EXPERTOS piden INVERSIÓN en REDES de TRANSMISIÓN, DISTRIBUCIÓN y SUBESTACIONES para EVITAR APAGONES

Al iniciar su mandato, la presidenta Claudia Sheinbaum hereda uno de los retos más acuciantes y políticamente controvertidos de la historia moderna de México: garantizar un suministro energético fiable, asequible y sostenible para una economía en crecimiento.

La falta de inversión en infraestructura en transmisión y distribución de energía eléctrica, lo cual corresponde al Estado, pone en riesgo al sistema eléctrico de sufrir apagones en esta época del año, coincidieron especialistas.

  • Gilberto Sánchez, vicepresidente del consejo directivo de la Asociación Nacional de Energía Solar, expuso en entrevista que el Sistema Interconectado Nacional (SIN) está trabajando con niveles de reserva de alrededor de 7 por ciento, lo que podría comprometer la confiabilidad.
  • Para poder balancear la demanda con la oferta en este momento, se debe invertir en infraestructura para transportar la electricidad.
  • «Se necesita (invertir) en redes de transmisión, de distribución, subestaciones, transformadores. Eso es lo que se necesita actualmente, si no lo hay, el riesgo es que se repita lo del año pasado, que si las temperaturas suben mucho en algunas zonas del País, haya apagones», dijo Sánchez.

Paolo Salerno, especialista en energía, coincidió en que debe haber un crecimiento en la infraestructura de distribución.

«Cuanto más desarrollada esté esa parte, más energía se puede inyectar al sistema, entonces más capacidad de respuesta hay en caso de incidencias», aseguró.

Añadió que el Gobierno ha anunciado una inversión de más de 9 mil millones de pesos en transmisión y distribución, y este mes deberían salir las nuevas reglas para empezar a aplicarla.

  • Israel Hurtado, presidente de la Asociación Mexicana de Hidrógeno, Movilidad Sostenible y Transición Energética, aseguró que el SIN tendría que rediseñarse.
  • «A México le ha faltado invertir más en transmisión y distribución, sobre todo en líneas de transmisión. Eso genera que el margen de reserva operativa pueda estar por debajo de 6 por ciento, que es un nivel crítico y traer apagones», expuso en entrevista.

Datos del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) señalan que durante la semana pasada la demanda eléctrica neta promedio en la zona Central fue de 7 mil Megawatts (MW); en la Occidental de 9 mil, en Noroeste de 5 mil 27, en la Norte de 3 mil 24 y en la Peninsular de 2 mil 282 MW.

  • En contraste, la generación fue de 5 mil 614; de 8 mil 437; de 4 mil 869, de 2 mil 730 y de mil 698 MW en cada caso.

Añadió que la demanda ha crecido cada año, pero la oferta no ha avanzado al mismo ritmo.

México anuncia la construcción de una Central TermoSOLAR

El Gobierno de México ha anunciado este martes la construcción de una central termosolar en Baja California Sur con una inversión de 800 millones de dólares, alrededor de 1.600 millones de pesos.

Durante la conferencia diaria de presidencia, Luz Elena González, secretaria de Energía, ha asegurado que “este proyecto marca un precedente único al ser el primero en su tipo en México y acelerar el cumplimiento de nuestras metas de transición energética, que por ley establecimos que sería al menos el 35% al 2030 de generación eléctrica con energía limpia, con energía renovable”.

Baja California Sur es un Estado aislado del sistema eléctrico nacional y que enfrenta apagones y cortes de luz en los meses más calurosos del año.

  • Esta planta estaría compuesta por dos centrales. De acuerdo a la información proporcionada, este tipo de tecnología no corta la producción de electricidad durante las horas sin sol, una de las críticas asociadas a las estaciones fotovoltaicas. “Se le llama tecnología de potencia solar térmica de torre central”, ha explicado Jorge Marcial Islas, subsecretario de Planeación y Transición Energética.
  • Básicamente, hay una gran torre de 100 metros en el centro de un sin fin de espejos. Estos reflejan la luz solar hacia un receptor en lo alto de la estructura, que se usa para hacer vapor y accionar una turbina para generar electricidad. Lo diferente es que ese calor se puede conservar “en un tanque de almacenamiento térmico que va a estar aislado” e “inclusive yéndose el sol, podemos nosotros seguir generando electricidad”.

Este anuncio, eso sí, se fía lejos. Todavía no hay terrenos para su posible instalación ni proyecto de licitación. Ambos aspectos, dijeron en la conferencia de prensa, esperan tenerlos listos antes de que acabe el año, pero no descartaron que no estén hasta principios de 2026. La construcción será realizada con la Comisión Federal de Electricidad y prometen que estará en 48 meses.

