La agroindustria, las mega granjas porcícolas, la expansión inmobiliaria, los proyectos turísticos y el propio Tren Maya, obra emblema del gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador y continuada por la presidenta Claudia Sheinbaum con la construcción de un tren de carga, colocan a la Selva Maya bajo «fuego cruzado».
«Literalmente la Selva arde bajo el fuego cruzado de múltiples industrias que la están contaminando y devastando a un ritmo del cual no podrá recuperarse», afirmó Carlos Samayoa, coordinador de la campaña México al grito de ¡Selva! de Greenpeace.
La Selva Maya es el pulmón más importante de México y el segundo más grande de América, y hoy está bajo la presión de la industria inmobiliaria, hotelera, ferroviaria y otras que solo ven en la Selva la posibilidad de extraer recursos en beneficio propio.
Carlos Samayoa, Greenpeace México.
La Selva Maya atraviesa una de sus etapas más críticas, pues lo que alguna vez fue un territorio continuo de vida, agua y cultura, hoy está fragmentado por la expansión urbana, las granjas porcícolas y el trazo del Tren Maya, megaproyecto que para las comunidades y organizaciones ambientalistas simboliza la herida más profunda en un ecosistema ya debilitado, denunciaron activistas como el buzo y ambientalista José Urbina, conocido como “Pepe Tiburón” y Pedro Uc Be, poeta y defensor maya.
- El pasado 23 de septiembre, el grito de auxilio de la Selva Maya se elevó hasta las alturas. A 70 metros de la Estela de Luz, en la Ciudad de México, nueve activistas treparon con cuerdas y arneses para desplegar una manta gigante con un mensaje imposible de ignorar: “La Selva Maya Grita. Semarnat, ¡Sálvala!”.
- Esta acción se convirtió en un acto simbólico de resistencia y en un recordatorio de que la Selva Maya sigue siendo devastada.
- En los últimos cinco años, de acuerdo con Greenpeace, se deforestaron más de 300,000 hectáreas en la península de Yucatán y solo en la construcción del tramo cinco del Tren Maya se talaron más de 10 millones de árboles.
El propio gobierno reconoció hace unos meses la incrustación de 15,000 pilares de gran escala en el suelo kárstico de la zona, lo cual está ocasionando contaminación al acuífero del que dependen especies animales y poblaciones de la Península.
Durante años, ambientalistas entregaron información, propuestas y pidieron un diálogo con las autoridades, sin recibir respuesta, por lo que su llamado a detener la devastación de la selva recobró fuerza en la actual administración encabezada por Claudia Sheinbaum, quien ya presentó una estrategia.
Un respiro: el gobierno parece escuchar, pero no es suficiente
Unos días antes de la protesta en la Estela de la Luz, la presidenta anunció la creación del Corredor Biocultural de la Gran Selva Maya, junto con Belice y Guatemala, un proyecto que busca proteger 5.7 millones de hectáreas del corazón de Mesoamérica.
- Si bien esta medida busca la conservación e integridad ecológica para beneficiar alrededor de 7,000 especies, 200 en categoría de riesgo, 50 prioritarias y 250 endémicas, algunos ambientalistas consideraron que esta medida es insuficiente, pues solo contempla el cuidado de 12 áreas ya declaradas como Áreas Naturales Protegidas.
- Los ambientalistas y activistas celebraron que por primera vez se logró abrir un canal de diálogo con autoridades ambientales en una mesa de trabajo, lo que de acuerdo con Aleira Lara Galicia, directora ejecutiva de Greenpeace México, «es un gesto que abre una ventana de esperanza».
“Recibimos como una buena señal la invitación al diálogo y acudimos al encuentro enfatizando que llevamos la voz no únicamente de nuestra organización sino la de miles de mexicanas y mexicanos preocupados por la Selva, de especialistas que han advertido sobre los impactos que está sufriendo este ecosistema fundamental para la vida, y de las comunidades locales cuyo entorno cultural, social y ambiental está siendo trastocado”, dijo.
