ALERTA escalada de VIOLENCIA «CATASTRÓFICA» en SUDÁN del SUR; más de 445.000 personas DESPLAZADAS

Los últimos datos de la ONU indican que 9,3 millones de personas han sido desplazadas por el conflicto en todo el país y más de 4,3 millones han huido a través de las fronteras, lo que ejerce una presión inmensa sobre los países vecinos.

A lo largo del año, el conflicto armado creció en magnitud, y hoy afecta a personas civiles de todo el país, sobre todo en ciertas zonas de Alto Nilo, Jonglei, Equatoria del Centro, Equatoria Occidental y Bahr el Ghazal Occidental. Muchas familias han tenido que desplazarse varias veces para preservarse del peligro.

“En todas partes del país, las personas civiles padecen las peores consecuencias del conflicto y la violencia. Huyen, intentan rehacer su vida y se ven obligadas a huir otra vez. Las hostilidades relacionadas con el conflicto armado afectaron a siete de los diez estados, y en casi todos ha habido episodios de violencia entre comunidades. El ciclo debe terminar para que la población pueda recuperarse de estos años de crisis. La situación se agrava además por los efectos del cambio climático, que afecta a más de 900.000 personas, 300.000 de ellas desplazadas”, señala Florence Gillette, jefa de la delegación del CICR en Sudán del Sur.

Solo en 2025, los efectos combinados del conflicto armado en Sudán del Sur, las repercusiones del conflicto armado en Sudán, la violencia recurrente entre comunidades y las inundaciones de gran escala han devastado a la población.

“Cuando empezaron los enfrentamientos en el poblado, hui con mis hijos sin mirar atrás. Caminamos durante días sin comer, y el más pequeño enfermó. La vida en el asentamiento temporario no es fácil. Me preocupa la seguridad de mis hijos y nuestro futuro”, cuenta Grace Wani, madre de cuatro hijos actualmente desplazada en Yambio, Equatoria Occidental.

  • “Las personas desplazadas seguirán viviendo en condiciones intolerables a menos que todas las partes en el conflicto hagan lo necesario para proteger a la población civil y los objetos de carácter civil, como las tierras de cultivo y otras fuentes de sustento, las estructuras de gestión de aguas, las viviendas, las instalaciones de salud, los mercados y las escuelas”, afirma Gillette.

“Por la guerra en Sudán, tuve que huir a Sudán del Sur con mis tres hijos. Cuando por fin llegamos a Kuajok, donde vivieron mis padres, sentí alivio y tristeza a la vez. Estaba en la tierra de mis antepasados, pero no conocía a nadie. La vida era dura. Mis hijos muchas veces se iban a dormir con hambre. Después, en septiembre de 2025, el CICR llegó con asistencia para los que habíamos regresado al país. Esa noche, preparé guisantes y gachas, y mis hijos sonrieron de nuevo. Por primera vez en meses, pudimos dormir sintiéndonos a salvo y satisfechos”, relata Achol Marial, que regresó al país después de haber tenido que desplazarse a Sudán.

Desde el comienzo de 2025, el CICR ha prestado asistencia a 196.000 personas desplazadas y que retornaron de Sudán, en colaboración con la Cruz Roja de Sudán del Sur. El apoyo se centra en atender sus necesidades vitales por medio de ayuda alimentaria, asistencia en efectivo, intervenciones de emergencia en agricultura y ganadería, iniciativas de generación de ingresos y distribución de artículos de primera necesidad para el hogar a fin de mejorar las condiciones de vida.

Más de mil días de guerra y millones de civiles siguen sufriendo las peores consecuencias

Las agencias humanitarias marcaron este viernes los mil días de guerra en Sudán con un sombrío recordatorio de que el conflicto ha creado la mayor crisis de hambre y la mayor emergencia de desplazamiento del mundo.

Cada día, los civiles han estado pagando “el precio de una guerra que no eligieron», declaró la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).

  • Los últimos datos de la ONU indican que 9,3 millones de personas han sido desplazadas por el conflicto en todo el país y más de 4,3 millones han huido a través de las fronteras, lo que ejerce una presión inmensa sobre los países vecinos. Se estima que más de 21 millones de personas sufren inseguridad alimentaria aguda en todo el país.
  • Aunque muchos de los desplazados han regresado a la capital, Jartum, persisten enormes desafíos y peligros para los civiles, incluidos los derivados de las armas sin explotar. En otras zonas, los combates continúan en múltiples frentes en Kordofán, más al oeste, dijo el portavoz de la OCHA, Jens Laerke.

