La OPEP pronosticó el miércoles que la demanda mundial de petróleo en 2027 aumentaría a un ritmo similar al de este año y que los datos del estudio indican un equilibrio ajustado entre la oferta y la demanda en 2026, según una copia del informe a la que tuvo acceso Reuters.
- La previsión para 2027 coincide con la opinión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo de que la demanda aumentará a un ritmo relativamente sólido, y de que la transición a combustibles menos contaminantes se producirá más lentamente de lo previsto.
- La OPEP dijo en el informe que la demanda aumentaría en 1.34 millones de barriles por día en 2027, similar al crecimiento de 1.38 millones de bpd previsto para este año.
- La predicción para 2027 es la primera que hace la OPEP.
“Se espera que la actividad económica mundial mantenga su buen comportamiento tanto en 2026 como en 2027”, afirmó la OPEP.
La OPEP+, formado por países del grupo, Rusia y otros aliados, comenzó a aumentar la producción de petróleo en 2025, tras años de recortes, y tiene previsto interrumpir el alza del bombeo en el primer trimestre de 2026, en un contexto de previsiones generalizadas de exceso de oferta.
- La OPEP+ bombeó 42.83 millones de bpd en diciembre de 2025, esto es 238,000 bpd menos que en noviembre, impulsada por las reducciones de Kazajistán, Rusia y Venezuela, a pesar del acuerdo de aumento de la producción en vigor para el último mes del año, dijo la OPEP.
- El informe prevé que la demanda del crudo de la OPEP+ se situará en un promedio de 43 millones de bpd en 2026, sin cambios respecto al mes anterior y cerca de lo que el grupo produjo en diciembre.
Si la OPEP+ mantiene el ritmo de extracción de diciembre en 2026, la producción sería 170,000 bpd inferior a la demanda, según un cálculo de Reuters basado en el reporte.
Esto contrasta con la opinión de la AIE, cuyas cifras más recientes implican que la oferta mundial de petróleo superará a la demanda en casi 3.84 millones de bpd -una cantidad equivalente a casi el 4% de la demanda- este año.
Precios al alza
Los precios del petróleo cerraron al alza el miércoles, pero luego perdieron la mayor parte de las ganancias del día después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, alivió los temores de interrupciones en los suministros iraníes cuando dijo por la tarde que las muertes en la represión de los disturbios civiles en Irán estaban disminuyendo.
- Los futuros del petróleo Brent bajaron 92 centavos, o 1.41%, a 64.55 dólares tras el cierre. Los futuros del crudo West Texas Intermediate de Estados Unidos bajaron 96 centavos, o 1.57%, a 60.19 dólares.
- Previamente, los futuros del Brent cerraron con un alza de 1.05 dólares, o 1.6%, a 66.52 dólares por barril. El WTI subió 87 centavos, o 1.42%, a 62.02 dólares por barril.
La mezcla mexicana de exportación ganó 1.61% o 0.92 dólares, a 58.07 dólares el barril.
Los precios subieron por el temor a interrupciones del suministro iraní debido a un posible ataque estadounidense contra Irán.
El mercado mundial del petróleo registrará superávit
El mercado mundial del petróleo registrará un gran superávit en el primer trimestre de 2026, según dijo el miércoles la Agencia Internacional de la Energía (AIE), ya que hasta ahora el exceso de oferta ha compensado el riesgo geopolítico de interrupciones.
- En su informe mensual sobre el petróleo, la AIE, que asesora a los países industrializados, prevé que la oferta mundial de crudo supere a la demanda en 4,25 millones de barriles diarios en el primer trimestre. Un excedente de esa magnitud supondría aproximadamente el 4% de la demanda mundial y es mayor que otras predicciones.
Los precios del petróleo han subido un 6% desde principios de año, impulsados por la preocupación por la geopolítica y las posibles perturbaciones del mercado. La referencia mundial, el Brent , cotizaba a 65,02 dólares a las 1142 GMT del miércoles, 10 centavos más que el día anterior.
