Hablar de reclutamiento por parte de la delincuencia organizada suele remontar a casos como el del Rancho Izaguirre en Teuchitlán, Jalisco o a las múltiples historias sobre los llamados ‘niños sicarios’ que con frecuencia generan revuelo e indignación en redes sociales.
Dentro de las múltiples aristas del fenómeno, poco suele hablarse sobre la relevancia que tiene el sistema educativo del país como factor de protección, pero también de riesgo.
- De acuerdo con el informe Reclutamiento y utilización de niñas, niños y adolescentes por grupos delictivos en México (2021) realizado por la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), la cooptación de infancias y menores de edad por parte de organizaciones criminales no es nueva.
No obstante, sí ha adquirido otros rasgos y magnitudes en función de las formas de violencia que permean en el tejido social.
- Si bien son múltiples las causas por las cuales niños, niñas y adolescentes pueden terminar en las filas del crimen organizado, organizaciones civiles como las que componen Redim o incluso Reinserta, coinciden en la deserción escolar como uno de los principales factores de riesgo.
La educación como prevención
«Las principales causas (del reclutamiento) pues considero que se deben a la violencia estructural y simbólica que hay en el país, es decir, pues a la diferencia de condiciones sociales, laborales, económicas y también a la deserción escolar por parte de las personas menores de edad, o las niñas, niños y adolescentes […] tampoco se ha dado un debido seguimiento pues, primero, a la tipificación de reclutamiento como delito y en segunda pues a todas las políticas públicas que deberían de proteger a grupos vulnerables como las infancias pero también a los adultos porque esta población tampoco se exime de ser reclutada -a veces de manera engañosa y otras más explícita- pero que una de las causas que ahora se incorpora al contexto delictivo y violento en el que ya están y otra pues la falta de oportunidad que aunque es una frase recurrente, sigue siendo una realidad», explicó en entrevista la investigadora del Seminario sobre Violencia y Paz del Colegio de México, Alejandra Arias.
- Esa misma premisa la retomaron Redim y el Observatorio Nacional Ciudadano (ONC) en su informe al señalar que el reclutamiento y utilización de las niñas, niños y adolescentes se deriva de condiciones heterogéneas que pueden ser desde el entorno familiar.
- De igual forma la pobreza, el abandono, la falta de oportunidades, la victimización por violencia familiar y hasta el contexto social o la cercanía a zonas con presencia de grupos delictivos, lo que lo vuelve un fenómeno complejo de prevenir.
- En ese sentido, también figura el factor escolar como uno de riesgo y vulnerabilidad toda vez que en ese entorno se reportan casos de deserción o fracaso, conducta antisocial, acoso, agresiones, amenazas, intimidación, suspensiones y retenciones, la falta de motivación de logros y el mismo rendimiento.
Pese a dichas circunstancias, la organización civil Reinserta también ubica al sistema educativo como un factor protector, es decir, aquel que debe contar con las condiciones que puedan proteger a una persona del riesgo.
«Las escuelas tienen una influencia significativa en niñas, niños y adolescentes pues son un espacio de aprendizaje que les permite el acceso, siempre que la educación sea de calidad, a diferentes oportunidades, como la interacción social, en dónde pueden encontrar un lugar de pertenencia que pueda alejarlos de los grupos de delincuencia organizada», abunda Reinserta en su informe Niñas, Niños y Adolescentes reclutados por la delincuencia organizada (2021).
Es así como la ausencia de un servicio educativo de calidad disminuye el acceso a oportunidades para entrar al mundo laboral al tiempo que reproduce escenarios de exclusión y violencia al vulnerar el derecho a recibir educación.
Más allá de proveer a las infancias y adolescentes las herramientas académicas para desempeñar un trabajo en su adultez, las escuelas son también espacios en donde se pueden identificar otros riesgos como, por ejemplo, la detección de violencia, explotación o negligencia por parte de las familias encargadas del cuidado de niñas, niños y adolescentes.
- Informes de Redim refieren que, hasta septiembre de 2025, no existen datos oficiales sobre el reclutamiento por agrupaciones delictivas de niñas, niños y adolescentes en México. Sin embargo, si existen registros sobre la cantidad de infancias y adolescentes que, por distintas circunstancias, han abandonado la escuela.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la tasa de abandono escolar en el país aumentó del ciclo escolar 2019-2020 al de 2023-2024 tanto para mujeres como para hombres en la educación secundaria y media superior.
