La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) exhibió que la deuda del país seguirá creciendo en lo que resta del sexenio hasta alcanzar 56.4 por ciento del producto interno bruto (PIB) una vez concluido 2030, por encima del 54 por ciento en que se estima al cierre de 2026, de acuerdo con información de un documento oficial.
Más allá del incremento esperado, destaca que por primera vez en años la dependencia publica en los Criterios Generales de Política Económica un aumento de la deuda en su medida más amplia para el cierre del sexenio. “Por primera vez en una década se entrega un presupuesto que no ancla la deuda pública. No sólo no la estabiliza ni la reduce: la proyecta al alza hasta el cierre del sexenio”, señaló México Evalúa.
Este diario buscó en varias ocasiones a la SHCP para ahondar en los datos que se desprenden de sus informes. Luego de dos semanas, no hubo respuesta.
- Aparte, José Luis Clavellina Miller, director de investigación del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), comentó que el hecho de que por primera vez en años la SHCP no haya anclado la trayectoria del Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) refleja que “este año se hicieron supuestos más realistas para la estimación de las principales variables de finanzas públicas”.
- En otros ejercicios, la dependencia asumía un tope o incluso un descenso en las obligaciones públicas medidas por el SHRFSP en los Criterios Generales de Política Económica. Por ejemplo, el documento para 2026, en el que Hacienda ancló en 52.3 por ciento su proyección del crecimiento de la deuda respecto al PIB, lo que supone que el endeudamiento no rebasará la expansión de la economía.
En 2027, los Criterios Generales de Política Económica muestran que, en lugar de contenerse o bajar, la deuda seguirá aumentando; no sólo hacia el cierre del sexenio, sino según las mismas proyecciones de la dependencia, llegará a 56.5 por ciento del PIB en 2032.
“Incluso con los esfuerzos que en materia de ajuste se están haciendo, se requerirán en el futuro medidas adicionales si se pretende disminuir o contener el crecimiento de la deuda pública. Se requiere, como desde hace décadas, un replanteamiento fiscal que permita fortalecer los ingresos públicos en los tres órdenes de gobierno y hacer más eficiente el gasto público”, explicó Clavellina Miller.
Con base en los datos presentados por Hacienda, México Evalúa reporta que para 2027 se proyecta que la deuda alcance 21.7 billones de pesos, 55 por ciento del PIB. “Es el nivel más alto desde 1990 y superior al 54 por ciento esperado para el cierre de este año”, puntualizó la organización. Una vez que se divide este monto entre la población estimada, equivale a una deuda de 160 mil pesos por habitante, 11 mil pesos más que al cierre de 2025, agregó.
Comparaciones
El director de investigación en el CIEP también puntualizó que “si se compara la deuda de varios países como proporción del PIB se aprecia que la que corresponde a México es menor a la de economías desarrolladas. Sin embargo, para nuestro país, el indicador debe compararse también con la capacidad de generación de ingresos públicos”. En este punto, México no se encuentra en los primeros lugares de recaudación frente al promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos o de América Latina.
- Además de que, independientemente de su nivel respecto al PIB, el costo de deuda no es igual entre los diferentes países. Por ejemplo, explicó Clavellina, “la tasa de interés en México de Cetes a 28 días ronda 6.25 por ciento, mientras las tasas a 10 años están entre 8.5 por ciento y 9.5 por ciento. Para el caso de Estados Unidos, las tasas de corto plazo se encuentran en 3.9 por ciento y las de 10 años rondan 5.1 a 5.2 por ciento”.
- En su análisis, México Evalúa reconoce que si bien el Paquete Económico 2027 apuesta a recaudar como nunca, con un aumento de 5.9 por ciento en los ingresos tributarios, “el desafío arranca cuesta arriba, porque este año la recaudación se estancó justo cuando la economía repuntaba”.
Datos del Servicio de Administración Tributaria muestran que en el acumulado a julio los ingresos tributarios de 2026 llevan un crecimiento real nulo. En su momento, Hacienda explicó que esto en parte responde al comportamiento del impuesto sobre la renta, afectado por una caída en los ingresos derivados de la declaración de empresas.
