La CANASTA BÁSICA subió y alcanzó los 2,349.40 pesos al cierre de AGOSTO

En lo que va del año, el conjunto de los 33 productos mínimos indispensables para la dieta de las familias mexicanas reportó un incremento de 2.94 por ciento.

  • De acuerdo con el levantamiento de precios que mes a mes realiza Excélsior, el costo para adquirir la canasta básica, definida por el extinto Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), alcanzó los 2,349.40 pesos a finales de agosto.

Así, el reporte destaca variaciones acumuladas en lo que va del año que han impactado de forma directa el menú cotidiano de la población.

El producto con mayor impacto fue la papa, cuyo precio por kilo se disparó a 66.00 pesos, lo que significó un aumento de 100.61 por ciento.

  • A este incremento le siguieron otros alimentos esenciales en la mesa mexicana. El chile cuaresmeño reportó un alza de 99.50%, mientras que la cebolla escaló 55.39%, lo que los ubica como los principales motores de la carestía en los mercados y tiendas de autoservicio.
  • De manera mensual, la canasta alimentaria tuvo un avance de 0.69%, explicado por la trayectoria de la inflación en la primera quincena de agosto.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en las primeras dos semanas del octavo mes del año, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se ubicó en 3.26% a tasa anual.

Con este resultado ligó dos aceleraciones quincenales consecutivas, pero se consolidó dentro del rango de tolerancia establecido por el Banco de México (Banxico), cuyo objetivo permanente es de 3.00% +/- un punto porcentual.

En cambio, el avance anual de los alimentos indispensables en la dieta de los mexicanos fue de 2.41 por ciento.

Los consumidores han adoptado estrategias defensivas para proteger su capacidad adquisitiva frente a distorsiones como el aumento de costos.

  • La decimoquinta edición del estudio EY Future Consumer Index, elaborado por la consultora EY, revela que 74% de los consumidores mexicanos realiza ajustes significativos en sus patrones de gasto habituales para orientar sus recursos hacia alternativas de menor precio.
  • Un factor determinante en esta conducta es la percepción de distorsiones en los empaques. El reporte detalla que 78% de las personas nota una reducción en el tamaño o contenido de los productos sin una disminución equivalente en la etiqueta, fenómeno conocido como reduflación.

Esta práctica estimula la búsqueda constante de formatos de mayor eficiencia. El informe de EY precisa que 48% de los encuestados recurre a compras en tiendas o supermercados de descuento, y 43% sustituye marcas tradicionales por marcas propias./Agencias-PUNTOporPUNTO

Recibe nuestro boletín informativo, suscríbete usando el formulario