El CRIMEN ORGANIZADO ha obligado a distintas empresas MINERAS a SUSPENDER OPERACIONES

Diversos casos documentados y opiniones de expertos como Víctor Manuel Sánchez Valdés o Emma Landeros explican por qué la minería se ha convertido en uno de los negocios más codiciados por el crimen organizado en México. Siete razones explican la magnitud de este fenómeno:

De 2019 a la fecha, el crimen organizado ha obligado a distintas empresas mineras a suspender temporal o definitivamente sus operaciones en regiones de Guerrero, Sinaloa y Sonora.

  • Empresas canadienses, que son las que mayor presencia tienen en la industria, han sufrido robos, extorsiones, cobro de derecho de piso, amenazas y hasta asesinatos de su personal en dichas entidades.
  • El último hecho delictivo, que obligó a la compañía Vizsla Silver a suspender temporalmente el proyecto Pánuco, en la Concordia, Sinaloa, fue el secuestro de 10 ingenieros, de los cuales, cinco cuerpos han sido recuperados y los del resto permanecen sin ser localizados.

Aunque la empresa no ha confirmado la suspensión de este proyecto, en abril pasado suspendió temporalmente actividades también por problemas de inseguridad.
«Vizsla anuncia que, por precaución y en abundancia de cuidado, ha pausado temporalmente el trabajo de campo en la mina Pánuco debido a las condiciones de seguridad actuales en el área.

«Los contratistas que están involucrados en el desarrollo de la mina de prueba, en la campaña de perforación geotécnica y en el programa de exploración, han sido puestos en espera y están listos para reiniciar tan pronto como las condiciones de seguridad lo permitan», informó en un boletín el 4 de abril de 2025.

Pero los registros de este tipo de delitos comenzaron desde antes. En 2019, la empresa Telson Mining suspendió operaciones en la mina Campo Morado, de Arcelia, Guerrero, por extorsiones de la Familia Michoacana; y ese mismo año, la compañía Minaurum Gold detuvo la explotación de Los Filos de Carrizalillo, en Eduardo Neri, Guerrero, también por la inseguridad.

  • El 8 de abril de 2021, la mina Mulatos de Alamos Gold, en Sonora, fue asaltada; y el 16 de noviembre de ese mismo año, un grupo armado ingresó a la mina Plomosas de Consolidated Zinc, en Chihuahua, y robó 90 toneladas de zinc y plomo.
  • En julio del año pasado, la ONG estadounidense, Agencia de Investigación Ambiental (EIA, por sus siglas en inglés) acusó que el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) presuntamente se ha hecho del control de varias minas de mercurio en la Sierra Gorda de Querétaro.

En el reporte «Los traficantes no dejan piedra sin remover», refirió que alrededor de las minas Cristo Vive, La Fe, La Peña, El Mono y La Perla se han erigido fortificaciones para vigilar y controlar el acceso de personas.

De acuerdo con la Cámara Minera de México (Camimex) los delitos que afectan al sector representan hasta 5 por ciento de los costos totales y hasta 7 por ciento en mermas, afectando además las condiciones de inversión y, por tanto, la competitividad de la industria.

Alegan confusión; familiares acusan extorsión

Mientras el Gobierno federal afirmó que los mineros plagiados en Sinaloa fueron confundidos por grupos criminales, sus compañeros afirmaron que en realidad eran víctimas de extorsión desde hace un año y que los sacaron de sus camas y del complejo habitacional donde se hospedaban.

  • El Secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, dijo ayer que los cuatro primeros detenidos, integrantes de «Los Chapitos», dieron la versión de que confundieron a los trabajadores con miembros de «Los Mayitos».
  • Pero mineros en activo de Vizsla Silver dijeron en entrevistas que el crimen organizado los extorsionaba desde hace un año y que incluso habían recibido la instrucción de cambiar el color de sus chalecos de naranja a amarillo para ser identificados y que los dejaran trabajar.

Agregaron que, según testigos, a sus compañeros los sacaron de La Clementina entre las 6:30 y 7:30 horas del 23 de enero y que la minera canadiense emitió un escueto comunicado hasta el 28 de enero y amenazó a los empleados con no hablar ante medios de comunicación.

A las familias de las víctimas les pidieron no hablar para no entorpecer la negociación de su liberación.

Queda en vilo inversión de 300 mdd

Apenas en noviembre pasado, la minera canadiense Vizsla Silver cerró una colocación de notas convertibles por 300 millones de dólares, recibiendo alrededor de 286 millones en recursos netos destinados a financiar la construcción y desarrollo del proyecto Pánuco (plata-oro) en Sinaloa.

