TEXTO ÍNTEGRO: MIGRACIÓN en LatinoAMÉRICA ha DESCENDIDO de forma SOSTENIDA por mayor CONTROL

En México, las detenciones de personas en tránsito han caído 80% entre 2024 y 2025 (periodo enero-mayo), al pasar de 590.690 intercepciones a 113.612, según datos de la Secretaría de Gobernación.

La percepción de un descenso generalizado de la migración en toda América Latina es matizada por los datos recientes, que muestran un récord histórico de migración en 2023; sin embargo, en los meses recientes se ha observado una disminución en los flujos irregulares hacia la frontera con Estados Unidos.
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Las razones principales de esta disminución en los flujos hacia el norte son:
  • Esfuerzos conjuntos y políticas migratorias: La reducción ha sido el resultado de esfuerzos de colaboración entre países, principalmente México y Estados Unidos, para gestionar los flujos migratorios.
  • Mecanismos de visado legal: La implementación de mecanismos que permiten a los migrantes solicitar visas de trabajo desde sus países de origen ha posibilitado un ingreso más ordenado y legal a EE. UU., reduciendo la migración irregular.
  • Gestión fronteriza: Se han reforzado las medidas de control en las fronteras, lo que ha llevado a una reducción significativa en el número de cruces diarios reportados en la frontera norte. 
A pesar de este descenso en la migración irregular hacia EE. UU., es importante notar que los factores subyacentes que impulsan la migración en la región (pobreza, inestabilidad económica y política, violencia y cambio climático) siguen siendo persistentes, y los flujos migratorios continúan siendo complejos y dinámicos.
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La migración irregular en América Latina muestra una tendencia sostenida a la baja en algunas rutas, pero persisten vacíos de protección. 
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Los números confirman el descenso:

  • Los flujos de migración irregular hacia el sur en Panamá cayeron un 20% entre agosto y septiembre de 2025, al pasar de 1850 a 1480 personas, el nivel más bajo desde el pico de abril, cuando la cifra alcanzó 3013 personas, según datos del más reciente informe de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
  • En Centroamérica, los movimientos descendieron un 17%, con Honduras registrando la mayor reducción (34%), lo que confirma una tendencia sostenida a la baja en toda la región.
  • La OIM explicó que la disminución regional se alinea con un descenso más amplio en el corredor migratorio, ya que los cruces en la frontera entre Estados Unidos y México alcanzaron su nivel más bajo en más de 50 años, según datos del gobierno estadounidense.

México amplía la ayuda a los repatriados

  • En México, las estrategias estatales para ayudar a las personas repatriadas desde Estados Unidos se ampliaron durante septiembre, con varios estados coordinándose en las zonas fronterizas para mejorar el apoyo y facilitar la reintegración de los repatriados.
  • De acuerdo con la agencia de la ONU, si bien las repatriaciones en general se mantienen por debajo de las de años anteriores, el número de personas que regresan tras largas estancias en Estados Unidos se ha incrementado.

Muchas de ellas han vivido en el extranjero durante más de 20 años. El promedio diario de retornos aumentó ligeramente a 853, el nivel más alto registrado en 2025.

Movilidad bidireccional en Guatemala

En Guatemala se detectó un nuevo patrón de movilidad bidireccional: mientras continuaron los retornos desde México, también surgieron movimientos hacia el norte de familias, principalmente de Honduras, Venezuela y Perú.

  • Con respecto a Honduras, los patrones de movimiento se mantuvieron estables, pero las autoridades se prepararon para abrir una Oficina Municipal de Apoyo al Retornado con el fin de responder al aumento de casos de retornos voluntarios y forzados en medio de la disminución de la presencia humanitaria.
  • Por su parte, Costa Rica registró la mayor concentración de migrantes varados hasta la fecha, especialmente en el Gran Área Metropolitana, junto con la continuación de una movilidad escalonada donde los migrantes se desplazan entre comunidades para obtener recursos o trabajo temporal.

Ecuador aplica visa de tránsito

Ecuador empezó a aplicar una nueva visa de tránsito temporal, que afectó los flujos en la frontera con Colombia y, junto con el endurecimiento de los controles en Perú, contribuyó a un aumento de los cruces irregulares nocturnos.

  • La OIM destacó que se observaron con mayor frecuencia limitaciones de recursos y una menor cobertura humanitaria en toda la región, lo que generó brechas en la protección y la provisión de servicios básicos, especialmente para los migrantes varados.
  • A pesar de estos desafíos, la toma de decisiones de los migrantes se mantuvo adaptativa y fluida, y las familias e individuos continuaron navegando en un panorama de movilidad cada vez más complejo y restrictivo en América Latina.
  • En Bolivia, esta realidad se hizo patente con la muerte de una mujer venezolana que intentaba cruzar irregularmente a Chile, marcando el sexto deceso registrado en esa frontera en 2025.

