- La demanda de minerales claves para el sector energético, en particular el litio, continuó creciendo durante 2024, a pesar de que en algunos mercados se desaceleró el despliegue de automóviles eléctricos, de acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés).
- Un informe divulgado por el organismo revela que el año pasado la demanda del litio fue de 30 por ciento frente a 2023, dato que muestra un fuerte incremento anual.
- Pero este mineral, esencial para el sector energético, no fue el único requerido. La demanda de níquel, cobalto, grafito y tierras raras aumentó entre 6 y 8 por ciento el año pasado, mientras el cobre registró un sólido crecimiento de alrededor de 3 por ciento, superando el promedio reportado en años anteriores.
La IEA explicó que este crecimiento se debió al uso que se hace en el sector energético, como es el caso de vehículos eléctricos, baterías para almacenamiento, energías renovables y redes eléctricas.
Apuntó que en el caso del cobre, la creciente expansión de las inversiones en redes eléctricas en China es la principal razón en el avance de la demanda en los últimos dos años.
- En el caso de metales para baterías como litio, níquel, cobalto y grafito, el sector energético representó 85 por ciento del crecimiento total de la demanda durante el mismo periodo, indicó la agencia.
- El rápido aumento de la producción de metales para baterías puso de relieve la capacidad del sector para ampliar la oferta con mayor rapidez que para metales tradicionales como cobre y zinc.
Desde 2020, el crecimiento de la oferta de metales para baterías ha duplicado la tasa observada a finales de la década de 2010. Después de las fuertes subidas de 2021 y 2022, los precios de los minerales energéticos claves han seguido bajando hasta regresar a niveles prepandemia.
- Los precios del litio, que crecieron ocho veces entre 2021 y 2022, cayeron más de 80 por ciento desde 2023. Los precios de grafito, cobalto y níquel también cayeron entre 10 y 20 por ciento el año pasado. La IEA acotó que estas caídas fueron menos pronunciadas que las observadas en 2023.
- La agencia indicó que las continuas caídas en las cotizaciones han puesto a prueba la capacidad financiera de los productores. El análisis de 25 grandes empresas extractivas sugiere que la inversión en minerales críticos creció en términos nominales 5 por ciento en 2024, dato menor frente al 14 por ciento reportado un año atrás.
El informe resalta que los mercados de minerales críticos se han vuelto más concentrados, en particular cuando se trata de refinación y procesamiento.
- Para cobre, litio, níquel, cobalto, grafito y tierras raras, la cuota de mercado promedio de los tres principales productores aumentó a 86 por ciento en 2024 desde 82 por ciento en 2020.
- En ese sentido, China es el principal país que procesa los minerales esenciales para el sector energético, pues refina 19 de los 20 y tiene una cuota de mercado promedio de alrededor del 70 por ciento.
Acotó que el gasto global en exploración en 2024 fue similar a los niveles de 2023, lo que marca una pausa en la fuerte tendencia de crecimiento observada desde 2020.
Latinoamérica posee 70% de los minerales críticos
Aunque Latinoamérica y otras regiones emergentes del denominado Sur Global poseen el 70% de los minerales clave para la puesta en marcha de energías renovables, los países ricos son los que más están ganando de su explotación y de las inversiones derivadas de estos proyectos, alertó la ONG Oxfam.
- En la actualidad, la mayoría de las inversiones en energías renovables se concentran en el Norte Global (50%), que reúne a un grupo de países ricos e industrializados, y China (29%). Y los beneficios de la explotación de estos minerales críticos para la transición energética se retienen en gran medida en manos del 1 % más rico.
“Las comunidades del Sur Global están viendo cómo se les confiscan sus tierras, se agota el agua y se pisotean sus derechos en nombre de la transición ecológica”, dice Oxfam.
- Por ejemplo, Oxfam detalla que si bien América Latina posee casi la mitad del litio del mundo, solo obtiene alrededor del 1% del valor. Además, en 2024 América Latina solo recibió el 3% de la inversión mundial en energía limpia.
