EXTORSIÓN, delito de alto impacto que afecta de manera directa a FAMILIAS, COMERCIOS y sectores PRODUCTIVOS

Delincuentes que operan a distancia por llamadas y mensajería enganchan a la víctima, la aíslan dentro de una habitación, la incomunican y, en paralelo, extorsionan a familiares o presionan por depósitos.

El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad da los datos tras diez años del paso de México ante el delito de extorsión, que ha cobrado con la tranquilidad, bienes y la estabilidad de muchos ciudadanos.

  • Pero también de vidas que han quedado de por medio por denuncia a «los cuatro» vientos el hartazgo que viven poblaciones como Michoacán, dándole frente a este delito, donde en la mayoría de los casos las autoridades tienen de conocimiento y no hacen nada, eso los convierte en cómplices.
  • Del 2015 al 2025 la extorsión creció un 78.07% a nivel nacional, los registros por año se dan en la media de más de 5 mil denuncias, cerrando el 2025 con 11 mil 081 víctimas del delito de extorsión, esto nos demuestra dos cosas claras: las autoridades no han hecho nada, o no han podido con el delito o están inmiscuidas en el asunto.

De enero a diciembre del 2025 el estado de México encabezó la lista nacional de extorsiones con 2 mil 275 víctimas, seguida de ciudad de México con 1 753 casos, en tercer lugar, se ubicó Guanajuato con 1, 475 víctimas y en cuarto sitio Nuevo León con 991.

  • En Sonora se han dado este tipo de casos, muchos de ellos no denunciados porque la confianza en el sistema simplemente no se da, porque las autoridades aún no están preparadas para atender la situación… o simplemente están en conocimiento o vinculados señalan expertos.

En plagio exprés, carretera, prisión…

Delincuentes que operan a distancia por llamadas y mensajería enganchan a la víctima, la aíslan dentro de una habitación, la incomunican y, en paralelo, extorsionan a familiares o presionan por depósitos.

  • La mecánica es el enganche, luego el encierro «voluntario» por miedo, exigencia de dinero y bloqueo de comunicación, con uso intensivo de datos personales que el huésped trae consigo (contactos, itinerarios, trabajo, redes).

«No salgas del hotel, hay un operativo contra delincuentes, no te vayan a confundir, prepara tu documentación para saber quién eres», imponen los criminales, identificados como autoridades, de acuerdo con denuncias ministeriales.

«¿No eres parte de ellos? Dame un número de un familiar para corroborar que vienes de donde dices, y apaga tu teléfono para evitar que les llames primero», les ordenan.

El crimen va un paso adelante en varios estados

  • En Tabasco, ministeriales advierten que en fechas recientes se ha detectado una modalidad de secuestro virtual, que deriva de la extorsión telefónica y confirman casos en los Municipios de Centro y Huimanguillo.
  • Ahí las víctimas han sido enganchadas en hoteles donde se alojaban por motivos de trabajo. La autoridad subraya que muchas eran personas originarias de otras entidades, lo que amplifica la vulnerabilidad del huésped en tránsito.
  • En Campeche, la Secretaría de Protección y Seguridad Ciudadana reportó un caso donde una pareja recibió llamadas con instrucciones precisas: «registrarse en el hotel, permanecer ahí y realizar un depósito de dinero».

El reporte ingresó al 911 y fue canalizado a la Fiscalía para denuncia e investigación.

En Puebla, un comunicado oficial detalla la mecánica: tras una alerta familiar por supuesta privación ilegal, exigían «1 millón de pesos»; tras el análisis, la SSP concluyó que se trataba de «extorsión en la modalidad de secuestro virtual» y ubicó al joven al interior de un hotel, evitando el pago.

Control psicológico

El engaño se sostiene en control psicológico y corte de comunicación.

  • En Tabasco, los extorsionadores se presentan como grupo criminal, dicen tener «ubicada» a la víctima y la intimidan con supuestos reportes de gente armada o drogas para forzar obediencia.

Luego extraen información personal y contactan a familiares para exigir dinero.

  • La clave operativa es el aislamiento. La Fiscalía tabasqueña advierte que durante la llamada ordenan a las víctimas eliminar aplicaciones –mencionan explícitamente WhatsApp y Facebook– con el fin de mantener a las personas incomunicadas.
  • Ese corte abre un golpe doble: además de evitar el rescate, facilita el control de cuentas (clonación o toma de WhatsApp) y empuja a movimientos financieros bajo presión.
  • En Oaxaca, la Fiscalía estatal inició desde 2023 una estrategia de capacitación al sector hotelero para evitar extorsión y secuestro virtual. «La mejor forma de prevenir delitos como la extorsión telefónica es con información», dijo en el arranque de ese programa.
  • En Zacatecas, la Secretaría de Seguridad Pública ha detectado este móvil y ha rescatado a huéspedes tras ser conducidos con engaño a otro hotel por «su seguridad».
  • En Puebla, los criminales exigieron en un caso en 2024 un millón de pesos a sus víctimas. La autoridad determinó secuestro virtual y rescató a un joven «al interior de un hotel».
  • En 2025, en Campeche, la Policía estatal atendió un reporte al 911 en el que la víctima relató que le pedían «registrarse en el hotel, permanecer ahí y realizar un depósito de dinero». El caso se canalizó a la Fiscalía.

