LÍDERES POLÍTICOS EUROPEOS culpan a la MIGRACIÓN de los DISTURBIOS en FRANCIA

Donald Trump declaró el lunes que la migración es la causante de las manifestaciones y la violencia que sacuden Francia desde el sábado, e insistió en que ese país, al igual que toda Europa, debería “cerrar sus fronteras”.

Los disturbios, los choques con la policía y los saqueos en varias ciudades francesas durante las protestas contra el encarecimiento del coste de la vida de este fin de semana, desarrolladas en un clima de fuerte tensión, han acaparado los titulares. Pero antes, cientos de miles de personas, muchas de ellas escolares y padres de familia, se habían unido a marchas en todo el país que congregaron a numerosos grupos, incluidos sindicatos y simpatizantes del antiguo movimiento de los ‘chalecos amarillos’.

Algunos líderes políticos europeos han aprovechado las imágenes de los altercados para reconducir el debate sobre las políticas migratorias. Tras el fracaso político en el pasado Consejo Europeo de Dinamarca, Polonia e Italia, que intentaron que la UE censurase la regularización migratoria de España, los disturbios en las calles francesas han llevado a varios dirigentes europeos a colocar a la inmigración en el centro del origen de la violencia, aunque no hay ninguna prueba de que hayan sido protagonizados por inmigrantes. Los discursos siguen la estela que han marcado el presidente de EEUU, Donald Trump, al relacionar a la población inmigrante con los violentos disturbios: “Los migrantes han tomado Francia. ¡Deben CERRAR LAS FRONTERAS, RÁPIDO!”, indicó en su red social Truth Social.

  • Los estudiantes franceses llevan un mes protestando contra el estado del sistema educativo y exigiendo la reparación de edificios deteriorados –especialmente en los barrios más desfavorecidos–, clases con menos alumnos y reformas en un sistema de admisión universitaria muy criticado.
  • Desde entonces, las protestas y bloqueos estudiantiles se han convertido en el centro de una constelación de cuestiones diversas, que van desde el coste de la vida hasta el precio del combustible y los recortes en los servicios públicos. Problemas que cobran vida en otros países, desde Italia a Portugal, donde los jóvenes también han salido a la calle en los últimos días en protestas que se multiplican por Europa.

“Las derechas tratan de islamizar todo y en el caso francés presentan la violencia como un mero resultado de la inmigración musulmana. Uno de los elementos que unen a las extremas derechas –bastante diferentes entre sí– es la idea de la decadencia de Occidente, pensada en clave identitaria: una élite globalista le abre la puerta a los bárbaros para mantenerse en el poder”, explica a elDiario.es el historiador Pablo Stefanoni, autor de los libros ¿La rebeldía se volvió de derechas? y Un fantasma recorre el mundo.

  • Los estudiantes franceses han inspirado protestas en la vecina Bélgica, donde los jóvenes están expresando su preocupación por los recortes en materia de educación, así como por las condiciones laborales, los servicios públicos y la desigualdad. Varios cientos de personas protestaron en Bruselas el sábado entre consignas antifascistas. También salieron a la calle en Lieja.
  • Las manifestaciones se iniciaron pacíficamente, formadas por jóvenes, profesores y sindicalistas. Sin embargo, a mediodía se empezaron a producir enfrentamientos con la policía durante la marcha de los manifestantes. La policía utilizó cañones de agua y gases lacrimógenos contra los participantes en la capital, mientras que algunos de los asistentes destrozaron mobiliario público, vehículos y prendieron fuego a un contenedor.

En Milán, así como otras ciudades cercanas como Turín o Bolonia, se han vivido este fin de semana manifestaciones contra el encarecimiento de la vida. La marcha que tuvo lugar el sábado en el centro de la capital económica del norte italiano también comenzó pacíficamente y derivó en disturbios y enfrentamientos con la policía, que respondió con cargas, gases lacrimógenos y cañones de agua. Un total de 271 personas fueron detenidas, el 80% de ellas menores de edad, según informa Ansa.

  • La primera ministra Giorgia Meloni declaró que los “delincuentes” se “aprovechan” de las “manifestaciones para buscar el enfrentamiento y sembrar el caos”. En las redes sociales ha nacido un nuevo perfil, llamado ‘Movimiento 17 de octubre’, que ha convocado a una concentración todos los sábados a las 15:00 “hasta la caída de este Gobierno”. “Somos los de las plazas. Los que solo vemos violencia en la porra de los polis. Violentos sois vosotros, que nos habéis negado el futuro: lo vamos a recuperar”, dice.