- Entre 2023 y 2024 fue la educación media superior la que mayor tasa de abandono registró a nivel nacional (11.3%), siendo la Ciudad de México (14.8%), Morelos (13.7%), Guanajuato (13.3%), Nuevo León (13%) y Veracruz (12.9%), las entidades con las tasas más altas.
Del mismo modo, un análisis de Redim apunta que, al analizar el acceso al derecho a la educación, se observó que existe un mayor nivel de rezago educativo en primera infancia y en población indígena.
Sobre la alta tasa de deserción escolar en la población que debería asistir a nivel medio superior trascendió que, para inhibir que la situación empeore, son necesarios mecanismos que cubran el costo de oportunidad de iniciar en la vida laboral, difundir información sobre el embarazo adolescente e incentivar durante los años de educación secundaria los probables beneficios de continuar en la trayectoria educativa.
- Por su parte, Reinserta sostiene que en el ámbito educativo es fundamental crear programas de prevención del delito en todos los niveles dirigidos tanto al alumnado como a padres y madres de familia, tutores, profesorado, personal administrativo y directivo de las instituciones escolares.
- Adicional, puestan por elaboración de programas de identificación de factores de riesgo en todos los niveles de educación básica dirigidos a profesorado, personal administrativo y directivo para ubicar posibles focos de alerta en el alumnado y su entorno familiar para, de este modo, realizar intervención y canalización adecuada y oportuna.
Con dichas herramientas se busca prevenir posibles casos de contacto y reclutamiento en entornos a los que la delincuencia organizada ha llegado.
- Los datos e investigaciones de organizaciones civiles apuestan por fortalecer el sistema educativo en México en miras no sólo de formar a quienes integrarán la futura fuerza de trabajo del país en el futuro, sino también aquellos ciudadanos y ciudadanas a través de los cuales se pueden cambiar historias que reconstruyan el tejido social.
Recluta narco a jóvenes como carne de cañón
- Con engañosas ofertas de trabajo a través de plataformas como Facebook, X y TikTok, los grupos del crimen organizado que operan en el País se aprovechan de la desprotección social y el abandono familiar para reclutar a adolescentes y jóvenes en actividades delincuenciales.
Casos como el de Víctor, de 17 años de edad, identificado como el asesino del Alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo, han vuelto a centrar la conversación en este problema. El adolescente era originario del pueblo de Paracho y fue reportado como desaparecido días antes del atentado y habría dado positivo a pruebas de consumo de drogas.
- La falta de un marco legal que castigue el reclutamiento infantil para actividades criminales es uno de los motivos por lo que los cárteles mexicanos buscan ahora a jóvenes para el sicariato, el halconeo, las extorsiones y otras actividades delictivas, afirma Jaime Laines Potisek, director del Centro Juan Antonio Montesinos.
- Estudios realizados por la Red por los Derechos de la Infancia (REDIM) y el Seminario sobre Violencia y Paz de El Colegio de México alertan que los puntos fértiles para el narcorreclutamiento son una mezcla de presencia criminal, falta de ingresos, bajo nivel educativo y poco acceso a servicios de salud.
- Más allá de las supuestas «ofertas de trabajo» de grupos criminales en redes sociales, la realidad es que un 70 por ciento de los jóvenes en Michoacán que se acercaron a actividades delictivas lo hicieron de la mano de un conocido, afirmó Juan Carlos Quirarte, responsable del análisis de contexto de trata y reclutamiento en esa entidad.
En el caso de las mujeres menores de edad, se convertirían en víctimas de trata y de explotación sexual a través de una pareja sentimental; los varones, serían reclutados para actividades criminales a través de familiares y empleadores.
- Quienes reclutarían a los menores serían personas admiradas en sus círculos debido a que los delincuentes manipulan sus imágenes con los niños y adolescentes con acciones como entregar juguetes y regalos en fechas como el Día de Reyes o el Día del Niño, como se ha documentado frecuentemente.
- Una de esas ocasiones fue el 30 de diciembre de 2024, cuando el Ayuntamiento de Coalcomán, en Michoacán, celebró una fiesta en la que se colgaron mantas con un agradecimiento para Nemesio Oseguera Cervantes, «El Mencho», líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), tras la supuesta entrega de juguetes a niños en ese poblado.
Pese a que la primera respuesta de los adolescentes para participar es una aspiración económica, estos continuarían con actividades criminales para consolidarse en sus comunidades donde la violencia tiene un rol significativo.
