Crece la MIGRACIÓN impulsada por razones ECONÓMICAS en el MUNDO

Europa sigue siendo, por tanto, un destino importante. En 2024, la UE recibió 997 815 solicitudes de protección internacional (de las cuales 83 425 eran solicitudes reiteradas).

Cada vez hay más migrantes en todo el mundo, especialmente por motivos económicos. Según estimaciones de la ONU, hay 304 millones de migrantes internacionales en 2024, lo que equivale al 3,7% de la población mundial, casi el doble que hace treinta años. El principal destino es Europa (con más de 100 millones), seguida de Asia (85 millones) y América del Norte (79 millones). Italia no es una excepción.

  • En consonancia con la fase pospandémica y la reapertura de los canales migratorios, la presencia extranjera ha seguido creciendo, alcanzando los 5.422.426 residentes (un aumento de 169.000 en un año), lo que equivale al 9,2% de la población total. Así lo indica el último informe de Idos, presentado este 4 de noviembre en Roma.
  • Crecen los migrantes económicos, pero 10 millones son climáticos
    El informe destaca que el Norte Global alberga al 16,9% de la población mundial, pero concentra allí el 44,0% de la riqueza; el Sur alberga al 83,1% restante de la humanidad, con un ingreso anual promedio de 15.800 dólares, en comparación con los 62.800 dólares del Norte.

Esta brecha está impulsando a millones de personas a buscar oportunidades y dignidad en otros lugares. Las remesas desempeñan un papel compensatorio: en 2024, alcanzaron los 685.000 millones de dólares en remesas a países de ingresos bajos y medios (8.300 millones de euros procedentes de Italia).

Además, a finales de año, había casi 10 millones de personas desplazadas por el cambio climático, registradas por separado y sin protección oficial. Esto ocurre a pesar de una importante sentencia de la Corte Internacional de Justicia de la ONU que reconoce el principio de no devolución para quienes sufren impactos desproporcionados de la crisis climática.

Récord de retornos y repatriaciones en Europa

El informe señala: «Europa vive una paradoja: necesita jóvenes y mano de obra (hasta tres cuartas partes de las empresas tienen dificultades para encontrar trabajadores), pero practica devoluciones inmediatas, subcontratación y detención en sus fronteras. Está sometida al trumpismo estadounidense, pero imita sus métodos, institucionalizando la exclusión con menos ostentación, pero con similar severidad».

  • En 2024, los cruces irregulares hacia la UE ascendieron a 240 021, una cifra inferior a la de 2023 (-37,1 %), pero aún casi el doble de los niveles prepandémicos. Las rutas más transitadas siguen siendo el Mediterráneo central (27,9 %) y el Mediterráneo oriental (29,1 %), mientras que los flujos hacia las Islas Canarias y a lo largo de las fronteras orientales con Bielorrusia y Rusia van en aumento.

Según Idos, en el primer semestre de 2025, los cruces disminuyeron a 75 867, pero este descenso refleja el endurecimiento de los controles y los acuerdos de contención, más que una reducción real de las causas de la huida.

Casi un millón de solicitudes de protección internacional en Europa

Europa sigue siendo, por tanto, un destino importante. En 2024, la UE recibió 997 815 solicitudes de protección internacional (de las cuales 83 425 eran solicitudes reiteradas).

Cabe destacar que el número total de refugiados y solicitantes de asilo residentes superó los 8,9 millones, lo que equivale al 2,0 % de la población de la UE. Sin embargo, para IDOS, las 437.910 solicitudes de asilo concedidas (de las cuales 387.645 fueron en primera instancia y 50.265 en apelación) ocultan importantes desequilibrios que ponen en entredicho la equidad del Sistema Europeo Común de Asilo (SECA).