- Estados Unidos capturó al presidente venezolano, Nicolás Maduro, a principios de mes y pidió a las petroleras que invirtieran en Venezuela para impulsar la producción, pero a corto plazo los suministros desde el país se han visto interrumpidos.
- Las amenazas de posibles ataques estadounidenses contra Irán también han elevado la perspectiva de una reducción de los suministros, y los ataques de drones y los problemas técnicos han reducido la producción en Kazajistán.
«Salvo que se produzcan interrupciones significativas del suministro en Irán o Venezuela, o nuevos recortes de otros productores, es probable que vuelva a aparecer un superávit significativo en el primer trimestre de 2026», señaló la AIE.
«Por ahora, los balances hinchados proporcionan cierta comodidad a los participantes del mercado y han mantenido los precios bajo control», añadió.
La oferta ha aumentado más rápido que la demanda sobre todo porque la Organización de Países Exportadores de Petróleo más Rusia y otros aliados (OPEP+), comenzó a aumentar la producción en abril de 2025 tras años de recortes. Otros productores, como Estados Unidos, Guyana y Brasil, también han aumentado la producción.
- Sin embargo, la OPEP+ ha suspendido sus aumentos de producción para el primer trimestre de 2026.
- Para todo el año, el mercado se enfrenta a un superávit implícito de 3,69 millones de barriles por día (bpd), según indicaron las últimas cifras de la AIE el miércoles, una revisión a la baja desde los 3,84 millones de bpd del informe del mes pasado.
- Además, la AIE revisó al alza en 70.000 bpd, hasta 930.000 bpd, su previsión de crecimiento de la demanda mundial de petróleo, aludiendo a la normalización de las condiciones económicas tras las turbulencias arancelarias del año pasado y a unos precios del crudo inferiores a los de hace un año.
La AIE dijo que es demasiado pronto para evaluar todas las implicaciones de los nuevos acontecimientos geopolíticos en el mercado del petróleo, pero dijo que el bloqueo de Estados Unidos a los envíos de petróleo de Venezuela había reducido las exportaciones en 580.000 bpd desde diciembre hasta principios de enero.
¿Pico de producción antes de 2030?
El «pico del petróleo» (Peak Oil) llegó a infundir miedo a responsables políticos, empresas y consumidores, como un momento inminente en el que el mundo extraería las últimas gotas de oro negro del subsuelo, como una pajilla apurando el fondo de un batido.
La idea fue popularizada en los años 50 por el geólogo M. King Hubbert, quien advirtió que la producción de petróleo en Estados Unidos seguiría una curva en forma de campana y alcanzaría inevitablemente un máximo a medida que los yacimientos maduraran y entraran en declive.
En los últimos años, el cambio climático ha dado la vuelta al relato. En lugar de temer la escasez, el debate se centra ahora en cuándo alcanzará su pico la demanda, a medida que avanza la transición hacia los vehículos eléctricos y otras energías limpias.
Al mismo tiempo, la resistencia política -desde retrasos en la prohibición de motores de combustión hasta recortes de subsidios a los autos eléctricos- siembra dudas sobre la rapidez real de esa transición lejos de los combustibles fósiles.
Expertos divididos sobre cuándo caerá la demanda
Han surgido dos posturas opuestas sobre el momento en que la demanda mundial de petróleo comenzará a descender.
- La Agencia Internacional de la Energía (AIE), con sede en París y que representa a los principales países consumidores, prevé que la demanda se estabilice en torno a los 102 millones de barriles diarios (bd) hacia 2030.
- En su World Energy Outlook 2025, publicado el mes pasado, la AIE parte del supuesto de que los gobiernos cumplirán objetivos ambiciosos en energía y clima.
- La OPEP sostiene la visión contraria. En su último informe de largo plazo, el grupo de productores pronostica que la demanda seguirá creciendo durante décadas y no ve un pico antes de 2050, con un consumo cercano a los 123 millones de barriles diarios a mediados de siglo.
