El aumento del nivel del mar ya no se perfila únicamente como un proceso gradual y uniforme. Nuevas observaciones científicas advierten que el comportamiento del terreno costero (en particular su hundimiento o elevación) puede intensificar de forma significativa los impactos del cambio climático en regiones específicas, lo que incrementa el riesgo para comunidades y zonas turísticas en distintos países, incluido México, sobre el cual la NASA ha dado a conocer las ciudades costeras que podrían desaparecer.
Durante décadas, la atención se centró en factores globales como el derretimiento de glaciares, la pérdida de hielo polar y la expansión térmica de los océanos. Sin embargo, estudios recientes destacan que el movimiento vertical del suelo costero modifica de manera local los efectos del aumento del nivel del mar. En zonas donde la tierra desciende de forma constante, el avance del océano puede resultar más rápido y severo que las proyecciones promedio.
Las estimaciones internacionales indican que, hacia mediados del siglo XXI, el nivel del mar podría aumentar varias decenas de centímetros respecto a los niveles registrados a inicios del año 2000. Aunque esta cifra puede parecer limitada, el impacto cambia de manera sustancial cuando se combina con regiones donde el terreno se hunde de forma progresiva, lo que eleva el riesgo de inundaciones permanentes y pérdida de territorio costero.
¿Qué define el riesgo en las ciudades costeras?
El comportamiento del suelo no es homogéneo. Existen áreas donde el terreno se mantiene estable e incluso regiones donde se registra una ligera elevación. No obstante, el hallazgo clave es que estas diferencias locales obligan a replantear los mapas de riesgo costero y las estrategias de adaptación, que durante años se basaron en proyecciones generales del nivel del mar.
Este enfoque más detallado cobra especial relevancia para países con extensas costas. México, que cuenta con miles de kilómetros de litoral en el Pacífico, el Golfo de México y el Caribe, figura entre las naciones más expuestas a los efectos combinados del aumento del nivel del mar y los cambios en la estabilidad del terreno.
¿Cuáles son las ciudades mexicanas costeras que podrían desaparecer?
De acuerdo con la herramienta Sea Level Projection de la NASA, que permite visualizar escenarios de aumento del nivel del mar a escala global, varias playas mexicanas podrían enfrentar impactos significativos en los próximos 70 años. En este sentido, se apunta hacia el año 2100 como la “fecha límite” .
Entre las ciudades con mayores incrementos proyectados se encuentran:
- Acapulco, Guerrero: aumento estimado de 1.16 metros
- Progreso, Yucatán: 0.94 metros
- Ciudad Madero, Tamaulipas: 0.93 metros
- Manzanillo, Colima: 0.91 metros
- Ciudad del Carmen, Campeche: 0.90 metros
- Salina Cruz, Oaxaca: 0.81 metros
- Guaymas, Sonora: 0.80 metros
- Coatzacoalcos, Veracruz: 0.77 metros
- Mazatlán, Sinaloa: 0.74 metros
- Alvarado, Veracruz: 0.73 metros
Estas cifras representan el incremento potencial del nivel del mar respecto a los niveles actuales y muestran que tanto el Pacífico como el Golfo de México y el Caribe enfrentarían afectaciones relevantes.
Las proyecciones citadas parten de un escenario en el que las emisiones de gases de efecto invernadero no se aceleran de forma significativa. Especialistas advierten que, si las emisiones continúan al ritmo actual, el aumento del nivel del mar podría superar estas estimaciones, con efectos más severos sobre playas, infraestructura turística y asentamientos humanos.
El análisis del movimiento del suelo, sumado a las proyecciones oceánicas, apunta a que el impacto del cambio climático en las costas no será uniforme. En ese contexto, la identificación de zonas donde el terreno se hunde de manera sostenida se vuelve un elemento clave para la planeación territorial y la gestión del riesgo en las próximas décadas.
Campeche podría perder territorio
El aumento del nivel del mar es una de las consecuencias más visibles del cambio climático y ya está siendo documentado de manera constante por organismos como la NASA y el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC).
Desde finales del siglo XIX, el nivel del océano ha aumentado más de 20 centímetros a nivel global y, de acuerdo con los modelos científicos actuales, esta tendencia continuará durante las próximas décadas debido al calentamiento de los océanos y al deshielo de glaciares y capas polares.
Las proyecciones más recientes indican que, de no reducirse de forma significativa las emisiones de gases de efecto invernadero, el nivel del mar podría aumentar entre 60 centímetros y hasta un metro hacia el año 2100. Aunque estos incrementos puedan parecer moderados, su impacto sería considerable en regiones de bajo.