  • El Gobierno de Sinaloa y directivos de la empresa presentaron oficialmente este financiamiento como impulso clave para acelerar el desarrollo hacia la fase de construcción e inicio de operaciones, proyectadas para 2027.

Tras el secuestro de mineros de Vizsla Silver, la Cámara Minera de México y la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México alertaron que los entornos de inseguridad no sólo vulneran la integridad y los derechos fundamentales de las personas trabajadoras y de la población en México, sino que arriesgan las inversiones.

Las siete claves que explican por qué los cárteles mexicanos buscan controlar la minería

El reciente secuestro y asesinato de cinco trabajadores mineros —y la desaparición de al menos otros cinco— en Concordia, Sinaloa, ha puesto los reflectores sobre la relación entre la minería y el crimen organizado en México.

El 23 de enero de 2026, un grupo armado irrumpió en el campamento minero de Vizsla Silver en Concordia y secuestró a 10 empleados especializados, entre ellos ingenieros y geólogos, mientras un trabajador más de una construcción carretera fue privado de la libertad en una parada de transporte.

  • Días después, cinco de ellos fueron hallados asesinados en fosas clandestinas; los demás siguen desaparecidos. El contexto no es menor: Concordia está en disputa entre facciones del Cártel de Sinaloa —Los Chapitos y La Mayiza— y la violencia, extorsión y desplazamiento son parte de la vida cotidiana en la zona minera.

Días después, cinco de ellos fueron hallados asesinados en fosas clandestinas; los demás siguen desaparecidos. El contexto no es menor: Concordia está en disputa entre facciones del Cártel de Sinaloa —Los Chapitos y La Mayiza— y la violencia, extorsión y desplazamiento son parte de la vida cotidiana en la zona minera.

Empresas de todo el país enfrentan extorsiones, robos de cargamentos y apropiación de yacimientos. El fenómeno no se limita a Sinaloa.

En Guerrero, la Familia Michoacana impuso pagos mensuales a la mina Capela y recurrió al incendio de vehículos para presionar a la empresa. En Chihuahua, la mina Dolores, operada por Pan American Silver Corp, suspendió operaciones tras amenazas directas.

En Sonora, la mina La Herradura —propiedad de Fresnillo PLC— requirió la intervención de una fuerza especial del gobierno federal, aunque los robos y la extorsión persisten.

  • Según Insight Crime, el robo de metales preciosos durante su transporte es cada vez más frecuente. En 2024, un convoy con seis góndolas cargado de oro, plata y zinc de Newmont fue robado en Zacatecas, con un valor estimado de tres millones de dólares. En el 2025 ocurrieron hechos similares.

En la Sierra Gorda de Querétaro, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) no solo extorsiona a las empresas, también participa en la comercialización de mercurio, insumo clave para la separación de oro, que exporta a Colombia, Venezuela y Bolivia. Casos similares se registran en Michoacán, Oaxaca, Coahuila, Tamaulipas, Veracruz, San Luis Potosí y Zacatecas.

Siete razones por las que los cárteles codician la minería mexicana

Diversos casos documentados y opiniones de expertos como Víctor Manuel Sánchez Valdés o Emma Landeros explican por qué la minería se ha convertido en uno de los negocios más codiciados por el crimen organizado en México. Siete razones explican la magnitud de este fenómeno:

1. Fuente de ingresos masivos y constantes

La minería mexicana produce más de 330 mil millones de pesos al año. Un solo pago de “derecho de piso” por parte de una minera puede superar decenas de cuotas exigidas en otros sectores. El control de una mina representa para los cárteles un flujo de recursos constante y elevado.

2. Facilidad para lavar dinero

El oro, la plata y otros metales pueden mezclarse con minerales legales, permitiendo su inserción en los circuitos formales de exportación y venta. La periodista Emma Landeros, en entrevista para el programa Esquina Balderas», destaca que el blanqueo de capitales es sencillo y difícil de rastrear, ya que los controles oficiales para identificar el origen ilícito de los metales son mínimos.

3. Bajo riesgo de detección

A diferencia del tráfico de drogas, la minería ilícita es menos visible y más fácil de encubrir bajo operaciones legales. El transporte y la comercialización de metales preciosos rara vez despiertan sospechas.

4. Control territorial y desplazamiento

El dominio de minas y rutas extractivas permite a los grupos criminales ejercer poder territorial. El narco desplaza comunidades, se apropia de tierras y presiona a autoridades locales, como por ejemplo, en Ixtacamaxtitlán y Tlatlauquitepec, Puebla, donde comandos han amenazado y ejecutado a opositores, forzando la migración de familias enteras.

