Singapur entró por primera vez en el nivel más alto de un índice mundial anual de pensiones, mientras que los Países Bajos se mantuvieron en el puesto número uno.
- Islandia, Dinamarca e Israel conforman los cinco países que obtuvieron una calificación A en el Índice Global de Pensiones de Mercer CFA Institute de 2025. El informe, publicado el miércoles, evalúa 52 sistemas de jubilación según sus calificaciones de idoneidad, sostenibilidad e integridad.
- Singapur ha fortalecido constantemente su sistema de pensiones a lo largo de los años, lo que le ha permitido ascender en su clasificación mundial, según Tim Jenkins, autor principal del informe y socio de Mercer en Sídney.
Recientemente, las autoridades se han centrado en impulsar la transparencia, garantizando que las personas comprendan mejor cuánto pueden esperar recibir durante su jubilación.
El sistema de pensiones de Singapur se basa en el Fondo Central de Previsión , que cubre a todos los ciudadanos empleados y residentes permanentes mediante contribuciones obligatorias tanto de trabajadores como de empleadores. En 2009, la ciudad-estado solo obtuvo una C en el índice global; el año pasado, había ascendido a una B+.
“Singapur ha pasado de una calificación C a una A“, afirmo Jenkins. “La economía de Singapur también ha contribuido”, añadió, y añadió que la métrica de sostenibilidad del índice considera el crecimiento económico a largo plazo.
En la clasificación de este año, Estados Unidos quedó en el puesto 30, el Reino Unido en el 12 y Japón en el 39. India ocupó el último lugar con una calificación D, detrás de Argentina, Filipinas y Turquía, que también obtuvieron una calificación D. Australia, cuyo sistema de pensiones es muy valorado a nivel mundial, descendió un puesto al séptimo, por debajo de Suecia.
Los autores también advirtieron que la creciente incertidumbre mundial significa que los gobiernos buscan cada vez más dirigir el capital de los fondos de pensiones hacia las prioridades nacionales.
“Las regulaciones y las acciones gubernamentales —desde las políticas fiscales hasta los mandatos de inversión— influyen profundamente en como los fondos de pensiones pueden asignar capital», afirmo Magaret Frankin, presidenta y directora ejecutiva de CFA Institute, en un comunicado.
“Mientras algunos sistemas recurren a los fondos de pensiones para impulsar inversiones que se consideran de interés nacional, la comunidad inversora profesional debe protegerse contra las consecuencias no deseadas que pueden surgir cuando los mandatos o las restricciones distorsionan el sistema”.
México debe reforzar aportaciones y cobertura
En su análisis, Mercer destaca la pensión universal a partir de los 65 años, los “planes de pensiones ocupacionales voluntarios y el plan de seguridad social transitorio de beneficios definidos para quienes comenzaron a trabajar formalmente antes de 1997″.
No obstante, agrega que el valor general del índice del sistema mexicano de pensiones podría mejorar si se implementaran las siguientes medidas:
- Continuar incrementando el nivel de la pensión universal que se paga a las personas mayores más pobres.
- Aumentar el nivel de las contribuciones capitalizadas y proponer políticas fiscales atractivas y eficientes para que las empresas privadas aumenten la prevalencia de los planes de pensiones privados en el mercado de compensación laboral de México.
- Introducir el requisito de mostrar las proyecciones de ingresos de jubilación en las declaraciones anuales de los afiliados.
El Índice Global de Pensiones del Mercer CFA Institute, publicado este miércoles, evalúa 52 sistemas de jubilación según sus calificaciones de idoneidad, sostenibilidad e integridad.
En el caso de México, el país mantiene una calificación de grado B, lo que significa que es “un sistema que tiene una estructura sólida, con muchas buenas características, pero tiene algunas áreas de mejora que lo diferencian de un sistema de grado A”.
