Las crisis sociales, políticas, e incluso, climáticas afectan de forma directa a 234 millones de niñas, niños y adolescentes en el mundo, quienes están fuera de una educación «inclusiva y de calidad, por lo que requieren apoyo urgente», revela el Fondo Global para la Educación en Emergencias y Crisis Prolongadas de Naciones Unidas.
- Denominado Education Cannot Wait (ECW, por sus siglas en inglés), su informe más reciente advierte que la educación es uno de los sectores «más infrafinanciados» en el marco de una respuesta humanitaria, pues sólo 30 por ciento de los recursos se destinan para atender las necesidades educativas de la población desplazada por conflictos o desastres climáticos.
- El ECW, que opera bajo las normas y reglamentos financieros del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), señala que pese a avances alcanzados en la atención en 2024 de más de 14 millones de niños desplazados o que han migrado por una guerra o crisis climática, prevalece un «déficit de financiamiento creciente».
El aumento de conflictos, desplazamientos forzados y desastres climáticos generan necesidades humanitarias «sin precedentes. Los sistemas educativos en contextos de crisis están al límite, con aproximadamente 234 millones de infancias y adolescencias afectados por crisis que requieren apoyo educativo urgente, un incremento del 18 por ciento en comparación con hace tres años».
- Del total de menores atendidos por el ECW, destaca que 51 por ciento son niñas, y más de 40 por ciento son niños y adolescentes desplazados forzados, la proporción más alta desde la creación del fondo hace una década.
Por ello, el fondo y los organismos de Naciones Unidas lanzaron un llamado a los países miembro, así como al sector público y privado, para impulsar, de forma urgente, un mayor financiamiento para atender la educación de niñas, niños y adolescentes que enfrentan condiciones límite como guerras, desplazamientos forzados o crisis climáticas devastadoras.
- El fondo señala que se deben acelerar los esfuerzos para llegar a 10.7 millones de niños y adolescentes en 2026, lo que implica profundizar la inversión en programas con perspectiva de género y fortalecer el nexo entre ayuda humanitaria y desarrollo.
- «El costo de la inacción es demasiado alto. Cada año escolar perdido exacerba la desigualdad, perpetúa la pobreza y priva a los niños afectados por la crisis de la oportunidad de reconstruir su futuro», advierte el informe.
Lo que se necesita ahora, afirma, «es un liderazgo político audaz y coordinado para garantizar que la educación siga siendo un recurso vital y accesible para todos los niños, independientemente de la crisis».
- Para alcanzar su meta de movilizar mil 500 millones de dólares hacia finales de 2026, ECW necesita 567 millones de dólares adicionales. Asegura que con ese apoyo se podrá brindar educación de calidad a 20 millones de niños y niñas que más lo necesitan.
Más de 770 millones de adultos en el mundo no saben leer ni escribir
Apesar de los avances sociales, a escala mundial al menos 773 millones de jóvenes y adultos no saben aún leer ni escribir, de acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
En el marco del Día Internacional de la Alfabetización, el Banco Mundial registró que para 2020 la tasa mundial de alfabetización llegó al 87 por ciento, mientras que en 2014 el promedio era de 85.3, según el Instituto de Estadística de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
En caso de no mejorar el alfabetismo a nivel mundial, los retos que ya enfrentan las personas sin una educación seguirán presentes o incluso se desarrollarán aún más.
- En el artículo “Exclusión de las personas analfabetas en la vinculación laboral” (Revista Mexicana de Sociología, 2018), la doctora en Educación Rosa María Pineda Trujillo y el doctor en Ciencias Sociales José Benjamín Chapa García, aseguran que entre los problemas que enfrentan las personas analfabetas está la invisibilidad por considerarse que ya no existe población con esta característica, o bien, se invisibilizan sus necesidades.
- Los especialistas también aseguran que el analfabetismo lleva consigo un problema de exclusión de los procesos de selección y de los programas de capacitación para el trabajo, pues suele ser un requisito mínimo saber leer y escribir, además de que las personas analfabetas, aseguran los doctores, cargan con una estimación social de que son ignorantes en todo sentido, negando con ellos sus saberes, habilidades y experiencias.
