Las principales ECONOMÍAS del PLANETA reviven sus apuestas por la ENERGÍA (LIMPIAS) ATÓMICA

Mientras la demanda crece, los precios del mineral de uranio se disparan: a finales de noviembre, una libra (453 gramos) costaba 75,80 dólares (65,27 euros, al tipo de cambio actual), según el proveedor canadiense Cameco.

El mundo vive un bum nuclear. El interés en esta fuente energética está en su nivel más alto desde la crisis del petróleo de la década de 1970, según la Agencia Internacional de Energía (AIE). La meta global de descarbonizar la economía, junto con la necesidad de fortalecer la seguridad energética, ha impulsado un renovado atractivo.

  • Hoy existen 407 reactores activos repartidos en 40 países. Si bien algunas naciones habían eliminado gradualmente sus centrales de forma anticipada, la generación global de energía atómica está al alza.

Por ejemplo, Japón —tras el accidente de Fukushima en 2011— ha reanudado la producción, Estados Unidos —con 94 plantas, la cifra más alta— impulsa la creación de nuevas unidades, China acumula ya suficiente capacidad para superar a Francia en los próximos años y mantener el segundo parque más grande.

Y en la Unión Europea, muchos gobiernos retrasan o cancelan el cierre de sus instalaciones. Incluso se está pensando en construir más.

  • “El renacimiento nuclear apenas está comenzando”, afirma Mobeen Tahir, director de Investigación Macroeconómica y Soluciones Tácticas en WisdomTree, una gestora estadounidense especializada en gestión pasiva.
  • Actualmente, unas 64 centrales nucleares están en construcción en todo el mundo y otras 110 están planificadas. Pero la disponibilidad de la materia prima que da soporte a esta energía —el uranio— puede aguar la fiesta.

Las necesidades mundiales de este elemento químico metálico de color gris, descubierto en 1789, aumentarán en un tercio hasta las 86.000 toneladas métricas en 2030.

  • Para 2040, se espera que la cifra llegue a 150.000 toneladas métricas al año, un 117,6% más que las que se prevé que se consuman este 2025, según la Asociación Nuclear Mundial (WNA, por sus siglas en inglés).
  • Mientras la demanda crece, los precios del mineral de uranio se disparan: a finales de noviembre, una libra (453 gramos) costaba 75,80 dólares (65,27 euros, al tipo de cambio actual), según el proveedor canadiense Cameco.

Hace cuatro años, el precio de una libra alcanzaba los 45,75 dólares. Su coste ha aumentado aún más rápido desde 2022, cuando Rusia inició la invasión de Ucrania, ya que Moscú controla el 22% de la capacidad mundial de conversión (un paso previo a su enriquecimiento) y el 44% de la capacidad de enriquecimiento, que es la materia base para fabricar el combustible que da vida a las centrales.

  • La materia prima rusa ha quedado fuera del alcance de algunas empresas occidentales tras la prohibición de importaciones estadounidenses de uranio ruso, aunque se permiten grandes excepciones hasta finales de 2027.

“La cadena de suministro de combustible de uranio sigue siendo frágil y vulnerable a tensiones geopolíticas”, afirma Safwan Mirza, analista de Mirabaud Wealth Management. La producción de uranio está altamente concentrada en cuatro países (Kazajistán, Canadá, Namibia y Australia), pero el primer país copa el 43% de la tarta.

  • La capacidad de enriquecimiento también se concentra en tan solo cuatro proveedores. La rusa Tenex (subsidiaria de Rosatom), que proporcionó el 30% de los servicios de enriquecimiento de la UE en 2019, ocupa el primer puesto en la tabla, según un informe del Real Instituto Elcano.
  • España importa la totalidad del uranio enriquecido que consume y una parte del suministro, alrededor del 40%, procede de Rusia. A nivel global, destaca Urenco, con plantas en Alemania; los Países Bajos, el Reino Unido y EE UU, le sigue Orano, en Francia y la Corporación Nuclear China (CNNC), con una cuota del 10% y subiendo.

“Para el uranio natural, prevemos déficits hasta 2035”, dice Lawson Winder, analista de investigación CFA en Metales y Minería en Bank of America (BofA) Global Research. En los próximos años, según este experto, la demanda mundial superará la capacidad de producción de las minas existentes y de las previstas.

