La inflación en México se desaceleró a 3.69 por ciento en 2025, lo que representó el menor incremento acumulado para todo un año desde 2020, principalmente por un menor avance en el índice no subyacente, que se vio favorecido por la caída en los precios de las frutas y verduras y un bajo crecimiento en los energéticos.
Con el dato actual, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) acumuló seis meses dentro del rango objetivo del Banco de México, de 3 más/menos 1 punto porcentual.
Según los registros del INEGI, el índice no subyacente aumentó 1.61 por ciento en el año, muy por debajo del 5.95 del 2024, y además fue el incremento más bajo desde 2020.
- Los precios de frutas y verduras acumularon en el año un descenso de 5.62 por ciento, mientras que los pecuarios subieron 5.76 por ciento. En tanto, el componente de energéticos y tarifas autorizadas por el Gobierno subió 0.18 por ciento.
- Por su parte, el índice subyacente acumuló un avance de 4.33 por ciento durante 2025, por arriba del 3.65 por ciento de 2024. Los precios de los alimentos y bebidas se aceleraron a 5.22 por ciento, mientras que el resto de las mercancías subieron 3.51 por ciento, y en los servicios el alza fue de 4.35 por ciento.
Ricardo Aguilar, economista en jefe de Invex, indicó que los precios de los productos agropecuarios registraron 12 caídas en 24 quincenas, lo que permitió que la inflación no subyacente cediera y esto ocasionó que la inflación general se viera favorecida.
- No obstante, destacó que, a pesar del buen dato observado, el componente subyacente permanece en niveles elevados, lo que sigue siendo un factor de riesgo hacia los próximos meses.
- De acuerdo con analistas de Bancoppel, se conjuntaron diversas variables que favorecieron la desaceleración moderada en los precios al consumidor.
“Algunos de los temas más destacados que contribuyeron a estos resultados fueron, la debilidad del consumo, la fortaleza del tipo de cambio y la contención del costo energético”.
Prevén repunte temporal
Analistas estiman que se podría observar cierto repunte en los precios durante este año, por diversos factores. De acuerdo con Bancoppel, el tema arancelario continuará siendo un factor determinante en el impacto de la inflación. “Anticipamos que la inflación aumentará durante 2026 por el efecto de los nuevos impuestos y aranceles, así como presiones por costos laborales”, indicaron.
- Para Janeth Quiroz, directora de análisis económico de Monex, la incertidumbre podría prevalecer en el primer cuarto del año. “Hacia los próximos meses es probable observar cierta volatilidad, particularmente en el primer trimestre del año, debido a factores estacionales y por el ajuste de precios administrados”, indicó.
- Pese a lo anterior, estima que a medida que pasen los primeros meses del año podría observarse cierta estabilidad en los precios.
Añadió que, dentro de los factores más importantes que incidirían en la estabilidad de precios se encuentra la probable desaceleración gradual de la inflación subyacente, un crecimiento económico moderado que limitaría presiones por el lado de la demanda y riesgos todavía presentes asociados a salarios, servicios y choques externos.
Recortes moderados
Sobre la postura que podría adoptar Banxico a lo largo de este 2026, los expertos coinciden en que prevalecerán ciertos recortes, pero de forma moderada y cautelosa.
- Gerónimo Ugarte, economista en jefe de Valmex Casa de Bolsa, estima un ajuste total a la baja de 50 puntos base a la tasa de referencia en este año. “Estimamos recortes acumulados de alrededor de 50 puntos base durante 2026, llevando la tasa de referencia a 6.50 por ciento al cierre del año”, indicó.
“La alta inflación subyacente, las expectativas de inflación fluctuantes, las previsiones de inflación muy optimistas de los bancos centrales y las expectativas de que la inflación se reacelere en el primer trimestre de 2026 indican la necesidad de ser cautelosos en la calibración de la política monetaria a corto plazo”, indicó por su parte Alberto Ramos, economista en jefe para América Latina en Goldman Sachs.