La pandemia por COVID-19 provocó un retraso en la educación
- El escaso nivel educativo también ha llegado a los niños, niñas y jóvenes, sobre todo tras la pandemia por COVID-19.
- Con la crisis sanitaria, las escuelas a nivel mundial fueron suspendidas temporalmente y los estudiantes se refugiaron en las tecnologías para continuar con sus clases; sin embargo, muchos de ellos no obtuvieron los resultados esperados.
- La CIDH reveló que hasta 250 millones de menores de edad no desarrollan las capacidades básicas de cálculo, lectura y escritura.
A pesar de esos datos, la Comisión reveló que por la pandemia es posible que casi 24 millones de estudiantes no regresen a la educación formal, de los cuales se prevé que 11 millones sean niños y mujeres jóvenes.
- La UNESCO comprobó que la crisis sanitaria sin duda representó un golpe a nivel educativo, considerando que la proporción de niños de 10 años que no pueden leer y comprender un texto simple aumentó de 57 por ciento en 2019 a un estimado de 70 por ciento en 2022.
- Es por el golpe educativo que dejó la pandemia, así como otras crisis como el cambio climático y los conflictos sociales, por lo que este año el lema del Día Internacional de la Alfabetización será “Promover la alfabetización para un mundo en transición: sentar las bases para sociedades pacíficas y sostenibles”.
Bajo este tema se organizará una conferencia, tanto presencial como en línea, en París, Francia, para abordar el problema que urge sobre todo en los países de bajos y medianos ingresos. Docente comparte la falta de atención con la que regresaron los alumnos a clases presenciales
- La doctora en Pedagogía María de Lourdes García Peña fue una de las docentes que atestiguó la falta de atención y concentración con la que regresaron los estudiantes a clases presenciales, al estar en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
- “Ahora recibimos a esta generación mucho más concentrada, pero hace dos generaciones atrás fue muy difícil, (los estudiantes) eran dispersos, no se podía atraer su atención, la comunicación directa era complicada”, comparte.
- En entrevista, la académica sostiene que como docente, al igual que sus colegas, se tuvo que acoplar al ritmo del grupo y verse obligada a cambiar de estrategias de enseñanza, como comprender y usar las herramientas tecnológicas que se le brindaron.
“Debemos aprovechar las circunstancias que nos enfrenta la realidad. Siempre tenemos que innovar y actualizarnos y eso debe ser permanente tanto en nosotros como en los alumnos”, asegura.
Desde su punto de vista, el combate al analfabetismo no es algo sencillo, pues implica tiempo para regularizar a una persona para que tenga los conocimientos indispensables.
- En 2019, el Banco Interamericano de Desarrollo publicó el informe “Educación de recuperación: evidencia de una secuencia de experimentos en Colombia” en el que se comprobó que bastaron dos años, de 2015 a 2017.
- Para que un grupo de niños, en su mayoría vulnerables, incrementaran su comprensión lectora en un 35 por ciento gracias a tutorías que recibieron tres veces por semana durante cuatro meses.
- En ese sentido, en París, cuando se conmemore el Día Internacional de la Alfabetización, se espera la exposición de planes a largo plazo por parte de los representantes de los países para afrontar la ignorancia tanto en adultos como en niños, niñas y jóvenes.
Advierten sobre la crisis de habilidades
El Banco Mundial presentó un plan estratégico para transformar la educación global y enfrentar la crisis de habilidades que limita la empleabilidad y el desarrollo económico.
- Según la institución, el 70% de los niños en países de ingresos bajos y medios no logra leer ni comprender un párrafo a los 10 años. Esta brecha reduce oportunidades futuras y representa una amenaza para el crecimiento de las economías.
- El organismo destaca que la educación es la vía más segura para salir de la pobreza, e invertir en capital humano resulta esencial para reducir las diferencias de ingresos entre países.
