos afirman que una primavera excepcionalmente cálida y seca, unida a la debilidad de los vientos, permitió que el calor se acumulara en la superficie del océano. Advirtieron de que la erupción podría perturbar los ecosistemas marinos, alterando los ciclos de reproducción, propiciando la proliferación de algas nocivas o atrayendo medusas que prosperan en aguas más cálidas.
La mayor parte de los científicos respaldan la petición del documento para seguir estudiando los factores que impulsan el calentamiento de los océanos. «Es urgente reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, pero también es fundamental seguir midiendo, controlando y modelizando cómo será la Tierra en el futuro», afirma Jaci Brown, responsable de clima de la Organización de Investigación Científica e Industrial de Australia (CSIRO).
«Si no lo hacemos, no podremos prepararnos, y nos adentraremos en lo desconocido con consecuencias nefastas para nuestra alimentación, salud y seguridad futuras».
Alertan sobre caída en peces por el calentamiento del Golfo de California
La temperatura del agua del Golfo de California aumentó al menos 3º C durante los últimos 20 años. En el mismo periodo se observó una pérdida y desplazamiento de especies de peces e invertebrados, así como otros efectos asociados al aumento sostenido de la calor superficial del mar.
Un equipo de investigación de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS) recientemente estudió y detectó los impactos de este aumento acelerado en la temperatura del agua.
- Para ello, el equipo comparó comunidades marinas documentadas entre 1999 y 2005 con datos recientes recolectados entre 2024 y 2025 con la intención de analizar los cambios que experimentó la zona.
- El estudio se realizó en la Isla San José, ubicada al norte de La Paz, una de las islas con menor intervención humana, lo que la convierte en un laboratorio natural para entender los impactos ecológicos actuales.
- Isabelle Nelson, bióloga marina egresada de la UABCS y coautora del proyecto, explicó para Reporte Índigo las implicaciones del aumento sostenido de la temperatura en el Golfo de California.
“Puede sonar como muy poco porque solamente son 3°, pero para cambiar la temperatura del mar se necesita mucha energía y unos cambios como atmosféricos muy grandes para que cambie no sólo estacionalmente, pero ya tener temperaturas elevadas todo el tiempo.
“El mar no se está enfriando de la misma manera que antes. Así que este un grado, que decimos que solo para un grado se necesita muchísima energía, ya puede causar afectaciones biológicas a ciertos organismos muy, muy vulnerables.”
- Los resultados preliminares de la investigación encontraron que la isla experimentó una pérdida de hasta 40 por ciento en la riqueza de peces, así como cambios en la composición y deterioro en la salud de arrecifes rocosos.
“Ya estamos viendo cambios a nivel ecosistema y comunidad, no solo de ciertos organismos, porque ya el cambio que yo encontré en la diferencia de las especies de peces presentes, ya es un cambio en la estructura comunitaria que esto viene de la mano con equidad, dominancia, diversidad y riqueza”, puntualizó Nelson.
Babosas marinas: bioindicador estudiado por primera vez en la Isla
Otro de los puntos destacados fue que por primera vez se estudió particularmente la presencia de babosas marinas, conocidas por ser un bioindicador, es decir, un organismo que, a través de su presencia o ausencia, revela la calidad ambiental de un ecosistema.
- “Primero que nada, para la Isla San José es muy interesante que no había registros de babosas. Se habían hecho algunos estudios de invertebrados para la isla. Sin embargo, dentro de estos estudios no se registraron la presencia de babosas”, explica para Reporte Índigo Mariana Núñez, bióloga marina encargada del estudio de estos organismos.
“Son unos animales muy interesantes porque esto es un grupo muy diverso, hay más de 6 mil especies y cada una es muy diferente a la otra. (…) Hay algunas que flotan, hay algunas que están en rocas, incluso existe una babosa que puede realizar fotosíntesis alimentándose. Se alimenta de algas, le roba los plastos a las algas y ella puede hacer fotosíntesis.”
Finalmente, Mariana Gámez, maestrante en ecología marina, destacó la importancia de que se realicen y se difundan estas investigaciones.
“La verdad es que es una de las cosas porque hago lo que hago, es para que la gente lo pueda conocer y también si no damos difusión a este tipo de investigaciones, la gente nunca se va a enterar que ni siquiera existe isla. Entonces siento que vale la pena, ¿no? O sea, todo esto, bueno, para mí siento que ha valido la pena para que la gente pueda conocer un poquito más”.
¿Cómo se realizó el estudio?
El estudio forma un punto de partida para entender y prevenir los efectos que el calentamiento del océano podría tener en las comunidades del Golfo de California, donde se concentra cerca del 57 por ciento del producto pesquero de todo México.
- Además, el doctor José Alejandro Ramos Rodríguez, líder del estudio, destacó que dentro del Golfo de California se encuentran 244 islas que desde 1978 fueron declaradas como área de protección de flor y fauna.
- “También es importante mencionar que muchas de estas islas son laboratorios naturales ya que presentan poca perturbación tanto ecológica como de impacto humano (…). La isla San José es la tercera más grande del Golfo y se encuentra a 80 km al norte de la ciudad de La Paz”, detalló en conferencia de prensa.
El investigador del Departamento Académico de Ciencias Marinas y Costeras de la UABCS explicó que el monitoreo se llevó a cabo en cinco sitios distintos alrededor de la isla con la intención de analizar diversas condiciones que se puedan presentar en la zona. Para el estudio se llevaron a cabo 33 monitoreos durante un año.
Los desafíos de hacer ciencia
Vale la pena también destacar que la Isla San José ha sido propiedad privada desde 1887. En consecuencia, el equipo de investigación tuvo que solicitar permiso para realizar la investigación.
El doctor compartió que recibieron la autorización para realizar el estudio, siempre y cuando el equipo se mantuviera en la zona del mar y la playa dentro de los primeros 30 metros. “No podíamos entrar a la isla”, dijo./Agencias-PUNTOporPUNTO
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