- El respeto a estas figuras también es reforzado por varias muestras de la narcocultura como los corridos y otros contenidos multimedia que se encuentran en redes sociales como podcasts y videos creados por influencers que utilizan códigos con los que los cárteles se identifican.
El uso de estas señas y códigos que los cárteles usan en las redes sociales para introducirse de manera discreta entre los jóvenes.
- Los emojis se utilizarían para diferenciar a los grupos criminales como es el caso de «Los Chapitos», facción del Cártel de Sinaloa de los hijos de Joaquín, «El Chapo», Guzmán, que serían representados con una pizza; o el CJNG, representado con un gallo, en referencia al líder del grupo, Nemesio Oseguera, también conocido como «El Señor de los Gallos».
Basta con buscar los hashtags #maña y #trabajoparalamaña en redes como TikTok para encontrar supuestas ofertas de trabajo, muchas veces comentadas por usuarios que piden información.
Desde ese frente, el Gobierno federal ha tomado acciones: el pasado 23 de abril informó de la eliminación de al menos 200 cuentas de redes sociales que presuntamente reclutaban a niños y adolescentes para el crimen organizado.
- También se han impuesto sanciones contra grupos musicales que cantan narcocorridos en sus presentaciones como sucedió con el conjunto Los Alegres del Barranco, quienes en mayo pasado fueron vinculados a proceso por presunta apología del delito tras proyectar imágenes de líderes del narcotráfico en conciertos en Jalisco.
- Sin embargo, precisaron los expertos, los puntos fértiles para el narcorreclutamiento es una mezcla de presencia criminal, falta de ingresos, bajo nivel educativo y poco acceso a servicios de salud sumado a un abandono de los jóvenes en sus familias, mas no el uso de las redes sociales.
El documento Infancia Cuenta en Veracruz de REDIM, que indaga los métodos del crimen organizado para engrosar sus filas en esa entidad, precisa que el fenómeno tiene su principal origen en la desprotección de los jóvenes, quienes recurren al crimen organizado también para huir de un ambiente familiar marcado por negligencias, abusos e incluso agresiones sexuales.
- «Estas experiencias (los abusos) tienen un impacto significativo en los derechos de las niñas, niños y adolescentes, creando un ambiente de indefensión que puede ser aprovechado por la delincuencia organizada», precisa el documento.
- Además de la negligencia de los hogares, el informe añade que muchas veces los jóvenes están en indefensión debido a que sus padres o tutores tuvieron que dejar sus hogares para ir a Estados Unidos en busca de una fuente de ingresos más estable.
La deserción escolar también es un factor clave, ya que además de que los jóvenes abandonaban sus estudios tras cometer un delito o haber sido detenidos en un centro reformatorio, un importante porcentaje había descartado desde un principio la escuela como un camino de movilidad social.
- El 27.5 por ciento de los encuestados señaló falta de interés o gusto por los estudios; el 27.3 por ciento decidió abandonar la escuela para ingresar al mercado laboral.
- Otros factores incluyeron problemas familiares (17.1 por ciento), consumo de drogas (15.1) y algunos descartaron la educación como «útil» para su futuro (15.1 por ciento).
Advierten de ‘crisis civilizatoria’
La manera en la que los medios de comunicación y algunas estrategias del Gobierno federal abordan el reclutamiento de niñas, niños y adolescentes por parte del crimen organizado dejan ver una «crisis civilizatoria», señala Daniel Hernández Rossete, investigador del Cinvestav.
«Estoy hablando de una crisis civilizatoria muy cabrona, no es un tema moral, sino ético. La relación entre ética, poder político, y el poder periodístico se está adelgazando de manera alarmante», alertó en entrevista.
- Aspectos como la exposición de datos, imágenes e información sensible por parte de la prensa son prácticas que tanto el investigador como distintos colectivos han criticado respecto a este tema.
- Casos como el mismo asesinato del Alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, en el que el rostro del joven circuló tanto en medios tradicionales como en redes sociales, son ejemplos de un tipo de «comercialización del morbo» ante esta problemática.
- «Estoy hablando de un morbo por la muerte violenta. Estamos frente a un espectáculo anónimo sobre la muerte violenta y se está convirtiendo en una mercancía. Es un producto que se vende y se compra», crítica.
«Creo que requerimos de mucha reflexión sobre el fenómeno del narcotráfico y la violencia, pero no solamente desde el dato morboso, casi pornográfico. Sino desde la forma en cómo estamos planteando la relación con este fenómeno como objeto de estudio».
