La VIOLENCIA en SUDÁN ha forzado a +445.000 personas a HUIR de sus hogares en 2025

Sudán se aproxima a un trágico hito: este viernes 9 de enero se cumplirán 1.000 días desde el inicio del conflicto en la nación africana.

Más de 445.000 personas han huido de sus hogares en Sudán del Sur durante 2025 debido a la escalada de los combates entre grupos étnicos y por el poder político. Así lo denunció el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) este martes.

  • «El recrudecimiento de los combates en Sudán del Sur obligó a más de 445.000 personas a huir de sus hogares en 2025, lo que agravó una de las crisis humanitarias más prolongadas del mundo.
  • Con la ayuda humanitaria en drástica disminución y los servicios esenciales al límite de su capacidad, las familias se enfrentan a crecientes dificultades e incertidumbre», dijo el CICR en un comunicado.
  • Florence Gillette, jefa de la delegación de la organización humanitaria en Sudán del Sur, destacó que «en todo el país los civiles son los más afectados por los conflictos y la violencia. Huyen, intentan reconstruir sus vidas y se ven obligados a huir de nuevo».

El país aún no ha celebrado elecciones desde que se independizó de Sudán en 2011. En las décadas anteriores hubo guerras civiles entre el norte (musulmán y árabe, más desarrollado) y el sur (cristiano y animista, más pobre y con otras etnias). Estas guerras fueron por religión, poder político y sobre todo, por el petróleo, que se encuentra mayormente en el sur.

  • En 2011, tras un referendo, el Sur se independizó y nació el país más joven del mundo: Sudán del Sur, con su capital, Yuba. Sin embargo, la separación no trajo paz duradera, dado que Sudán del Sur cayó en guerra civil interna.
  • En marzo de 2025 comenzaron a intensificarse las hostilidades luego de que el Ejército Blanco, una milicia originalmente vinculada a la oposición armada, atacara una guarnición gubernamental, explica la Comisión de Derechos Humanos en Sudán del Sur.
  • Tras este episodio, el gobierno de transición de Sudán del Sur arrestó a Riek Machar, principal figura de la oposición y vicepresidente desde su regreso del exilio después de la firma del Acuerdo de Paz Revitalizado de 2018.

Ese pacto había puesto fin a la guerra civil iniciada en 2013, provocada por disputas sobre la organización de las elecciones y la definición de la candidatura presidencial entre las facciones que habían luchado juntas por la independencia frente a Sudán.

  • Analistas de la ONU advierten que estos incidentes podrían deshacer los avances del acuerdo de paz, gracias al cual en 2022 las partes sellaron un pacto de seguridad presentado como “hito” para unificar fuerzas y consolidar el cese de hostilidades.
  • La Presidencia anunció en 2024 que las primeras elecciones nacionales desde la independencia se posponían hasta el 22 de diciembre de 2026.
  • Este contexto ha propiciado una escalada de violencia en Sudán del Sur, que además ha sufrido inundaciones masivas derivadas de la crisis climática, que dejaron más de un millón de afectados en octubre de 2025.

También lo afecta la crisis de refugiados que tiene lugar en el vecino Sudán desde el comienzo de su guerra en abril de 2023, la cual ha cobrado decenas de miles de vidas y desatado la mayor crisis de desplazamiento del mundo.

  • Acnur señala que “Sudán del Sur es el país que ha recibido al mayor número de personas” refugiadas o retornadas de su vecino.

De acuerdo con la ONU, Sudán del Sur cuenta en la actualidad con cerca de 2,6 millones de desplazados y durante el 2024 el país alcanzó una tasa de pobreza del 92 %, según el último informe del Banco Mundial.

Sudán se prepara para marcar 1000 días de guerra

Sudán se aproxima a un trágico hito: este viernes 9 de enero se cumplirán 1.000 días desde el inicio del conflicto en la nación africana.

  • La violencia continúa intensificándose y los ataques no cesan, incluidos recientes bombardeos con drones contra aldeas en distintas zonas del país. El pasado 6 de enero, trece personas -entre ellas niños- murieron tras un ataque en la región sudanesa de Kordofán del Norte.
  • El portavoz de las Naciones Unidas, Stéphane Dujarric, afirmó que los últimos ataques están colocando a la población civil en una situación de “riesgo extremo” y provocan nuevos desplazamientos, mientras las familias huyen de la violencia en un intento por protegerse.

Sudán está sumido en la violencia desde abril de 2023, con fuerzas militares rivales enfrentadas por el control del país.

  • La milicia de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF, por sus siglas en inglés) ha ido ganando terreno en el oeste y el sur, mientras que el ejército sudanés mantiene el control de la mayor parte del este, incluida la capital. Esta confrontación ha profundizado la división del país.
  • Tras una serie de ataques con drones durante el fin de semana, el número de víctimas ha aumentado, ya que los bombardeos alcanzaron también el “epicentro de la crisis de hambre en Sudán, Darfur del Norte”, según informó la ONU.
  • En diciembre de 2025, UNICEF llevó a cabo una encuesta nutricional en una ciudad de ese estado -una de las zonas más devastadas por el conflicto- y descubrió que más de la mitad de los niños menores de cinco años padecen desnutrición aguda.

