TRUMP va por PROHIBIR las EXPORTACIONES de DIÉSEL; medida afectará a MÉXICO y a otros PAÍSES

México tendría alrededor de siete días de inventarios de diésel para enfrentar una eventual suspensión inmediata de las exportaciones de Estados Unidos, antes de comenzar a buscar alternativas de suministro, advirtió Alejandro Montúfar, director de la consultora PetroIntelligence.

La posibilidad de que el Gobierno de EU frene las exportaciones de diésel abre un escenario de riesgo para México: la primera y la más importante consecuencia podría ser un caos económico.

«México apenas tiene inventarios de diésel de siete días de consumo. A una semana del bloqueo, se paraliza la carga y por ende la economía. Aparte, las tarifas de transporte se van al cielo», advirtió un analista que pidió el anonimato.

El especialista señaló que este escenario representa un caos total y fulminante.

Adicionalmente, otros de los riesgos se darían en abastecimiento, inflación y finanzas públicas.

Una interrupción obligaría a México a aumentar su producción nacional, usar inventarios o buscar proveedores alternativos, pero todas estas opciones no serían inmediatas ni baratas, expuso Marcial Díaz, director de QUA Energy Consultores.

Y es que las importaciones del País de diésel pasaron de 47.2 mil a 130.8 mil barriles diarios de enero a mayo, para ubicarse en 90.5 mil barriles en julio, de acuerdo con datos de Pemex.

  • Gonzalo Monroy, director de GMEC, aseguró que el sistema de refinación mexicano carece de capacidad para producir la cantidad de diesel que se adquiere mediante importaciones desde EU.

«Gran parte del trabajo en refinación en los últimos ocho años estuvo enfocado en producción de gasolinas, mientras que en diesel ya se llegó al techo, con las plantas de ultrabajo azufre, principalmente en Salinas Cruz, Salamanca y Cadereyta».

Agregó que la falta de capacidad para producir más diesel llevaría al País a competir por este combustible con naciones de América Latina e India, pero a precios más caros, lo que impactaría las finanzas públicas.

Y si el Gobierno sigue topando el precio del diesel importado a un costo más caro, advirtió que sería con cargo a las finanzas públicas, renunciando a la recaudación del IEPS.

Alejandro Montufar, presidente de PetroIntelligence, añadió que el daño alcanzaría a Pemex y a las finanzas de las gasolineras.

«El impacto para Pemex no sólo consiste en la pérdida de ingresos por vender el combustible a un menor precio, sino también en una afectación en materia de seguridad nacional al debilitarse el sistema de distribución de petrolíferos».

Según datos oficiales al corte de mayo, se cuenta con casi siete días de inventarios de diesel.

  • Los expertos coincidieron en que si el Gobierno sube su precio presionaría a la inflación, pues alrededor de 70% de las mercancías se mueven por autotransporte y el diesel representa 30% de sus costos.
  • Un análisis del Atlantic Council refirió que la medida afectaría a EU, México y a otras naciones que dependen del diesel, así como a toda la operación regional que incluye transporte, alimentos, productos agrícolas y exportaciones diversas.

Detalló que una interrupción repentina en el suministro de diesel afectaría la capacidad de México para sembrar y cosechar los cultivos que EU importa.

En este contexto de creciente preocupación por el mercado del diesel, ayer los precios del petróleo subieron ante la falta de avances de una reanudación efectiva de diálogo entre EU e Irán.

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Expertos aseguran que México enfrenta alto riesgo en el suministro

Una producción insuficiente de diésel para satisfacer la demanda nacional, que deriva la dependencia a las importaciones y un bajo nivel de inventarios, ha puesto a México en un nuevo escenario de riesgo ante la posibilidad de que Estados Unidos cierre sus exportaciones.

Expertos del sector aseguraron que, si esto se concreta, el país tendría que abastecerse en mercados más lejanos y logísticamente costosos, lo que además llevaría a una interrupción prolongada que afectaría la disponibilidad y los precios del combustible, haciendo más difícil sostener el pacto voluntario.

Aunque México sigue impulsando la política con la que busca alcanzar la soberanía energética y ha logrado aumentar en 37.6% la producción de diésel, esto no ha sido suficiente para abastecer la totalidad de la demanda.

Datos de Petróleos Mexicanos (Pemex) muestran que entre enero y julio de este año se vendieron en el mercado interno un promedio de 290.5 mil barriles por día del combustible, sin embargo, de este total, al menos 27.1%, equivalente a 78.6 mil barriles fueron importados.