Chile lidera en Latinoamérica y Singapur sorprende
Por encima de México, destaca Chile como el único país de Latinoamérica con una calificación B+. Le acompañan Australia, Finlandia, Noruega y Suecia. Mientras tanto, las naciones que encabezan el ranking con un grado A son:
- Países Bajos
- Islandia
- Dinamarca
- Singapur
- Israel
Singapur dio a sorpresa este año al entrar por primera vez en el nivel más alto de un índice mundial anual de pensiones, sumándose al selecto grupo de países con calificación A. Mientras tanto, los Países Bajos conservaron el primer lugar del ranking, reafirmando su posición como líder mundial en sistemas de retiro.
El éxito de Singapur se explica en gran parte por su Fondo Central de Previsión, que cubre a todos los ciudadanos empleados y residentes permanentes mediante contribuciones obligatorias tanto de trabajadores como de empleadores.
En 2009, la ciudad-estado solo obtuvo una C en el índice global, pero el año pasado ascendió a una B+. En contraste, India ocupó el último lugar con una calificación D, detrás de Argentina, Filipinas y Turquía.
Dinamarca decidió establecer la edad de jubilación más elevada del mundo
En mayo de 2025, el Parlamento del país europeo aprobó una ley que coloca la edad de jubilación como la más alta de Europa y del mundo, de acuerdo con los datos de organismos como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (ODCE).
Desde 2006, Dinamarca ha atado el momento del retiro del mercado laboral a la esperanza de vida y cada cinco años ha estado revisando ese umbral, el cual actualmente es de 67 años. Sin embargo, en 2030 aumentará a 68 y a 69 en 2035.
No obstante, la ley aprobada el jueves, con 81 votos a favor y 21 en contra, estableció que a partir de 2040 se deberán tener 70 años para convertirse en pensionado. Este umbral se aplicará a todas las personas nacidas después del 31 de diciembre de 1970.
La decisión gubernamental ha provocado malestar y ha desatado una ola de protestas.
«Trabajamos sin parar, pero no podemos seguir así», se quejó un trabajador que participó en una de las manifestaciones celebradas en los últimos días.
La senda a seguir
La controvertida reforma danesa está en sintonía con las recomendaciones formuladas por organismos internacionales para combatir el impacto sobre la economía que tiene el envejecimiento de la población, producto de la baja natalidad y del aumento de la expectativa de vida.
Entre 2000 y 2019, la esperanza de vida mundial aumentó de 67 a 73 años, mientras que la tasa de natalidad pasó de 3,2 por mujer en 1990 a 2,5 en 2019. Para 2050, Naciones Unidas prevé que una de cada seis personas en el mundo tendrá 65 años o más.
A medida que la población envejece, muchos países pronto alcanzarán un punto en el que más personas abandonarán la fuerza laboral que las que se incorporarán a ella: en Reino Unido, ese punto podría alcanzarse en 2029; en Brasil, en 2035; en India, en 2048; y en Estados Unidos, en 2053, de acuerdo a un informe del Instituto Hoover de la Universidad de Stanford (EE.UU.)
Ante este panorama hace solo un mes, el Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó un informe en el cual abogó por aumentar la edad de jubilación alegando que hoy los «70 son los nuevos 50».
«Una persona de 70 años en 2022 tenía la misma capacidad cognitiva que una de 53 años en 2000», se lee en el reporte, elaborado a partir de estadísticas suministradas por 41 países.
Tras advertir que el envejecimiento de la población mundial pone en peligro el crecimiento económico mundial, el FMI instó a los países a ajustar sus sistemas de pensiones.
«Las reformas del sistema de pensiones deben equilibrar la sostenibilidad con una protección adecuada para mitigar la pobreza y la desigualdad en la vejez», indicaron.
Sin embargo, el FMI dijo que retrasar la edad de jubilación no basta. Así que también recomendó reducir las jubilaciones anticipadas e introducir incentivos para posponer el retiro de los trabajadores.
Europa pionera
En los últimos años, muchos gobiernos, en especial en Europa, han aumentado la edad de jubilación ante la mayor esperanza de vida y sus abultados déficits presupuestarios.
Así, por ejemplo, en 2012 Grecia fue obligada por el FMI y la Unión Europea (UE) a elevar la edad de jubilación desde los 61 a 67 años. Esto, como parte de las medidas para obtener fondos que la ayudaran a superar la crisis financiera en la que entró años antes.
