Estos PAÍSES del MUNDO están avanzando a la transición hacia ENERGÍAS RENOVABLES

La interrupción de suministros no solo tensiona los precios internacionales, sino que expone a los países (especialmente a los más dependientes de importaciones) a escenarios de desabastecimiento y volatilidad económica.

La inestabilidad en Medio Oriente vuelve a poner en evidencia una de las principales vulnerabilidades del sistema energético global. Se trata de su fuerte dependencia de los combustibles fósiles y de un puñado de regiones clave.

En las últimas semanas, el foco se desplazó al Estrecho de Ormuz, una arteria estratégica por donde circula cerca del 20% del petróleo y gas del mundo, y que vio interrumpido su tráfico en el marco de la escalada entre Irán y Estados Unidos.

  • La interrupción de suministros no solo tensiona los precios internacionales, sino que expone a los países (especialmente a los más dependientes de importaciones) a escenarios de desabastecimiento y volatilidad económica.

Frente a este escenario, la transición hacia energías renovables deja de ser únicamente una respuesta al cambio climático para convertirse en una estrategia de seguridad y estabilidad. Fuentes como la solar, eólica e hidroeléctrica ofrecen una ventaja clave: son locales, previsibles y cada vez más competitivas en costos.

Los países del mundo que ya hicieron su transición hacia energías renovables

Noruega

El caso de Noruega ilustra esta transformación. Aunque sigue siendo un importante exportador de petróleo y gas, su sistema eléctrico interno es mayoritariamente renovable. En Oslo, entre el 90% y 95% de la energía proviene de la hidroeléctrica, complementada por un sector eólico en expansión. Esta matriz garantiza un suministro estable y reduce la exposición a shocks externos, mientras el país avanza en la electrificación del transporte y el desarrollo de parques eólicos marinos.

Noruega muestra que la infraestructura no debe frenar la transición

Con el objetivo de impulsar la adopción de vehículos eléctricos (VE) en México, la Electro Movilidad Asociación (EMA) organizó una reunión con Christina Bu, secretaria general de la Asociación Noruega de Vehículos Eléctricos, para hablar sobre su experiencia y analizar qué medidas se podrían aplicar a México.

Christina ha sido una de las principales impulsoras de la adopción de vehículos eléctricos en Noruega durante más de una década. La asociación, basada en los consumidores a nivel global, desempeña un papel fundamental tanto a nivel nacional como internacional en la promoción de la movilidad eléctrica, contando actualmente con 50 colaboradores y más de 120,000 miembros activos.

Durante la reunión, Christina señaló que al inicio en Noruega también existió este escepticismo y problemas para la adopción de vehículos eléctricos. Sin embargo, después de todos los esfuerzos, indicó que a principios de 2026, en Noruega, el 98% de las nuevas ventas de vehículos fueron para vehículos completamente eléctricos, además de que actualmente uno de cada tres automóviles son eléctricos.

“A través de un esfuerzo para crear regulaciones y platicando con el gobierno podemos crear las medidas para tratar de alcanzar una adopción masiva de casi el 100% de VE en las calles”, añadió.

De acuerdo con Christina, existen tres jugadores fundamentales que participan en la adopción de vehículos eléctricos. En primer lugar, están los políticos, en segundo lugar los consumidores y finalmente la industria y las empresas que ofrecen los vehículos y desarrollan la infraestructura. “Estos tres jugadores deben compartir una visión alineada y mantenerla el tiempo suficiente para tener éxito en un cambio como este”, agregó.

  • Para Christina, la medida más importante que tomó Noruega fue nivelar el precio de los vehículos eléctricos con los de combustión, acompañada de un fuerte paquete de incentivos. Los vehículos eléctricos estuvieron exentos de impuestos por ventas de autos nuevos y del IVA. Además, pagan únicamente el 70% del peaje en carreteras y cuentan con estacionamiento público gratis. En contraste, los autos de gasolina y diésel tienen impuestos muy altos, de casi el doble.

“No queremos autos que contaminen, así que usamos el sistema de impuestos para hacer que los vehículos eléctricos compitan”, indicó.

El avance no dependió de campañas de comunicación. “Nunca hubo una gran campaña de comunicación en Noruega por parte del gobierno sino que fueron los mismos instrumentos políticos y la regulación que se pusieron en marcha lo que hizo que la gente empezara a comprar los vehículos eléctricos”, puntualizó. A esto se sumó el “efecto vecino”, donde por recomendaciones de conocidos se fue popularizando la compra de los vehículos.