  • Por ejemplo, más del 75% de las solicitudes se concentran en tan solo unos pocos países (Alemania, 250.615; España, 166.175; Italia, 158.605; y Francia, 157.945), mientras que Estados como Malta, Lituania, Eslovaquia y Hungría registran menos de 1.000 cada uno.
  • En cuanto a la proporción de refugiados/solicitantes de asilo respecto a la población residente, las más altas se registran en Chipre (7,5%), Alemania (3,7%), la República Checa (3,6%) y Austria (3,4%). Las tasas de reconocimiento también son extremadamente desiguales: oscilan entre el 95,7% en Estonia y el 1,0% en Portugal, pasando por Italia (35,9%) y Alemania (53,4%). De hecho, el destino de una solicitud también depende del país en el que se presenta.

Según Idos, se trata de una auténtica «lotería migratoria», donde la geografía, además de la legalidad, son factores importantes.

En Italia, el 9,2% de la población es migrante

La migración en Italia se ha reanudado tras un periodo de estancamiento debido a la COVID-19. Hay 5.422.426 extranjeros con residencia legal (+169.000 en un año), lo que representa el 9,2% de la población total. Al igual que en los dos años anteriores, las inscripciones de inmigrantes procedentes del extranjero están aumentando. De los 370.000 nacimientos registrados en Italia en 2024, la cifra más baja de la historia del país, el 13,5% son hijos de padres extranjeros (algo menos de 50.000) y el 7,8% de parejas mixtas.

Sin embargo, los nacimientos de extranjeros también están disminuyendo, en consonancia con la tasa de natalidad general, mientras que la adquisición de la ciudadanía italiana se mantiene alta (217.177 según datos provisionales).

  • El número de ciudadanos no pertenecientes a la UE con permiso de residencia ha aumentado a 3.810.741 (203.581 más que en 2023). La mayoría lleva más de cinco años en Italia y posee un permiso de residencia permanente (52,8%).
  • Entre los permisos de residencia temporal (47,2%), predominan los motivos familiares (37,0%), seguidos de los laborales (27,4%) y los de protección (26,9%, de los cuales un tercio corresponde a protección temporal y un porcentaje ligeramente menor a solicitudes de asilo).

Idos: Italia valoriza poco a los migrantes

Para Luca Di Sciullo, presidente de Idos, «Europa se está aislando cada vez más e intenta delegar la gestión del fenómeno migratorio en otros, como demuestra la creación de un centro en Albania».

Además, la mayoría de los italianos perciben la inmigración únicamente a través de caricaturas grotescas. Se trata de situaciones creadas con astucia por manipuladores que, a nuestras espaldas, exhiben imágenes de los migrantes lo más distorsionadas y heterogéneas posible. De este modo, se convierten en blanco de la ira colectiva ante los problemas endémicos sin resolver de Italia.

Ciertos axiomas —«Nos roban el trabajo», «No pagan impuestos y viven a nuestra costa», «Traen enfermedades y delincuencia»—, a pesar de haber sido refutados por datos y cifras durante años, siguen alimentando una idea errónea sobre la inmigración, muy alejada de la realidad.

Con demasiada frecuencia, la triste conclusión es que «los inmigrantes son explotados en el trabajo», cuando en realidad son esenciales para el funcionamiento de las empresas y las familias.

De búsqueda económica a éxodos forzados

En el último cuarto de siglo, el mundo pasó de 195 millones de migrantes internacionales a inicios del siglo XXI a crisis humanitarias que han desplazado a decenas de millones de personas por guerras, persecuciones y colapsos económicos. Lo que comenzó como una migración predominantemente económica ha evolucionado hacia desplazamientos forzados masivos, con éxodos históricos en Europa, Asia, África y América Latina poniendo a prueba la capacidad de respuesta y solidaridad internacional. Informe especial.

  • En los albores del siglo XXI, el mundo ya contaba con 195 millones de migrantes internacionales, un fenómeno impulsado principalmente por necesidades económicas.
  • Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), estos flujos respondían a la búsqueda de mejores oportunidades laborales, contribuyendo significativamente al desarrollo de los países de acogida mediante su mano de obra y habilidades.