Con cada vez menos ayuda humanitaria, hay “vacíos de protección y servicios básicos”, especialmente para los migrantes varados. En Bolivia, la muerte de una mujer venezolana al intentar cruzar irregularmente hacia Chile marcó la sexta fatalidad registrada en esa frontera en 2025.

Los migrantes de América dan marcha atrás y miran al sur

El campamento era tan vasto que se dividía por calles y colonias. Las Vegas, Tijuana, Dubái, La Habana.

  • Los migrantes organizaban mercados y también fiestas. A fuerza de convivir, a veces reñían, pero en el fondo se ayudaban, pues todos eran mensajeros del mismo sueño: llegar a Estados Unidos. En cada tienda de campaña dormían siete, ocho personas, acomodadas como pudieran.
  • Este campamento en la ciudad fronteriza de Reynosa (en Tamaulipas, al norte de México), bautizado como Río Camp por su cercanía al Río Bravo, que está a unos metros de distancia, llegó a albergar a unos mil migrantes provenientes de Centroamérica, Sudamérica y África. Hoy no queda nadie.
  • Los maderos de lo que alguna vez fueron techumbres, una cocina comunal, alguna choza, se apilan en el terreno abandonado: señales de la existencia de unos nómadas que dejaron su hogar temporal hace no mucho, como una fogata recién apagada. Sus huellas confirman su pasado, pero no dan pistas sobre su destino.

Parece claro que no lograron cruzar la frontera, sellada por Donald Trump en el mismo instante en que se convirtió en presidente de Estados Unidos, el 20 de enero. El magnate republicano, que retornó al poder con una política de extrema mano dura contra la migración, prohibió el ingreso de solicitantes de asilo y marcó el inicio de la cacería de personas sin papeles.

Miles de migrantes de Honduras, Venezuela, El Salvador o Cuba han emprendido ahora un viaje a la inversa, de regreso a sus países de origen o a otras ciudades dentro de México, que ha dejado de ser un sitio de tránsito y ha pasado a convertirse en país de destino, como lo muestra el aumento de las solicitudes de residencia y de trabajo por parte de ciudadanos de otros países.

  • Los organismos internacionales y las oenegés ya acusan un fenómeno inédito de migración del norte al sur en el continente americano. Las detenciones de migrantes en México y en la frontera de EE UU se han desplomado a mínimos históricos.
  • Por el tapón del Darién ya se registran cruces a contracorriente de Panamá a Colombia, y los migrantes han comenzado a ver en Brasil o Chile un destino prometedor, según Naciones Unidas.

Las políticas de Trump, en fin, han destrozado el mapa del flujo migratorio como se conocía hasta hoy. El cambio en el paradigma obliga a las organizaciones humanitarias a reorganizar sus esfuerzos, y pone sobre la mesa la cuestión de cómo responderá el crimen organizado ante la pérdida del lucrativo negocio ilícito de la explotación de migrantes.

  • Los albergues ahora están casi vacíos. Río Camp era una extensión del campamento Senda de Vida, conformado por tres asentamientos en Reynosa. En Matamoros, a una hora de distancia, está el albergue Pumarejo.
  • En conjunto, llegaron a resguardar a 9.000 personas en los momentos de máxima ocupación, aún en la Administración de Joe Biden.
  • Según estimaciones de Médicos Sin Fronteras (MSF), que da atención a las poblaciones en tránsito en esos albergues; actualmente, de acuerdo con la misma organización, quedan allí apenas unas 250 personas.

Sus historias retumban en el eco del vacío. Lo que antes les hacía falta, un poco de espacio, ahora los devora, en la rutina cansina de la espera prolongada.

¿Y qué esperan?

  • Un milagro, un giro inesperado, que un día Trump permita el ingreso a Estados Unidos de quienes se quedaron al filo de la frontera con el cierre de la aplicación CBP One, mediante la que se tramitaban solicitudes de asilo.
  • “Vamos a ver qué sorpresa nos depara Dios”, confía Yoni Civira, un venezolano de 42 años que vive desde enero en el campamento Pumarejo. “A ver si el presidente Trump se toca el corazón”, añade.

Yoni lleva cinco años en tránsito tras haber abandonado Venezuela, con estancias temporales aquí y allá, acompañado de sus hijos y su esposa.

