A poco más de 10 años del Acuerdo de París, y el reciente fracaso de la COP30 de Brasil, donde no se lograron consensos para establecer una hoja de ruta clara sobre el fin de los combustibles fósiles, los efectos del cambio climático agravan los ciclos de desigualdad, y acentúan las inequidades sanitarias y sociales en el mundo.
- Estudios del Instituto de Recursos Mundiales (WRI), Instituto Nacional de Salud Pública y la UNAM, establecen que en México, el incremento de la temperatura impacta desproporcionadamente a los más vulnerables a través de la salud
Igual la seguridad alimentaria y el acceso al agua.
- Las investigaciones advierten sobre el aumento de enfermedades transmitidas por vectores (dengue), olas de calor, desnutrición y estrés hídrico, que afectan a los más pobres, mujeres, adultos mayores y menores.
De acuerdo al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la salud humana está íntimamente relacionada con el clima del planeta y el buen estado de la biósfera.
- El aumento de las temperaturas y del nivel del mar, la inclemencia de las tormentas y la contaminación del aire por el humo de los incendios forestales, la destrucción de los hábitats y las sequías que afectan el agua y la seguridad alimentaria.
- También, acarrean consecuencias de las que los seres humanos no pueden escapar, especialmente en los países y las comunidades cuya gestión de los problemas de salud existentes ya es difícil», alertó.
Impactos del cambio climático
Los fenómenos meteorológicos extremos, como las tormentas, las inundaciones y los desprendimientos de tierra, causaron más de dos millones de muertes entre 1970 y 2021, y más del 90 por ciento se produjeron en países de bajos y medianos ingresos, según el PNUD.
- Estos acontecimientos son cada vez más frecuentes y graves debido al cambio climático, e infligen inmensos daños físicos y psicológicos. El resultado es una mayor demanda de servicios de salud y, al mismo tiempo.
- Una amenaza para la capacidad del sector de prestar servicios y atención de calidad debido a la interrupción del suministro eléctrico, el daño o la destrucción de establecimientos y la obstaculización del acceso a la atención sanitaria», subrayó.
Calor extremo.
- El cambio climático provoca olas de calor más frecuentes e intensas. Por ejemplo, se calcula que en 2023 se perdieron cerca de 50 mil vidas en Europa a causa del calor extremo.
- También 2023, fue uno de los años más críticos para México por las altas temperaturas, ya que se registraron 421 decesos por golpes de calor y deshidratación, cifra que representó un aumento de 10 veces respecto a 2022.
- Si mantenemos la trayectoria actual, en 2100, unas dos mil millones de personas estarán expuestas a un calor intenso, y las regiones de Asia Meridional y Sudoriental serán especialmente vulnerables a las temperaturas.
Asimismo, muchas personas están cada vez más expuestas al riesgo de incendios forestales, dado que las temporadas de incendios son más largas y la frecuencia y la magnitud de los incendios forestales extremos se han duplicado en los últimos 20 años», señaló el PNUD.
- Datos de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), indican que 2024 rompió récord de incendios forestales en México, debido a la sequía prolongada, las altas temperaturas y el fenómeno de El Niño.
- En total se contabilizaron siete mil 627 incendios forestales, la mayor cifra desde 2017, con una superficie forestal afectada de un millón 269 mil 858 hectáreas.
- En 2025, la situación continuó siendo muy delicada, ya que se presentaron seis mil 996 incendios forestales en una superficie de un millón 208 mil hectáreas, muy cerca de la marca del año anterior.
Enfermedades infecciosas
- El cambio climático marca el inicio de una era de brotes de enfermedades y pandemias nuevos y de mayor intensidad. Los vectores, entre ellos los mosquitos portadores de enfermedades, ya se extienden a regiones en las que nunca antes habían estado.
- Las inundaciones extremas acentúan la propagación de enfermedades de transmisión hídrica, como el cólera, y se prevé que el aumento de las temperaturas provoque un incremento del 20 por ciento en los casos de Dengue, Zika y Chikungunya.
Para 2040, la sola propagación de la malaria podría poner en peligro a cinco mil millones de personas.
- En México, se presentó en 2024 un aumento notable en los casos de Dengue, con cifras superiores a 2023 y al promedio de cinco años, mayores a los 80 mil pacientes en algunas semanas del año, principalmente en los estados de Guerrero, Tabasco, Veracruz, Quintana Roo, Colima, Jalisco y Chiapas.
- El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), reveló que la deforestación, la urbanización y el aumento de las temperaturas mundiales alteran los ecosistemas y provocan un contacto más estrecho entre los animales y las personas, lo que aumenta el riesgo de pandemias por enfermedades zoonóticas como el Covid-19.
Malnutrición
A los efectos directos del cambio climático sobre la salud se suman los efectos indirectos, como las pérdidas en los suministros de alimentos —vinculadas a sequías, inundaciones y cambios de las estaciones—, que pueden crear y agravar los problemas nutricionales.