En octubre de 2025, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, la Fiscalía Antisecuestro localizó a una mujer en el interior de un hotel. El reporte llegó por la app No Te Enganches.

  • En Tehuacán, Puebla, tres hombres –de 38, 31 y 28 años– fueron rescatados ilesos en un hotel tras un operativo coordinado por la Marina, la SSP y la Policía Municipal.
  • Las familias recibieron llamadas con exigencias de fuertes sumas; se evitó el pago y no hubo detenidos, porque el delito se cometió por llamadas.
  • En tanto, en noviembre de 2025, en La Paz, Baja California Sur. La SSP estatal reportó que evitó dos casos.

En uno, los extorsionadores, a base de engaños, lograron aislar a las víctimas mediante amenazas para exigir dinero a familiares.

Los hoteles ofrecen lo que el delincuente necesita: personas fuera de su rutina, en traslado, con prisa (trabajo o turismo) y menor red de apoyo inmediata, dice a REFORMA un mando militar desplegado en Tabasco.

«El fenómeno se alimenta de datos, desde lo que la víctima comparte en redes hasta sus datos en WhatsApp, los maleantes piden información sobre amigos, familiares o compañeros de trabajo para luego extorsionar a terceros», remarca.

  • Fiscalías y Secretarías de Seguridad comenzaron a tratar a los hoteles como primer filtro, con la lupa en la recepción, gerencia y call center interno. En Oaxaca, la Fiscalía lanzó capacitación dirigida a todas las áreas, desde atención a huéspedes hasta mantenimiento. Esta fue impartida por especialistas antisecuestro.
  • En el plano federal, al presentarse la Estrategia Nacional contra la Extorsión, se incluyó explícitamente el frente hotelero: la campaña preventiva contempla «pláticas de concientización con recepcionistas de hoteles para identificar y evitar casos de secuestro virtual».

El manual de contención recomienda colgar una llamada desconocida, verificar con familia y, si la persona está hospedada, dirigirse a la gerencia o recepción para aclarar la situación; además, bloquear números y reportar al 911 o 089.

  • La Fiscalía potosina define el secuestro virtual como una llamada en la que se exige el pago por la «liberación» de una persona. Y detalla el modus operandi: se identifican como grupo criminal, solicitud de datos personales, orden de apagar el teléfono habitual, abandonar el domicilio y hospedarse en un hotel o motel para enviar fotografías como «prueba».

La recomendación central es «colgar de inmediato», mantener la calma, localizar al familiar por otros medios y llamar al 911 o acudir a la Fiscalía. Las cifras de este delito no están homologadas entre estados. Pero autoridades reconocen un nuevo fenómeno en el que va ligada la extorsión y el secuestro exprés.

Secuestro exprés

La extorsión telefónica no sólo atrapa a víctimas en hoteles o en tránsito: también golpea a residentes dentro de sus propias casas, donde reciben llamadas de supuestos criminales que aseguran tener «rodeado» el domicilio, que los «vigilan» o que tienen a un familiar secuestrado, con un objetivo inmediato de forzar depósitos, transferencias o recargas a tarjetas y cuentas.

  • En los hechos, se configura un secuestro exprés psicológico, pues la víctima queda retenida por el miedo, con instrucciones de no colgar y no salir, mientras el delincuente compra tiempo para cobrar.
  • En diciembre de 2025, la Fiscalía de Puebla informó que atendió una extorsión telefónica en modalidad de «secuestro virtual».
  • La madre denunció que un hombre exigía 150 mil pesos por la supuesta liberación de su hijo. La autoridad agregó que al afectado le dijeron que tenían ubicada a su familia y «conocía movimientos», y lo mantuvieron incomunicado mientras recibía instrucciones.

El componente clave es el aislamiento en tiempo real en la casa de la víctima. Con esto, el hogar, teóricamente el lugar seguro, se convierte en una celda momentánea.

  • La instrucción de «no salgas» funciona como candado mientras la víctima obedece, el delincuente aprieta con depósitos a cuentas, transferencias o compras urgentes.
  • Este tipo de casos ha resurgido en entidades como Puebla, Tabasco, Chiapas, San Luis Potosí y el Edomex.

