En MÉXICO hay 27 millones de personas con REZAGO EDUCATIVO; atraso ‘DESAPARECERÁ’ en 2065

Hay 4.1 millones de mexicanos que no saben leer y escribir, que “no han podido vencer la oscura noche del analfabetismo”, señaló este jueves Armando Contreras Castillo, director del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA).

  • A su vez, estos pertenecen a un universo de 27 millones de mexicanos en rezago educativo, entre ellos los que no concluyeron su primaria (7.7 millones) o secundaria (15.6 millones).
  • En el marco del Foro Retos y Perspectivas a 44 años de la dependencia, Contreras Castillo señaló que “si continuamos a este mismo paso, necesitamos 40 años más para terminar de reducir completamente el rezago educativo. Nosotros estamos convencidos del compromiso de hacer posible el derecho a la educación de los mexicanos que no tuvieron la oportunidad de ir a la escuela en su infancia”, manifestó.

Rezago educativo desaparecerá en 2065

Es decir, el rezago educativo en México desaparecerá en 2065, año que personas arriba de los 60 años de edad.

Contreras Castillo detalló que están trabajando para lograr la meta del Gobierno de México para reducir el rezago educativo y alcanzar un país libre de analfabetismo.

  • El director del INEA señaló que actualmente hay 242 mil mexicanos adultos en proceso de aprender a leer y a escribir y otros 61 mil que han recibido su constancia de alfabetización.

“Cada colaborador y colaboradora del INEA ha sido parte fundamental de esta historia. Cada jornada de aprendizaje, cada comunidad visitada, cada persona atendida nos recuerda que educar no es solo enseñar, es dignificar, es empoderar, es transformar”, destacó.

Daniel Hernánez, profesor de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública en el Tec de Monterrey, señaló que el rezago educativo que maneja el INEA puede eliminarse en una década o década y media, si moderniza sus sistemas de alfabetización.

“Yo pensaría que en una década, una década y media, moderniza sus sistemas de alfabetización y sigue contando con el apoyo del voluntariado. El INEA es mucho trabajo de jóvenes que voluntariamente apoyan a la institución para poder alfabetizar a otros”, puntualizó.

A pesar de no saber leer ni escribir, Verónica trabaja, tiene una cuenta de banco y se mueve por la ciudad. Por supuesto, en algunas cosas necesita ayuda, pues teme ser víctima de fraude al, por ejemplo, firmar documentos. /Agencias-PUNTOporPUNTO

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