Parte de los acuerdos alcanzados en dicho encuentro fue la instalación de mesas técnicas para abordar la problemática, con la esperanza de llegar a un gran acuerdo que blinde a la selva de los peligros de devastación en los próximos años, pues el planteamiento claro es: suspender nuevas autorizaciones de impacto ambiental hasta que exista un ordenamiento territorial que priorice el equilibrio ecológico por encima del extractivismo.
Si bien ambientalistas vieron con buenos ojos el primer acercamiento con autoridades, organizaciones y comunidades, activistas como Pedro Uc, mantienen cautela.
“No basta con que nos reciban, el problema no es que el gobierno no sepa cuáles son los daños, sino que eso es lo que quiere hacer. Lo triste es que tengamos que mendigar un derecho fundamental: proteger nuestro territorio”, dijo.
“El Tren Maya es un caballo de Troya”
Desde el inicio de la construcción del Tren Maya en 2018, los defensores de la selva advirtieron lo que vendría: extracción de recursos naturales, deforestación, contaminación y desplazamientos. Problemas que, en sus palabras, se han agravado año con año.
“Sabíamos que en cuanto talaran el primer árbol, construyeran caminos o contaminaran el acuífero, se desencadenaría un proceso de destrucción. Hoy, con el tren ilegal y ecocida dentro de la selva, lo que vemos es una devastación estimulada: invasiones, proyectos inmobiliarios que se anuncian sin pudor en redes sociales bajo el lema de ‘ven a vivir en la selva’, aunque eso implique talar, ahuyentar fauna a golpes y tratar un cenote como si fuera una alberca”, comentó Pepe Tiburón, quien también es integrante del colectivo Sélvame del Tren.
Pedro Uc Be, defensor maya del derecho a la tierra y miembro de la Asamblea de Defensores del Territorio Maya Múuch’ Xíinbal, reprochó además que este megaproyecto ha significado justo lo contrario a la promesa oficial de desarrollo.
“Con su entrada se destruyen cenotes, se arrasa con la selva, se desampara a los animales y se genera un impacto negativo en la naturaleza. El gobierno dice que hace el bien, pero como canta Arjona, aquí no es bueno el que ayuda, sino el que no jode”, señaló.
- El panorama, lamentó el defensor, es crítico. “Hemos encontrado selvas devastadas, cenotes destruidos, pueblos inseguros, desapariciones forzadas, mujeres violentadas, desempleo y desplazamiento. Eso es lo que tenemos hoy”, dijo.
- La construcción del Tren Maya inició en diciembre de 2018 y fue inaugurado en su totalidad en diciembre de 2024. Para abril de 2025, la presidenta Claudia Sheinbaum puso en marcha la construcción de infraestructura de carga del tren con el objetivo de transportar mercancías y fortalecer el desarrollo del sureste.
El megaproyecto recorre 1,554 kilómetros en Tabasco, Campeche, Chiapas, Yucatán y Quintana Roo. Incluye seis hoteles ya en operación y se prevé que para 2028 cuente con un sistema de carga integrado por 10 complejos y cinco terminales intermodales.
Pedro Uc calificó así que el Tren Maya es un “caballo de Troya”, que disfrazado de una obra que supuestamente traería bienestar y beneficios a las comunidades mayas, en realidad atrajo devastación y afectaciones socioambientales.
“Ellos dijeron que todas las comunidades de la península de Yucatán iban a ser beneficiadas por el tren con mejor salud, mejor vivienda, mejores empleos, mejores escuelas. ¿Dónde está eso? Que me muestren una sola comunidad, no quiero muchas, solo una, que haya mejorado su vida al 100% desde 2018”, reprochó.
Para el poeta la devastación tiene un trasfondo político y económico que trasciende al propio Tren Maya.
Pedro Uc recordó además que, pese a los amparos interpuestos por las comunidades contra el Tren Maya, el gobierno de López Obrador blindó los megaproyectos declarándolos de seguridad nacional.
“Con gobiernos anteriores ganamos algunos casos. Con este no hubo manera de defender ni una hectárea. Todo lo destruyeron contra nuestra voluntad”, explicó.
Destrucción irreversible
Pepe Tiburón, quien había explorado los cenotes y cuevas sumergidas que conectan la selva con el mar, advirtió que la destrucción de la selva es irreversible.