Necesario reducir el déficit fiscal y estabilizar la deuda pública: Ceesp
México debe reducir su déficit fiscal en los próximos años para estabilizar la deuda pública y preservar el grado de inversión, advirtió el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp), ante el deterioro gradual de la calificación crediticia del país y el aumento de las presiones sobre las finanzas públicas.
En su análisis semanal, el organismo señaló que, aunque México no enfrenta un escenario inminente de pérdida del grado de inversión, necesita fortalecer sus fundamentos macroeconómicos para contener el endeudamiento.
Entre los principales riesgos identificados por las agencias calificadoras están el crecimiento del gasto público por encima de los ingresos, el bajo dinamismo económico y el respaldo financiero a Petróleos Mexicanos (Pemex).
El Ceesp destacó que el costo de la deuda seguirá presionando las finanzas públicas. Para 2027, el servicio de la deuda se estima en 4 por ciento del producto interno bruto (PIB), su nivel más alto desde 1990.
Además, el pago de intereses representará 17.8 por ciento de los ingresos totales del gobierno al cierre de 2026, dos puntos porcentuales más que en 2025 y por encima de los niveles previos a la pandemia.
El organismo recordó que las tres principales agencias calificadoras redujeron la nota soberana de México entre abril y mayo de este año. Moody’s colocó al país a un escalón de perder el grado de inversión, mientras Fitch lo ubicó en el último nivel de esa categoría.
De acuerdo con el análisis, tanto el Fondo Monetario Internacional (FMI) como Fitch consideran necesario mantener el déficit fiscal alrededor de 2.5 por ciento del PIB para estabilizar la trayectoria de la deuda, un nivel que no aparece en las proyecciones de la Secretaría de Hacienda para el horizonte de análisis del Paquete Económico 2027.
El Ceesp subrayó que conservar el grado de inversión es fundamental para acceder a financiamiento en mejores condiciones, atraer inversión extranjera y facilitar el crédito para las empresas.
Por ello, planteó que, independientemente de si se requiere una reforma fiscal, en el corto plazo es crucial impulsar la inversión pública y privada para acelerar el crecimiento económico, fortalecer las finanzas públicas y reducir el déficit y el endeudamiento.
Morena y sus aliados dieron luz verde a una deuda millonaria para 2027
México podría seguir acumulando deudas mientras una parte del dinero público se va en pagar intereses, pues con los votos de Morena y sus aliados, la Cámara de Diputados aprobó en lo general la Ley de Ingresos de 2027, que contempla un techo de endeudamiento interno de hasta 1.7 billones de pesos.
La decisión encendió las críticas de la oposición, que cuestiona el costo de seguir recurriendo a préstamos.
Pero ¿qué tan pesada podría ser esta deuda para las finanzas del país? El debate no se limita a cuánto dinero puede pedir prestado el Gobierno, sino a cuánto tendrá que destinar para pagarlo y qué recursos podrían quedar comprometidos en los próximos años.
- Con 331 votos a favor y 118 en contra, la Cámara de Diputados aprobó en lo general la Ley de Ingresos de la Federación para 2027.
- Morena y sus aliados del PVEM y el PT respaldaron el dictamen, mientras que la mayoría de los votos en contra correspondieron al PAN, PRI y Movimiento Ciudadano.
- La autorización contempla dos vías de financiamiento para el Gobierno federal: hasta 1 billón 700 mil millones de pesos de endeudamiento interno y hasta 13 mil 500 millones de dólares de deuda externa.
Se trata de límites máximos para contratar financiamiento, no de la confirmación de que el Gobierno ya haya solicitado o gastado la totalidad de esos recursos.
Sin embargo, la aprobación sí establece la posibilidad de sumar nuevas obligaciones financieras a las que México ya arrastra.
La decisión de la mayoría legislativa pone sobre la mesa una pregunta central: ¿qué resultados obtendrá el país a cambio de asumir compromisos que deberán pagarse durante los próximos años?
Pero ¿qué significa que México se endeude?
Imagínate que tienes gastos por 10 mil pesos, pero tus ingresos solo alcanzan para cubrir 8 mil; para completar lo que te falta, pides prestados 2 mil pesos.
Al Gobierno le pasa algo parecido: necesita dinero para financiar sus gastos y obtiene recursos de distintas fuentes, como los impuestos, otros ingresos públicos y los préstamos.
