El ciclo natural de El Niño, que influye en el clima a escala global, no solo contribuye al calentamiento del planeta, sino que también está siendo modificado por él, según advierten científicos. Un nuevo estudio aporta una posible explicación a por qué la temperatura media de la Tierra, que ya venía en alza, dio un salto adicional en los últimos tres años.
- La investigación sostiene que un cambio inusual en la dinámica entre El Niño y La Niña ayudó a amplificar el calentamiento reciente. En paralelo, los rápidos efectos del cambio climático obligaron a revisar los criterios con los que se clasifican estos fenómenos climáticos.
La temperatura media mensual del planeta registró en 2023 un incremento significativo por encima de la tendencia de largo plazo asociada al calentamiento global de origen humano, y esa suba se extendió hasta 2025. Hasta ahora, los científicos barajaban distintas hipótesis para explicar este fenómeno, desde el aumento de gases de efecto invernadero hasta cambios en la actividad solar o erupciones volcánicas submarinas.
El rol clave de El Niño y La Niña en el calentamiento reciente
Un estudio publicado este mes en la revista Nature Geoscience analizó el llamado “desequilibrio energético de la Tierra”, es decir, la diferencia entre la energía que ingresa al planeta y la que se libera al espacio. Cuanto mayor es ese desequilibrio, más calor queda atrapado y más sube la temperatura global.
- Los investigadores calcularon que cerca de tres cuartas partes del aumento reciente de ese desequilibrio se explican por la combinación del cambio climático antropogénico y la transición desde un inusual período de tres años consecutivos de La Niña hacia un evento de El Niño.
- Durante La Niña, el calor se almacena en capas más profundas del océano, lo que reduce la energía que el planeta libera al espacio.
- En este caso, los expertos explicaron que ese proceso se prolongó más de lo habitual, lo que permitió que se acumulara una mayor cantidad de calor. Cuando el sistema climático pasó nuevamente a El Niño, ese calor comenzó a liberarse, elevando aún más las temperaturas globales.
Según el estudio, alrededor del 23% del desequilibrio energético reciente se explica por este patrón prolongado de La Niña, mientras que más de la mitad responde a las emisiones derivadas de la quema de combustibles fósiles.
Cambian los criterios para medir El Niño y La Niña
El calentamiento de los océanos también obligó a modificar la forma en que se identifican estos fenómenos.
- La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) actualizó este mes su metodología, ya que el aumento sostenido de la temperatura del mar volvió obsoletos los parámetros históricos.
- Durante décadas, la clasificación se basó en comparar la temperatura del Pacífico tropical con un promedio considerado “normal”.
- Sin embargo, en un planeta que se calienta de forma acelerada, ese concepto de normalidad cambia constantemente. Por eso, la NOAA adoptó ahora un índice relativo, que compara las temperaturas del Pacífico con las del resto de los trópicos.
Este ajuste probablemente implique que en adelante se identifiquen más eventos de La Niña y menos de El Niño que bajo el sistema anterior, aunque los impactos climáticos seguirán siendo significativos.
- De acuerdo con los pronósticos actuales, podría desarrollarse un nuevo El Niño hacia finales de este año. De confirmarse, el fenómeno podría reducir la actividad de huracanes en el Atlántico, pero también elevar aún más la temperatura global en los próximos años.
- “Cuando se active El Niño, es probable que se establezca un nuevo récord de temperatura global”, advirtieron los expertos. En un sistema climático cada vez más caliente, señalaron, los episodios de clima extremo serán cada vez más frecuentes e intensos.
El fenómeno de la Niña acabará muy pronto, pero con el regreso de El Niño
El Centro de Predicción Climática de EE. UU. de la NOAA afirmó el jueves que hay un 60 % de probabilidades de que La Niña dé paso a El Niño entre febrero y abril de 2026. Según la última actualización, La Niña, el patrón atmosférico actual que provoca temperaturas más frías de lo normal en el océano Pacífico, está desapareciendo y se espera que dé paso a un breve periodo de condiciones ENSO neutras, en el que no estará presente ni La Niña ni El Niño.
- Según el Centro de Predicción Climática, La Niña se mantuvo persistente en enero de 2026 y las temperaturas de la superficie del mar en el centro-este del océano Pacífico se mantuvieron por debajo de la media.