  • En el camino se le desprendió la retina y perdió la vista en un ojo, y está quedándose ciego del otro. Ha sido demasiada la vida invertida como para plantearse regresar a su país, sumido en una honda crisis política y económica.

Se aferra a este sitio con la terquedad de quienes lo han puesto todo en juego.

  • u paisana Aimara Moreno, de 40 años, batalla para contar todo lo que ha sufrido para llegar hasta este punto, a tan poca distancia de un mejor futuro. “He bloqueado muchas cosas de las que ya no quiero acordarme. Fue muy duro”, dice, y se nota cómo, pese a todo, se hunde en el pasado.
  • Otros tienen grabado a fuego el recuerdo de las atrocidades. A Hilda Meza, una hondureña de 32 años, a su esposo y a sus cuatro hijos los secuestraron nada más cruzar el río Suchiate, que divide la frontera sur de México con Guatemala.
  • Los metieron durante tres días en una casa de seguridad, en Chiapas, donde había otro centenar de migrantes. Los sicarios, armados, que bien podrían ser del Cartel Jalisco (CJNG) o el Cartel de Sinaloa, “estaban todo el tiempo tomando y drogándose”, recuerda.

Los liberaron luego de que sus familias pagaron desde Honduras 1.000 pesos (54 dólares) por cada integrante de su familia. Las amenazas de las pandillas le impiden volver a su país. Y, aun si pudiera, dice, sería incapaz de repasar el mismo camino. “No sabría si estoy comprando un pasaje de regreso seguro, o una enredadera”, sopesa.

Destino final: México

  • Las escenas de campamentos vacíos se replican en Tijuana, Ciudad Juárez, Pachuca, Ciudad de México y Tapachula. Los migrantes, prácticamente, no están yendo al norte. “El mensaje de Trump fue bastante claro.
  • ¿Para qué tomarían tanto riesgo en esta ruta migratoria si llegarán a una frontera cerrada?”, razona Emmanuelle Brique, vicecoordinadora del Proyecto Frontera Norte de México de MSF. Las cifras confirman la nueva realidad de la migración.
  • En México, las detenciones de personas en tránsito han caído 80% entre 2024 y 2025 (periodo enero-mayo), al pasar de 590.690 intercepciones a 113.612, según datos de la Secretaría de Gobernación.

La reducción ha sido más notoria este año. Si en enero fueron detenidos 63.457 migrantes, en mayo fueron apenas 5.123 (una disminución del 92%).

  • Del lado estadounidense, los informes de la Patrulla Fronteriza, CBP, marcan la misma tendencia a la baja: mientras que en el periodo enero-mayo de 2024 fueron detenidos 905.920 migrantes en la línea divisoria con México, en 2025 se interceptó a 108.658, una caída del 88%; tan solo en mayo, las detenciones cayeron a 12.452.
  • A su vez, los datos del Gobierno de Panamá sobre cruces por la selva del Darién marcan una reducción aún más radical —del 98%— en el mismo periodo de referencia: de 170.014 migrantes registrados en 2024 a 2.917 este año. En mayo hubo apenas 13 cruces.

De hecho, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de Naciones Unidas ha comenzado a documentar el éxodo a la inversa por el tapón del Darién:

  • Hay 7.696 personas (un tercio mujeres) han regresado entre febrero y mayo a través de rutas marítimas, y esa cifra es el doble de quienes cruzaron la selva hacia el norte en la primera mitad del año, según los registros oficiales del gobierno de Panamá.
  • Lo que es decir demasiado, pues el Darién es temido por las trampas que entraña su salvaje espesura, las naturales y las criminales. Muchos de quienes no han querido emprender la travesía del retorno han decidido quedarse en México.

Según un análisis comparativo de la OIM a partir de encuestas, mientras que siete de cada diez migrantes afirmaban en 2024 que Estados Unidos era su destino final, para este año esa cifra se ha reducido a cinco de cada diez; al mismo tiempo, la cantidad de quienes ven a México como un destino final se duplicó en el mismo periodo, al pasar de 24% a 46%.

  • La ONU ha registrado un aumento en los trámites migratorios hechos por las personas en tránsito para poder quedarse y trabajar formalmente en México. La Oficina de las Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR, reporta que este país recibe 250 solicitudes de asilo y refugio cada día, casi tantas como en 2024.
  • “Se habla mucho de la disminución del flujo de personas extranjeras que llegan a México, lo que es cierto, pero también vemos que la parte de personas solicitantes de asilo no ha disminuido en manera proporcional”, dijo el representante de la agencia en México, Giovanni Lepri, hace unas semanas.
  • La OIM señala que tres de cada cuatro migrantes no tienen intenciones de regresar a su país de origen. Muchos de ellos ya preparan una estadía prolongada. Como botón de muestra, en los albergues de Tamaulipas no suele verse a los hombres por las mañanas, pues salen a buscar empleo en las ciudades de Reynosa o Matamoros.