El panorama resulta aún más grave si se observa el número de personas obligadas a abandonar sus hogares a causa del conflicto interno.

La Organización Internacional para las Migraciones reportó que casi 1.000 personas se vieron forzadas a huir de una ciudad en Kordofán del Sur entre el 31 de diciembre y el 4 de enero. Otras 2.000 fueron desplazadas de una localidad en Kordofán del Norte el 5 de enero.

  • En un período de apenas dos meses -desde finales de octubre hasta finales de diciembre- unas 65.000 personas han tenido que abandonar la región de Kordofán.

En medio de violencia persistente, alimentada por influencias externas y que ha provocado la desestabilización de varios países vecinos, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) ha identificado a Sudán como escenario de una de las mayores crisis de desplazamiento del mundo, con más de 12 millones de personas.

La ONU pide rendición de cuentas de los responsables

El conflicto en Sudán ha entrado en una nueva y peligrosa fase de intensificación, advirtió este lunes, el subsecretario general de la ONU para Oriente Medio, Asia y el Pacífico del Departamento de Asuntos Políticos, quien describió un escenario de violencia extrema contra la población civil y pidió al Consejo de Seguridad que los responsables y facilitadores de la guerra rindan cuentas.

  • En una reunión del máximo órgano resolutivo de la ONU solicitada por Sudán, Khaled Khiari explicó que la situación sobre el terreno se ha deteriorado de forma significativa, en pocas semanas, especialmente en la región de Kordofán, donde las Fuerzas de Apoyo Rápido han logrado avances estratégicos, incluida la captura de una instalación petrolera clave para la exportación de crudo de Sudán del Sur.

Al mismo tiempo, ciudades como Kadugli y Dilling enfrentan condiciones de asedio cada vez más severas.

Riesgo de escalada regional

Khiari alertó del riesgo de una escalada regional, tras confirmarse movimientos de fuerzas armadas entre Sudán y Sudán del Sur. Estos desplazamientos, reflejan la creciente complejidad del conflicto y podrían arrastrar a los países vecinos si no se toman medidas urgentes, dijo.

Asimismo, destacó el uso creciente de ataques con drones por ambas partes, de forma indiscriminada. Citó los ataques aéreos del 4 de diciembre en Kalogi, que alcanzaron un jardín de niños y un hospital, provocando la muerte de más de 100 personas, entre ellas 63 menores.

  • Días después, un ataque contra una base logística de la ONU en Kadugli mató a seis cascos azules de Bangladesh y dejó nueve heridos, lo que obligó a evacuar de la zona al personal de la misión de la ONU.
  • El subsecretario general recordó que los ataques contra personal de Naciones Unidas pueden constituir crímenes de guerra y subrayó que la ONU reúne pruebas para identificar a los responsables.
  • Khiari denunció la detención arbitraria de civiles acusados de “colaboración” con el bando contrario y la continua entrada de armas cada vez más sofisticadas al país. Así, Khiari subrayó que la falta de rendición de cuentas ha alimentado el conflicto.

A medida que la guerra se acerca al trágico umbral de los mil días, hizo un llamado urgente: “Instamos al Consejo a que utilice todos los instrumentos a su disposición para exigir la paz, proteger a los civiles y garantizar que se rindan cuentas por las violaciones del derecho internacional”.

Sin responsabilidad, concluyó, no habrá paz duradera para Sudán ni estabilidad para la región, concluyó.

La brutalidad no tiene límites

También presente en la sesión del Consejo, la directora de la División de Respuesta a las Crisis de la Oficina de Asuntos Humanitarios (OCHA) afirmó que “la brutalidad del conflicto parece no tener límites”.

Al igual que Khiari, Edem Wosornu aludió a la muerte de unos mil civiles debido a los ataques con drones en Kordofán del Sur entre el 4 y el 16 de diciembre, y agregó que en Kordofán del Norte la situación es “igualmente alarmante”, con ataques en El Obeid y sus alrededores, y denuncias de que se impide la salida de civiles.

Violaciones graves del derecho internacional

“Persisten niveles alarmantes de necesidades humanitarias en todo Darfur”, continuó, dando cuenta de violaciones graves, incluidas matanzas y violencia sexual, tras la toma de El Fasher por parte de las Fuerzas de Apoyo Rápido.

  • Un informe reciente documentó asesinatos deliberados y agresiones sexuales masivas durante un ataque contra el campamento de desplazados de Zamzam. A esto se suman nuevos bombardeos con drones en localidades como Katila y Kutum, así como la detención de decenas de trabajadores de la salud en Nyala.

Wosornu urgió al Consejo a enviar el mensaje inequívoco de que no se tolerarán los ataques contra civiles y otras violaciones flagrantes del derecho internacional humanitario. /PUNTOporPUNTO

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