Aumento del IEPS sí pegará a la inflación en México
El Banco de México (Banxico) prevé que los aumentos de impuestos a las bebidas azucaradas y los nuevos aranceles sobre productos principalmente asiáticos, que entraron en vigor este año, solo tengan un efecto a corto plazo sobre la inflación en el futuro.
- La evaluación surge de las minutas de la última decisión sobre la tasa de interés del banco del mes pasado, y refleja la opinión de la mayoría de los miembros de su junta.
- Publicadas este jueves, las actas acompañan los datos de diciembre difundidos ese mismo día, que muestran que los precios al consumidor se aceleraron a un ritmo menor de lo esperado en el último mes de 2025.
A pesar de la preocupación por el doble impacto del aumento del IEPS y los nuevos aranceles a las importaciones en la tasa de aumento de los precios al consumidor, la mayoría de los cinco miembros de la junta del banco considera que el efecto será más efímero.
“Respecto del impacto sobre las perspectivas de inflación de las modificaciones al IEPS y del aumento de tarifas arancelarias en 2026, la mayoría consideró que se prevé que estos tengan efectos de una sola vez”, según la minuta.
Algunos miembros de la junta señalaron, como en actas anteriores, que la debilidad de la economía mexicana contribuye a moderar la inflación, mientras que la mayoría destacó la importancia de la disponibilidad de bienes alternativos para los consumidores en la evolución de los precios.
“La mayoría destacó que el traspaso de las medidas arancelarias a los precios dependerá de la disponibilidad de sustitutos, de la posibilidad de que las empresas puedan ajustar sus márgenes de ganancia y absorber parte de los costos, y de las condiciones de demanda”, señalan las actas.
Los datos completos de inflación de diciembre mostraron que los precios al consumidor subieron a un ritmo ligeramente inferior al previsto. La cifra se ubicó en 3.69 por ciento, por debajo de la estimación media de 3.75 por ciento de los economistas encuestados por Bloomberg.
¿Repuntará la inflación en México en 2026?
Algunos analistas anticipan un repunte de la inflación en el primer trimestre de este año debido a las subidas de impuestos, los nuevos aranceles a las importaciones y el reciente aumento del salario mínimo.
- “Seguimos esperando que la inflación general aumente hasta 4.20 por ciento a finales de 2026, y que la inflación subyacente tienda a bajar hasta 4.00 por ciento en 2026”, afirmó Gabriel Casillas, director de economía latinoamericana de Barclays.
“Las cifras de inflación de las dos primeras semanas de enero comenzarán a reflejar el impacto del aumento de los impuestos especiales, sobre todo en los refrescos, así como la introducción de aranceles a las importaciones de países que no pertenecen al TLC”, añadió, en referencia a los países que no tienen un acuerdo de libre comercio con México.
Banxico redujo su tasa de interés de referencia en un cuarto de punto, hasta 7 por ciento, el mes pasado, en el último de una serie de recortes destinados a impulsar una economía estancada que, según se espera, habría evitado por poco la recesión el año pasado, cuando se publiquen los datos de cierre a finales de este mes.
Banxico prevé una expansión del PIB de 1.1 por ciento este año y un crecimiento de 2 por ciento en 2027.
Pequeños comercios, los más golpeados por inflación, impuestos y bajo crecimiento
El aumento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) e inflación, dispararon precios en artículos esenciales, anulando el aumento al salario mínimo y debilitando el poder adquisitivo de las familias, lo que ha impactado directamente en la económica, señaló la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).
Se advirtió que la cuesta de enero 2026 se ha profundizado como resultado de una combinación de inflación subyacente persistente y el aumento del IEPS, factores que ya impactan de manera directa tanto a las familias como al pequeño comercio en todo el país.