Por otra parte, el doctor especializado en sociología urbana lamentó que información más técnica y especializada sobre los contextos de los jóvenes muchas veces está sesgada por la misma naturaleza del crimen organizado.
- «Tenemos más de 15 años sin poder entrar ya a comunidades de una forma más abierta. No solamente los antropólogos, sino los sociólogos, e incluso el Inegi tiene antecedentes de encuestadores que entran y que los desaparecen», sostuvo.
- Incluso este tipo de trabajos, señaló, se realizan con otro marco de respeto a los derechos de las niñas, niños y adolescentes, como el mismo resguardo de sus identidades.
- «Las entrevistas (en investigaciones) tienen que ser anónimas y confidenciales. Y no solamente como un tema de derecho de las personas, o sea, las personas tienen derecho a la confidencialidad y al anonimato», sostuvo.
Demandan castigo y ‘abrazo social’
La falta de un marco legal que castigue el reclutamiento infantil para actividades criminales es otro de los motivos por lo que los cárteles mexicanos buscan a jóvenes para el sicariato, el halconeo, las extorsiones y otras actividades delictivas, afirma Jaime Laines Potisek, director del Centro Juan Antonio Montesinos.
- En entrevista, destaca que organizaciones civiles han llamado a la creación de un marco judicial que proteja a las niñas, niños y adolescentes que se ven involucrados en las redes de la delincuencia.
«El delito no es el que ejecuta el menor estando en situación de reclutamiento. Es decir, un menor que va y delinque, roba, maltrata o incluso mata a otra persona habiendo sido capturado por el crimen, en realidad está en situación de víctima. Como no hay delito de ‘reclutamiento’, no se le puede clasificar en ese sentido.
«Una forma de protegerlo sería decir: ‘todos los delitos que se cometan por esa persona están realizados en calidad de víctima'», indica.
Además de la falta de un marco jurídico con esta perspectiva, el investigador advierte que la responsabilidad no sólo recae en las garantías que debe proporcionar el Estado a este sector, como seguridad y acceso a servicios educativos y médicos, sino también a la creación de tejido social que involucre a la población.
- «No es que no sean mis hijos o hijas. Son nuestros hijos o hijas porque son socialmente generados, creados y cuidados o descuidados. Como sociedad civil es importante promover una ética del cuidado, de la atención y de la hospitalidad».
- El tener una perspectiva crítica ante la promoción de productos culturales aspiracionales de la delincuencia, como los narcocorridos y la admiración a personajes que impulsan estas expresiones, afirma, son un tema que corresponde como sociedad.
«Es responsabilidad de la sociedad no hacerle juego a este tipo de invitaciones de qué es lo bueno, qué es deseable, qué es aspirable. Etcétera. Es increíble si uno se pone a oír cierta música, cierta cultura, en lugares de muy alta incidencia de delictividad», refiere.
- Laines Potisek destaca la creación de programas dirigidos a esta población; sin embargo, el coincidir de la violencia y la pobreza orilla a las niñas, niños y adolescentes cada vez más a buscar «trabajos» en actividades criminales, pese a que sí existen casos en los que la escuela sí representa un camino de movilidad social para los jóvenes.
- «El ofrecimiento que la delincuencia organizada puede dar a un joven, un salario mucho más alto por una actividad mucho más -voy a poner entre comillas- sencillas, menos complejas. Los programas son apoyos, pero no son la solución de fondo al problema», comenta el investigador.
Aunque el tema es complejo, afirma, un plan para abordar el reclutamiento infantil incluiría programas de capacitación laboral, la creación de alternativas reales de trabajo, un fortalecimiento a la educación y un combate efectivo a la impunidad.
El abrazo social
- El experto cita un proverbio africano: «El niño que no sea abrazado por su tribu, cuando sea adulto, incendiará la aldea para sentir su calor», y advierte que el crimen organizado tiende a tomar un rol paternalista en las comunidades con alta criminalidad.
«El crimen organizado muy hábilmente se ha visto y especializado en presentarse como un benefactor, un sustituto de padre, madre, de persona cuidadora, de persona que atiende.
- «Se convierten en una persona de confianza, que da atención, que se preocupa por el otro. Es terrible, porque efectivamente es una de las razones por la que muchas personas menores de edad van a caer en esas redes», alerta.
Reclutamiento de jóvenes para el narco se dispara 289%
- La cifra de 500 mil mexicanos que trabajan para los cárteles, que puso en la mesa el director Antiterrorismo de Estados Unidos, Sebastian Gorka, no dista de la que estima Rafael Curiel, coautor del estudio “Reducir el reclutamiento de los cárteles es la única manera de limitar la violencia en México”.