  • Ana Lilia Moreno, coordinadora del Programa de Regulación y Competencia Económica de México Evalúa, dijo que importar combustibles para abastecer la demanda es algo normal para cualquier economía; sin embargo, el problema radica en que la mayor parte del producto viene de un solo país, es decir, de Estados Unidos, lo que pone en riesgo la seguridad energética por alguna situación climática o decisión política.

Dijo que el mercado mundial del diésel “está viviendo un momento de shock pocas veces visto”, pues ya no se trata solo de un problema derivado del aumento en los precios del crudo por la guerra en Oriente Medio, sino también de su disponibilidad para ser procesado en las refinerías, lo que está teniendo un impacto directo en la producción y distribución.

En general, los precios del petróleo y los petrolíferos están incrementando, pero este incremento en el caso del diésel es mayor debido a los ataques a refinerías, sanciones a Rusia, bajos inventarios de diésel en Estados Unidos y a la alta demanda de Europa por este combustible”, dijo Alejandro Montufar, CEO de PetroIntelligence.

Ante esta situación, el gobierno de Donald Trump analiza la posibilidad de prohibir las exportaciones de diésel, al menos por 90 día, con el fin de contar con altos inventarios y evitar mayores aumentos en los precios, los cuales se han disparado en los últimos días afectando directamente sus niveles de inflación.

Ambos analistas coincidieron en que a esta situación se suma la falta de inventarios en México, los cuales no son suficientes para garantizar el suministro antes de que llegue producto de otros mercados o se acelere un poco más la producción nacional.

  • Sobre si es posible mantener el precio del diésel en un máximo de 27 pesos por litro, Montufar dijo que será sostenible, siempre y cuando la contención se enfoque vía estímulos IEPS y estímulos complementarios.

El país cuenta con una posición recaudatoria sólida para financiar esta estrategia. De lo contrario, corremos el riesgo de afectar estructuralmente nuestro sistema de distribución de petrolíferos, sobre todo si Pemex sigue perdiendo ingresos”.

Deer Park no se ‘salvaría’ de prohibición de exportaciones de diésel

La planta ubicada en Houston no garantizaría que México pudiera recurrir automáticamente a su producción para compensar una restricción estadounidense a las exportaciones de diésel.

  • Roxana Muñoz, vicepresidente senior de calificaciones de Moody’s Ratings, recordó que, aunque la refinería pertenece a Pemex, la instalación está sujeta a las leyes y regulaciones de Estados Unidos.

“Es muy importante recordar que Deer Park es una empresa que está en Estados Unidos, que opera bajo la ley y regulaciones de Norteamérica”, explicó.

Una restricción efectiva en el diésel podría obligar a México a buscarlo en otros países, lo que abriría un nuevo riesgo relacionado con el costo del combustible.

  • Una eventual restricción estadounidense también podría trasladar presiones a las finanzas públicas mexicanas si provoca un incremento en los precios de los combustibles y el Gobierno da más estímulos fiscales para evitar ‘gasolinazos’.
  • Renzo Merino, vicepresidente de riesgo soberano de Moody’s Ratings, subrayó que, por el momento, la medida debe considerarse como un escenario alternativo, debido a que todavía debe observarse si el anuncio se convierte efectivamente en una política y cómo sería implementada.

Sin embargo, recordó que durante este año el incremento de los combustibles ya ha tenido repercusiones sobre las cuentas fiscales debido a la respuesta del Gobierno frente a estos choques.

Veto al diésel de EU golpearía con fuerza a otros países

La propuesta impulsada por el Presidente Donald Trump obligaría a países como Brasil y Reino Unido a buscar rápidamente suministros alternativos, lo que podría elevar aún más unos precios que ya rondan máximos históricos.

La posible medida llega en momentos en que la guerra con Irán restringe el suministro mundial de combustible.

Si la medida entra en vigor, Latinoamérica sentiría con mayor fuerza el impacto inicial. En lo que va de septiembre, Brasil, una potencia agrícola, es el principal comprador de diésel y combustibles similares producidos en Estados Unidos, según datos de las firmas de análisis energético Kpler y Vortexa Ltd. El seguimiento coincide con el inicio de la temporada de siembra y otras labores de cosecha en Brasil, que elevan la demanda de diésel para tractores y camiones.