  • Baja California Sur es uno de los lugares más golpeados en México por cortes y apagones debido a su falta de conexión al Sistema Interconectado Nacional.
  • Esto obliga a que el Estado genere su propia electricidad usando dos sistemas, el Mulegé y el Baja California Sur, que no dan abasto para suplir la demanda, sobre todo en los meses más calurosos del año.
  • Los últimos cortes reportados fueron en julio y la prensa local tituló Comenzaron los apagones, una mezcla de resignación y costumbrismo.

Una solución de energía renovable es una novedad para la situación energética de Baja California Sur. Las plantas de sus sistemas operan principalmente con combustibles fósiles como el combustóleo, un subproducto del proceso de refinación de petróleo con altos niveles de contaminación, o el gas natural.

En 2021, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó triunfalista que la Comisión Federal de Electricidad había resuelto el problema cuando inauguró cuatro unidades de turbogás aeroderivadas, similares a turbinas aeronáuticas, pero adaptadas a la producción de energía eléctrica y que usan gas natural.

  • Prometió entonces una termoeléctrica para entregar en 2024, pero nunca llegó. Lo más parecido fue el anuncio en marzo de este año del proyecto de una central de combustión interna en Los Cabos con una inversión de 272 millones de dólares, más de 5.000 millones de pesos.
  • Estos proyectos se suman al Plan de Expansión de la CFE 2025- 2030, que contempla 25 proyectos nuevos de generación con una inversión de 15.000 millones de dólares, unos 300.000 millones de pesos, principalmente para centrales de ciclo combinado que usan gas natural.

Desde que en junio de 2023 la Comisión Reguladora de Energía decretó que el gas natural se consideraría una “energía limpia” en las estadísticas.

México depende enormemente de los combustibles fósiles para su suministro eléctrico. El último Reporte de Avance de Energías Limpias de la Secretaría de Energía, con información de 2023, cifraba que el 78,5% de la generación se logra gracias principalmente al petróleo y el gas, con un 21,5% de renovables.

Muy lejos del 35% prometido para dentro de un lustro, una meta que ya se incumplió en 2024. Fue uno de los principales compromisos ambientales de la anterior Administración.

Competitividad energética en México

La energía se perfila como el verdadero habilitador de la competitividad de América del Norte, y México tiene la oportunidad de consolidarse como un socio estratégico en este nuevo escenario.

Durante el panel “Integración del sector energético en Norteamérica con enfoque ESG” de las Juntas Internacionales COPARMEX 2025, especialistas coincidieron en que el país cuenta con ventajas únicas, pero debe invertir en infraestructura y garantizar certidumbre regulatoria para aprovecharlas.

Tarifas competitivas y certidumbre regulatoria

Rosanety Barrios Beltrán, experta en política y regulación energética, subrayó la importancia de contar con tarifas más competitivas frente a Estados Unidos:

  • “En Texas, la tarifa industrial promedio es de 6.3 centavos de dólar por kilowatt-hora, mientras que en México seguimos enfrentando costos más altos; si no corregimos esto, perderemos oportunidades de atracción de inversión”.

Transición energética con respaldo de gas natural

Por su parte, Abraham Zamora, presidente de Sempra Infraestructura México, señaló que América del Norte tiene la capacidad de convertirse en un bloque energético autosuficiente: “Nuestra región es la única del mundo que puede avanzar más rápido en la transición energética, gracias a su combinación de gas natural, energías renovables y tecnología”.

Zamora destacó además que el gas natural seguirá siendo un recurso clave durante las próximas décadas, no solo para garantizar seguridad energética, sino también para respaldar la confiabilidad del crecimiento de las energías limpias:

  • “Sin gas natural, la transición no es viable, porque necesitamos una fuente confiable que complemente a las renovables”.
  • La moderación de Carlos Aurelio Hernández, presidente de la Comisión Nacional de Energía de COPARMEX, resaltó el vínculo directo entre energía y nearshoring.
  • Recordó que sectores como semiconductores, electromovilidad y agroindustria no podrán desarrollarse sin un suministro abundante, limpio y competitivo.

De esta manera, México está ante una ventana de oportunidad histórica. Con inversión en infraestructura energética, certidumbre jurídica y un enfoque ESG, el país puede consolidarse como la plataforma energética de América del Norte, lo que impulsará empleo, innovación y desarrollo sostenible.