5. Diversificación criminal

La incursión en la minería permite a los cárteles diversificar sus fuentes de ingreso y resistir los embates estatales contra el narcotráfico, consolidando su posición como consorcios criminales multifacéticos.

6. Acceso a insumos estratégicos y armamento

El control de minas facilita el acceso a explosivos, vehículos y equipos. Parte del material importado por empresas extranjeras termina en manos de los cárteles, incrementando su capacidad bélica.

7. Mecanismo de presión y represión social

El crimen organizado no solo extorsiona a las empresas mineras, también actúa como fuerza de choque para reprimir protestas y desplazar opositores. Según comentan Jesús Lemus y Emma Landeros, la colaboración entre empresa y narco garantiza la continuidad de las operaciones extractivas en contextos hostiles. Grupos armados actúan como “guardias blancas”, desalojando comunidades y reprimiendo movimientos sociales.

Así evolucionó el modelo criminal en la minería

Según Insight Crime, el modelo mexicano de incursión criminal en la minería comenzó a consolidarse a inicios de la década de 2010, con Los Zetas y los Caballeros Templarios como pioneros en la sistematización del cobro de cuotas y la apropiación de minas de carbón y hierro en Coahuila y Michoacán.

La rentabilidad de estas operaciones motivó que otros cárteles replicaran el esquema en estados como Guerrero, Sonora, Zacatecas, Oaxaca y Puebla.

El avance del crimen organizado en la minería mexicana se refleja en el número de empresas extranjeras y nacionales afectadas, así como en la geografía del control territorial.

  • Según datos de Animal Político y Insight Crime, multinacionales como Almaden Minerals Ltd., Goldcorp, Veruna Minerals, Fresnillo PLC, Pan American Silver Corp, Leagold, Newmont, Minas de Oro Nacional, Mexican Silicates, Compañía Minera Autlán, Real de Gemas, Jdc Minerals, Minaurum Gold, Starcore International Mines y Alamos Gold Inc. han sido víctimas de extorsión, robos, desplazamientos y cierres forzados en los últimos años.

Actualmente existen dos grandes franjas mineras en México: una que abarca Sonora, Chihuahua, Durango, Zacatecas y Sinaloa, disputada por las dos principales facciones del Cártel de Sinaloa, el CJNG y organizaciones locales como el Cártel Independiente de Sonora y el Cártel de Caborca; y otra en el sur, que incluye Guerrero, Michoacán y Oaxaca, bajo la influencia de la Familia Michoacana, Ardillos, Tlacos, Caballeros Templarios y el CJNG.

En el centro-occidente, el CJNG ejerce control sobre explotaciones de menor tamaño.

El fenómeno también se extiende a Puebla, donde los municipios de Ixtacamaxtitlán, Libres, Zautla, Ahuazotepec, Xicotepec, Guadalupe Victoria y Tlatlauquitepec han visto la llegada de mineras internacionales y grupos criminales que hostigan a opositores, exigen cuotas diarias y obligan a la venta de predios a precios bajos.

La minería en México genera cerca de 2,5 millones de empleos y representa el 4.7% del PIB nacional, por lo que el avance del crimen organizado en este sector pone en riesgo la viabilidad de la industria, la seguridad de los trabajadores y la vida en las comunidades afectadas.

¿Qué cárteles han incursionado en el negocio de las minas?

  • Cártel de Sinaloa (incluyendo las facciones de los Chapitos y la Mayiza)
  • Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG)
  • Los Zetas
  • Caballeros Templarios
  • La Familia Michoacana
  • Cártel del Golfo
  • Guerreros Unidos
  • Los Rojos
  • Los Tlacos
  • Ardillos
  • Cártel de Caborca
  • Cártel Independiente de Sonora (Los Salazar)
  • Hermanos Beltrán Leyva.

México, abre dudas sobre los avances en seguridad anunciados por Sheinbaum

En lo profundo de las montañas costeras sobre el reluciente resort pacífico de Mazatlán, los pueblos distribuidos a lo largo de un camino sinuoso parecen casi desiertos, el silencio solo interrumpido por el paso ocasional de un camión.

Fue cerca de uno de estos pueblos, Pánuco, donde 10 empleados de una mina de oro y plata de propiedad canadiense fueron secuestrados a finales de enero. Los cuerpos de cinco fueron hallados cerca y otros cinco esperan ser identificados.