El descontento de los jóvenes llega hasta Albania, donde los manifestantes están exigiendo la dimisión del primer ministro del país, Edi Rama. Las movilizaciones comenzaron con marchas de estudiantes universitarios y alumnos de secundaria, que denuncian el elevado coste de los estudios, el deterioro de las instalaciones educativas, la falta de ayudas económicas y las escasas oportunidades laborales tras la graduación. Sin embargo, las reivindicaciones han evolucionado hasta convertirse en un movimiento más amplio contra la corrupción y el Gobierno.

“Las protestas abordan cuestiones diferentes (la educación en Francia, la vivienda en Portugal). Y, si bien es cierto que las demandas no son tan uniformes como lo fueron, por ejemplo, en la oleada de manifestaciones contra la austeridad, en el fondo comparten características similares: un descontento ante los elevados niveles de desigualdad y la imposibilidad de acceder a derechos que antes se consideraban pilares de la ciudadanía, como la educación o la vivienda”, dice a elDiario.es Vicente Valentim, profesor adjunto de Ciencias Políticas en IE University

El experto recuerda que, históricamente, ha sido frecuente que las protestas se propaguen en diferentes países. “Sin embargo, esto solo ocurre cuando las causas estructurales que las originan son similares. En algunos casos, la reivindicación es exactamente la misma. En otros, aunque la demanda concreta difiera, existe una insatisfacción subyacente común respecto a la capacidad de respuesta de los sistemas políticos, la desigualdad y el acceso a derechos fundamentales; es precisamente este trasfondo compartido lo que permite que dichas protestas se extiendan”, añade.

  • Pero, durante las últimas horas, el rumbo de buena parte de la derecha europea ha sido aprovechar la expansión de las protestas para colar el discurso antimigración. El canciller austriaco, Christian Stocker, ha señalado en la red social X que “lo que comenzó en Francia e Italia como protesta fue apropiada por vándalos violentos. Las manifestaciones han dado paso a violencia cruda, saqueos y destrucción intencionada”, para posteriormente vincular estas actuaciones “con la migración de los últimos años”.

“Se han traído a Europa actitudes y conflictos que no son los nuestros. Defenderemos de manera consecuente nuestra forma de vida. Quien no comparta nuestros valores no tiene cabida en Austria”, ha añadido. Stocker ha sido uno de los dirigentes europeos que ha colocado las políticas más duras contra la inmigración como eje de su Gobierno.

En la misma línea, con las imágenes del ayuntamiento de Limoges en llamas, el primer ministro de Hungría, Peter Magyar, apuntaba en X que “ante esta destrucción sin sentido y esta violencia injustificada, quizá ahora todo el mundo comprenda por qué Hungría defiende el enfoque más estricto posible en materia migratoria y por qué no cederemos a ninguna presión para relajar la protección de nuestras fronteras ni nuestra política de inmigración”.

  • Pese a que en el Consejo Europeo pasado no se aprobaron medidas para endurecer aún más las políticas contra la inmigración, Magyar subrayó: “Me alegra que la actual cumbre de la UE haya dejado claro que la inmensa mayoría de los países europeos han abierto los ojos y quieren romper con las políticas permisivas del pasado. Esperamos que no sea demasiado tarde”.

También el primer ministro polaco, Donald Tusk, aunque sin mencionar a Francia, publicó en X que “Polonia no repetirá los errores de otros países europeos, ni pagará por ellos”. “Defendemos con firmeza la frontera contra la migración ilegal, tenemos nuestra propia política de asilo (no aceptamos solicitudes), deportamos a quienes violan la ley polaca. En materia de seguridad seremos implacables. Esto es lo que les dije a los líderes de Europa en Bruselas”. Polonia fue uno de los países, junto a Dinamarca e Italia, que plantearon sin éxito una declaración enérgica contra la regularización llevada a cabo por el Ejecutivo de Pedro Sánchez durante la cumbre europea.

En España, la formación de ultraderecha Vox ha sido la que ha recogido la estrategia de relacionar la inmigración con los actos vandálicos en Francia. Isabel Pérez Moriño, portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid, señalaba en X: “Lo de Francia es el preludio de lo que ocurrirá en España si no frenamos la invasión este 29N. ¡Es la hora de la remigración masiva!”.

Mientras que el eurodiputado de ultraderecha, Hermann Tertsch, acusaba a la Comisión Europea de intentar “ocultar las acciones criminales de la ultraizquierda y las hordas africanas en toda Europa es el ejemplo más sórdido y perverso de desinformación que se da en este continente”, a pesar de que en la mayoría de los medios de comunicación se han podido ver las imágenes de los destrozos.