Delitos en carreteras

En distintos tramos carreteros del centro del País, automovilistas y choferes han quedado atrapados en una modalidad que mezcla asalto y plagio de corta duración.

  • Los delincuentes interceptan el vehículo, retienen a las víctimas durante el tiempo que toma el despojo y la extorsión, y las obligan a entregar NIP, claves, teléfonos o a acompañarlos a cajeros para vaciar cuentas.
  • Los casos nacen con el cierre de paso, control físico y «custodia», mientras se consuman robos, retiros, transferencias o depósitos. En la México-Cuernavaca, una familia fue sometida en Tres Marías, el 23 de agosto de 2023.
  • «Amarraron a los integrantes, dos adultos y dos niños, y posteriormente obligaron a la familia a retirar los fondos de las tarjetas bancarias. Antes de dejarlos abandonados, les arrebataron la camioneta», relata un ex ministerial de Morelos.

Meses después, la Guardia Nacional frustró un caso en el corredor de Huitzilac.

  • El 10 de enero de 2024, se reportó que dos automovilistas fueron «cerrados» por un vehículo con presuntos plagiarios y obligados a detenerse.
  • «Ya sometidos, fueron obligados a subirse a la cajuela de su propio automóvil, pero una patrulla advirtió la escena y detuvo a dos implicados, con otros tres fugados hacia el monte», añade el ex agente.
  • En la México-Puebla, un migrante fue internado en el bosque, mientras vaciaban sus tarjetas.

En esa misma vía, otro caso más documentado fue el de la diputada federal Blanca Alcalá Ruiz, quien denunció que sufrió un secuestro exprés de más de siete horas. Ella fue liberada luego de que los delincuentes le vaciaron sus tarjetas bancarias y buscaron presionar también a familiares.

  • Según la denuncia, tras ponchar llantas y forzar la detención, los agresores la retuvieron y la internaron en el bosque, antes de Río Frío, mientras otros integrantes se trasladaron a diferentes cajeros para hacer retiros de las tarjetas.
  • En la autopista México-Querétaro se reportan falsos «oficiales», ligados a la privación de la libertad y cateos ilegales. La Fiscalía mexiquense acumula casos de secuestro exprés con fines de robo.
  • En noviembre de 2025 tres víctimas que circulaban por la autopista fueron interceptadas por dos vehículos con luces que simulaban ser de un vehículo oficial. Los agresores privaron de la libertad a los tres hombres y los llevaron a otro lugar.

El vehículo fue ubicado por GPS y las víctimas fueron liberadas.

En enero de 2026, autoridades federales anunciaron la detención de Ramón «N», alias «El Moncho», señalado como operador de una célula ligada al robo a transporte en esa misma ruta.

Según las investigaciones, coordinaba robos mediante la privación ilegal de la libertad de choferes, principalmente en tramos de la carretera México-Querétaro.

  • También en enero de este año, un comando asaltó y despojó del equipo de video al personal de Cepropie, que documenta las actividades de la Presidenta Claudia Sheinbaum.
  • El hecho se registró la madrugada del pasado domingo, cuando regresaban en dos camionetas sobre la peligrosa Carretera 57 Norte, en Matehuala, San Luis Potosí, tras cubrir la gira de la Mandataria en Tamaulipas.

Los asaltantes se llevaron cámaras, computadoras y antenas, que cuestan miles de pesos, pero que eran transportados por carretera y sin protección, desde Reynosa hasta la Ciudad de México, luego de transmitir en vivo los mítines que Sheinbaum tuvo en la ciudad fronteriza el sábado.

Hasta en prisiones

En el marco del aumento de la extorsión en México, el cobro de piso no se limita a calles, comercios o transporte, pues el fenómeno también opera dentro de las cárceles, con la colusión de autoridades penitenciarias, muchas presionadas por el crimen o sus mandos, advierte Andrés M. Estrada, investigador del sistema penitenciario.

  • El autor de La verdad de los custodios, libro sobre cárceles en México, dice que los centros de reclusión funcionan como microciudades criminales donde todo tiene precio: abrir un candado, usar un teléfono, vender comida, acceder a medicamentos o dormir en una celda menos saturada.

«El encierro no corta la economía del crimen; la reorganiza», afirma en entrevista Estrada.

  • Su diagnóstico refiere que el cobro de piso sobrevive y se normaliza tras los muros, mientras los custodios quedan atrapados entre organizaciones criminales que controlan módulos completos y autoridades coludidas que toleran el esquema. «Somos parapeto, sólo abrimos y cerramos puertas», sintetizan los testimonios recogidos por el autor.

Estrada advierte que el debate público suele concentrarse en la población privada de la libertad y omite a los custodios, también víctimas del sistema.