Algunos han conseguido trabajos temporales en las construcciones o los mercados. En Senda de Vida y Pumarejo quedan solo las mujeres y los niños, que ya están inscritos en las escuelas cercanas y así aligeran la merma del aprendizaje por vivir migrando.

A 1.800 kilómetros de distancia, en Tapachula (Chiapas), el mayor punto de cruces irregulares a México por la frontera sur, una compañía platanera recién ha contratado a 60 migrantes, gracias a la mediación de Herbert Bermúdez, cabeza del albergue Jesús El Buen Pastor.

El único requisito ha sido que los nuevos trabajadores hayan tramitado su permiso temporal o permanente ante las autoridades migratorias mexicanas. “Esa gente que ya buscó un empleo fijo es que definitivamente se está quedando a vivir”, comenta Bermúdez.

  • La retribución por su trabajo es de 300 pesos por cada jornada de ocho horas, un sueldo por encima del salario mínimo pagado en México, además de que la compañía afilió a los migrantes a la seguridad social y les proporciona alimentos.
  • Naturalmente, esos trabajadores pagan impuestos. Ese sueldo les permite enviar remesas a sus familias en sus países de origen. No tuvieron que llegar a Estados Unidos para lograrlo. “Es gente que solo quiere trabajar como Dios manda”, resume Bermúdez.

Que las poblaciones migren menos no significa que las causas estructurales que les obligaban a abandonar sus países hayan desaparecido. Mavi Cruz, directora del Centro de Derechos Humanos Fray Matías, ubicado en Tapachula, advierte de que la idea de que “ya no hay migrantes” esconde el peligro de que “se invisibilice” a quienes han quedado varados en distintas regiones durante su trayecto.

“Cuando las políticas de control de los flujos migratorios se vuelven más restrictivas, las personas pierden la capacidad de movilización, no pueden continuar con su proyecto migratorio, y se enfrentan a otro tipo de decisiones, como permanecer más tiempo en otros lugares”, explica.

  • Fernanda Acevedo, coordinadora del albergue Hospitalidad y Solidaridad, en la misma ciudad de Chiapas, advierte de que, frente a las restricciones de movilidad, los migrantes buscan “rutas más invisibles y más peligrosas”.
  • “Porque las personas se van a seguir moviendo. La necesidad de salvar la vida a veces implica ser invisible —aún más—, y esto puede orillar a que aumente más el tráfico de personas a manos del crimen organizado”, incide.

De qué manera la reducción del flujo migratorio cambiará el rol de los carteles es una incógnita que preocupa a las agencias internacionales.

  • Las autoridades de México tienen bien documentada la lucrativa rama de la economía criminal basada en los cuerpos de los migrantes, a quienes los carteles extorsionan, secuestran o usan como mulas.
  • “A mayor control, mayor riesgo para los migrantes. Buscan rutas más ocultas, a menudo más peligrosas, más caras, por lo que cobran los coyotes”, refiere Jeremy MacGillivray, jefe adjunto de la OIM en México.

Si, antes del cierre de la frontera, los polleros, siempre vinculados a algún cartel, cobraban a los migrantes 5.000 dólares con la promesa de cruzarlos a Estados Unidos, ahora las tarifas oscilan entre 12.000 y 15.000 dólares por persona, según ha logrado saber MSF mediante entrevistas en los campamentos.

  • Un oficial de la ONU, que ha solicitado hablar de manera anónima por no estar autorizado, refiere la posibilidad de que ahora los carteles comiencen a descargar los negocios ilícitos que tenían con los migrantes sobre las poblaciones locales en México.

“Uno de los principales impactos que generó el cambio de Administración en EE UU es que, como se redujo el tráfico de migrantes, aumentó el reclutamiento de mexicanos por parte del crimen organizado, las extorsiones y el tráfico de drogas. Y lo estamos viendo”, observa el funcionario internacional.

El mismo representante de la ONU comparte que las agencias humanitarias han tenido que replantear sus estrategias para atender a una población huidiza.