  • Los dirigentes de Vox han estado especialmente activos recogiendo imágenes de los sucesos violentos en Francia. Tanto que el líder de la formación de ultraderecha, Santiago Abascal, lanzó en redes unas imágenes falsas como si fueran hechos ocurridos en Francia, cuando realmente estaban creadas con inteligencia artificial.

“La derecha suele intentar centrar el debate en la inmigración porque eso les beneficia. Cuanto más se centre el debate en ese tema, más posibilidades tienen de ganar las elecciones. Por eso, cuando no pueden evitar otros temas, a veces intentan que esos temas también giren en torno a la inmigración”, dice Valentim.

Trump liga protestas violentas en Francia a migrantes

Donald Trump declaró el lunes que la migración es la causante de las manifestaciones y la violencia que sacuden Francia desde el sábado, e insistió en que ese país, al igual que toda Europa, debería “cerrar sus fronteras”.

“Lo que pasa en Francia está relacionado con la inmigración, no con las escuelas ni con cualquier otra cosa. Es la inmigración”, declaró el presidente estadounidense a la prensa antes de un acto de campaña, tal como viene insistiendo desde el domingo.

Trump aseguró que le había dicho a su homólogo francés, Emmanuel Macron, hace varios años: “Están cometiendo un gran error en Francia. Están dejando entrar a todo el mundo. (…) Pronto París será una ciudad musulmana”.

“Si Europa no cierra sus fronteras y expulsa a los delincuentes, como los que se manifiestan, Europa se acabó”, insistió el mandatario estadounidense. “No tendrán ninguna posibilidad de sobrevivir”, advirtió.

  • Aunque las estimaciones difieren, algunos expertos calculan que hasta 10 millones de personas entraron irregularmente en Estados Unidos durante los cuatro años de presidencia de Joe Biden (2021-2025).
  • Un informe de la contraloría del Departamento de Seguridad Interna difundido el 29 de septiembre señala que entre 2021 y 2024, la agencia de inmigración y aduanas detectó cerca de 3.2 millones de migrantes que excedieron su visa temporal y se quedaron en el país.

El gobierno Trump asegura que en año y medio ha reducido a prácticamente cero la liberación provisional de migrantes sin papeles dentro del país, y cerca de tres millones ya han salido del país.

Tensión política a seis meses de las elecciones

Mientras las calles de París resienten la baja del turismo, la crisis agudizó el choque político rumbo a las elecciones presidenciales de 2027. El presidente Emmanuel Macron descartó que las protestas legítimas justifiquen el caos y acusó directamente a “grupúsculos de extrema izquierda” de orquestar los saqueos.

Perfiles diversos

Los expertos consultados por AFP subrayan no obstante los perfiles diversos en los disturbios del pasado sábado, que tuvieron lugar en el marco de una gran movilización contra el encarecimiento de la vida y de apoyo a los estudiantes de liceo.

“La inmensa mayoría de los manifestantes eran pacíficos. Pero, como suele ocurrir en este tipo de manifestaciones en Francia, se sumaron elementos que lo eran mucho menos”, asegura el politólogo Pascal Perrineau.

Entre los manifestantes violentos hay estudiantes que se habrían “radicalizado” al imitar a “líderes violentos”, jóvenes pertenecientes a “movimientos políticos de tipo revolucionario” o los conocidos “black blocs” que “propugnan el caos en la calle” y suelen enfrentarse a la policía, explica.

  • Otro de los perfiles serían los jóvenes procedentes de los suburbios, entre los cuales “se encuentran franceses de origen inmigrante”, y que practican una “violencia de depredación” centrada en saquear y destrozar tiendas, agrega.
  • Estos últimos protagonizaron una oleada de disturbios en 2023 después que Nahel, un joven de 17 años, muriera por un disparo a bocajarro de un policía durante un control de tráfico en la periferia de París. Primero se cebaron con los símbolos del Estado, como escuelas, antes de proceder a saqueos.

Antes de eso, el movimiento de los chalecos amarillos en 2018-2019, con manifestantes procedentes en gran parte de zonas periurbanas y rurales y con el que se comparan las protestas actuales, dio lugar a numerosos destrozos y saqueos, especialmente en los barrios acomodados de París.

La repetición de desbordamientos es reveladora de un país “profundamente dividido, en el que hay un ambiente de disturbios”, prosigue el politólogo, que pronostica una campaña presidencial “muy agitada”.

Para Stéphane Sirot, historiador especialista en movimientos sociales, “hay una cristalización de rabias que remontan a varios años” (clima, poder adquisitivo…). Los episodios de violencia “ilustran las problemáticas de una sociedad cada vez más polarizada”, advierte./PUNTOporPUNTO

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