La institución señala que la crisis de habilidades tiene raíces profundas y consecuencias de largo alcance. Casi el 40% de los niños de entre tres y seis años no accede a educación preescolar, una etapa clave para el desarrollo de competencias cognitivas y emocionales.
- El avance tecnológico y los cambios demográficos también transforman el mercado laboral. Se estima que, hacia 2030, el 60% de los trabajadores necesitará recapacitarse para adaptarse a las nuevas exigencias del empleo.
- El Banco Mundial enfatiza que cada año adicional de escolaridad incrementa los ingresos futuros en aproximadamente un 10%. Además, la educación y la salud explican la mitad de la diferencia de ingresos per cápita entre países.
Plan estratégico para educación y empleo
Ante este escenario, el Banco Mundial delineó un plan de acción con cuatro ejes para fortalecer los sistemas educativos y preparar a las personas para los trabajos del futuro.
- El primer eje propone reforzar el aprendizaje temprano y sentar bases sólidas desde la infancia. El segundo prioriza mantener a los estudiantes en la escuela y asegurar que aprendan, con apoyo a docentes, uso de tecnología adaptativa e incentivos.
- El tercer eje promueve el desarrollo de habilidades relevantes para el empleo, mediante alianzas con el sector productivo e integración de formación práctica y programas alineados con el mercado laboral.
El cuarto facilita la transición al mundo laboral con servicios de intermediación, programas de recapacitación para adultos y fomento del emprendimiento.
- El sector privado, y especialmente la Corporación Financiera Internacional (IFC), el brazo del Banco Mundial, cumplen un papel central. La IFC impulsa inversiones en soluciones tecnológicas educativas que mejoran el acceso y los resultados de aprendizaje.
- Además, colabora con instituciones de educación superior para aumentar la empleabilidad y lidera programas de capacitación dinámica en alianza con la industria con experiencia práctica, certificaciones y herramientas que facilitan la movilidad laboral.
La colaboración público-privada se considera clave para ampliar la formación profesional continua tanto para jóvenes como para adultos.
Ejemplos de programas exitosos y financiamiento innovador
El plan estratégico se apoya en la expansión de iniciativas exitosas en distintas regiones. En Bangladesh, un programa facilitó capacitación y orientación a 280.000 jóvenes, ayudando a su ingreso en empleos remunerados.
- En África, el programa Centros de Excelencia en Educación Superior (ACE) creó 81 centros en 50 universidades de 20 países, cubriendo brechas en ciencia, tecnología, agricultura, salud y medio ambiente. Tras diez años, este programa fortaleció la oferta de posgrado e investigación aplicada en el continente.
En América Latina, la IFC colaboró con Santo Tomás, una de las principales instituciones privadas de educación de Chile, para desarrollar un modelo de orientación profesional adaptado a estudiantes universitarios, técnicos y vocacionales.
Esta iniciativa mejoró el acceso a la educación superior, las tasas de graduación y la empleabilidad, así como las oportunidades para mujeres, personas de bajos ingresos y padres trabajadores.
- El Banco Mundial subraya la importancia de medir resultados y orientar el financiamiento hacia metas concretas. Para lograrlo, insiste en invertir en recolección de datos y aprovechar tecnología digital e inteligencia artificial, herramientas que permiten ampliar el acceso y evaluar el desempeño.
- El plan incluye la alfabetización digital y mediática, y la promoción de mecanismos de financiamiento novedosos, como los canjes de deuda por desarrollo. Un ejemplo es el canje reciente de deuda en Costa de Marfil, liberando recursos para fortalecer la educación en ese país.
La visión de futuro del Banco Mundial apuesta por intervenciones ágiles, basadas en evidencia y de gran escala, mediante la cooperación con gobiernos, sector privado y otros socios.
- La organización sostiene que la preparación para el empleo comienza en la infancia y requiere aprendizaje permanente, reafirmando su compromiso de diseñar soluciones inteligentes y ampliar el acceso a una educación de calidad para construir un futuro más justo y prometedor. /PUNTOporPUNTO





















