TEXTO ÍNTEGRO: Regreso a la “NUEVA NORMALIDAD” de AMLO prolongará la CRISIS en MÉXICO, advierte NYT

Muertes a causa de COVID-19 es tres veces más que la cifra oficial en CDMX

José Ramón Cossío, ex ministro de la Suprema Corte e Justicia de la Nación (SCJN), y Antonio Lazcano, científico mexicano especializado en biología evolutiva, realizaron un trabajo en conjunto en el que critican la opacidad en la metodología utilizada para instaurar la Nueva Normalidad derivada de la crisis sanitaria por coronavirus en México.

  • A través del artículo titulado “La nueva normalidad en México no debe ser precipitada” publicado en el diario estadounidense The New York Times, los académicos miembros de El Colegio Nacional explicaron que el modelo implementado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), que aparentemente sustituyó al sistema Centinela, no ha hecho de acceso público su metodología y resultados, mismos en los que se sustenta la reactivación gradual de las actividades económicas, académicas y sociales en el país.
  • La Nueva Normalidad es el modelo de reincorporación a las actividades sociales habituales de la población antes de la pandemia, ésta ha sido señalada como un reacoplamiento lento y consciente de distintas dinámicas en donde se priorizará la salud humana para evitar el colapso de las instituciones sanitarias. Será señalizado por medio de un semáforo que determinará las condiciones epidémicas en cada municipio de la república. Esto, para facilitar la toma de decisiones a nivel local, pues los gobiernos estatales serán quienes tendrán la última palabra para reiniciar las actividades económicas y escolares.

“Si la población en general y su comunidad académica en particular no tienen acceso a la información sobre el modelo, ¿cómo pueden discutir los fundamentos y las decisiones del gobierno? Esa es precisamente la base elemental del quehacer científico y de una sociedad que se asume como democrática. En una crisis como la que estamos viviendo, esa opacidad es inadmisible”, increpan en su artículo periodístico. Después de que José Luis Alomía, director de epidemiología, se negara a responder a las controversias entorno a este modelo y a habla de que éste “es propiedad intelectual del Conacyt”, y, por lo tanto, no es público.

De esta forma, tanto el experto en derecho como el biólogo coinciden en que “las autoridades deben compartir los supuestos en los que basan sus modelos, su parametrización y los algoritmos que se están usando para que sus premisas, metodologías, resultados y rangos de incertidumbre sean analizados de manera crítica. Solo así la comunidad académica podrá participar y, finalmente, colaborar para evitar daños mayores”.

  • Asimismo, para que la sociedad se comporte de una manera óptima ante el problema que representa el COVID-19, se debe de mantener informada directamente de la fuente oficial, para que desarrolle la capacidad de contrastar datos y saber qué le conviene. Dicho en palabras de los investigadores nacionales, ellos explican que “para regresar a una verdadera ‘nueva normalidad’ será necesaria la participación activa de los científicos, los humanistas y la ciudadanía. De otro modo, estamos condenados a una crisis sanitaria aún mayor y, también, a una democracia empobrecida”.

Sin embargo, no es la única crítica que han manifestado ante la alerta de SARS-CoV-2, que en México ha dejado 5,666 muertos y 54,346 casos confirmados, al menos no por parte de Cossío Díaz, quien señaló como indispensable convocar al Consejo de Salubridad General y a la secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología para que participen activamente en las medidas de lucha contra el coronavirus.

Desde abril de este año, el jurista señaló una serie de observaciones para mejorar la forma de operar ante la emergencia sanitaria. Durante su ponencia “Aspectos legales de incidencia constitucional ante la emergencia sanitaria” para el Departamento de Derecho de la Universidad Iberoamericana (UI) el 28 de abril, José Ramón Cossío explicó que la única manera de preservar el orden ante este tipo de crisis es por medio de las normas jurídicas, pues en momentos extraordinarios, los ordenamientos jurídicos han tenido mecanismos para la preservación del bien común.

Conforme al orden legal que provee el Artículo 29 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos “en los casos de invasión, perturbación grave de la paz pública, o de cualquier otro que ponga a la sociedad en grave peligro o conflicto, solamente el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, con la aprobación del Congreso de la Unión o de la Comisión Permanente cuando aquel no estuviere reunido, podrá restringir o suspender en todo el país o en lugar determinado el ejercicio de los derechos y las garantías que fuesen obstáculo para hacer frente, rápida y fácilmente a la situación”.

  • El ex ministro también refirió que en la carta magna se contempla, en la fracción 16 del Artículo 73, que “Para dictar leyes sobre nacionalidad, condición jurídica de los extranjeros, ciudadanía, naturalización, colonización, emigración e inmigración y salubridad general de la República:
  • El Consejo de Salubridad General dependerá directamente del Presidente de la República, sin intervención de ninguna Secretaría de Estado, y sus disposiciones generales serán obligatorias en el país.

En caso de epidemias de carácter grave o peligro de invasión de enfermedades exóticas en el país, la Secretaría de Salud tendrá obligación de dictar inmediatamente las medidas preventivas indispensables, a reserva de ser después sancionadas por el Presidente de la República.