Aunque Noruega no es parte de la Unión Europea, sí sigue sus reglas. La regulación del lado de la oferta de la UE, dirigida a los fabricantes de autos haciéndolos poner más vehículos eléctricos en el mercado, logró ayudar a impulsar la adopción de estos vehículos en Noruega. Además, en 2016 la Unión Europea estableció una norma de emisiones de gases de efecto invernadero, donde estas políticas obligan a los fabricantes a vender este tipo de vehículos eléctricos, lo cual podría ser una opción a adaptar en México.

  • Estas políticas ya muestran resultados: el total de emisiones de CO2 de autos para pasajeros ha bajado un 40% desde el 2010. En las ciudades más grandes de Noruega, todos los autobuses están electrificados y alrededor del 80% de los ferrys son eléctricos. En Oslo, incluso las obras de construcción apuntan a cero emisiones, buscando que maquinaria muy pesada, como excavadoras, sea eléctrica.

En cuanto a carga, alrededor del 80% de las personas que cuentan con vehículos eléctricos cargan en casa, y se maneja como carga inteligente donde se gestiona en qué momento se pueden cargar los autos, que generalmente es de noche. Por otro lado, para atender la falta de personal capacitado, Noruega está actualizando el plan de estudios para mecánicos para incluir más motores eléctricos y autos eléctricos.

Noruega también avanza en economía circular: tiene una de las primeras fábricas de reciclaje de baterías de Europa. Para 2027 la Unión Europea lanzará un pasaporte de baterías donde se podrá revisar toda la trazabilidad, y Noruega seguirá esa dirección.

Christina argumentó que un punto de partida viable para México es enfocarse primero en los segmentos donde la adopción es más sencilla. Propuso comenzar con los hogares que ya cuentan con dos vehículos, sustituyendo el auto de menor uso por uno eléctrico para trayectos cortos dentro de la ciudad y aprovechando la carga doméstica nocturna.

“En México, no necesariamente, no empieces con las peores áreas, Pero pon algunos incentivos en marcha. Pon algo de regulación en marcha para limpiar el aire en la ciudad, para bajar las emisiones y también preparar a la industria para el cambio que va a suceder globalmente”, dijo Christina. Bajo este esquema, si se acompaña de regulaciones e incentivos, la infraestructura de carga vendrá después.

Paraguay

Paraguay se posiciona como uno de los líderes globales en energía limpia. Su electricidad proviene prácticamente en su totalidad de fuentes renovables, principalmente de la Represa de Itaipú, que comparte con Brasil. Este modelo no solo le asegura energía a bajo costo, sino también independencia energética y una fuente de ingresos a través de la exportación de excedentes.

Paraguay acelera transición hacia las nuevas energías

La abundante generación hidroeléctrica permitió durante años abastecer con holgura el mercado interno y exportar importantes excedentes de electricidad a Brasil y Argentina. Sin embargo, el aumento sostenido de la demanda nacional, impulsado por la expansión industrial, la instalación de nuevos parques tecnológicos y la creciente electrificación de diversos sectores productivos, obliga a planificar nuevas alternativas de generación.

  • En este contexto, el Gobierno dio un paso trascendental con la reglamentación de la Ley de Energías Renovables No Convencionales, que establece el marco jurídico para promover inversiones privadas en proyectos de energía solar, eólica, biomasa, biogás e incluso pequeñas centrales hidroeléctricas. La normativa busca facilitar el ingreso de capitales nacionales y extranjeros, diversificar la matriz energética y garantizar la seguridad del suministro en los próximos años.

La energía solar aparece como una de las principales apuestas. Aunque Paraguay es reconocido internacionalmente por su potencial hidroeléctrico, también posee elevados niveles de radiación solar durante gran parte del año, especialmente en las regiones Occidental y Norte. Esto ha despertado el interés de empresas nacionales e internacionales que analizan la instalación de parques fotovoltaicos destinados tanto al consumo industrial como a la generación distribuida para hogares y comercios.

  • En paralelo, Itaipú Binacional impulsa estudios sobre plantas solares flotantes, una tecnología que permite aprovechar los embalses existentes para generar electricidad adicional sin ocupar grandes extensiones de tierra, además de contribuir a reducir la evaporación del agua.

Otra de las grandes apuestas estratégicas es el hidrógeno verde, considerado el combustible limpio del futuro. Gracias a su disponibilidad de energía renovable de bajo costo, Paraguay reúne condiciones excepcionales para producir hidrógeno mediante electrólisis del agua sin emisiones de carbono.