Al mismo tiempo, los migrantes enviaban remesas que impulsaban las economías de sus naciones de origen, creando un ciclo de apoyo familiar y crecimiento local.

Este panorama inicial marcaba el tono de una era en la que la migración se convertía en un motor económico global, aunque no exento de tensiones políticas y sociales.

El impacto del 11-S en las políticas migratorias de Estados Unidos

Los atentados del 11 de septiembre de 2001 transformaron radicalmente las políticas de migración extranjera en Estados Unidos.

El Gobierno estadounidense endureció los controles fronterizos y los requisitos de visado, priorizando la seguridad nacional sobre la apertura migratoria.

Sin embargo, pese a estas restricciones, el país recibió alrededor de 8,8 millones de inmigrantes durante la primera década del siglo.

Esta cifra refleja la resiliencia de los flujos migratorios, atraídos por el llamado “sueño americano” y las oportunidades laborales en sectores como la tecnología, la agricultura y los servicios.

Expertos destacan que, aunque las políticas se volvieron más restrictivas, la migración continuó siendo un pilar de la diversidad cultural y económica en la nación norteamericana, con comunidades de origen latinoamericano, asiático y africano enriqueciendo el tejido social.

Las caravanas migrantes hacia Estados Unidos

Desde finales de la década de 2010, las caravanas migrantes organizadas desde Centroamérica han marcado un nuevo capítulo en los flujos hacia Estados Unidos.

Miles de personas, huyendo de violencia, pobreza y desastres naturales en Honduras, Guatemala y El Salvador, han formado estas marchas colectivas para protegerse mutuamente en el peligroso trayecto.

  • Estas caravanas han generado debates intensos sobre políticas fronterizas, Derechos Humanos y control migratorio, convirtiéndose en símbolo de la desesperación y la resiliencia de quienes buscan asilo y oportunidades al norte.

Pero en el norte, las medidas de control contra migrantes internacionales se han ampliado.

Desde que el presidente estadounidense Donald Trump regresó al poder en enero de 2025, cientos de miles de inmigrantes haitianos, venezolanos y afganos han sido despojados de su estatus legal temporal.

Esto ha explotado el número de personas que podrían ser deportadas, ya que la Administración estadounidense promete expulsar a un millón de inmigrantes cada año, una meta que casi con seguridad no alcanzará este año.

Hasta la fecha, unos 622.000 inmigrantes han sido deportados en la segunda era Trump.

Venezuela: de receptor a epicentro de éxodo en América Latina

Uno de los giros más dramáticos en la migración regional se produjo en Venezuela, que pasó de ser un país receptor de migrantes a convertirse en el mayor emisor de la región.

  • Más de 7,8 millones de venezolanos han abandonado su patria debido a una profunda crisis política y económica, caracterizada por hiperinflación, escasez de alimentos y medicinas, e inestabilidad institucional.

Esta migración es de carácter mixto, combinando refugiados políticos con migrantes económicos en busca de supervivencia.

Los principales destinos han sido Colombia, Perú, Brasil, Chile y Ecuador, donde los venezolanos han buscado refugio y oportunidades.

Este éxodo ha redibujado el mapa demográfico de Sudamérica, generando presiones en los sistemas de salud, educación y empleo de los países receptores, pero también aportando mano de obra joven y calificada.

Colombia, como principal receptor de migrantes venezolanos, ha enfrentado uno de los mayores desafíos migratorios de su historia reciente. En France 24 hablamos con Ronald Rodríguez, investigador y vocero del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario.

«La respuesta colombiana fue solidaria, pero no porque fuera la migración venezolana, sino porque los primeros que llegaron a Colombia eran colombianos retornados de Venezuela», afirma Rodríguez.

Una perspectiva que subraya el contexto histórico de movimientos binacionales entre ambos países.

