La confrontación geoeconómica y los conflictos armados entre Estados se consolidan como los mayores riesgos globales para 2026, mientras que la preocupación por el cambio climático pierde peso en el corto plazo, según el Informe Global de Riesgos publicado por el Foro Económico Mundial (WEF), a pocos días del inicio de su reunión anual en Davos, Suiza.
- El documento, elaborado a partir de las respuestas de 1.300 líderes y expertos internacionales de los ámbitos político, empresarial, académico y de la sociedad civil, dibuja además un escenario marcado por el pesimismo:
- La mitad de los encuestados anticipa un mundo “turbulento” o “tormentoso” de aquí a 2028, y ese porcentaje asciende al 57% cuando se proyecta a una década.
- Las conclusiones del informe reflejan una creciente sensación de inestabilidad estructural. Apenas un 10% de los líderes consultados espera un futuro “estable” o calmo, tanto en el medio plazo, dos años, como en el largo plazo, entre 2026 y 2036.
El estudio fue presentado cinco días antes del inicio de la 56ª edición del Foro de Davos, el encuentro que reúne cada año a los principales referentes económicos y políticos del planeta en los Alpes suizos.
La confrontación económica, el mayor riesgo Global en 2026
Un 18% de los encuestados identifica la confrontación económica como el principal riesgo mundial para 2026, lo que la sitúa en el primer lugar del ranking, cuando hace apenas un año ocupaba la tercera posición.
- El informe advierte que esta dinámica amenaza las cadenas globales de suministro, la estabilidad financiera y el crecimiento económico.
“Un nuevo orden competitivo se está configurando mientras las grandes potencias buscan asegurar sus esferas de interés”, afirmó Børge Brende, presidente y director ejecutivo del Foro Económico Mundial, durante la presentación del informe.
Conflictos entre Estados y riesgos Geopolíticos en ascenso
En segundo lugar aparece el miedo a un conflicto armado entre Estados, señalado como la principal amenaza para 2026 por el 14% de los líderes consultados. Aunque desciende un puesto respecto a 2025, el riesgo geopolítico se mantiene entre las mayores preocupaciones globales.
- Según el WEF, este contexto responde a un escenario de competencia estratégica prolongada, con menor margen para la cooperación internacional tradicional.
“Este panorama cambiante, donde la cooperación se ve notablemente diferente a como se veía antes, refleja una realidad pragmática: el diálogo y los enfoques colaborativos siguen siendo esenciales”, subrayó Brende, quien destacó el rol del Foro de Davos para tender “los puentes necesarios”.
El cambio climático pierde peso a corto plazo, pero lidera a largo plazo
- El temor a los eventos meteorológicos catastróficos cae al tercer lugar en el ranking de riesgos para 2026, con apenas un 8% de menciones, seis décimas menos que el año anterior.
De este modo, el cambio climático cede terreno frente a las urgencias geopolíticas y económicas inmediatas. Sin embargo, el panorama cambia cuando se amplía el horizonte temporal. A diez años vista, los riesgos ambientales vuelven a ocupar el centro de las preocupaciones:
- Fenómenos climáticos extremos, pérdida de biodiversidad y alteraciones críticas de los sistemas naturales encabezan nuevamente la lista de amenazas globales hacia 2036, tal como ocurrió en el informe de 2025.
Polarización social y desinformación: riesgos emergentes
La polarización social y la desinformación ocupan el cuarto y quinto lugar entre los principales riesgos para 2026. Para un 7% de los encuestados, ambos fenómenos representan la amenaza más grave en el corto plazo.
- A medio plazo, de cara a 2028, la confrontación económica se consolida como la mayor preocupación global, tras haber ocupado el noveno lugar un año atrás, mientras que la desinformación pasa del primer puesto en 2025 al segundo, aunque sigue siendo un factor crítico de inestabilidad política y social.