- En el caso de Ciudad del Carmen, considerada la zona más vulnerable del estado, el riesgo es especialmente alto debido a su ubicación insular dentro de la Laguna de Términos. Un aumento cercano al metro podría generar inundaciones frecuentes en zonas habitacionales y comerciales, así como daños en puertos, vialidades y áreas industriales.
Las principales actividades económicas afectadas serían la industria petrolera, por su infraestructura costera y marítima, la pesca, debido a la alteración de manglares y zonas de reproducción de especies, y el comercio y servicios, que dependen del funcionamiento urbano de la isla.
- En Champotón, el ascenso del nivel del mar impactaría principalmente a comunidades asentadas cerca del litoral y a zonas agrícolas. La intrusión de agua salada en suelos y cuerpos de agua dulce podría afectar la agricultura, particularmente cultivos tradicionales, así como la pesca ribereña, una de las principales fuentes de ingreso del municipio. Además, el deterioro de playas y áreas costeras tendría efectos indirectos en el turismo local y en la economía de pequeños prestadores de servicios.
Para el municipio de Campeche, aunque el centro histórico y algunas zonas urbanas se encuentran en áreas relativamente más elevadas, las regiones bajas cercanas a la costa y los ecosistemas como Los Petenes enfrentarían mayores riesgos de inundación. Las actividades más afectadas serían la pesca, la conservación ambiental y el turismo, especialmente el turismo cultural y de naturaleza, que depende del buen estado de los manglares, playas y áreas protegidas.
En Palizada, la combinación del aumento del nivel del mar con las crecidas naturales de ríos incrementaría la frecuencia de inundaciones. Esto afectaría principalmente a la ganadería, la agricultura y la pesca, además de generar daños recurrentes en viviendas e infraestructura básica, lo que representaría una presión constante para la población local y los servicios públicos.
- Los estudios científicos coinciden en que este escenario no implica la desaparición inmediata de municipios completos, pero sí una pérdida gradual de territorio, afectaciones económicas crecientes y la necesidad de adaptación y reordenamiento urbano en las próximas décadas. Por ello, dependencias ambientales y organismos internacionales han insistido en la restauración de manglares, la protección de humedales y la planificación de infraestructura resiliente como medidas clave para reducir los impactos.
El caso de Campeche refleja cómo el cambio climático no es una amenaza lejana, sino un proceso en marcha que podría transformar la vida cotidiana, la economía y el paisaje costero del estado si no se toman acciones preventivas tanto a nivel local como global.
Hay mayor amenaza por aumento del nivel del mar en otras partes del mundo
El aumento del nivel del mar provocado por el cambio climático podría amenazar a decenas de millones de personas más de lo que científicos y planificadores gubernamentales pensaban originalmente, debido a premisas de investigación erróneas sobre cuán altas ya son las aguas costeras, de acuerdo con un nuevo estudio.
Estudio revela subestimación en alturas costeras
Varios investigadores analizaron cientos de estudios científicos y evaluaciones de riesgos, y calcularon que en cerca del 90% de ellos se subestimaron las alturas de referencia del agua costera en un promedio de 30 centímetros (1 pie), de acuerdo con el estudio publicado el miércoles en la revista Nature. Este problema es mucho más frecuente en el Sur Global, el Pacífico y el Sudeste Asiático, y menos en Europa y a lo largo de las costas del Atlántico.
- La causa es un desajuste entre la forma en que se miden las altitudes del mar y de la tierra, explicó el coautor del estudio Philip Minderhoud, profesor de hidrogeología en Wageningen University & Research, en Holanda. El científico atribuyó eso a un «punto ciego metodológico» entre las distintas maneras en que se miden ambos factores.
Cada método mide correctamente sus propias áreas, señaló. Pero donde el mar se encuentra con la tierra, hay muchos factores que no suelen tenerse en cuenta cuando se usan satélites y modelos basados en tierra. En los estudios donde se calcula el impacto del aumento del nivel del mar por lo general «no se mira el nivel del mar realmente medido, así que se usó esta cifra de cero metros» como punto de partida, indicó la autora principal Katharina Seeger, de la Universidad de Padua, en Italia. En algunos lugares de la región del Indo-Pacífico, la cifra es de cerca de 1 metro (3 pies), dijo Minderhoud.