  • Viven entre dos y hasta tres fuegos: la presión directa del crimen organizado, la de mandos institucionales que permiten el negocio y un tercer frente fuera del penal, donde enfrentan amenazas y agresiones al terminar su turno.
  • Lejos de ser hechos aislados, el esquema descrito por Estrada configura un modelo de control económico permanente dentro de los penales.
  • Las organizaciones criminales replican en prisión la misma lógica que aplican en la calle: control territorial, cobro sistemático, castigo al disidente y protección a quien paga. La diferencia, subraya el autor, es que en prisión el margen de escape es nulo.

En ese entorno, los custodios se convierten en la pieza más vulnerable del engranaje. Mal pagados, con jornadas extendidas y sin respaldo institucional, muchos son obligados a colaborar bajo amenaza directa.

Otros, explica Estrada, son integrados al sistema de corrupción por orden de sus superiores, quienes a su vez responden a intereses criminales o políticos.

  • «El custodio no manda, ejecuta. Y si se niega, paga con su vida o con la de su familia», señala el investigador, quien documenta casos de amenazas, secuestros exprés y asesinatos de personal penitenciario fuera de servicio.
  • El libro expone que el cobro de piso dentro de las cárceles no sólo afecta a internos vinculados con grupos criminales, sino también a reclusos sin respaldo, procesados por delitos menores, quienes deben pagar para evitar golpizas, traslados arbitrarios o aislamiento forzado.
  • En muchos penales, detalla, la supervivencia depende de la capacidad de pago, no del estatus jurídico. Estrada sostiene que esta economía ilegal es tolerada -y en algunos casos administrada- por estructuras formales del sistema penitenciario.

Desde directores hasta mandos medios, el flujo de dinero permite mantener una «paz artificial» que reduce motines visibles, pero profundiza la captura criminal de los centros de reclusión. «La cárcel se volvió un espacio de renta. Si el Estado no gobierna, alguien más lo hace», resume.

  • El fenómeno, agrega, tiene efectos directos en la seguridad pública: las prisiones no neutralizan al crimen organizado, sino que funcionan como centros de operación, reclutamiento y extorsión, desde donde se ordenan delitos hacia el exterior, incluidas llamadas de extorsión y secuestros virtuales.
  • Para el autor, cualquier estrategia contra la extorsión que ignore lo que ocurre dentro de las cárceles está condenada al fracaso. «No se puede combatir el cobro de piso afuera cuando el mismo esquema está intacto adentro, protegido por muros y silencio institucional», concluyó.

Aumentarían los casos en 2026

La maestra en Asuntos Públicos e investigadora en Causa Común, Angelica Canjural señala en entrevista para Reporte Índigo que, si bien los resultados presentados hablan de un avance en la materia, este delito podría incrementarse debido a que se trabaja en mejorar los mecanismos de denuncia.

  • Añade que existen problemas clave como las debilidades institucionales en las fuerzas policiales locales, además de la corrupción y la impunidad que fomentan que incrementen los delitos.
  • Canjural señala que durante este 2026 podemos esperar un incremento en el registro oficial de casos de extorsión, esto debido a que existe mayor conciencia por parte de la población para denunciar.

El hecho que parte de la Estrategía Contra la Extorsión ofrezca una denuncia anónima facilitará un registro aún más puntual.

  • Lo que bien puede generar un incremento en el delito, pero no precisamente por una alza de incidencia, sino una mayor disponibilidad de la población para presentar las denuncias correspondientes.
  • Asimismo, la especialista señala que también se puede ver un aumento debido al fortalecimiento de grupos delictivos: “el fenómeno va al alza también por el crecimiento y el fortalecimiento de los grupos delictivos
  • Además de que han ido creciendo sus territorios en los que tienen control o mayor influencia. Entonces, digamos que el alza en la extorsión va a ir alimentada de esos dos rubros”, puntualiza.

Desapariciones un tema aún pendiente

  • De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas del 31 de diciembre de 1952 al 18 de diciembre de 2025 se tienen contabilizadas 133 mil 520 personas desaparecidas o no localizadas.
  • Sobre esa problemática, la especialista señala que el tema de desapariciones también tendrá relevancia este año, pues falta atención en el procesamiento de los casos de búsqueda de personas.
  • En el hallazgo de fosas clandestinas, en los cuales aún se presentan deficiencias institucionales que obstaculizan la identificación y la contabilización de restos humanos encontrados, lo que podría, incluso, generar un subregistro en el tema de homicidios.

En tanto, el Gobierno federal ha emprendido acciones concretas para hacer frente a la problemática de las desapariciones, como la creación de una Base Nacional Única de Información Forense y la creación de la Plataforma Nacional de Identificación Humana, además de busca equiparar el delito de desaparición al de secuestro y establecer la publicación mensual de las cifras de carpetas de investigación sobre desapariciones. /PUNTOporPUNTO

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