- Este escenario, marcado por la competencia entre bloques, los conflictos prolongados y la erosión de la cooperación internacional, refuerza la idea de que el sistema global atraviesa una fase de transición incierta, con riesgos crecientes para la economía, la seguridad y la gobernanza mundial.
El 65% de las personas cree que el Cambio Climático afectará más a otros
Un análisis de 83 estudios publicado en ‘Nature Sustainability’ revela un sesgo psicológico que frena la acción ambiental. Pese a que Europa se calienta el doble que la media mundial, los europeos tienden a subestimar su propio riesgo.
- La mayoría de la gente cree que el cambio climático afecta más a los demás que a uno mismo, mientras los científicos advierten de que nuestro sesgo psicológico puede estar dificultando los esfuerzos para frenar el calentamiento global.
- Investigadores de la Universidad de Gotemburgo, en Suecia, analizaron recientemente 83 estudios con más de 70.000 personas de 17 países. Esto incluye participantes de Estados Unidos, Asia y Europa.
Publicado en la revista ‘Nature Sustainability’, su estudio concluye que los riesgos relacionados con el clima se subestiman de forma sistemática, incluso cuando la gente se toma en serio las consecuencias de la crisis climática.
¿A quién afecta el Cambio Climático?
El metaanálisis concluyó que el 65 % de los participantes evaluó su propio riesgo de verse afectados por el cambio climático como menor que el de los demás, algo que, según los científicos, podría reducir la disposición individual a afrontar el aumento de las temperaturas.
Añaden que la elección del grupo de referencia influye de forma significativa en esta forma de pensar del ‘no soy yo’, y que las evaluaciones del riesgo se distorsionan más cuando la comparación se hace con ‘otros en general’.
- Esto puede referirse a conciudadanos, a la humanidad en su conjunto, así como a países con un riesgo climático global menor. Este efecto se observó sobre todo en Europa, pese a que el continente se calienta a aproximadamente el doble de la media mundial.
- El año pasado esto alimentó la frecuencia y la gravedad de los fenómenos meteorológicos extremos, provocó pérdidas económicas a corto plazo de al menos 126.000 millones de euros y causó la muerte de miles de personas.
- 81 de 83 estudios incluidos en el análisis mostraron que los participantes consideraban menor su propio riesgo que el de los demás, o inferior a la media, tanto en relación con fenómenos meteorológicos extremos como con riesgos climáticos más generales.
«Detectamos el efecto en todos los estudios salvo dos, en los que los participantes eran agricultores en China y Corea del Sur que habían estado expuestos directamente a las consecuencias del cambio climático», afirma Pär Bjälkerbring, profesor titular de Psicología en la Universidad de Gotemburgo. «Esto sugiere que la experiencia directa reduce el efecto».
Un ‘sesgo psicológico’ ante el cambio climático
Los investigadores señalan que sus resultados muestran que nuestra comprensión de los riesgos relacionados con el clima es limitada y defectuosa y que podría retrasar la acción climática necesaria.
- «Incluso cuando la gente reconoce los riesgos reales que plantea el cambio climático, muchos parecen percibirlos como algo que afecta sobre todo a otros», afirma Magnus Bergquist, profesor titular de Psicología en la Universidad de Gotemburgo.
«Es un sesgo psicológico que, en el peor de los casos, puede ralentizar los esfuerzos de adaptación al cambio climático y de mitigación».
Las tendencias globales que marcarán el clima en 2026
Desde una división en el mercado mundial de vehículos eléctricos hasta cómo China tendrá en cuenta el clima en su plan quinquenal, estos son los temas que los reporteros de Bloomberg News están observando
- El mundo se adentra en la última mitad de una década crítica para luchar contra el cambio climático.
- Los científicos han advertido de que las naciones necesitan reducir las emisiones de carbono en casi un 50% para 2030 para evitar un aumento de la temperatura de 1,5 ºC.
- El mundo está lamentablemente lejos de cumplir esos objetivos y corre el riesgo de retroceder aún más, aunque hay algunas fuentes sorprendentes de progreso.