El producto puede transformarse posteriormente en amoníaco verde o utilizarse como insumo para industrias de alta demanda energética, abriendo la posibilidad de acceder a mercados internacionales que avanzan hacia procesos de descarbonización.

El interés de inversionistas extranjeros ya comienza a materializarse. Empresas europeas y latinoamericanas analizan proyectos vinculados a la producción de fertilizantes verdes, combustibles sintéticos y derivados del hidrógeno, con inversiones que podrían alcanzar varios cientos de millones de dólares durante los próximos años.

La biomasa constituye otro recurso con amplio potencial de crecimiento. Paraguay dispone de abundantes residuos provenientes de la producción forestal, arrocera, cañera y sojera que pueden convertirse en electricidad o calor para abastecer procesos industriales, reduciendo simultáneamente el impacto ambiental de estos desechos y fortaleciendo la economía circular.

Especialistas coinciden en que la transición energética paraguaya no implica reemplazar la hidroelectricidad, sino complementarla. Itaipú y Yacyretá seguirán siendo la columna vertebral del sistema eléctrico nacional, mientras que las nuevas tecnologías permitirán responder a los picos de consumo, aumentar la resiliencia del sistema y atraer industrias que demandan energía limpia certificada.

Nepal

En Asia, Nepal logró que cerca del 98% de su capacidad eléctrica sea renovable, apoyándose en su potencial hidroeléctrico. Aunque el transporte aún depende de combustibles fósiles, el país avanza en la electrificación rural y en soluciones descentralizadas, además de impulsar la transición hacia formas de cocción más limpias para reducir la contaminación doméstica.

Etiopía

Un proceso similar se observa en Etiopía, donde más del 98% de la capacidad energética proviene de fuentes renovables, principalmente hidroeléctrica, junto con una creciente participación solar y eólica. Allí, la expansión de estas tecnologías es central para garantizar el acceso universal a la electricidad y reducir la dependencia de combustibles importados.

  • Los patrones de energías renovables que comparten Noruega, Paraguay, Nepal y Etiopía
    A pesar de las diferencias geográficas y económicas, estos casos comparten un patrón: las energías renovables fortalecen la independencia energética, estabilizan los costos y reducen la exposición a crisis globales. Además, generan beneficios adicionales, desde la creación de empleo hasta mejoras en la salud pública.

Sin embargo, la transición no está exenta de obstáculos. Las limitaciones en financiamiento, infraestructura y tecnología siguen siendo desafíos clave, especialmente para los países en desarrollo. En un mundo atravesado por tensiones geopolíticas crecientes, la energía ya no es solo un recurso: es una herramienta estratégica. Y, cada vez más, su futuro parece escribirse en clave renovable.

Etiopía impulsa hoja de ruta de electrificación

Etiopía ha avanzado en las discusiones sobre su Programa Nacional de Electrificación (NEP 3.0), reuniendo a instituciones gubernamentales, socios de desarrollo, el sector privado y actores internacionales con el objetivo de trazar una hoja de ruta hacia el acceso universal a electricidad confiable, asequible y sostenible para 2035.

Con una inversión combinada de fondos públicos, participación privada y apoyo internacional, Etiopía aspira a cerrar la brecha de acceso que aún afecta a aproximadamente el 35 % de los hogares, según información de ENA, socio de la red TV BRICS.

  • El viceministro de Agua y Energía, Sultan Welle, calificó al proyecto como estratégico para lograr el acceso eléctrico universal y subrayó que la electricidad confiable, asequible y sostenible no es solo un objetivo infraestructural, sino el cimiento para la transformación económica, la mejora de los medios de vida y el desarrollo social inclusivo.

El programa empleará planificación geoespacial avanzada para identificar la combinación más eficiente de expansión de red, minirredes y sistemas renovables autónomos, priorizando la previsión de demanda y la inversión en proyectos de alto impacto.

China 

Desde hace años China es la absoluta referencia en energías renovables: han conseguido tirar por los suelos los precios de las placas solares, monta parques eólicos en alta mar o colosales parques fotovoltaicos florecen en sitios tan increíbles como la meseta tibetana, donde también está construyendo megacentrales hidroeléctricas. Y su fuerte apuesta por las renovables se está notando: después de una década, la generación eléctrica con carbón bajó por primera vez. Sin embargo, en 2026 China ha dado un paso atrás con el carbón.