Ello significa que no habrá suficiente material para todos los reactores. Dicho desequilibrio presionará los precios y obligará a recurrir a inventarios o fuentes secundarias. La WNA prevé un problema similar en la etapa de conversión, antes del enriquecimiento.

  • En este último paso, en cambio, hay un exceso de capacidad a nivel mundial. No obstante, en EE UU ocurre lo contrario: el país no cuenta con infraestructuras suficientes y depende de proveedores extranjeros, de Rusia principalmente.
  • Las reservas de uranio enriquecido estadounidenses apenas cubren poco más de un año de funcionamiento de los reactores, mientras que China cuenta con inventarios suficientes para unos 12 años, explica Mirza, de Mirabaud Wealth Management.

El 99% del uranio extraído se utiliza para la generación nuclear, que a su vez representa alrededor del 10% de la electricidad global, explica un informe de BofA. Por tanto, la demanda de este material depende directamente de la demanda eléctrica, que está creciendo rápidamente, no solo para usos convencionales como la industria ligera o el aire acondicionado, sino también en nuevas áreas como los vehículos eléctricos, los centros de datos y la inteligencia artificial.

Actualmente, los grandes gigantes de la tecnología buscan en esta energía una fuente para sus instalaciones que albergan equipos de computación y telecomunicaciones.

  • “La entrada de las grandes tecnológicas se está convirtiendo en un factor clave para el mercado de la energía nuclear”, reconoce Tahir de WisdomTree. Tan solo en Estados Unidos, el consumo de estas instalaciones se disparará 2,7 veces en menos de una década, pasando de 150 TWh en 2023 a más de 400 TWh para 2030.
  • Dicho crecimiento es tan acelerado que la proporción de los centros de datos en la demanda eléctrica total del país se duplicará, pasando del 4% actual a superar el 8% en el mismo periodo, según las estimaciones de WisdomTree.
  • Para garantizar un suministro energético fiable, abundante y con bajas emisiones, compañías como Microsoft, Google, Am
  • azon y Meta han cerrado acuerdos para obtener electricidad nuclear tanto de plantas tradicionales como de pequeños reactores modulares (SMR, por sus siglas en inglés).

Mientras tanto, la inversión en la minería está aumentando, aunque todavía se mantiene por debajo del nivel necesario para cubrir la demanda futura.

  • Según el director ejecutivo de Yellow Cake, los precios del uranio deben subir más para incentivar una mayor producción.
  • Históricamente, los precios han sido volátiles y se han mantenido estancados debido al reducido tamaño del mercado y a la falta de un apoyo global amplio.
  • Sin embargo, está cambiando. En la COP29 de 2024, 31 países —entre ellos Estados Unidos y Francia— acordaron triplicar la capacidad nuclear mundial para 2050.

Además, la energía nuclear ha sido incluida en la Taxonomía de la UE como actividad de transición, lo que quiere decir que se considera una inversión sostenible y de bajas emisiones.

Japón reactivará la mayor planta nuclear del mundo

La mayor planta nuclear del mundo, la de Kashiwazaki-Kariwa en Japín, superó este martes el último obstáculo para reiniciar operaciones, tras más de una década inactiva por los colapsos de 2011 en la trágicamente famosa central de Fukushima, que es gestionada por la misma empresa de energía.

  • El gobernador de la provincia de Niigata, Hideyo Hanazumi dio formalmente su aprobación para reactivar dos reactores del complejo.

En su reunión con el ministro de Economía e Industria Ryosei Akazawa, transmitió el «respaldo» de la prefectura para reiniciar los reactores 6 y 7 en la planta de Kashiwazaki-Kariwa, aceptando la promesa del gobierno de garantizar la seguridad, la respuesta ante emergencias y la comprensión de los residentes.

  • Hanazumi también se reunió con la primera ministra Sanae Takaichi, quien también apoya la energía nuclear, y le pidió que visitara la planta para observar la seguridad.
  • Japón una vez planeó eliminar gradualmente la energía atómica tras el desastre en la planta de Fukushima en marzo de 2011, causado por un terremoto y un tsunami.

Pero ante la escasez global de combustible, el aumento de precios del petróleo y la presión para reducir las emisiones de carbono, el gobierno ha revertido su política y ahora busca aumentar el uso de energía nuclear acelerando los reinicios de reactores, extendiendo su vida útil operativa y considerando la construcción de nuevos.