En Estados Unidos, esas tensiones están a flor de piel. El futuro de la transición energética está siendo moldeado por los retrocesos en la política climática del presidente Donald Trump, que favorecen a los combustibles fósiles, pero también por el soporte vital para las energías renovables y las baterías que, paradójicamente, proviene de la demanda de energía de los centros de datos.
- El papel de China como mayor emisor del mundo y centro neurálgico de la tecnología verde también están afectando a los esfuerzos por frenar la contaminación por carbono.
Este año, el país establecerá un nuevo plan que establezca cómo encaja el clima con sus ambiciones económicas, mientras que se espera que su floreciente sector de tecnología limpia ayude a más países en desarrollo a adoptar energías renovables y vehículos eléctricos.
Catorce Temas a los que los escritores siguen la pista en 2026:
Nuevo plan económico de China
Cuando los funcionarios chinos se reúnan en marzo para las reuniones legislativas anuales, aprobarán el próximo plan quinquenal del país.
- Los observadores del clima estarán atentos para ver si el plan hace algo para acelerar el ritmo de la descarbonización después de que Pekín fijara el año pasado lo que se considera un objetivo climático conservador para 2035.
El dato clave a tener en cuenta es el objetivo de China en cuanto a intensidad de carbono, es decir, una medida de cuánto emite por unidad de PIB.
- Actualmente está fuera de su último plan quinquenal creado en 2020. Cuánto presionen los responsables políticos para cerrar la brecha será una prueba de fuego crítica para el liderazgo climático de China en medio del retroceso mundial.
¿Podrán los diplomáticos avanzar en la COP31?
- Los negociadores internacionales pasarán gran parte de este año intentando crear una hoja de ruta básica para eliminar gradualmente los combustibles fósiles y otra para eliminar la deforestación.
- Ambas cuestiones quedaron sin resolver en la cumbre climática COP30 celebrada en Brasil el año pasado. Pero con la nación en control de la presidencia de la COP este año, tiene la oportunidad de hacer progresos.
El primer hito clave será una conferencia en Colombia en abril centrada en la eliminación progresiva de los combustibles fósiles.
- Los negociadores seguirán dirimiendo sus diferencias en la Conferencia sobre el Cambio Climático de Bonn, en junio, así como en las semanas del clima de Londres y Nueva York, celebradas en junio y septiembre, respectivamente.
Los esfuerzos mundiales culminarán en la COP31, que se celebrará en Antalya (Turquía) en noviembre.
Mirar hacia los países en desarrollo para avanzar en materia climática
En los últimos años se han producido grandes éxitos climáticos en los países en desarrollo, en gran medida gracias a las baratas exportaciones chinas de tecnología limpia.
- Las instalaciones solares domésticas sin conexión a la red de Bangladesh batieron un récord mundial, permitiendo una rápida electrificación rural. La enorme compra de paneles solares y baterías por parte de Pakistán ha llevado al país a abandonar el gas natural como combustible estratégico.
- Y la prohibición de facto de Etiopía de importar coches que funcionen con combustibles fósiles ha provocado un aumento de las ventas de vehículos eléctricos. Estas transiciones fueron impulsadas en gran medida por el acceso a la tecnología china. Con el aumento de las exportaciones ecológicas del país, espere que surjan más historias.
Continúa el resurgimiento de la tecnología limpia
La inversión mundial en tecnología climática resurgió en 2025, impulsada en gran medida por la creciente demanda de energía de los centros de datos. Es probable que el repunte continúe este año, en el que tanto las tecnologías nucleares incipientes como las soluciones renovables probadas atraerán el interés de los inversores.
- Es probable que la modernización de la red eléctrica también vea inversiones continuas, dando un impulso a todo, desde el almacenamiento de energía en baterías hasta el software de gestión de la energía.