- Entre tanto, el sudeste asiático, Medio Oriente y África recibieron el 2% cada uno. Esto a pesar de que, según Oxfam, el África subsahariana alberga al 85% de la población mundial sin acceso a la electricidad.
“La transición vital de los combustibles fósiles a las energías renovables está siendo acaparada por los contaminadores superricos —individuos, empresas y países— que reproducen patrones coloniales que afianzan las desigualdades y alimentan las violaciones de los derechos humanos“, alertó Oxfam en su informe.
Oxfam pone de ejemplo el caso de Tesla (TSLA), propiedad de Elon Musk, que ganó US$5.630 millones con la venta de vehículos eléctricos (VE) en 2024.
- Por cada VE, la empresa obtuvo unos beneficios de US$3.145, 321 veces más de lo que obtuvo toda la República Democrática del Congo (RDC) por suministrar los 3 kg de cobalto que contiene cada coche.
- Según Oxfam, la RDC solo captura el 14% de la cadena de valor del cobalto, pero si conservara todo el valor podría generar más de US$4.000 millones, suficientes para proporcionar energía limpia a la mitad de sus casi 110 millones de habitantes.
Disparidades en el acceso a la energía
Para Oxfam, garantizar una transición justa requiere abordar la desigualdad actual en el acceso a la energía.
- Calcula que el 10% más rico de los ciudadanos consume la mitad de toda la energía mundial, mientras que la mitad más pobre de la humanidad consume solo el 8%.
“Si se redistribuyera, la energía consumida solo por el 1% más rico sería suficiente para satisfacer siete veces las necesidades energéticas básicas de las personas sin acceso a la electricidad”, indica.
Amitabh Behar, director ejecutivo de Oxfam, consideró que “abordar la desigualdad y el colonialismo en la transición ofrece una oportunidad para remodelar radicalmente el panorama energético”
- La minería, energías renovables e industria vinculadas a la transición energética amenazan derechos indígenas en 60 % de sus tierras, unos 22,7 millones de km2, de acuerdo a la ONG. “Esto equivale aproximadamente al tamaño de Brasil, Estados Unidos y la India juntos”.
- Una de las mayores paradojas expuestas es que mientras los países ricos y las élites financian sus transiciones energéticas, el Sur Global enfrenta una deuda de US$11,7 billones, más de 30 veces el coste estimado de proporcionar energía limpia universal para 2030.
“Muchos países del Sur se están quedando fuera de la transición por completo a pesar de tener un potencial significativo: el 70% del potencial eólico y solar del mundo se encuentra en el Sur Global”, dijo Behar. “Sus gobiernos no pueden aprovechar la caída del costo de las energías renovables debido a la elevada deuda y a las condiciones de préstamo injustas”.
El país de Latinoamérica que tiene más reservas de tierras raras
Hay un país en América Latina que se ha consolidado como el que cuenta con la mayor reserva de tierras raras en la región y el tercero a nivel mundial, solo superado por China y Vietnam.
- De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos, Brasil posee alrededor de 21 millones de toneladas métricas de estos valiosos minerales, lo que lo coloca muy por delante de otros países de la región.
- Las tierras raras son esenciales para la fabricación de productos tecnológicos avanzados como teléfonos móviles, computadoras, autos eléctricos, turbinas eólicas, imanes de alta potencia y equipos médicos.
Aunque su nombre sugiere que son poco comunes, en realidad se encuentran en muchas partes del mundo, pero rara vez en concentraciones que permitan su extracción rentable y eficiente.
Su importancia estratégica ha crecido en los últimos años, ya que son fundamentales para la transición energética y la industria tecnológica global. A pesar de contar con enormes reservas, la producción de tierras raras en Brasil todavía es baja. En 2023, el país solo produjo unas 80 toneladas métricas.
- Esto se debe a que la extracción y el procesamiento de estos minerales requieren tecnología avanzada, inversiones significativas y procesos complejos para separar los elementos de otros materiales presentes en los yacimientos.
Superar estos retos es clave para que Brasil pueda aprovechar plenamente su potencial y convertirse en un proveedor global relevante. /PUNTOporPUNTO






