Un nuevo estudio realizado en 103 países encontró que el aumento de la frecuencia de los días de calor extremo y la intensidad de las sequías debido al cambio climático fueron la causa de que 98 millones de personas más declararan problemas de inseguridad alimentaria de moderada a grave en 2020, en comparación con el promedio del período comprendido entre 1981 y 2010.
- Contaminación atmosférica. La quema de combustibles fósiles es la causa principal del cambio climático, pero también es responsable de la contaminación atmosférica. El aire que respira el 99 por ciento de la población mundial alcanza niveles considerados inseguros por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La contaminación atmosférica está asociada al aumento de enfermedades crónicas, como el cáncer y males cardíacos y respiratorios.
- La OMS estima que la contaminación atmosférica es responsable de unos 6.7 millones de muertes al año, así como afecciones neurológicas como la demencia.
- Los países de bajos y medianos ingresos son los que pagan el precio más alto, puesto que en ellos se produce el 90 por ciento de las muertes prematuras debidas a la contaminación atmosférica.
- El Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), estima que en México se registran más de 20 mil muertes al año, debido a la mala calidad del aire.
De este total, cerca de nueve mil 600 decesos corresponden específicamente a la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM).
Carga mental
- El cambio climático tiene implicaciones generalizadas y alarmantes para la salud mental, ya sea que se trate de traumas, enfermedades mentales o angustia a causa de las inundaciones, tormentas e incendios forestales.
- Ser conscientes de estas amenazas conlleva sus propios impactos psicológicos, como la ‘ansiedad climática’ o ‘ecoansiedad’ que afecta a muchas personas, sobre todo a las jóvenes, que deben enfrentarse a la perspectiva de un futuro muy incierto e inestable.
Para el año 2030, se estima que el costo adicional de los trastornos mentales debido a los cambios en los peligros relacionados con el clima, la contaminación del aire y el acceso inadecuado a espacios verdes alcanzará casi 47 millones de dólares estadounidenses anuales», dio a conocer el PNUD.
¿Qué se puede hacer?
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), adelantó que los países deben incorporar la salud en cada paso de sus medidas de mitigación, preparación y adaptación al cambio climático.
«Esto incluye cuestionar en profundidad los sistemas que hemos construido —que dependen de los combustibles fósiles, el uso insostenible de la tierra y las prácticas agrícolas, la deforestación y el crecimiento urbano incontrolado— y que no sólo impulsan el cambio climático sino que también intensifican las consecuencias para la salud, sobre todo para los grupos vulnerables», remató.
Cambio climático incrementará la desigualdad, prevén
- México es muy vulnerable a los impactos del cambio climático, y bajo un escenario de altas emisiones de gases de efecto invernadero se esperan consecuencias negativas en la producción agrícola, la salud humana y la biodiversidad, así como aumentos considerables en la frecuencia y magnitud de eventos extremos y sus daños asociados.
El reporte de investigación Estado y Perspectivas del Cambio Climático en México: un Punto de Partida, elaborado por 59 investigadores y expertos de 18 dependencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y de 10 universidades y centros de México y el extranjero, advierte que el calentamiento global en el país no sólo afecta en términos ambientales, sino que podría incrementar la desigualdad social y con ello reducir las metas de pobreza y desarrollo sostenible.
- Ante ello, el reporte, que abarca estudios de 30 años, apunta que urge construir estrategias y políticas encaminadas a la adaptación, mitigación y transformación de las realidades climáticas y sociales. De lo contrario, México sufrirá serias consecuencias económicas, sociales y ambientales.
Entre los hallazgos, el estudio alerta que la tasa de aumento en la temperatura del aire anual promedio en el país es mayor que el global. A inicios del siglo XX, explica, este incremento fue de 1.69 grados centígrados, mientras a nivel global fue de 1.23 grados.
- “La temperatura global ha aumentado a una tasa de 1.9 grados centígrados por siglo, mientras en México la tasa de aumento es de 2.88 grados centígrados por siglo. Se espera que durante las próximas décadas el calentamiento continúe siendo más rápido en el país en comparación con el promedio global”, estima el informe de la UNAM.
Respecto a las lluvias, el documento apunta que las bases de datos analizadas coinciden en que la precipitación en verano y otoño se ha incrementado, pero ha disminuido en regiones del norte y aumentado en el centro y el sur, mientras en la primavera se presenta un patrón de decrecimiento en el noroeste y se eleva en la mayor parte del centro y sur del país, y en verano las tendencias muestran reducciones en el norte y centro del territorio mexicano.
Los datos muestran que de 1975 a 2021 los eventos extremos tanto de temperatura como de precipitación aumentaron, incluyendo periodos secos más largos y casos extremos de lluvias de mayor magnitud.
México estrenará este año nueva política climática
México consolidará este año su nueva Política Nacional de Adaptación al Cambio Climático, nombrada ADAPTAMX, con la que busca invertir en prevención y resiliencia ante posibles desastres para evitar costos mucho mayores en la reconstrucción.