- Pero sigue habiendo interrogantes sobre si el auge de la inteligencia artificial puede seguir sosteniendo el sector de la tecnología climática, y sobre cómo aportar crecimiento a las empresas más allá del ecosistema energético.
El auge de la energía nuclear se vislumbra en el horizonte
- Los centros de datos están absorbiendo electricidad tan rápido como pueden construirse nuevas centrales, y las grandes tecnológicas están dispuestas a invertir mucho dinero en la energía nuclear.
- Docenas de empresas están trabajando en la próxima generación de reactores pequeños, y la administración Trump está presionando para agilizar el proceso regulador y alineando miles de millones en financiación para los grandes.
Más de 60 reactores estaban en construcción en todo el mundo a finales de 2025, aunque la capacidad nuclear mundial se contrajo un poco.
- Sin embargo, incluso las regulaciones amistosas y los cheques gordos sólo pueden hacer hasta cierto punto para acelerar la notoriamente lenta industria.
- Eso significa que, aunque el sector nuclear empezará a tomar impulso en 2026, aún faltan algunos años para que se ponga en marcha una oleada de nuevas centrales.
Todo el mundo quiere un trozo del Ártico
“Lo que ocurre en el Ártico no se queda en el Ártico” es una perogrullada que se ha vuelto irrefutable.
- El año pasado fue el más caluroso en 125 años de registros en la cima del planeta, y el efecto indirecto de ello está empezando a sentirse en todas partes, desde la subida de los mares hasta el aumento del carbono atmosférico.
El aumento de las temperaturas también tiene al mundo cada vez más pendiente de cómo explotar la región.
- En 2026, espere que cuestiones del Ártico que antes eran locales o regionales -desde puertos hasta el desarrollo de minerales críticos- se conviertan en prioridades internacionales.
- Entre ellas, cómo afectará a los frágiles ecosistemas el empuje de China para transportar mercancías a través de la Ruta Marítima Septentrional, y si la presión de Trump para que Estados Unidos se haga cargo de Groenlandia se vuelve más agresiva.
La modelización del riesgo climático gana fuerza
La demanda de información precisa y utilizable sobre el clima es alta y va en aumento, en particular la información que puede ayudar a evaluar el riesgo.
- Eso está impulsando a los investigadores a sondear todos los niveles de riesgo y solución, desde los barrios expuestos a inundaciones más frecuentes hasta si los enfoques de enfriamiento atmosférico propuestos pueden funcionar de forma segura, si es que lo hacen.
El clamor por información procesable se produce mientras la administración Trump intenta desmantelar gran parte de la infraestructura en EE.UU. que sustenta la ciencia líder en el mundo.
- Eso incluye ocultar informes y datos; recortar personal y financiación; y publicar análisis que seleccionan datos que restan importancia al cambio climático. Los próximos 12 meses se perfilan como una lucha por una información climática más precisa y un entorno cada vez más difícil para encontrarla.
Las energías renovables se enfrentan a un camino lleno de baches
Los días de auge de las energías limpias en EE.UU. han terminado… por ahora. Los esfuerzos de Trump por frenar el desarrollo de la energía solar y eólica han provocado vientos en contra políticos y financieros que seguirán siendo un gran reto para el sector.
- Según BloombergNEF, se prevé que instalaciones solares a gran escala, aunque todavía se espera que constituyan la mayor parte de todas las nuevas incorporaciones de centrales eléctricas, disminuyan a medida que los lucrativos incentivos fiscales federales empiecen a desaparecer a mediados de año y los aranceles aumenten los costes.
- Los créditos fiscales a la energía solar para tejados destinados a los propietarios de viviendas también se han esfumado, aunque los paneles de alquiler seguirán cumpliendo los requisitos. Los promotores eólicos pueden tenerlo aún más difícil.
- Las subvenciones han desaparecido y la administración Trump ha puesto más trabas a la concesión de permisos. ¿El único punto positivo? Las baterías, que aún pueden optar a exenciones fiscales si cumplen las nuevas normas que restringen la cantidad de materiales que pueden proceder de China.