Industria debe invertir en tecnología para ahorrar hasta 40% de energía

México enfrenta una crisis energética que va más allá de los apagones recurrentes, no sólo porque la infraestructura eléctrica del país es incapaz de satisfacer una demanda creciente, sino también por la falta de inversión en tecnologías y por la alta demanda eléctrica en temporada de calor que alcanzará un pico cercano a los 50 Gigawatt (GW), un 9 por ciento superior al año anterior.

“El año pasado 20 estados reportaron apagones masivos que dejaron a millones de mexicanos sin electricidad durante horas y el epicentro de esa crisis es una infraestructura eléctrica obsoleta y una falta de inversión que amenaza con paralizar a las industrias del país”, afirmó Víctor Ramírez, especialista en Transición Energética.

  • Detalló que la falta de inversión en fuentes de energía no renovables han dejado al país vulnerable a apagones que, según el Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (Index), generan pérdidas de hasta 200 millones de dólares por hora.
  • Ante este panorama, la necesidad de una transición hacia energías limpias y el uso de tecnologías de eficiencia energética se vuelve imperativa. La Secretaría de Energía proyecta una capacidad renovable instalada de hasta 32 mil 307 GW, con 31 mil 144 GW provenientes de energía solar.

“La falta de políticas claras y de inversión en infraestructura limta el aprovechamiento de este potencial. Actualmente, se requieren inversiones superiores a los 6 mil millones de dólares anuales para fortalecer el Sistema Interconectado Nacional, expandir redes de transmisión y distribución, y mantener las plantas existentes”, refirió Víctor Ramírez.

  • Para Laura Méndez, ingeniera industrial especializada en Eficiencia Energética, es indispensable que Comisión Federal de Electricidad (CFE) ejecute los 232 proyectos de infraestructura eléctrica contemplados en el Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional, además de que las industrias actualicen sus equipos para bajar el consumo eléctrico.
  • “La inversión en nueva maquinaria representa un ahorro a largo plazo y aunque la adquisición inicial puede parecer elevada, el retorno de inversión es rápido debido al ahorro en electricidad, mantenimiento y productividad”, indicó Méndez.

La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) estima que la actualización de equipos y sistemas industriales puede disminuir hasta un 40 por ciento el consumo de energía eléctrica.

La implementación de tecnologías como motores de alta eficiencia, automatización inteligente y sistemas de monitoreo en tiempo real permite reducir el gasto eléctrico, disminuir fallos y prolongar la vida útil de las máquinas.

Tecnológicas se preparan ante posibles apagones

  • Actualmente, los centros de datos que operan en México consumen entre el 1 y 2 por ciento de la electricidad del país, según la Asociación Mexicana de Data Centers (MEXDC), sin embargo, la demanda crecerá anualmente a doble dígito por servicios de nube, el streaming, los servicios digitales y el uso de Inteligencia Artificial (IA) Generativa.

“Desde la industria de Data Centers somos conscientes de la alta cantidad de energía que necesitamos para operar, de hecho, nosotros hemos invertido en energías limpias e incluso hemos colaborado con el gobierno para ampliar la infraestructura de transmisión y con ello evitar el colapso de la red durante estos meses de altas temperaturas”, señaló Bernardo González, director de Operaciones de KIO Networks.

  • Una de las principales estrategias es la utilización de sistemas avanzados de enfriamiento; tradicionalmente mantener frías las enormes salas de servidores representaba una de las mayores fuentes de consumo energético.
  • Sin embargo, hoy las empresas que operan en el país están migrando a soluciones como la refrigeración por aire exterior, el enfriamiento por líquido directo y el uso de IA para monitorear la temperatura.
  • “La eficiencia energética de los centros de datos no es un detalle técnico, sino un factor clave para la sostenibilidad de la economía digital”, destacó el directivo de KIO Networks, Bernardo González.

Urge a México estrategia energética “integral”

Al iniciar su mandato, la presidenta Claudia Sheinbaum hereda uno de los retos más acuciantes y políticamente controvertidos de la historia moderna de México: garantizar un suministro energético fiable, asequible y sostenible para una economía en crecimiento.

  • Lo que está en juego no podría ser más importante. México ya está experimentando escasez de energía en algunas zonas, depende en gran medida de las importaciones de gas natural y combustibles refinados de Estados Unidos y se enfrenta a la urgente necesidad de modernizar y ampliar una red nacional que cada vez está más al límite de su capacidad.
  • Sin una acción decisiva, la energía podría convertirse en un freno para el crecimiento económico, una amenaza para la competitividad industrial y una fuente de inestabilidad social y política. La respuesta no es el puritanismo ideológico, ni una única tecnología “milagrosa”.