- Tras este breve periodo de condiciones ENSO neutras, se espera que el clima vuelva a cambiar, con un fenómeno de El Niño bien establecido que probablemente se desarrollará en otoño, trayendo consigo temperaturas más cálidas de lo habitual en el océano Pacífico, lo que podría influir en los patrones atmosféricos.
- Para finales del verano y más adelante, hay un 50-60 % de probabilidades de que se forme El Niño, aunque la incertidumbre de los modelos sigue siendo considerable y las previsiones realizadas en esta época del año tienden a tener una menor precisión.
En resumen, se espera una transición de La Niña a ENSO neutral entre febrero y abril de 2026 (60 % de probabilidad), y es probable que ENSO neutral persista durante el verano del hemisferio norte (56 % de probabilidad entre junio y agosto de 2026).
¿Cuál es la diferencia entre La Niña y El Niño?
El Niño y La Niña son patrones climáticos en el océano Pacífico que pueden afectar al clima en todo el mundo. Los científicos denominan a estos fenómenos el ciclo El Niño-Oscilación del Sur (ENOS).
- Es uno de los principales factores que influyen en el tiempo de amplias zonas del hemisferio norte, especialmente a finales del otoño, en invierno y a principios de la primavera. El Niño se produce cuando las aguas del océano Pacífico alcanzan una temperatura al menos 0,9 °C superior a la media durante tres meses.
Demasiado pronto para asegurar qué va a pasar
Según las actualizaciones del CPC, las condiciones de La Niña siguen presentes, aunque los patrones atmosféricos que suelen favorecer este fenómeno han comenzado a debilitarse. Hay aproximadamente un 60 % de probabilidades de que el Pacífico pase a condiciones ENSO neutras en los próximos meses. De cara al futuro, los primeros indicadores sugieren que El Niño podría regresar a finales del verano o en otoño de 2026.
El fenómeno de enfriamiento de La Niña será débil y breve
Hay un 55% de probabilidad de que una La Niña débil afecte los patrones de clima y tiempo durante los próximos tres meses, según la última actualización de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
Aunque el fenómeno tiene una influencia temporal de enfriamiento en las temperaturas promedio globales, todavía se espera que muchas regiones sean más cálidas de lo normal.
- La Niña se refiere al enfriamiento a gran escala de las temperaturas de la superficie del océano en el Pacífico ecuatorial central y oriental. También conlleva cambios en la circulación atmosférica tropical, incluidos cambios en los vientos, la presión y los patrones de precipitación.
Según los últimos pronósticos de la OMM para Predicción Estacional, la probabilidad de regresar a condiciones neutrales aumenta gradualmente de alrededor de 65% a 75% para enero–marzo y febrero–abril de 2026, respectivamente.
Pronósticos clave para sectores sensibles al clima
“Los pronósticos estacionales para El Niño y La Niña son herramientas de planificación esenciales para sectores sensibles al clima como la agricultura, la energía, la salud y el transporte. También son un componente clave de la contribución de la OMM para apoyar operaciones humanitarias. Esta inteligencia climática nos ayuda a evitar millones de dólares en pérdidas económicas y a salvar innumerables vidas”, dijo la secretaria general de la OMM, Celeste Saulo.
Los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales monitorearán de cerca las condiciones durante los próximos meses para ayudar a informar a los sectores.
- La OMM insistió en que los eventos climáticos a gran escala que ocurren naturalmente, como La Niña y El Niño, están teniendo lugar en el contexto más amplio del cambio climático inducido por el ser humano, que está aumentando las temperaturas globales a largo plazo, exacerbando eventos climáticos y meteorológicos extremos, e impactando los patrones estacionales de precipitación y temperatura.
Temperaturas por encima de lo normal
Para proporcionar una perspectiva climática más integral, la OMM también emite Actualizaciones Climáticas Estacionales Globales regularmente. Las actualizaciones monitorean las anomalías globales y regionales de temperatura y precipitación.
La última Actualización dice que, para diciembre de 2025 a febrero de 2026, se espera que las temperaturas estén por encima de lo normal en gran parte del hemisferio norte y grandes partes del hemisferio sur. Las predicciones de precipitación se asemejan a condiciones típicamente observadas durante una La Niña débil. /PUNTOporPUNTO
