Es probable que los centros de datos sean una fuerte fuente de demanda de energía, lo que podría ayudar a la industria. Y los desarrolladores de energías limpias tienen la esperanza de que las necesidades energéticas de la inteligencia artificial convenzan a Trump para que suavice su ataque a la industria.
Se avecina el mayor ataque de la EPA contra el clima
- Un proceso iniciado por la Agencia de Protección Medioambiental el verano pasado para desentrañar la autoridad del gobierno federal para regular los gases de efecto invernadero está a punto de concluir este año.
- Se espera que la EPA finalice la controvertida normativa que anularía la llamada conclusión de peligro y eliminaría inmediatamente las normativas sobre gases de efecto invernadero para turismos y camiones.
Aunque la administración ha anulado una serie de normas climáticas, ésta sería la más consecuente hasta la fecha.
- Cualquier decisión de rescindir el hallazgo de peligro será sin duda rápidamente impugnada en los tribunales, dando inicio a una batalla legal épica que podría determinar cuánto puede hacer el gobierno para responder al calentamiento global.
Estrategias clave para adaptarse al cambio climático en 2026
La intensificación de fenómenos meteorológicos extremos ha dejado claro que la mitigación, por sí sola, ya no es suficiente.
- Inundaciones, olas de calor, sequías y tormentas están alterando la vida cotidiana de millones de personas, especialmente en comunidades de primera línea que enfrentan mayores riesgos y menor capacidad de respuesta.
En este contexto, adaptarse al cambio climático se ha convertido en una prioridad estratégica para salvaguardar la seguridad y el bienestar de la población.
- La adaptación climática no solo implica infraestructura o tecnología, sino también decisiones comunitarias, gobernanza local y modelos de desarrollo que fortalezcan la resiliencia social, económica y ambiental.
- Desde la protección de ecosistemas naturales hasta la transformación de los sistemas educativos y productivos, las soluciones de adaptación bien diseñadas pueden reducir vulnerabilidades y prevenir pérdidas humanas y materiales.
Pensando en el corto y mediano plazo, 2026 representa una ventana crítica para escalar estrategias que ya han demostrado resultados positivos en distintas regiones del mundo.
- A continuación, se presentan cinco enfoques clave que, de acuerdo con Eco-Business, podrían servir a las comunidades para adaptarse al cambio climático, fortalecer su resiliencia y responder de forma efectiva a una crisis que ya está en curso.
Cinco Estrategias clave para adaptarse al Cambio Climático en 2026
1. Soluciones basadas en la naturaleza para la protección comunitaria
- Las soluciones basadas en la naturaleza se han consolidado como una de las estrategias más efectivas para adaptarse al cambio climático, al tiempo que generan beneficios ambientales y sociales.
- Ecosistemas como los manglares funcionan como barreras naturales frente a tormentas, marejadas e inundaciones, además de actuar como sumideros de carbono que contribuyen a la estabilidad climática.
En países altamente vulnerables como Filipinas e Indonesia, la restauración de manglares ha demostrado resultados tangibles.
- En Filipinas, la creación de “cinturones verdes costeros” de hasta 100 metros de ancho ha permitido proteger comunidades enteras y recuperar más de 1.000 hectáreas de ecosistemas desde 2022.
- Estas iniciativas no solo reducen el impacto de tifones y el aumento del nivel del mar, sino que también se han convertido en modelos replicables de adaptación costera a nivel nacional.
2. Infraestructura educativa resistente al clima extremo
El cambio climático también amenaza derechos fundamentales como la educación.
- El aumento de temperaturas y la frecuencia de eventos extremos están interrumpiendo el aprendizaje de millones de estudiantes, lo que obliga a repensar la infraestructura escolar desde una perspectiva de adaptación climática y equidad social.
- En países como Burkina Faso, Kenia e India, se están implementando escuelas con diseños de refrigeración pasiva que utilizan materiales locales como arcilla o barro, ventilación cruzada y techos elevados.