  • De los 57 reactores comerciales, 13 están actualmente en operación, 20 están fuera de servicio y otros 24 están siendo desmantelados, según las autoridades nucleares. La planta de Kashiwazaki-Kariwa, que comprende siete reactores, es la más grande del mundo.
  • La planta ha estado fuera de servicio desde 2012 como parte de los cierres de reactores a nivel nacional en respuesta al colapso en la planta Fukushima.
  • Los reactores 6 y 7 en Kashiwazaki-Kariwa habían superado las pruebas de seguridad en 2017, pero sus preparativos de reinicio se suspendieron después de que se encontraran una serie de problemas en 2021. La Autoridad de Regulación Nuclear levantó una prohibición operativa en la planta en 2023.

Su reanudación nuevamente enfrentó incertidumbre tras el terremoto del 1 de enero de 2024 en la cercana región de Noto, que reavivó las preocupaciones entre los residentes locales sobre la planta y la evacuación en caso de un desastre mayor. El Ministerio de Industria buscó una aprobación temprana de reanudación de Niigata dos meses después.

En Japón, el reinicio de un reactor está sujeto al consentimiento de la comunidad local.

  • TEPCO, fuertemente cargada con el creciente costo de décadas de desmantelamiento y compensación para los residentes afectados por el desastre de Fukushima, ha estado ansiosa por reanudar su única planta nuclear operativa para mejorar su negocio.
  • Además de la seguridad de la planta, los expertos dicen que la aceleración de los reinicios de reactores también genera preocupación en un país sin un reprocesamiento completo de combustible nuclear o planes para la gestión de desechos radiactivos.

EU negoció con Argentina para ampliar su acceso al uranio

  • En octubre de 2025, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, inició negociaciones con Argentina  para ampliar su acceso a minerales críticos argentinos, como el uranio, para frenar la expansión de China en el sector de los recursos, según fuentes cercanas a las conversaciones citadas por ‘The Wall Street Journal’.
  • Bessent y el ministro de Economía de Argentina, Luis Caputo, han conversado acerca del paquete económico que inyectará Estados Unidos en el país, pero también han debatido la mejor manera de frenar el acceso de China a los recursos energéticos en Argentina.
  • Otra manera de restringir la influencia de Pekín en Latinoamérica, según han avanzado administrativos estadounidenses citados por el medio del mismo país, es potenciar la celebración de contratos entre Argentina y empresas de EU ligados a sectores clave, como las telecomunicaciones, para impulsar la infraestructura en territorio argentino.

Cabe destacar que China es el segundo socio comercial por importancia para Argentina, solo por detrás de Brasil, y es el país que más productos agrícolas compra a este país.

Las conversaciones tuvieron lugar en plenas negociaciones acerca del paquete económico de 40,000 millones de dólares prometidos por Bessent, de los cuales ya se ha firmado el acuerdo entre Estados Unidos y el Banco Central de Argentina para un ‘swap’ de divisas de 20,000 millones de dólares y queda por resolver la existencia de garantías para que un grupo de bancos otorgue una línea de crédito por el mismo importe.

La única minera de uranio de China sigue subiendo

La estatal China National Uranium (CNUC), única minera del país asiático autorizada a extraer uranio, seguía registrando hoy subidas incluso después de prácticamente cuadruplicar (+280 %) su valor en su debut este miércoles en la Bolsa de Shenzhen, donde recaudó el equivalente a 628 millones de dólares.

  • Los títulos de la compañía subían hoy otro 4,46 % pasadas las 10:30 hora local (02:30 GMT), y alcanzaban los 71,02 yuanes (10,05 dólares, 8,62 euros) por unidad, lo cual contrasta con el precio de la oferta inicial, de 17,89 yuanes (2,53 dólares, 2,17 euros).

Si bien las normas del parqué de Shenzhen -centrado generalmente en valores tecnológicos- impiden que los valores fluctúen más de un 10 % al día, esta limitación no aplica en la jornada del debut de una empresa, lo que permitió a CNUC finalizar este miércoles con una capitalización bursátil de unos 19.900 millones de dólares.

  • La compañía, que posee 19 derechos de minería y otros seis de exploración, indicó que lo recaudado con su salida a bolsa serviría para aumentar su inversión en el sector chino del uranio y en las iniciativas para lograr autosuficiencia en la explotación de ese mineral, empleado como combustible en las centrales nucleares.
  • El interés por la salida a bolsa de CNUC viene principalmente de la decidida apuesta de Pekín por la energía atómica: actualmente, China tiene el mayor número de reactores del mundo, sumando los operativos y aquellos en construcción, y se espera que supere a EEUU y Francia como mayor generador de este tipo de energía hacia 2030.