Impacto en comunidades y planificación
Una forma sencilla de entenderlo es que muchos estudios suponen niveles del mar sin olas ni corrientes, cuando la realidad en el borde del agua es que los océanos son agitados constantemente por el viento, las mareas, las corrientes, los cambios de temperatura y fenómenos como El Niño, explicaron Minderhoud y Seeger.
- Ajustar a una línea de base más precisa de la altura costera significa que, si los mares suben un poco más de 1 metro (3 pies), como ocurrirá para finales de siglo, según algunos estudios, las aguas podrían inundar hasta un 37% más de tierra y amenazar a entre 77 millones y 132 millones de personas más, se indica en el estudio.
Eso provocaría problemas para planificar y financiar los impactos de un mundo con temperaturas cada vez mayores.
Personas en riesgo
«Hay mucha gente para la cual el riesgo de inundaciones extremas es mucho mayor de lo que se pensaba», afirmó Anders Levermann, climatólogo del Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático, en Alemania, quien no participó en el estudio. Y en el Sudeste Asiático, donde el estudio halló la mayor discrepancia, se encuentra la mayor cantidad de personas amenazadas por el aumento del nivel del mar, agregó.
Minderhoud señaló a las naciones insulares de esa región como un área donde la realidad de la discrepancia se hace evidente.
Para la activista climática de 17 años Vepaiamele Trief, las proyecciones no son abstractas. En su isla natal, en el archipiélago de Vanuatu, en el Pacífico Sur, la línea de la costa ha retrocedido visiblemente durante su corta vida: las playas se han erosionado, varios árboles costeros han sido arrancados de raíz y algunas viviendas ahora están a apenas 1 metro (cerca de 3 pies) del mar durante la marea alta. En Ambae, la isla de su abuela, una carretera costera que va del aeropuerto a su aldea fue desviada hacia el interior por el avance del agua. Varias tumbas han quedado sumergidas y formas de vida enteras se sienten amenazadas.
«Estos estudios no son solo palabras en un papel. No son solo números. Son los medios de vida reales de la gente», manifestó. «Pónganse en el lugar de nuestras comunidades costeras: sus vidas van a quedar completamente trastocadas por el aumento del nivel del mar y el cambio climático».
Prestar atención al punto de partida
Este nuevo estudio trata, en gran medida, de cuál es la verdad sobre el terreno.
Los cálculos que pueden ser correctos para los mares en general o para la tierra no son del todo acertados en ese punto clave de intersección entre el agua y la tierra, dijeron Seeger y Minderhoud. Esto es especialmente cierto en el Pacífico.
«Para entender cuánto más alto está un pedazo de tierra que el agua, necesitas conocer la elevación de la tierra y la elevación del agua. Y lo que este artículo dice es que, en la gran mayoría de los estudios, lo que se ha hecho es simplemente asumir que el cero en el conjunto de datos de elevación terrestre es el nivel del agua, cuando, en realidad, no lo es», explicó el experto en aumento del nivel del mar Ben Strauss, director ejecutivo de Climate Central. Su estudio de 2019 fue uno de los pocos que, según el nuevo artículo, lo hizo bien.
«Simplemente es la línea de base desde la que se parte lo que la gente está entendiendo mal», sostuvo Strauss, quien no formó parte de la investigación.
Quizá no sea tan grave, dicen algunos científicos
Otros científicos externos señalaron que Minderhoud y Seeger podrían estar exagerando el problema.
«Creo que exageran un poco las implicaciones para los estudios de impacto; el problema en realidad se entiende bien, aunque se aborda de una manera que probablemente podría mejorarse», opinó Gonéri Le Cozannet, científico del servicio geológico francés. La mayoría de los planificadores locales conocen sus problemas costeros y planifican en consecuencia, indicó Robert Kopp, experto en nivel del mar de la Universidad Rutgers.
Eso es cierto en Vietnam, en el área de alto impacto, dijo Minderhoud. Allí tienen una noción precisa de la elevación, señaló.
- Los hallazgos se dan a conocer mientras un nuevo informe de la UNESCO advierte sobre grandes lagunas en la comprensión de cuánto carbono absorbe el océano. En el informe se indica que los modelos difieren entre un 10% y un 20% al estimar el tamaño de ese sumidero de carbono, lo que plantea dudas sobre la precisión de las proyecciones climáticas globales que dependen de ellos.
En conjunto, los estudios sugieren que los gobiernos podrían estar planificando los riesgos costeros y climáticos con una imagen incompleta de cómo cambia el océano.