«El principal desafío son los niños, niñas y adolescentes en el sistema educativo. En 2018, el Estado colombiano decidió que independientemente de la regularización, los niños venezolanos pueden acceder al sistema educativo y continuar con su proceso de formación. Pero lamentablemente en los últimos años hemos visto una alta deserción de estos niños», agrega el investigador.

Esta medida inclusiva buscaba integrar a las nuevas generaciones, aunque factores como la pobreza, la discriminación y la falta de recursos han impulsado la deserción escolar, dejando a miles de menores venezolanos en situación de vulnerabilidad y exponiéndolos a riesgos como el trabajo infantil o la explotación.

2015: la crisis de refugiados que sacudió a Europa

El año 2015 se erigió como un punto de inflexión en la migración global, con Europa convirtiéndose en el destino de miles de migrantes y refugiados provenientes de Siria, Afganistán e Irak.

Este flujo masivo, uno de los mayores éxodos en el continente desde la Segunda Guerra Mundial, fue impulsado por conflictos armados, persecuciones y colapsos estatales.

  • Barcos precarios cruzaban el Mediterráneo y rutas terrestres a través de los Balcanes se llenaban de familias huyendo de la guerra.
  • La Unión Europea enfrentó divisiones internas, con países como Alemania abriendo sus puertas bajo el liderazgo de la entonces canciller Angela Merkel, mientras otros erigían vallas y endurecían políticas.

Esta crisis no solo puso a prueba la solidaridad europea, sino que también resaltó la urgencia de mecanismos internacionales para gestionar refugios humanitarios, con imágenes de naufragios y campos de refugiados marcando la conciencia colectiva.

El trágico éxodo rohingya en 2017

En 2017, el mundo presenció uno de los desplazamientos forzados más rápidos y masivos de la historia reciente: más de 750.000 rohingyas huyeron de Myanmar hacia Bangladesh.

  • Perseguidos por campañas de violencia étnica y discriminación sistemática, estos musulmanes apátridas abandonaron sus hogares en el estado de Rakhine ante operaciones militares que la ONU calificó como «limpieza étnica».

Los campos de refugiados en Bangladesh se convirtieron en el mayor asentamiento de este tipo en el mundo, albergando a cientos de miles en condiciones precarias.

Este éxodo evidenció las fallas en la protección de minorías y la respuesta internacional ante genocidios potenciales.

La guerra en Ucrania y el mayor desplazamiento europeo del siglo

La invasión rusa a gran escala a Ucrania en febrero de 2022 desencadenó el desplazamiento más rápido y grande en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, con 6,8 millones de ucranianos convirtiéndose en refugiados.

  • Millones cruzaron fronteras hacia Polonia, Alemania, República Checa y otros países vecinos, mientras otros se desplazaron internamente.
  • La Unión Europea activó por primera vez la directiva de protección temporal, otorgando residencia y derechos laborales inmediatos.

Este flujo, mayoritariamente de mujeres, niños y ancianos, resaltó la solidaridad europea en contraste con crisis previas, aunque también expuso desafíos a largo plazo en integración y reconstrucción.

Sudán 2023: nuevo capítulo de desplazamiento en África

En 2023, el conflicto entre el Ejército sudanés y los paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) causó millones de refugiados y millones más de desplazados internos.

  • Antes de este nuevo estallido de violencia, Sudán ya había estado inmerso en conflictos y desplazamiento desde que inició la crisis de Darfur en 2003.
  • Según ACNUR, hacia finales de 2022 más de 3,7 millones de personas eran desplazadas internas; la gran mayoría vivía en campamentos en Darfur y alrededor de 800.000 vivían como refugiados en países vecinos, como Chad, Egipto, Etiopía y Sudán del Sur.

La guerra civil en Sudán obligó a poblaciones enteras a huir hacia países vecinos como Chad, Egipto y Sudán del Sur, agravando las crisis humanitarias en una región ya vulnerable.

La escasez de ayuda internacional y el colapso de servicios básicos han dejado a millones en riesgo de hambruna y enfermedades./Agencias-PUNTOporPUNTO

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