Sin embargo, según recuerda Bloomberg, el suministro de combustible a nivel nacional no cubre las necesidades de China, que se ha visto obligada a tirar de importaciones para cubrir más del 70% de su demanda.

  • CNUC, controlada por la estatal China National Nuclear Corporation, también explota otros minerales clave para la fabricación de chips como el molibdeno o los cloruros de tierras raras, y en 2019 se hizo con más de dos tercios de la sexta mina de uranio más grande del mundo, situada en Namibia.

Dónde está el uranio y qué tan peligroso es: extracción, tipos y usos

  • El uranio es un metal natural presente en rocas, suelo y agua. Los mayores productores son Canadá, Australia, Kazajistán, Rusia, Namibia, Níger y Brasil, aunque también hay yacimientos en México, Argentina y España. Un ejemplo notable es la mina Rössing en Namibia, una explotación a cielo abierto de gran escala.

En 2022, Kazajistán produjo la mayor parte de uranio, 21,227 toneladas, de las minas (43% del suministro mundial), seguido de Canadá (15%) y Namibia (11%).

  • Extracción: Se utilizan tres técnicas principales: minería a cielo abierto para depósitos superficiales; minería subterránea para vetas profundas; y lixiviación in situ, que consiste en inyectar soluciones químicas en el yacimiento para disolver el uranio y bombearlo a la superficie.

En la lixiviación in situ se inyectan ácidos o carbonatos disolventes y se recupera el uranio disuelto, reduciendo el impacto ambiental.

  • Obtención y producto: Tras extraer el mineral, se tritura y trata con ácido para producir concentrado, conocido como yellowcake (óxido U₃O₈) con 70–80 % de contenido de uranio. Luego, este concentrado puede enviarse a plantas de enriquecimiento o convertirse directamente en combustible nuclear.

Tipo y peligrosidad

  • Uranio natural: mezcla de tres isótopos (^238U 99 %, ^235U 0.7 %, ^234U). Emite radiación alfa, beta y gamma, y en altas dosis afecta los riñones y puede generar cáncer pulmonar en mineros.
  • Uranio enriquecido: con más ^235U (3–5 %) se utiliza en reactores eléctricos; altamente radiactivo y regulado.
  • Uranio empobrecido: subproducto del enriquecimiento, con menos de 0,4 % de ^235U. Menos radiactivo pero tóxico, se usa en blindajes, municiones y lastres.

Uso: El uso dominante del uranio es en reactores nucleares para generar electricidad, tras enriquecerlo, formar yellowcake y fabricar pellets de óxido de uranio (UO₂). El uranio empobrecido se emplea en blindajes y municiones pirofóricas.

  • Además, en medicina e industria se obtienen radioisótopos derivados del uranio para tratamiento y diagnóstico de cáncer, conservación de alimentos y detección de fugas.
  • El uranio también es clave en la fabricación de armas nucleares. Para este fin se requiere un alto nivel de enriquecimiento, con más del 90 % de ^235U.
  • Este tipo de uranio, conocido como uranio altamente enriquecido (HEU), se emplea como material fisible en bombas atómicas.

Su capacidad de generar reacciones en cadena descontroladas lo convierte en un elemento estratégico y extremadamente regulado a nivel internacional. La proliferación de armas nucleares es uno de los principales riesgos asociados al mal manejo o tráfico ilícito de uranio enriquecido.

¿Qué tan peligroso es?

  • El uranio es tóxico químicamente y radiactivo. Afecta los riñones y, en exposición prolongada, puede aumentar el riesgo de cáncer por radiación. La minería libera polvo, radón y sustancias tóxicas como ácido sulfúrico, lo que puede contaminar agua y suelo.

En el caso del uranio empobrecido usado en municiones, existe preocupación por la dispersión de partículas radiactivas que contaminarían zonas de conflicto.

El uranio está presente en todo el mundo y se extrae por minería o lixiviación in situ. Su concentración da lugar a diferentes tipos que varían en radiactividad y aplicaciones:

  • Desde la producción de energía en reactores hasta usos militares y médicos. Aunque esencial en ciertas tecnologías, su manipulación exige controles estrictos por sus peligros ambientales, sanitarios y de seguridad global. /PUNTOporPUNTO

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