  • Entre enero y mayo de este año, la generación eléctrica a partir de carbón y gas ha subido un 3,4% respecto al año anterior, según datos oficiales de la Oficina Nacional de Estadística china de los que se hace eco Reuters, situándose en 2,53 billones de kWh.
  • El medio norteamericano recoge estimaciones de S&P Global Energy y de Wood Mackenzie, que cifran el crecimiento de la generación termoeléctrica con carbón en China entre 1,5% y 2%. La consultora Kpler calcula un aumento del 3% en el consumo de carbón del sector eléctrico, llegando a 2.700 millones de toneladas.

Por qué es importante. La primera lectura de esta realidad es que la maquinaria china no para, pase lo que pase. Y están pasando varias cosas que explican que el gigante asiático recurra a un viejo conocido: el Niño está reduciendo la lluvia en las presas hidroeléctricas del suroeste de China, así que el carbón y el gas han salido al rescate para compensar en esas regiones.

Por otro lado, la guerra de Irán y el consecuente bloqueo de Ormuz han encarecido y dificultado el acceso al gas licuado, así que China tira de carbón y de viejos pactos con Rusia para optimizar su uso. Por otro lado, las renovables han crecido a menor ritmo que en 2025, así que algo tiene que cubrir ese hueco en la demanda. Y ese algo es el carbón.

China busca elevar al 25 % la participación de las energías no fósiles

China aprobó un plan de acción destinado a alcanzar el pico de emisiones de carbono durante el período del XV Plan Quinquenal (2026-2030). Como parte de esta estrategia, el país tiene como objetivo aumentar la proporción de energías no fósiles hasta el 25 % en 2030, frente al 21,7 % registrado en 2025, informó Global Times, socio de TV BRICS.

  • Además, el plan prevé reducir un 17 % las emisiones de dióxido de carbono por unidad de PIB respecto a los niveles de 2025 y disminuir aproximadamente un 10 % la intensidad energética de la economía.

La estrategia abarca cinco áreas prioritarias, entre ellas la transformación de la estructura energética, la sustitución del crecimiento de la demanda eléctrica por fuentes limpias y la transición ecológica de la industria. En el sector manufacturero, el objetivo de reducción de emisiones por unidad de valor añadido superará el 17 %. China también planea construir alrededor de 100 parques nacionales de cero emisiones y 500 fábricas de cero emisiones. En el ámbito del transporte, se prevé que los vehículos eléctricos representen el 30 % del parque automotor para 2030.

El país también dará prioridad a la transformación verde de las infraestructuras digitales. Los nuevos centros de datos funcionarán con energías renovables, mientras que las tecnologías tradicionales serán sustituidas gradualmente.

  • Expertos señalan que estas medidas permitirán a China reducir progresivamente su dependencia del petróleo y el gas, avanzando directamente hacia una economía basada en fuentes de energía no fósiles.
  • Los países BRICS y otras naciones del mundo también trabajan para aumentar la participación de las energías renovables en sus sistemas energéticos y avanzar en la transición verde.
  • Abu Dabi tiene previsto que el 60 % de su generación eléctrica proceda de fuentes limpias y renovables para 2035. El presidente del Departamento de Energía de Abu Dabi, Abdulla Humaid Saif Al Jarwan, anunció este objetivo en una entrevista con Emirates News Agency (WAM), socio de TV BRICS.

El emirato busca reducir un 75 % las emisiones por megavatio-hora y aumentar la participación de las energías renovables en la producción eléctrica como parte de sus esfuerzos para desarrollar una economía baja en carbono y cumplir sus objetivos climáticos.

Al Jarwan destacó que la estrategia de gestión de la demanda energética y la estrategia energética de Abu Dabi (DSM 2030) se centran en la eficiencia de los recursos y el desarrollo sostenible. El plan contempla reducir para 2030 el consumo de electricidad en un 22 % y el consumo de agua en un 32 %, lo que permitirá ahorrar aproximadamente 19 teravatios-hora de electricidad y 485 millones de metros cúbicos de agua.

Por otro lado, India mantiene el objetivo de alcanzar la neutralidad climática en 2070 y reducir su dependencia de los combustibles convencionales, con la meta de que el 50 % de su electricidad provenga de fuentes renovables para 2030.

En este proceso, el estado de Guyarat se ha convertido en uno de los principales referentes nacionales de la transición energética limpia. Gracias a políticas sostenidas y a grandes inversiones, la región ha registrado un rápido crecimiento de la capacidad instalada de energía eólica, solar y solar en tejados./Agencias-PUNTOporPUNTO

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