TEXTO ÍNTEGRO: Crisis Climática acelera 75% el CALENTAMIENTO GLOBAL; la Tierra acelera su calentamiento

Fenómenos como El Niño, las erupciones volcánicas o los ciclos de actividad solar pueden provocar picos o descensos temporales en la temperatura media del planeta.

Durante décadas, el calentamiento global se ha descrito como una línea ascendente. Una curva lenta pero persistente que reflejaba cómo la temperatura media del planeta aumenta con el paso del tiempo. Sin embargo, esa línea podría estar inclinándose más de lo que pensábamos. Un nuevo estudio sugiere que la velocidad a la que se calienta la Tierra se ha acelerado de forma significativa en la última década.

  • Esa es la conclusión de un estudio publicado en Geophysical Research Letters y realizada por científicos del Potsdam Institute for Climate Impact Research, concluye que el ritmo de aumento de la temperatura global desde aproximadamente 2015 es considerablemente mayor que en las décadas anteriores.

Según el análisis, durante el periodo comprendido entre 1970 y 2015 el planeta se calentó a un ritmo medio de algo menos de 0,2 grados Celsius por década. En cambio, en los últimos diez años esa tasa se ha situado en torno a 0,35 grados por década, lo que supone aproximadamente un 75 % más rápido. En términos periodísticos, podría decirse que el calentamiento global avanza hoy casi el doble de rápido que hace apenas una generación.

Para llegar a esta conclusión, los autores aplicaron un enfoque estadístico poco habitual en este tipo de estudios: eliminar del análisis las fluctuaciones naturales que pueden distorsionar momentáneamente la temperatura global.

  • Fenómenos como El Niño, las erupciones volcánicas o los ciclos de actividad solar pueden provocar picos o descensos temporales en la temperatura media del planeta. Al filtrar ese “ruido” natural, el equipo pudo observar con mayor claridad la tendencia de fondo del sistema climático.

“Ahora podemos demostrar una aceleración fuerte y estadísticamente significativa del calentamiento global desde alrededor de 2015”, explica Grant Foster, coautor del estudio.

Para garantizar la solidez del resultado, el equipo de Foster analizó cinco de los grandes registros globales de temperatura utilizados por la comunidad científica, incluidos los de NASA, NOAA y el proyecto Berkeley Earth. En todos ellos apareció la misma señal: la pendiente de la curva de calentamiento se vuelve más pronunciada a partir de la década de 2010.

El climatólogo Stefan Rahmstorf, coautor del estudio, señala que la aceleración detectada alcanza una certeza estadística superior al 98 %, lo que significa que es extremadamente improbable que se trate de un efecto aleatorio.

  • El estudio no pretende identificar las causas exactas de esta aceleración. Sin embargo, los modelos climáticos ya preveían que un aumento progresivo de las emisiones de gases de efecto invernadero podía traducirse, con el tiempo, en una subida cada vez más rápida de la temperatura global.
  • En otras palabras, el sistema climático podría responder de forma no lineal a la acumulación de dióxido de carbono en la atmósfera. El hallazgo llega además en un contexto de récords térmicos. Incluso tras corregir los datos para eliminar el efecto de El Niño, los años 2023 y 2024 siguen siendo los más cálidos desde que existen registros instrumentales, lo que se remontan a finales del siglo XIX.

Las implicaciones son claras. Si la tasa de calentamiento observada durante la última década se mantuviera en el tiempo, la temperatura media global podría superar de forma duradera el límite de 1,5 °C establecido en el Acuerdo de París antes de 2030.

Ese umbral no es una frontera abrupta entre un planeta seguro y uno peligroso, pero sí representa una referencia clave para limitar los impactos más severos del cambio climático. Superarlo significaría un aumento mayor del nivel del mar, eventos meteorológicos extremos más frecuentes y alteraciones profundas en numerosos ecosistemas.

La velocidad a la que la Tierra siga calentándose dependerá, en última instancia, de la rapidez con la que el mundo reduzca sus emisiones de dióxido de carbono procedentes de los combustibles fósiles.