- Un año después, España también realizó una reforma de su sistema y desde entonces la edad que debe tener un trabajador para poder retirarse del trabajo y comenzar a cobrar una pensión estatal ha subido desde los 65 años hasta 66 años, y en 2027 escalará hasta 67.
- En Italia, la edad estándar de jubilación es de 67 años y, al igual que en Dinamarca, esta edad también está sujeta a ajustes basados en estimaciones de esperanza de vida, por lo que podría aumentar en 2026.
Algo similar ocurre en los Países Bajos, donde el momento de jubilación es actualmente de 66 años y 7 meses, y se espera que alcance los 67 años este año.
- En Reino Unido, mientras, las personas nacidas entre el 6 de octubre de 1954 y el 5 de abril de 1960 comenzarán a recibir su pensión a los 66 años. Sin embargo, para las personas nacidas después de esta fecha, la edad de jubilación estatal aumentará gradualmente, de acuerdo con la reforma aprobada en 2014.
- En 2023, Francia aprobó una ley que aumentó la edad de jubilación de 62 a 64 años. Este cambio, sumamente impopular, provocó una ola de protestas y disturbios.
Un estudio de la OCDE prevé que para 2060 la edad de jubilación media será de 66,1 años para los hombres y 65,9 años para las mujeres.
El panorama latinoamericano
En América Latina los sistemas de pensiones también han sufrido ajustes en los últimos años.
En 2019, en Brasil aprobó una reforma que elevó la edad de jubilación. Así, en el caso de las mujeres, en el último lustro el umbral para optar a una pensión estatal ha pasado de 60 años a 62 actualmente.
En el caso de los hombres se fijó en 65 años.
- En 2022, Uruguay también aprobó una reforma a su sistema de pensiones, el cual elevó, de manera progresiva, la edad de jubilación desde los 60 a 65 años para todos aquellos nacidos en 1977, se lee en la web del Ministerio de Economía del país suramericano.
En octubre de 2024, se celebró un plebiscito que buscaba anular el cambio, pero el 61% de los votantes respaldó la modificación.
Los 65 años es la edad más alta exigida para la jubilación en la región y entre los países que la prevén en sus legislaciones están Argentina, Chile, Costa Rica, Cuba, México, Perú y Honduras. Esto para el caso de los hombres.
Sin embargo, Costa Rica, México y Perú también la demandan para las mujeres que aspiran a recibir una pensión.
- Por su parte, en Bolivia, Colombia, Ecuador, Paraguay, República Dominica, Panamá y Nicaragua la edad de jubilación ronda entre los 58 y 62 años para los hombres, y entre los 55 y 60 para las mujeres, reportó la agencia Bloomberg.
- En contraposición, Bolivia, El Salvador y Venezuela figuran entre los países donde sus trabajadores pueden obtener la jubilación más jóvenes.
Las mujeres bolivianas pueden retirarse con 50 años, mientras que las salvadoreñas y venezolanas con 55, de acuerdo con datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de Naciones Unidas (Cepal).
Sin embargo, una de las mayores preocupaciones de la Cepal es la precariedad de los sistemas de jubilación de la región, los cuales son incapaces de garantizarle a los antiguos trabajadores unas pensiones suficientes para cubrir sus necesidades básicas. Ejemplo de ello es Venezuela, donde las pensiones apenas equivalen a poco más de un dólar mensual.
¿Vivir para trabajar o trabajar para vivir?
La reforma danesa ha provocado un agrio debate en el país europeo.
«Trabajamos sin parar», se quejó a los medios locales Tommas Jensen, un techador de 47 años.
- Para Jensen la reforma es «irracional», pues no hace distinción entre quienes tienen trabajos administrativos o quienes desempeñan oficios físicamente demandantes.
«He pagado mis impuestos toda mi vida. También debería tener tiempo para estar con mis hijos y nietos», reclamó.
En similares términos se pronunciaron desde los sindicatos daneses.
«Dinamarca tiene una economía saneada y, sin embargo, la edad de jubilación es la más alta de la UE», explicó Jesper Ettrup Rasmussen, presidente de una de las organizaciones obreras que ha organizado protestas contra la reforma.