Ambas organizaciones, sin embargo, comparten una preocupación de fondo: el suministro es cada vez más difícil de sostener. La OPEP considera que un crecimiento robusto de la demanda justificará inversiones constantes para garantizar reservas suficientes durante décadas. La AIE, en cambio, ofrece un panorama más prudente.
El escenario de «seguir como hasta ahora» vuelve
Bajo presión de la administración Trump, la AIE reintrodujo su Escenario de Políticas Actuales, abandonado en 2020, que se basa en leyes vigentes y tendencias observables muy por debajo de las ambiciones climáticas.
Este escenario sugiere que el crecimiento de la oferta se desacelerará después de 2028, a medida que decaigan fuentes no OPEP como Estados Unidos, Brasil, Guyana y Canadá. Ello dejaría el suministro cada vez más dependiente de países de la OPEP en Oriente Medio, como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos e Irak.
Si los compromisos climáticos no se implementan, la demanda podría subir hasta 113 millones de bd en 2050, advirtió la AIE.
- Para Franziska Holz, subdirectora del área de energía, transporte y medio ambiente del DIW Berlin, recuperar este escenario conservador es «positivo», porque demuestra que el mundo «no va por buen camino con los objetivos climáticos» ni está sustituyendo con la suficiente rapidez los combustibles fósiles en la matriz energética.
Holz ironizó con que «probablemente los estadounidenses no pretendían eso» al presionar para que se retomara el escenario más cauteloso.
Los nuevos descubrimientos de petróleo, en mínimos históricos
En lo relativo al Peak Oil, ambas organizaciones señalan el mismo riesgo estructural: el suministro de petróleo no se mantiene por sí solo. Los campos maduros declinan rápidamente y, sin inversiones constantes, la producción de los yacimientos existentes caerá alrededor de un 8% anual, advirtió la AIE el mes pasado.
Se requiere una enorme cantidad de nueva producción solo para mantener estable la oferta mundial. Sin embargo, la mayor parte del gasto se destina a compensar el declive de campos envejecidos, no a incorporar volúmenes significativos nuevos.
- Con los descubrimientos en mínimos históricos y una dependencia creciente de los pozos de esquisto y de pozos en aguas profundas —que se agotan con rapidez—, el sector petrolero corre cada vez más rápido solo para mantenerse en el mismo sitio.
- El físico Antonio Turiel, investigador del Peak Oil en el CSIC, sostiene que el auge del fracking en Estados Unidos —motor del crecimiento fuera de la OPEP— se acerca ya a su agotamiento. Los mejores puntos de perforación en la cuenca del Pérmico, en Texas y Nuevo México, ya han sido explotados y las tasas de declive se aceleran.
«Después de 15 años intensos, estamos llegando al final del camino del fracking», dijo Turiel a DW. «Podemos mantener el espejismo uno o dos años más, pero después la caída será increíblemente rápida».
¿Un pico de producción inminente?
Turiel cree que el mundo se acerca a un Peak Oil mucho más temprano de lo que la mayoría de las agencias está dispuesta a reconocer. Señala que el 80 % de los yacimientos petroleros «ya ha superado su máximo de producción».
- Además del esquisto, añade, el mundo ha dependido en exceso de grandes campos supergigantes envejecidos para mantener la estabilidad, y su fase de declive más acelerado está a punto de comenzar.
- «Lo más probable es que empecemos a ver fuertes caídas anuales —en torno al 5 %— incluso antes de 2030», afirmó. «Después, cabe esperar una reducción del volumen total extraído cada año de alrededor del 50 % en 20 años».
Turiel subraya que entre 2020 y 2025 se descubrieron en promedio 3.000 millones de barriles de petróleo, doce veces menos que el consumo global.
Mientras la OPEP no prevé un Peak Oil y el peor escenario de la AIE no lo sitúa antes de 2050, el calendario de Turiel es contundente: «Muy probablemente en 2027; en cualquier caso, antes de 2030. Incluso antes si se desencadenan problemas geopolíticos indeseables»./Agencias-PUNTOporPUNTO
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