El estudio no ofrece una predicción definitiva del futuro climático, pero sí una señal clara: la pendiente de la curva está cambiando. Y cuando se observa la historia del clima del planeta, una regla suele repetirse: cuando el sistema comienza a acelerarse, rara vez lo hace en silencio.

Una notable aceleración del calentamiento global desde 2015

Los investigadores han trabajado con los cinco grandes conjuntos de datos de temperatura global que maneja la ciencia; son los de instituciones como NASA, NOAA, HadCRUT, Berkeley Earth, ERA5.

  • El análisis de datos de esas cinco plataformas no deja lugar a dudas: «Se ha producido una notable aceleración del calentamiento global desde 2015 con una certeza estadística superior al 98%», explica otro de los autores, Stefan Rahmstorf, investigador del Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático (PIK) de Alemania.

«La velocidad con la que la Tierra continúe calentándose depende, en última instancia, de la rapidez con la que reduzcamos a cero las emisiones globales de dióxido de carbono procedentes de los combustibles fósiles», concluye Rahmstorf en un comunicado del PIK.

Temperaturas fuera de control

  • Según datos del Copernicus Climate Change Service (C3S) y la NASA, los últimos 12 meses han sido los más cálidos jamás registrados, con una temperatura media global 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales, el umbral que el Acuerdo de París estableció como límite crítico. Este incremento, lejos de estabilizarse, parece acelerarse debido al aumento de las concentraciones de dióxido de carbono y metano en la atmósfera.

Los efectos se notan ya en todos los continentes: incendios forestales más intensos en el Mediterráneo, olas de calor extremo en América del Norte y Asia, y lluvias torrenciales que provocan inundaciones devastadoras en regiones que antes eran templadas.

Océanos y polos al límite

Los océanos, que absorben más del 90 % del calor adicional generado por el efecto invernadero, están alcanzando temperaturas sin precedentes. Esto está provocando el blanqueamiento masivo de corales, alteraciones en las corrientes marinas y una pérdida de biodiversidad marina sin parangón.

En los polos, el deshielo del Ártico y la Antártida avanza a un ritmo alarmante. Estudios recientes del Instituto Alfred Wegener advierten que el deshielo de Groenlandia podría estar contribuyendo más rápidamente de lo esperado a la subida del nivel del mar, que podría superar un metro para finales de siglo si las emisiones no se reducen drásticamente.

Un planeta cada vez más inestable

El calentamiento global está intensificando fenómenos meteorológicos extremos. Huracanes más potentes, sequías prolongadas, pérdida de cosechas y desplazamientos masivos de población ya son consecuencias tangibles. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) alerta de que los eventos extremos se han multiplicado por cinco en las últimas cinco décadas.

Esto no solo tiene consecuencias ambientales, sino también económicas y sociales. Los costos por desastres naturales ya superan los 400.000 millones de dólares anuales, según el Banco Mundial, y los países en desarrollo son los más afectados.

Aún estamos a tiempo de cambiar el rumbo

A pesar del panorama inquietante, los científicos insisten en que no todo está perdido. La transición hacia energías limpias, la protección de los bosques y el impulso de tecnologías de captura de carbono son claves para frenar la aceleración climática.

  • La adopción de políticas ambiciosas, como las que promueve el Pacto Verde Europeo o la Cumbre del Clima de las Naciones Unidas (COP), puede marcar la diferencia si se aplican con urgencia y compromiso global.

El planeta nos está enviando señales inequívocas de alarma. La aceleración del cambio climático no es un fenómeno natural, sino la consecuencia directa de nuestras decisiones colectivas. Cada año que pasa sin reducir emisiones nos acerca a puntos de no retorno.

Sin embargo, la ciencia también nos da esperanza: tenemos el conocimiento y la tecnología para revertir la tendencia. Lo que falta es voluntad. El momento de actuar no es mañana, es hoy./Agencias-PUNTOporPUNTO

Documento íntegro a continuación:

Geophysical Research Letters - 2026 - Foster - Global Warming Has Accelerated Significantly

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