  • “Nadie tiene claro cuál es el nuevo escenario, en qué Estado se está quedando más gente extranjera o cuáles son las rutas por donde están transitando desde la frontera con Estados Unidos hacia Guatemala.
  • Es una nebulosa. Eso hace que la respuesta que teníamos ya no sea pertinente, porque ya no hay gente y no tenemos datos claros, no sabemos dónde movernos, dónde trasladar la ayuda”, señala.
  • Por esto mismo, los equipos de médicos y trabajadores sociales de MSF han decidido volverse itinerantes y hacer visitas puntuales a los sitios donde localizan pequeños grupos de migrantes.

También ha tenido que tomar decisiones más drásticas, como cerrar su centro de atención en Danlí, Honduras, que operó durante cuatro años, “debido a la disminución del flujo migratorio”, según informó hace unos días.

  • Los albergues también comienzan a acusar la pérdida de donaciones que recibían de manera rutinaria para operar, en una ecuación donde, a falta de gente necesitada, pierden recursos.

El campamento Jesús El Buen Pastor, por ejemplo, no ha podido completar el dinero para pagar la cuenta de la luz de junio

  • Los especialistas y los encargados de los albergues están seguros de que esta circunstancia es temporal, que la migración volverá a encontrar su cauce hacia el norte, como el agua entre las piedras.

“Es muy difícil quitarle al migrante la mentalidad de cruzar a Estados Unidos”, dice Ángela Gómez, una de las encargadas de Senda de Vida. El director del lugar, Héctor Silva, un pastor cristiano, define los movimientos migratorios como las oleadas: de momento hay una retirada, que no una renuncia.

  • Los migrantes, dice, son como caracoles que se esconden y se quedan quietos, a la espera de una oportunidad. Luego viene el golpe de regreso del mar.

El pastor Héctor, como lo llaman, oficia misas para los creyentes en la capilla dentro del albergue, y así les reconforta el espíritu maltrecho. “Yo les tengo que dar esperanza, no les puedo decir que se regresen a sus países”, explica. “Les digo que confíen en Dios, que para Dios no hay fronteras”. El pastor les pide cerrar los ojos, que busquen en sus corazones.

Cifra de indocumentados que intentaron ingresar a EU por México cayó 

Durante el año fiscal 2025, en Estados Unidos se reportó una caída de casi 80 por ciento en el número de personas migrantes que intentaron ingresar de manera irregular por su frontera sur en comparación con el año anterior.

  • Las estadísticas de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) muestran que durante el año fiscal 2025 —que acaba de cerrar, pues va de octubre del año previo a septiembre del que corre— se dieron 443 mil 671 “encuentros” entre la autoridad migratoria y personas que trataron de cruzar sin documentos hacia territorio estadunidense a través de los límites con México.
  • La cifra equivale a 20.7 por ciento de la reportada en el año fiscal 2024, que alcanzó 2 millones 135 mil cinco arrestos de migrantes en esa situación. Esto es, que de cada cinco intentos registrados el año pasado, para 2025 descendió a sólo uno; sin embargo, la reducción ha sido aún mayor a partir del inicio de la administración de Donald Trump al frente de la Casa Blanca, el pasado 20 de enero.

De acuerdo a las cifras de la CBP, en ocho meses del gobierno del magnate (febrero a septiembre de este año) se reportaron 85 mil 694 “encuentros” migratorios en la frontera de Estados Unidos con México, mientras que de octubre de 2024 a enero de 2025 (el último tramo de la gestión de Joe Biden) fueron de 357 mil 977.

  • El registro de personas migrantes que intentaron cruzar de forma irregular a Estados Unidos vía terrestre por el sur en el periodo del republicano equivale a 19.3 por ciento del total del año fiscal 2025.
  • Las estadísticas oficiales de Washington en esta materia muestran que en octubre de 2024 se reportaron 106 mil 316 arrestos de personas migrantes en esta frontera estadunidense; el siguiente mes fueron 94 mil 183, diciembre cerró con 96 mil 33 y enero (último mes de Biden) reportó 61 mil 445 “encuentros”.
  • Ya bajo el segundo régimen presidencial de Trump, los números descendieron significativamente a raíz de sus políticas antimigratorias y el cierre de toda opción para solicitar asilo en Estados Unidos.

Así, en febrero de 2025 se reportaron 11 mil 710 detenciones de migrantes que intentaron cruzar; en marzo la cifra fue de 11 mil 11; para abril de 12 mil 23; en mayo sumaron 12 mil 450; en junio cayó aún más a 9 mil 300.

Julio fue el mes de este año fiscal con el registro más bajo, con 7 mil 822 intentos; en agosto la cifra fue de 9 mil 731; y en septiembre pasado se registraron 11 mil 647 “encuentros” de migrantes con autoridades en la materia. /PUNTOporPUNTO

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