Se requiere una estrategia tipo “todas las anteriores”: hidrocarburos y energías renovables, almacenamiento y eficiencia energética, inversión pública y privada, y un enfoque pragmático de la regulación que fomente la innovación y la entrada de capital.

  • En todo el mundo, desde Estados Unidos hasta China y la Unión Europea, el futuro energético se está construyendo sobre la base de una diversificación de la oferta y las tecnologías.
  • México debe hacer lo mismo, reconociendo que los hidrocarburos seguirán siendo indispensables a mediano plazo, mientras que las energías renovables y el almacenamiento se expanden para cumplir los objetivos climáticos y reducir la vulnerabilidad a los combustibles importados.

No se trata sólo de lo que producimos, sino de cómo lo transportamos y utilizamos. La red nacional, operada por la Comisión Federal de Electricidad (CFE), es cada vez más incapaz de hacer frente a la creciente demanda de la industria manufacturera impulsada por la deslocalización, los centros de datos y el aumento de la población. Los cortes y los cuellos de botella ya están disuadiendo la inversión en corredores industriales clave.

  • La modernización de la red es la columna vertebral invisible de la seguridad energética: sin ella, ninguna cantidad de nueva capacidad de generación se traducirá en fiabilidad en el mundo real.
  • La modernización de la red requerirá miles de millones de dólares en inversiones, tecnología avanzada para el equilibrio de la carga y la integración de la generación renovable distribuida en un sistema más inteligente y resistente.
  • El almacenamiento también es una cuestión clave: en la actualidad, México carece de la capacidad de almacenamiento de energía necesaria para gestionar el crecimiento a gran escala de las energías renovables.

El capital privado debe ser parte de la solución. Sin embargo, los marcos legislativos y normativos actuales de México han generado incertidumbre, lo que limita la disposición de los inversionistas nacionales e internacionales a comprometer los recursos necesarios para la generación, el almacenamiento y la expansión de la red eléctrica.

El gobierno de Sheinbaum tiene una oportunidad histórica para cambiar el rumbo, no abandonando el liderazgo del sector público, sino complementándolo con incentivos específicos para la participación privada.

Los créditos fiscales para proyectos renovables, la amortización acelerada de las inversiones en la red, la seguridad normativa para los productores independientes de energía y unas normas claras para la integración del almacenamiento de energía podrían desbloquear miles de millones en nueva financiación.

  • La alternativa —duplicar la inversión estatal— no será suficiente. El presupuesto federal está limitado por los compromisos de gasto social, las obligaciones de deuda y las necesidades apremiantes en materia de seguridad, salud y educación. Los modelos que funcionaron en épocas anteriores de la historia de México ya no serán suficientes.
  • Los líderes energéticos de México deben ser audaces, ambiciosos y visionarios. Si México quiere alcanzar los objetivos gemelos del crecimiento económico y la descarbonización, debe movilizar todos los recursos disponibles, incluidos los del sector privado y los bancos multilaterales de desarrollo.

A nivel mundial, el sistema energético está experimentando un cambio sin precedentes. La rápida expansión de la capacidad renovable, la carrera por desarrollar tecnologías avanzadas de baterías, la reestructuración geopolítica de los mercados del gas natural y el aumento de la nueva demanda industrial procedente de la inteligencia artificial y la fabricación avanzada están transformando la forma en que los países conciben la seguridad energética. México no puede permitirse quedarse atrás.

El enfoque “todas las anteriores” no es un eslogan, sino un plan para la resiliencia, la competitividad y la sostenibilidad.

  • La administración de la presidenta Sheinbaum será juzgada, en gran medida, por su capacidad para garantizar la seguridad energética y, al mismo tiempo, impulsar la transición energética. Para ello serán necesarias decisiones difíciles, valentía política y la voluntad de superar las divisiones ideológicas en favor del interés nacional.
  • México cuenta con los recursos, el talento y la ventaja geográfica para ser líder energético en América del Norte. Lo que necesita ahora es la voluntad política para aprovechar todas las herramientas disponibles. Este es el primero de una serie de artículos que se publicarán a lo largo de un año y que examinan los retos energéticos de México en el contexto mundial.

Durante los próximos 12 meses, exploraremos los mundos interconectados del petróleo y el gas, las energías renovables, la energía nuclear, el transporte con cero emisiones, el almacenamiento de energía, la fiabilidad de la red eléctrica y la eficiencia energética, ya que solo viendo el panorama completo podremos trazar el camino correcto a seguir. /PUNTOporPUNTO

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