«Una edad de jubilación más alta significa que (las personas) perderán el derecho a una vida digna en la tercera edad», alertó.
Europa busca una salida al dilema de las pensiones
La Unión Europea proyecta que, aun con migración estable, la población total de sus Estados miembros bajará de los actuales 451 millones a unos 432 millones en 2070. Al mismo tiempo, el número de personas mayores crece con rapidez. En muchos países, una cuarta parte de la población ya tiene 65 años o más. Pero si la población en edad de trabajar disminuye, menos trabajadores deberán sostener a un número creciente de jubilados.
Para las empresas, el sistema previsional y el monto de las contribuciones se han vuelto un factor clave a la hora de decidir dónde instalarse: costos sociales elevados pueden restar competitividad. Pero a la vez, buenos servicios de salud y una vejez económicamente segura pueden atraer profesionales de otras regiones del mundo.
Lo que sí está claro: el viejo sistema de reparto, en el que las contribuciones de los trabajadores se destinan directamente a financiar las pensiones, llegó a su límite. En Alemania y en varios países europeos, poco más de dos aportantes sostienen a un jubilado. Y la tendencia empeora.
El Estado como colchón
Para cubrir las pensiones actuales, los gobiernos ya están llenando los huecos con recursos fiscales. En Alemania, el aporte del Estado superó este año los 100.000 millones de euros y podría sobrepasar los 150.000 millones en 2040. Eso implica entre 6 % y 7 % del PIB, una cifra que limita seriamente el margen de maniobra para otras políticas públicas.
- Italia destina casi 16 % de su PIB a pensiones – Alemania ronda el 10 % -. Pero en Italia las jubilaciones funcionan muchas veces como una red de contención para familias enteras, lo que hace que cualquier recorte sea políticamente inviable.
- España es el país donde el déficit previsional podría crecer con mayor fuerza: tiene una de las tasas de natalidad más bajas de Europa. El riesgo es que supere a Italia como el sistema más costoso.
En cambio, Austria acepta políticamente los altos subsidios estatales. La sociedad valora su nivel de pensiones, uno de los más elevados del continente.
Suecia y los países bálticos optaron por otro camino: allí rige una regla simple. Solo se paga lo que ingresa. Si la recaudación baja por razones demográficas, la pensión se ajusta a la baja.
Financieramente funciona, pero tiene costos sociales. Los países bálticos lideran las tasas de pobreza relativa entre personas mayores, porque las pensiones no siguen el ritmo de salarios y precios.
Suecia, antes considerada un modelo, tuvo que aumentar la pensión garantizada y el subsidio habitacional para frenar el avance de la pobreza en la vejez. La sostenibilidad financiera, en esos modelos, implica una mayor inseguridad individual.
El lento avance hacia la jubilación a los 70
Los sistemas previsionales europeos son complejos, con combinaciones de reparto, capitalización y pensiones básicas. Nueve países de la UE ya vinculan la edad de jubilación a la expectativa de vida – entre ellos Dinamarca, Países Bajos, Estonia y Eslovaquia -.
- En Portugal, desde 2014, por cada año que aumenta la expectativa de vida, la vida laboral se extiende unos ocho meses. En la práctica, la edad de jubilación subió a 66 años y siete meses. Durante la pandemia, como la expectativa de vida cayó, la edad también bajó levemente.
La OCDE calcula que, con estos mecanismos, la edad legal de retiro podría llegar a 70 años o más en varios países.
Riesgo creciente de pobreza en la vejez
El objetivo de todas estas reformas es garantizar la sostenibilidad financiera. Pero una tendencia es clara: sin trabajar más años o sin ahorrar de manera privada, las pensiones futuras serán, en promedio, más bajas en relación con los salarios.
La OCDE calcula que el nivel neto de reemplazo para un trabajador europeo promedio ronda el 61 %. Es decir, en la jubilación se percibe un ingreso más de un tercio menor. Las diferencias entre países son marcadas: Estonia, Lituania e Irlanda no alcanzan el 40 %, mientras que Países Bajos, Portugal y Turquía superan el 90 %. Alemania, Francia y Suecia se ubican en la zona intermedia./Agencias-PUNTOporPUNTO
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