En conferencia de prensa en Ginebra, Laerke señaló que los asedios han aislado las ciudades de Kadugli, capital del estado de Kordofán del Sur, y Dilling, una ciudad al norte de Kadugli, restringiendo el acceso a alimentos y atención médica.

Ataques diarios con drones y misiles

En Darfur, mientras tanto, “continúan los combates en tierra y los ataques con drones desde el aire”, y también se han registrado ataques de largo alcance contra infraestructura civil mucho más allá de las líneas del frente, añadió Laerke.

  • Los niños siguen muriendo y resultando heridos en medio de los enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas Sudanesas y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido. Una embestida en Al Obeid, Kordofán del Norte, a principios de esta semana, habría dejado ocho niños muertos.
  • Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), desde que comenzó el conflicto en abril de 2023 han sido desplazados 5000 niños. “Muchos han sido desarraigados no una, sino varias veces, con la violencia persiguiéndolos dondequiera que huyan”, detalló el portavoz de UNICEF.

Ricardo Pires advirtió que millones de niños también corren el riesgo de sufrir violaciones, entre las víctimas se incluyen bebés. “Detrás de cada una de estas cifras hay un niño, asustado, hambriento, enfermo y preguntándose por qué el mundo no ha venido a ayudar”, apuntó Pires.

Violencia sexual

Las mujeres también son víctimas de la violencia y el abuso sexual generalizados, con unos doce millones de personas, en su mayoría mujeres y niñas, en riesgo de sufrir violencia de género, apuntó OCHA.

“Los hogares encabezados por mujeres tienen ahora tres veces más probabilidades de sufrir inseguridad alimentaria, y tres cuartas partes de estos hogares informan no tener suficiente para comer”, explicó Laerke.

  • La crisis mundial de financiamiento humanitario ha afectado el trabajo de la ONU y de sus socios en Sudán, ya que solo el 36% de los 4200 millones de dólares solicitados el año pasado fueron finalmente financiados por los donantes.

Ante esta reducción del apoyo financiero, para 2026, OCHA tiene como objetivo ayudar a 20 millones de personas de los casi 34 millones que se estima que necesitan asistencia humanitaria en Sudán. El plan tiene un costo estimado de 2900 millones de dólares.

“Hoy nuestro llamamiento es urgente: en primer lugar, un cese inmediato de las hostilidades y medidas concretas hacia una paz duradera”, subrayó Laerke, quien, además, instó a respetar el derecho internacional humanitario, “con acceso facilitado a través de las líneas de conflicto y protección de los civiles, incluidos los trabajadores humanitarios y la infraestructura civil”.

La ONU advierte de una escalada de violencia «catastrófica» en Sudán del Sur

La Comisión señaló esta situación justo cuando combatientes del Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán en la Oposición (SPLA-IO, en inglés) tomaron el control de Pajut, una ciudad estratégica en el estado de Jonglei, lo que para algunos obsevadores es la violación más significativa del alto el fuego desde que se firmara el denominado Acuerdo de Paz Revitalizado que estableció la paz hace ocho años.

«La escalada supone una grave erosión del Acuerdo Revitalizado y expone a la expone a la población civil a riesgos de muerte, desplazamiento y privaciones», indicó la comisión en un comunicado, en el que instó también a «la desescalada inmediata y al cese de las hostilidades en las zonas pobladas por civiles, incluidos los ataques aéreos, las ofensivas terrestres y las operaciones militares».

  • En este contexto, la organización expresó su profunda preocupación por los ataques aéreos indiscriminados de las Fuerzas de Defensa del Pueblo de Sudán del Sur (SSPDF en inglés), el Ejército que responde al Gobierno del presidente Salva Kiir, y la creciente movilización de milicias armadas.

«La protección de los civiles no es opcional; es una obligación legal vinculante del gobierno», declaró en la nota Yasmin Sooka, presidente de la Comisión.

  • El organismo de derechos humanos de la ONU para Sudán del Sur estima que más de 100.000 personas han sido desplazadas forzosamente en Jonglei desde finales de diciembre de 2025, muchas de las cuales han huido sin comida, refugio ni acceso a servicios básicos.

Los repetidos bombardeos en los condados de Uror, Ayod y Nyirol también han destruido mercados e instalaciones médicas, agravando la crisis humanitaria.

“Lo que estamos presenciando en Jonglei no es un incidente de seguridad aislado; es una peligrosa escalada que se manifiesta en otras partes del país y podría tener consecuencias políticas y de seguridad de gran alcance. Los civiles de Sudán del Sur están pagando el precio más alto por los errores de cálculo políticos”, indicó la nota./Agencias-PUNTOporPUNTO

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