La autoridad sanitaria será ejecutiva y sus disposiciones serán obedecidas por las autoridades administrativas del país.

Las medidas que el Consejo haya puesto en vigor en la Campaña contra el alcoholismo y la venta de sustancias que envenenan al individuo o degeneran la especie humana, así como las adoptadas para prevenir y combatir la contaminación ambiental, serán después revisadas por el Congreso de la Unión en los casos que le competan.

Por tal razón, y para atender de manera más eficiente la pandemia, el catedrático insistió en un mando coordinado con el ejecutivo federal y las autoridades sanitarias del mismo nivel.

Muertes a causa de COVID-19 es tres veces más que la cifra oficial en CDMX

Un registro de actas de defunción en la Ciudad de México deja entrever que hubo 4.577 casos en que los médicos mencionaron el coronavirus o el COVID-19 como una causa posible o probable de la muerte, más de tres veces la cifra oficial de fallecimientos por la enfermedad en la capital mexicana, indicó el lunes un grupo anticorrupción.

  • El gobierno federal confirma solo 1.332 muertes en la Ciudad de México desde que comenzó la pandemia, menos de una tercera parte de los que reveló la investigación.
  • El grupo Mexicanos Contra la Corrupción indicó en un informe que obtuvo acceso a una base de datos de actas de defunción emitidas en la ciudad entre el 18 de marzo y el 12 de mayo. Mostró que en las notas explicativas adjuntas a 4.577 actas, los doctores incluyeron las palabras “SARS”, “COV2”, “COV”, “Covid 19” o “nuevo coronavirus.”

El nombre técnico del virus es SARS-CoV-2. Las notas del conteo del grupo incluyeron términos como “sospechoso”, “probable” o “posible” para determinar el rol del virus en los decesos. En 3.209 de los certificados, aparecía como posible factor que contribuyó además de otras causas como neumonía, insuficiencia respiratoria, choque séptico o falla orgánica múltiple.

Solo 323 certificados nombraron al coronavirus como causa confirmada de la muerte y otros 1.045 mencionaron el COVID-19 pero no especificaron si era sospecha o confirmación.

  • El grupo no dijo cómo obtuvo acceso a la base de datos, que estaban en manos de tribunales locales, pero destacó que los conteos oficiales mostraron apenas 1.060 decesos por coronavirus durante el periodo entre el 18 de marzo y el 12 de mayo.
  • La alcaldesa de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, ha reconocido que había más muertes de las reportadas oficialmente y apuntó que una comisión especial revisará las cifras. Su oficina no respondió de inmediato a peticiones de comentarios sobre el nuevo reporte.

México efectúa relativamente pocas pruebas de detección. Por el momento se han efectuado alrededor de 150.000 en una nación de 125 millones de habitantes. Las autoridades federales reconocen que algunas víctimas murieron sin someterse a una y han prometido que los casos en los que el virus aparece como causa posible o probable se añadirían al conteo oficial. Pero sugirieron que esos casos “sospechosos” eran alrededor de una décima parte de las muertes confirmadas por tests.

  • En el pasado, el presidente, Andrés Manuel López Obrador, reaccionó con enojo a los reportes que afirmaban que México estaba contando menos víctimas a nivel federal, y es probable que el informe del lunes no le guste. Fue elaborado por un grupo al que ya ha criticado por supuestamente oponerse a sus políticas y por representar intereses empresariales, y se ha referido a él de forma burlona como “Mexicanos por la corrupción”.

Su fundador, Claudio X. González, es abogado, activista e hijo de un destacado magnate de los negocios.

La Ciudad de México, con alrededor de 9 millones de residentes, ha registrado el peor brote del país. Las 3.245 muertes adicionales allí, si se confirman o se suman a los conteos oficiales, elevarían el total nacional de víctimas mortales por el coronavirus desde los 5.332 reportados por las autoridades federales el lunes a 8.577.

Medios internacionales también cuestionan las cifras

Algunos medios internacionales también han puesto en duda la veracidad de las cifras de muertes por COVID-19 en México, señalando que el gobierno federal informa menos decesos que los reales, tal son los casos de The New York Times, Wall Street Journal, Financial Times, Washington Post y LATimes.

  • A esta lista, el pasado fin de semana se le sumó The San Diego Union-Tribune, quien señaló a través de un extenso reportaje, que las largas filas en cementerios o para cremar cuerpos “son escenas difíciles de cuadrar” con el conteo oficial de las autoridades. El medio estadounidense señaló que “es difícil decir cuántas personas han muerto por COVID-19 en México”
  • Por otra parte, la jefa de gobierno indicó que no hay manera de ocultar los decesos y que por convicción, su administración no lo hará.

“Hay más fallecimientos, sí lo dije, sí hay más fallecimientos. ¿Cuándo se va a dar esta información? Esta información, de acuerdo con la Norma establecida mexicana, se tiene que dar… va a haber total transparencia, pero tenemos que cumplir con esta normatividad que lo que establece es la revisión de los certificados médicos.”, explicó./Agencias-PUNTOporPUNTO

Texto Íntegro en el Enlace:

https://www.nytimes.com/es/2020/05/20/espanol/opinion/coronavirus-mexico-amlo.html

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