«Cuando el océano se acerca, se lleva más que solo la tierra que solíamos disfrutar», afirmó Thompson Natuoivi, defensor del clima de Save the Children Vanuatu.
«El aumento del nivel del mar no solo cambia nuestra costa, cambia nuestras vidas. No hablamos del futuro: hablamos de este mismo momento».
Personas en riesgo
«Hay mucha gente para la cual el riesgo de inundaciones extremas es mucho mayor de lo que se pensaba», afirmó Anders Levermann, climatólogo del Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático, en Alemania, quien no participó en el estudio. Y en el Sudeste Asiático, donde el estudio halló la mayor discrepancia, se encuentra la mayor cantidad de personas amenazadas por el aumento del nivel del mar, agregó.
Minderhoud señaló a las naciones insulares de esa región como un área donde la realidad de la discrepancia se hace evidente.
- Para la activista climática de 17 años Vepaiamele Trief, las proyecciones no son abstractas. En su isla natal, en el archipiélago de Vanuatu, en el Pacífico Sur, la línea de la costa ha retrocedido visiblemente durante su corta vida: las playas se han erosionado, varios árboles costeros han sido arrancados de raíz y algunas viviendas ahora están a apenas 1 metro (cerca de 3 pies) del mar durante la marea alta.
En Ambae, la isla de su abuela, una carretera costera que va del aeropuerto a su aldea fue desviada hacia el interior por el avance del agua. Varias tumbas han quedado sumergidas y formas de vida enteras se sienten amenazadas.
«Estos estudios no son solo palabras en un papel. No son solo números. Son los medios de vida reales de la gente», manifestó. «Pónganse en el lugar de nuestras comunidades costeras: sus vidas van a quedar completamente trastocadas por el aumento del nivel del mar y el cambio climático».
Prestar atención al punto de partida
Este nuevo estudio trata, en gran medida, de cuál es la verdad sobre el terreno.
Los cálculos que pueden ser correctos para los mares en general o para la tierra no son del todo acertados en ese punto clave de intersección entre el agua y la tierra, dijeron Seeger y Minderhoud. Esto es especialmente cierto en el Pacífico.
«Para entender cuánto más alto está un pedazo de tierra que el agua, necesitas conocer la elevación de la tierra y la elevación del agua. Y lo que este artículo dice es que, en la gran mayoría de los estudios, lo que se ha hecho es simplemente asumir que el cero en el conjunto de datos de elevación terrestre es el nivel del agua, cuando, en realidad, no lo es», explicó el experto en aumento del nivel del mar Ben Strauss, director ejecutivo de Climate Central. Su estudio de 2019 fue uno de los pocos que, según el nuevo artículo, lo hizo bien.
«Simplemente es la línea de base desde la que se parte lo que la gente está entendiendo mal», sostuvo Strauss, quien no formó parte de la investigación.
Quizá no sea tan grave, dicen algunos científicos
Otros científicos externos señalaron que Minderhoud y Seeger podrían estar exagerando el problema.
- «Creo que exageran un poco las implicaciones para los estudios de impacto; el problema en realidad se entiende bien, aunque se aborda de una manera que probablemente podría mejorarse», opinó Gonéri Le Cozannet, científico del servicio geológico francés. La mayoría de los planificadores locales conocen sus problemas costeros y planifican en consecuencia, indicó Robert Kopp, experto en nivel del mar de la Universidad Rutgers.
Eso es cierto en Vietnam, en el área de alto impacto, dijo Minderhoud. Allí tienen una noción precisa de la elevación, señaló.
Los hallazgos se dan a conocer mientras un nuevo informe de la UNESCO advierte sobre grandes lagunas en la comprensión de cuánto carbono absorbe el océano. En el informe se indica que los modelos difieren entre un 10% y un 20% al estimar el tamaño de ese sumidero de carbono, lo que plantea dudas sobre la precisión de las proyecciones climáticas globales que dependen de ellos.
En conjunto, los estudios sugieren que los gobiernos podrían estar planificando los riesgos costeros y climáticos con una imagen incompleta de cómo cambia el océano.
«Cuando el océano se acerca, se lleva más que solo la tierra que solíamos disfrutar», afirmó Thompson Natuoivi, defensor del clima de Save the Children Vanuatu.
«El aumento del nivel del mar no solo cambia nuestra costa, cambia nuestras vidas. No hablamos del futuro: hablamos de este mismo momento»./Agencias-PUNTOporPUNTO
