El estudio se dio a conocer en 2023 y estimaba que los grupos del narcotráfico figuraban entre los principales empleadores del país.
- El análisis que llevó a cabo junto con Alejandro Hope, y el investigador italiano Gian Maria Campedelli, de la Universidad de Trento, calculaba que 180 mil personas trabajaban para los cárteles.
- Y volvió a cobrar relevancia al conocerse que en el rancho Izaguirre de Teuchitlán, Jalisco, operó un campo de adiestramiento de personas reclutadas por el crimen organizado.
“El tema del reclutamiento del crimen organizado es algo siempre vigente y siempre permanente en la sociedad mexicana”.
- Sin embargo, en el tiempo que ha pasado desde su publicación, diversos factores se han conjugado para prever que el número haya aumentado. Así, en tan solo unos años la captación de mexicanos para engrosar las filas del crimen organizado tuvo un crecimiento del 289%.
“Llevamos ya décadas luchando contra el crimen organizado. Lo que nosotros estimamos fue, en 2022, tienen más o menos este tamaño. Tres después, sin duda, el crimen es un más grande.
- Por tres años tuvimos la política de abrazos no balazos, tuvimos un gobierno muy permisivo y unos programas sociales que, si bien tienen como objetivo reducir la desigualdad, el acceso a sistemas de salud y de educación, y reducir el reclutamiento del crimen organizado, los programas sociales también tienen un componente muy limitado”.
- El estudio de Curiel y Hope publicado bajo el título “Reducir el reclutamiento de los cárteles es la única manera de reducir la violencia en México”, en la revista Science destacó en su momento que todos los cárteles en conjunto pueden ubicarse como el quinto mayor empleador privado en México, solo superado por Femsa, Walmart, Manpower y América Móvil, y superando a Oxxo, Bimbo y Pemex, por ejemplo.
De acuerdo con otro estudio de la DEA, de julio de 2023, La Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) afirma que el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) operan mundialmente con 26 mil y 18 mil 800 elementos, respectivamente, lo que da una suma de 44,800 efectivos en su estructura criminal.
Programas contra el reclutamiento
Los programas sociales, señala el investigador del Centro de Ciencias de la Complejidad, en Austria, quedan cortos cuando se compara lo que ofrece un cártel a sus reclutas.
- “Hemos visto anuncios en redes sociales, por ejemplo, en que el reclutamiento armado les ofrece bastante más. Ese es un problema porque los programas sociales son fantásticos y tienen un impacto muy fuerte para reducir la desigualdad y garantizar el acceso a ciertos bienes, pero poco contra lo que ofrece el crimen organizado”.
- En publicaciones en redes, los grupos del crimen ofrecen hasta 20 mil pesos mientras los beneficiarios del programa Jóvenes construyendo el futuro pueden recibir hasta ocho mil. La disparidad es evidente, sentencia Prieto Curiel.
- El investigador anota un matiz respecto a la manera en que el gobierno actual ha enfrentado el problema del reclutamiento; este es que ahora se usan los programas sociales, pero también se emplea la fuerza para detener a los dirigentes de grupos criminales.
“Posiblemente lo que cambió es que se está combatiendo los dos. Los programas sociales siguen teniendo cierta preponderancia, pero es cierto que ya no hay abrazos. Prevenir el reclutamiento no significa este permitir que cualquier criminal actúe a sus anchas en el país. Para eso necesitamos un estado de fuerza de seguridad y utilizar los recursos para prevenir el reclutamiento de manera más estratégica”.
Medio millón, bajo órdenes del narco
Este jueves, en un evento del sitio de periodismo digital Politico, Sebastian Gorka, asesor en materia de contraterrorismo de Donald Trump, dijo que 500 mil personas trabajan para los cárteles de la droga en México, muchos de ellos, bajo coerción.
- “Hay estimaciones de que más de 500 mil mexicanos trabajan con los narcos, muchos de ellos bajo presión. Nos gustaría verles libres; así lo desea también la presidenta de México”, afirmó a la periodista Dasha Burns.
“El gobierno mexicano tiene interés en asegurarse de que los cárteles no gobiernen partes de México, como lo hacen actualmente. Se calcula que más de 500 mil mexicanos trabajan para los cárteles, en muchos casos bajo coacción. Nos gustaría ver a esos mexicanos libres del flagelo que son los cárteles”.