En este caso, la propuesta contempla ingresos públicos por aproximadamente 10.6 billones de pesos para 2027, de los cuales alrededor de 6.2 billones provendrían de impuestos y 1.7 billones de deuda interna.
¿Qué significa esta deuda para los mexicanos?
Significa que el Gobierno podrá recurrir a nuevos préstamos para financiar sus necesidades, pero también que tendrá que devolver el dinero y cubrir los intereses correspondientes.
Esos pagos salen de las finanzas públicas, cuyos ingresos provienen de los impuestos, las cuotas, los derechos, los ingresos de empresas públicas y otras fuentes.
- La Ley de Ingresos proyecta recursos por 10 billones 636 mil millones de pesos para 2027, de los cuales alrededor de 6.26 billones provendrían de impuestos, Además, contempla cerca de 1.48 billones de pesos en ingresos derivados de financiamientos.
- En términos sencillos, la deuda no se paga con dinero ajeno al país: se cubre con recursos públicos que también son necesarios para hospitales, escuelas, infraestructura, seguridad y otros servicios.
- Cuando una parte importante del presupuesto debe destinarse al pago de préstamos e intereses, el Gobierno tiene menos margen para atender otras prioridades.
- Esto no significa que cada mexicano reciba una factura individual por el endeudamiento aprobado, pero sí que la población depende de cómo se administren los recursos públicos y de cuánto dinero termine comprometido para pagar la deuda.
Por eso, la autorización de nuevos préstamos no solo es una decisión financiera: también plantea preguntas sobre el costo que deberá asumir el país y los beneficios que recibirá a cambio.
El costo de la deuda presiona el presupuesto de México
Uno de los principales cuestionamientos al endeudamiento es el costo financiero: el dinero que el Gobierno debe destinar a intereses, comisiones y otros gastos asociados a sus obligaciones.
De acuerdo con las cifras reportadas sobre el proyecto de presupuesto para 2027, se prevén alrededor de 1.6 billones de pesos para el costo financiero de la deuda, frente a una inversión física equivalente al 2.6 por ciento del producto interno bruto (PIB).
La comparación evidencia la presión que representa el pago de las obligaciones financieras frente a los recursos destinados a obras, infraestructura y equipamiento.
Durante el debate en San Lázaro, el diputado priista Jericó Abramo Masso criticó que el Gobierno recurra al endeudamiento mientras debe cubrir un costo financiero elevado, el legislador comparó la operación con pedir dinero prestado para pagar los intereses de otra deuda.
El señalamiento apunta a un riesgo concreto, si una proporción considerable de los recursos públicos se utiliza para cumplir compromisos financieros, queda menos espacio presupuestal para atender necesidades sociales o impulsar inversiones que generen beneficios a largo plazo.
Por eso, la discusión no debería limitarse a cuánto dinero puede pedir prestado el Gobierno, sino a cuánto costará devolverlo, qué destino tendrán los recursos y qué resultados justifican comprometer ingresos futuros.
México podría cerrar 2027 con una deuda pública de 21.7 billones de pesos
El endeudamiento autorizado para 2027 se suma a las obligaciones que el país ya tiene acumuladas; una estimación del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), citada en el reporte sobre la aprobación de la Ley de Ingresos, calcula que la deuda pública en su medición más amplia podría alcanzar aproximadamente 21.7 billones de pesos al cierre de 2027, equivalentes a alrededor del 55 por ciento del PIB.
Esta cifra proyectada permite dimensionar el tamaño de los compromisos financieros del país frente al valor de los bienes y servicios que produce en un año.
No significa, por sí sola, que México sea incapaz de pagar la deuda, pero sí muestra por qué importa vigilar cuánto se contrata, cuánto cuesta y cómo evoluciona el saldo total.
Además, el límite de endeudamiento interno autorizado para 2027 es de 1.7 billones de pesos, menor que los 1.78 billones aprobados para 2026.
Sin embargo, esa reducción no implica que la deuda total vaya a disminuir: el saldo acumulado depende también de las obligaciones anteriores, de los pagos realizados y del nuevo financiamiento que efectivamente se contrate./PUNTOporPUNTO




