Chile -donde el diésel se utiliza ampliamente en equipos de minería-, México, Reino Unido y Países Bajos también figuran entre los cinco principales destinos del combustible este mes. Al mismo tiempo, Estados Unidos se ha convertido en un proveedor crucial: sus exportaciones se dispararon a un máximo histórico cercano a 2 millones de barriles diarios este verano.

  • El diésel es esencial para la agricultura, la calefacción, el transporte de mercancías y la industria manufacturera, por lo que un aumento de sus precios puede repercutir en toda la economía global. Incluso la posibilidad de una prohibición está impulsando los futuros del gasóleo bajo en azufre, la referencia europea para el diésel, mientras que los futuros del combustible en Estados Unidos han retrocedido desde su máximo de cuatro años.

Un portavoz de la Casa Blanca no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

El papel de Estados Unidos en el mercado mundial del diésel creció después de que el tráfico de buques cisterna por el estrecho de Ormuz prácticamente se paralizara en primavera. Meses después, los envíos de combustible desde la región siguen restringidos y no se vislumbra una solución a la guerra. El suministro estadounidense cobró aún más importancia después de que Rusia prohibiera las exportaciones de combustible en julio en respuesta a los ataques ucranianos con drones contra sus refinerías.

Top 15 de los destinos de las exportaciones de diésel desde Estados Unidos
Principales 15 destinos de las exportaciones estadounidenses de combustibles destilados (diésel y gasóleo de calefacción), en porcentaje del total (Fuente: Administración de Información Energética de Estados Unidos) / Gráfico de Robin Brooks
  • La medida rusa eliminó una importante fuente de diésel para países como Brasil, donde los precios minoristas del combustible están cerca de alcanzar sus máximos estacionales. Una prohibición estadounidense alteraría aún más los mercados mundiales de combustibles, según escribieron en una nota William O’Neil, Brian Stetter y Debnil Chowdhury, analistas de S&P Global Energy.

«Dada la falta de capacidad de refinación disponible en América Latina y la escasez de alternativas claras para sustituir esos barriles importados, la pérdida repentina y total del diésel estadounidense probablemente provocaría fuertes aumentos de precios y mayores costos para los consumidores y las empresas de la región», escribieron los analistas.

El panorama tampoco es mucho más alentador en Europa, que depende cada vez más del suministro estadounidense para compensar la pérdida de cargamentos procedentes de Medio Oriente, así como la reducción de los flujos rusos hacia Turquía.

«Aunque proporcionalmente está menos expuesta que América Latina, una interrupción de las exportaciones estadounidenses a Europa probablemente tendría efectos económicos negativos similares, además de consecuencias indirectas para otros productos refinados, ya que las refinerías europeas intentarían maximizar la producción de diésel para compensar la pérdida», escribieron los analistas.

Los patrones de exportación varían de un mes a otro, por lo que países que dependieron del diésel estadounidense en octubre pasado, como Francia y Alemania, también podrían verse afectados por la escasez este año. En términos generales, una prohibición de las exportaciones elevaría los precios en todo el mundo, incluso en países que no compran combustible a Estados Unidos.

La consideración de Trump de una prohibición de exportaciones tiene un precedente reciente. Cuando los precios del combustible se dispararon bajo el mandato del ex presidente Joe Biden, su administración también evaluó la posibilidad de imponer restricciones a los envíos al extranjero, antes de finalmente dar marcha atrás por advertencias de la industria de que tales medidas elevarían los costos internos y perjudicarían a los aliados de Estados Unidos en Europa y América Latina. Es posible que Trump no tenga reparos similares, dijo Kevin Book, director general de ClearView Energy Partners.

«La realidad es que el presidente Trump no comparte esa visión de esas alianzas, y tiene margen para tomar una decisión que priorice a Estados Unidos», dijo Book.

Sigue sin estar claro cómo sería una prohibición, incluyendo si detendría por completo los envíos o si incluiría un período de transición para permitir que las cargas que ya están en tránsito lleguen a sus destinos.

Tampoco está claro si la prohibición tendría una base legal sólida. La Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional permite al presidente restringir las exportaciones ante una emergencia nacional que implique una «amenaza inusual y extraordinaria», pero cualquier restricción podría ser impugnada de inmediato ante los tribunales, según analistas. Aun así, la autoridad del presidente para prohibir las exportaciones es «indiscutible», según la consultora Rapidan Energy./PUNTOporPUNTO

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