- La decisión del gobierno de Trump de designar a los cárteles como organizaciones terroristas abre una serie de opciones judiciales, financieras y económicas, además de las tradicionales sanciones, agregó el funcionario.
- Dentro de esas opciones puede estar la intervención militar pero eso depende del asesor de Seguridad Nacional, del secretario de Defensa Pete Hegseth, así como del gobierno de México.
“México necesita que este problema se solucione tanto como nosotros necesitamos salvar vidas americanas. Obviamente estás en coordinación con toda esa gente”.
Cárteles reclutan a 500 mil mexicanos: director antiterrorismo de EU
- El sitio Politico publicó en mayo de 2025 una entrevista con el director antiterrorismo de la Casa Blanca, Sebastian Gorka, informó que el gobierno de Estados Unidos estima que más de 500 mil ciudadanos mexicanos se encuentran empleados por organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico, en muchos casos bajo coerción.
Durante un foro organizado por el medio Politico, Gorka señaló que esta cifra refleja la magnitud de la influencia que los cárteles ejercen en diversas regiones de México. Según explicó, la Administración del presidente Donald Trump mantiene una colaboración directa con el gobierno mexicano, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, con el objetivo de recuperar zonas que actualmente están bajo control de dichas organizaciones.
- “El Gobierno de Estados Unidos trabaja directamente con autoridades mexicanas para enfrentar esta situación”, afirmó Gorka. Añadió que ambas administraciones comparten el interés de reducir la presencia de los cárteles y liberar a los ciudadanos afectados por su dominio.
Las declaraciones fueron hechas en respuesta a una pregunta formulada por la periodista Dasha Burns durante el evento.
- En septiembre de 2023, un artículo publicado por la revista Sciences señaló que los cárteles de la droga en México, entre los que destacan el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Sinaloa; son uno de los sectores que mayores empleos generan en el país. El estudio basado en cálculos matemáticos señala que los carteles tienen una masa laboral de aproximadamente 175 mil personas.
El reclutamiento del crimen organizado
- Las estimaciones del estudio consideran como principal indicador el número de personas fallecidas por los conflictos armados entre los diferentes grupos delictivos y las autoridades, así como el número de personas que han sido encarceladas por delitos relacionados al tráfico y comercialización de drogas hacia los Estados Unidos.
El artículo publicado bajo el título “Reducir el reclutamiento de los cárteles es la única manera de reducir la violencia en México”, señala que pese a que el Gobierno ha emprendido acciones que han derivado en el encarcelamiento de casi 6 mil miembros de los cárteles al año, eso “no les ha impedido convertirse en organizaciones más grandes».
- Los autores, Rafael Prieto Curiel, Gian María Campedelli y Alejandro Hope, precisaron que los “10 cárteles más grandes de México tienen más del 50% de los afiliados activos en el país”, de los cuales 17.9% trabaja para el CJNG, 8.9% para el Cártel de Sinaloa, y el resto se distribuyen principalmente entre La Nueva Familia Michoacana, el Cártel del Noreste y la Unión Tepito, seguidos de otros cárteles más pequeños.
En total, señalan que en México hay alrededor de 150 cárteles de la droga, convirtiendo a este sector en el quinto con mayor número de empleados en todo el país. Entre sus empleados consideran a traficantes y narcomenudistas, así como a agricultores y productores de drogas sintéticas como el fentanilo.
- Contexto: Entre 2012 y 2022 las filas de cárteles del narcotráfico se nutrieron para pasar de 115 mil a 175 mil integrantes, por lo que la única manera de reducir la violencia de los grupos del crimen organizado es atacar el reclutamiento de nuevos sicarios y halcones.
- Un estudio elaborado por los investigadores Rafael Prieto Curiel, del Centro de Ciencias de la Complejidad, de Austria; Gian Maria Campedelli, de la Universidad de Trento, Italia; y el analista independiente Alejandro Hope (qepd). Este se enfoca en la necesidad de atacar el reclutamiento forzado que hacen los cárteles.
Uno de los ejemplos más recientes de reclutamiento por parte de grupos del crimen organizado ocurrió en el rancho Izaguirre, de Teuchitlán, al que se llevaba a personas atraídas con ofertas falsas de trabajo y se les daba adiestramiento militar, a quienes se rehusaban se les mataba, de acuerdo con el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch. /PUNTOporPUNTO





