- La Política Nacional de Adaptación es una propuesta que el país presentó en la reciente cumbre sobre el tema de la ONU como parte de su plan climático, conocido como NDC, para reducir vulnerabilidades frente a fenómenos climáticos extremos, con prioridad en poblaciones en riesgo.
- El Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), quien coordina este desarrollo, explicó que la nueva política plantea un financiamiento diversificado de programas existentes y a través del proyecto de readiness aprobado por el Fondo Verde para el Clima.
“Sequías, inundaciones, pérdida de infraestructura, afectaciones a la salud y a los sistemas productivos representan costos crecientes para las finanzas públicas y para la economía en su conjunto.
- Por eso, desde su diseño, ADAPTAMX reconoce a la adaptación no como un gasto adicional, sino como una inversión estratégica para reducir pérdidas futuras, proteger el desarrollo y fortalecer la resiliencia del país”, respondió la Coordinación de Adaptación al Cambio Climático y Ecología del INECC.
En concreto, ADAPTAMX traduce estos compromisos a mecanismos y estrategias claras con las que el gobierno de México podrá fincar responsabilidades, conseguir financiamiento y coordinar a los tres órdenes de gobierno para identificar las vulnerabilidades climáticas en el territorio, reducir el riesgo y atender desastres naturales considerando las pérdidas económicas, culturales y humanas.
- La política también reconoce la relevancia de involucrar al sector privado y al sistema financiero como parte de una estrategia complementaria al financiamiento público mediante esquemas de cofinanciamiento y mecanismos de protección financiera.
- “El desarrollo de un portafolio nacional de proyectos de adaptación, previsto en el readiness, permitirá contar con iniciativas bien estructuradas, alineadas a los ejes de la NDC 3.0 y listas para movilizar recursos de distintas fuentes”, agregó el INECC.
Preparar una respuesta al efecto acelerado del calentamiento global con mecanismos financieros, sistemas de monitoreo y gestión de riesgos es una necesidad urgente de acuerdo con el plan de México para reducir emisiones de gases de efecto invernadero; de no hacerlo, el impacto económico de la inacción será cinco veces el Producto Interno Bruto (PIB) nacional en lo que resta del siglo.
- El enfoque de esta política considera la gestión integral del agua y las Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN por sus siglas en inglés) como ejes rectores para la adaptación, con un énfasis en la restauración de ríos y cuerpos de agua.
- De acuerdo con el INECC, esto permitirá regular las temperaturas extremas, reducir inundaciones, mejorar la calidad y disponibilidad del agua y sostener actividades económicas afectadas por el cambio climático.
El INECC enfatizó que el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres y el Quinto Informe de Evaluación del IPCC (AR5) coinciden en que el creciente riesgo por eventos climáticos extremos ante la falta de proyecciones del medio ambiente y la presencia de vulnerabilidades en el país, por lo que ADPATAMX buscará actualizar los Atlas de Riesgo y otros mecanismos de medición para prevenir emergencias como las recientes inundaciones en cinco estados del país.
- El diseño de la política, señaló el INECC, “se desarrollará de manera progresiva y por fases con talleres en el territorio para la co-construcción y la validación de diagnósticos y priorización de medidas” y tendrá un enfoque de equidad, género y justicia climática.
- La primera etapa de este proceso contempla un análisis de riesgos, impactos y vulnerabilidades en el país, para luego alinear las medidas con los componentes de adaptación y de pérdidas y daños de la NDC 3.0”.
Finalmente, se definirán los arreglos institucionales, instrumentos financieros y un sistema de monitoreo, evaluación y aprendizaje, con indicadores que permitan medir de forma transparente cómo están avanzando estas acciones colectivas para ajustar la política en el tiempo.
- La construcción de ADAPTAMX considera la participación de dependencias federales, gobiernos estatales y municipales, comunidades indígenas y locales, organizaciones de la sociedad civil, academia y grupos del sector privado a través de una mesa transversal de género, pueblos indígenas y grupos prioritarios, al igual que mediante “mecanismos territoriales y culturalmente pertinentes -incluidos procesos de consulta diferenciados- apoyados por los fondos Readiness del Fondo Verde para el Clima”.
- Para dar seguimiento a estas acciones se prevé la creación del Sistema Nacional de Monitoreo, Evaluación y Aprendizaje (MEL) para traducir los marcos globales en indicadores nacionales que reflejen avances reales de la política. Este sistema trabajará de manera complementaria con el Sistema de Información y Análisis de la NDC (SIAT.NDC) para asegurar el impacto y trazabilidad de los compromisos climáticos de México.
”Puntualmente se aprovechará el proceso de ADAPTAMX para transformar el Atlas Nacional de Vulnerabilidad al Cambio Climático que actualmente no está orientando la priorización de acciones de adaptación al cambio climático en el territorio.
Para ello, se requiere urgentemente transitar desde un enfoque de vulnerabilidad hacia un enfoque de riesgos por cambio climático, más coherente con los impactos observados así como los desafíos climáticos proyectados para distintos sectores y territorios”, afirmó el INECC. /PUNTOporPUNTO
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