- Estas soluciones mantienen las aulas más frescas sin recurrir a sistemas de aire acondicionado intensivos en energía, demostrando que es posible adaptarse al cambio climático con infraestructuras de bajo costo, bajas emisiones y alto impacto social.
3. Ecoturismo y conservación como motores de resiliencia local
La protección de los ecosistemas y la generación de medios de vida sostenibles pueden avanzar de forma conjunta cuando se adoptan modelos comunitarios de conservación.
- El ecoturismo y las iniciativas productivas basadas en el uso responsable de los recursos naturales se han convertido en una vía efectiva para adaptarse al cambio climático sin profundizar la degradación ambiental.
- En Indonesia, proyectos liderados por mujeres, como la ecoimpresión con pigmentos naturales de plantas locales, han permitido reducir la dependencia de actividades destructivas como la tala ilegal.
- De manera similar, en Siargao, Filipinas, pescadores ilegales y cortadores de manglares fueron capacitados como operadores de ecoturismo, transformando una práctica dañina en una fuente de ingresos alineada con la conservación y la resiliencia climática.
4. Seguro Climático y adaptación laboral para Poblaciones Vulnerables
La protección financiera frente a riesgos climáticos es una herramienta clave, pero aún subutilizada, para fortalecer la resiliencia de trabajadores y pequeños productores. Los esquemas de seguro climático permiten amortiguar las pérdidas económicas derivadas de eventos extremos y facilitan una recuperación más rápida.
- Países como Nicaragua y Guatemala han implementado microseguros y seguros paramétricos que protegen a agricultores familiares frente a sequías o lluvias intensas, cubriendo incluso el costo total del seguro.
En contextos urbanos, como en Bangladesh, la adaptación laboral —mediante mejoras en ventilación, aislamiento térmico y condiciones de trabajo— se vuelve esencial para proteger a trabajadores expuestos al estrés térmico y a inundaciones, integrando la justicia social en las estrategias para adaptarse al cambio climático.
5. Seguridad Alimentaria y Agricultura Climáticamente Inteligente
- Los sistemas alimentarios son de los más vulnerables al cambio climático, ya que dependen directamente de condiciones ambientales estables. Sequías, inundaciones y olas de calor están afectando la producción agrícola y pesquera, incrementando el riesgo de hambre y desnutrición a escala global.
- Frente a este escenario, la agricultura climáticamente inteligente ofrece soluciones concretas para adaptarse al cambio climático. En países como Etiopía, la adopción de cultivos de trigo tolerantes al calor ha fortalecido la producción local y reducido la dependencia de importaciones.
A ello se suman prácticas como la agricultura regenerativa y el uso de tecnologías —desde riego solar hasta inteligencia artificial para detectar plagas— que mejoran la resiliencia de los sistemas alimentarios y la seguridad de las comunidades.
Adaptación Climática como Cstrategia de futuro
- Adaptarse al cambio climático ya no es una opción reactiva, sino una estrategia de desarrollo indispensable para las comunidades que buscan proteger a su población y asegurar su viabilidad a largo plazo.
Las experiencias locales demuestran que la adaptación efectiva combina soluciones ambientales, innovación social, protección económica y participación comunitaria.
- De cara a 2026, el reto para gobiernos, empresas y organizaciones de la sociedad civil será escalar estas estrategias, garantizar financiamiento adecuado y asegurar que los beneficios lleguen a las poblaciones más vulnerables.
Invertir hoy en adaptación no solo reduce riesgos, sino que fortalece la resiliencia, promueve la justicia social y sienta las bases para comunidades capaces de enfrentar un clima cada vez más desafiante. /PUNTOporPUNTO
Documento Íntegro a Continuación:
https://reports.weforum.org/docs/GRR26_Press_Release_Spanish.pdf