De acuerdo con la organización, este escenario es consecuencia de un entorno económico adverso, marcado por el estancamiento de la actividad productiva y un crecimiento prácticamente nulo durante 2025. El Banco de México estimó un avance del Producto Interno Bruto (PIB) cercano a apenas 0.3 %, reflejo de una economía debilitada en múltiples sectores y cercana a una situación de deflación económica, sin impulso real en la producción ni en el consumo.
- ANPEC explicó que, si bien cada año las cadenas productivas realizan ajustes regulares de precios, en esta ocasión los incrementos no fueron graduales. El aumento extraordinario del IEPS detonó alzas significativas en productos de alta demanda como las bebidas saborizadas, que subieron entre uno y ocho pesos, y los cigarros, cuyos precios se incrementaron entre 15 y 22 pesos.
- Estos ajustes provocaron además una cascada de aumentos en otros bienes esenciales, como tortilla, panificación, lácteos, embutidos, abarrotes, productos de limpieza y aseo personal, encareciendo prácticamente todos los segmentos de consumo básico.
“El proceso inflacionario absorbe por completo el aumento al salario mínimo del 13 %, que lejos de mejorar el poder adquisitivo termina convirtiéndose en un factor inflacionario adicional. Financiar el gasto público elevando la carga fiscal sobre productos de alta demanda no fue la ruta correcta”, señaló Cuauhtémoc Rivera, presidente de ANPEC. Añadió que las consecuencias ya son visibles en una mayor precarización del consumo, menos compras, márgenes de utilidad cada vez más reducidos y el cierre de negocios.
- La gravedad del panorama se refleja también en el empleo formal. Datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) indican que México enfrenta la peor pérdida de patrones en casi 30 años, con más de 41 mil empleadores formales dados de baja en los últimos dos años, de los cuales más de 24 mil corresponden solo a 2025. Para ANPEC, estas cifras confirman que cada vez más negocios formales se ven obligados a cerrar ante la inflación, el aumento del IEPS, los mayores costos operativos y un entorno económico adverso agravado por la extorsión.
La organización alertó que, en algunos puntos del país, la extorsión se ha convertido en una carga permanente para toda la cadena productiva, desde proveedores hasta puntos de venta, mediante el cobro de piso. Esta práctica ilegal eleva los costos de operación, frena la inversión, limita el crecimiento de los negocios y genera un clima de incertidumbre que termina reflejándose en mayores precios y menor confianza para emprender.
- A ello se suma el aumento de los costos energéticos. El gas natural registró un alza acumulada de 19 % durante 2025 y las proyecciones apuntan a que su precio podría casi duplicarse en 2026, con un impacto directo en la generación de energía eléctrica. Asimismo, los incrementos en gasolina y diésel, de entre 25 y 32 centavos por litro a partir del 1 de enero, representan un golpe directo a la operación cotidiana de los negocios, elevando los gastos de transporte, logística y abasto.
- Otro factor de presión es la disminución de las remesas, cercana al 6 % durante 2025, atribuida a una política migratoria más restrictiva en Estados Unidos y al envejecimiento de los connacionales en el exterior. Este descenso impacta directamente a alrededor de cinco millones de hogares que dependen de estos recursos como principal sustento, reduciendo la circulación de dinero en las economías locales.
“El efecto final es claro: menos dinero circulando en los hogares, márgenes de utilidad reducidos en los pequeños comercios y una pérdida constante de negocios y empleos. El 2026 arranca cuesta arriba y se perfila como un año complejo, marcado además por la incertidumbre en la renegociación del TMEC y el llamado del sector empresarial a preservar un acuerdo libre de aranceles”, concluyó Rivera.
ANPEC reiteró que la cuesta de enero 2026 no es producto del azar, sino de decisiones económicas que han profundizado la presión sobre el consumo y el comercio formal. La organización urgió a replantear el rumbo para evitar que esta pendiente se prolongue durante todo el año y continúe debilitando a la economía familiar y al pequeño comercio, al que considera el verdadero motor del mercado interno./Agencias-PUNTOporPUNTO




