La mayoría de los habitantes de estos pueblos han huido por miedo desde que dos facciones del cartel de Sinaloa están enfrentadas desde septiembre de 2024, dijo Fermín Labrador, un hombre de 68 años originario del cercano poblado de Chirimoyos. Otros, dijo, fueron “invitados” a irse.

El secuestro de los trabajadores mineros bajo circunstancias aún poco claras ha despertado temores a nivel local y generado dudas más amplias sobre las mejoras de seguridad anunciadas por la presidenta Claudia Sheinbaum. La mandataria señaló su postura más agresiva contra los carteles de la droga en Sinaloa con capturas e incautaciones después de asumir el cargo a finales de 2024. Ha pasado un año desde que envió a 10.000 elementos de la Guardia Nacional a la frontera norte para tratar de evitar los aranceles estadounidenses que Washington amenazó con imponer debido al tráfico de fentanilo de los carteles, gran parte del cual proviene de Sinaloa.

En enero, Sheinbaum mostró una fuerte caída en las tasas de homicidios el año pasado como prueba de que su estrategia de seguridad estaba funcionando.

“Lo que este tipo de episodios hace es demoler la narrativa del gobierno federal que insiste en que poco a poco están tomando control de la situación,” dijo el analista de seguridad David Saucedo. Agregó que Sheinbaum había intentado “administrar el conflicto” mientras la guerra interna del cartel de Sinaloa se extendía y dividía el estado, obligando a las personas “a tomar partido con uno de los dos grupos”.

Seguridad efímera

La desaparición de los trabajadores mineros a finales de enero trajo más tropas a las montañas mientras buscaban por aire y tierra señales de ellos.

El secretario de Seguridad de México, Omar García Harfuch, llegó para coordinar el operativo. Hubo varias detenciones y, gracias a la información obtenida de los sospechosos, las autoridades encontraron las fosas clandestinas.

Pero el aumento de la presencia de seguridad no ha traído tranquilidad a los residentes.

Roque Vargas, un activista defensor de derechos humanos para personas desplazadas por la violencia en la zona, dijo que “todo el alboroto ha dispersado a los criminales organizados” pero le preocupa que puedan regresar. Él y otros también están preocupados por ser confundidos con delincuentes y ser atacados por las fuerzas de seguridad al salir de su pueblo, porque eso ya ha ocurrido en otras partes del estado.

“Prácticamente hemos sido abandonados”, dijo.

La violencia desatada por facciones del cartel

Sheinbaum asumió el cargo en octubre de 2024, cuando Sinaloa estaba entrando en una nueva espiral de violencia tras el secuestro del líder del cartel de Sinaloa, Ismael “El Mayo” Zambada, por un hijo del exlíder Joaquín “El Chapo” Guzmán. Zambada fue entregado a las autoridades estadounidenses y su facción del cartel entró en guerra con la liderada por los hijos de Guzmán.

  • En un principio, los residentes de la capital estatal, Culiacán, quedaron atrapados en medio del fuego cruzado, pero el conflicto eventualmente se extendió por todo el estado. El presidente de EE.UU., Donald Trump, asumió el cargo el año pasado y designó al cartel de Sinaloa, entre otros, como organización terrorista extranjera, aumentando la presión sobre la administración de Sheinbaum para endurecer su postura contra los carteles.
  • Para abril pasado, Vizsla Silver Corp., la empresa minera de Vancouver, Canadá, anunció que suspendía actividades en la mina debido a preocupaciones de seguridad en la zona. La pausa duró un mes.

García Harfuch dijo este mes que los sospechosos detenidos pertenecían a la facción del cartel de Sinaloa leal a los hijos de Guzmán, conocidos como “los chapitos”, y que confundieron a los trabajadores creyendo que pertenecían a la otra facción. No ha habido una explicación de cómo pudo ocurrir la confusión, ya que Vizsla dijo que los trabajadores fueron sacados de su sitio.

Minas y crimen

Las minas, junto con otros negocios como los huertos de aguacate y los oleoductos que transportan gasolina, desde hace tiempo han atraído la atención del crimen organizado en México como fuente de pagos por extorsión o para robar el material extraído.

Saucedo, quien ha investigado casos en Guanajuato, Sinaloa y Sonora, dijo que también ha visto casos en los que las minas se aprovechan de los grupos armados para controlar a los opositores a la mina.

El gobierno mexicano ha dicho que no tiene reportes de que Vizsla haya sido extorsionada. Sheinbaum dijo que su administración hablaría con todas las empresas mineras en México “para ofrecer el apoyo que requieran”./Agencias-PUNTOporPUNTO

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