“Esto nunca fue en contra de un tren, fue contra construirlo en medio de la selva, estimulando su destrucción”, coincidió.
Para Pepe, al igual que para Pedro Uc, la narrativa del progreso económico ha sido una máscara.“La finalidad del tren nunca fue ser un servicio para el pueblo. Lo que querían era el beneficio económico de infectar a la selva con lo que ellos definían como progreso, pero que solo era progreso para sus cuentas bancarias, no para el pueblo”, dijo.
«No hay comunidad maya beneficiada, no hay absolutamente nada de lo que plantea la demagogia que sea verdad. Los únicos beneficiarios de este proyecto son los que lo imponen.- Pepe Tiburón.
El activista insistió en que el Tren Maya no se traduce en un beneficio real para la población y que lo único en que sí se ha logrado traducir es en destrucción y extracción de recursos como madera, aceite de palma y sascab, entre otros.
Ante este panorama, los activistas insistieron en que se debe llegar a un acuerdo real que garantice la protección política y jurídica de la Selva Maya, en el que las voces de las comunidades mayas realmente tengan voz.
“Lo que hoy existe no puede estar en riesgo de desaparecer mañana o en 10 años”, advirtió Pepe Tiburón.
La península de Yucatán debería ser tratada como la joya que es. Cada decisión debe partir del respeto al medio ambiente, de lo contrario todo progreso será un fraude que pagaremos muy caro.- Pepe Tiburón, activista y ambientalista.
Desde la mirada de los pueblos originarios, Pedro Uc sostuvo que la resistencia seguirá pese a los riesgos que esto representa, pues para ellos, la selva es territorio, identidad y espiritualidad y su destrucción amenaza no solo a la biodiversidad, sino a modos de vida ancestrales.
“Enfrentamos un poder enorme, incluso militar, pero vamos a seguir defendiendo nuestra identidad, nuestra cultura y nuestra tierra. No tenemos otra opción”, dijo.
- Representantes de Greenpeace subrayan que lejos de ser un problema local, la devastación de la Selva Maya debe constituir un asunto de seguridad ambiental global.
“Aquí está la mayor recarga de agua dulce de México, aquí está un corredor biológico fundamental para especies amenazadas como el jaguar. La Selva Maya no es solo de quienes habitan en la península, es de toda la humanidad”, expreso Samayoa.
Mientras se abre la posibilidad de un gran acuerdo para proteger la selva, las comunidades y activistas siguen en pie, recordándonos que el tiempo para salvarla no es mañana sino ahora.
Tren Maya, agroindustria y urbanización deforestan la selva maya
El Tren Maya, la actividad agroindustrial y el desarrollo inmobiliario son tres de las principales causas de la deforestación en la península de Yucatán.
- Así lo establece un estudio del Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible, según el cual esta zona presenta una pérdida de 525,102 hectáreas de selva, es decir, un promedio anual 58,345 entre 2016 y 2025.
- Las cifras se basan en el Sistema de Información de Cambios de la Cobertura Forestal (SICAMFOR), según el cual en Quintana Roo se estima la tala 112,180 hectáreas en el periodo de referencia.
El estudio denominado “Evaluación de la deforestación en península de Yucatán al 2025” destaca el caso de Othón P. Blanco, con una pérdida neta de 53,800 hectáreas, es decir, casi la mitad de la pérdida total del estado por cambios de uso de suelo por obras del Tren Maya.
Refieren también la inmensa deforestación en el poniente del municipio de Bacalar, a causa de los cultivos agroindustriales vinculados a la expansión menonita.
Sin embargo, es Campeche la entidad que presenta la mayor pérdida, con un total de 231,955 hectáreas en los últimos nueve años, destacando el impacto de Ley de Fomento Agropecuario” en el municipio Calakmul y de nuevo las obras del Tren Maya, como principales factores desencadenantes de la tala de selva.
- Aquí destacan además los casos de Pich, Champotón, debido al avance de la agroindustria, en inmediaciones a la reserva natural estatal Balam Kin, así como la deforestación en el municipio Hecelchacan, inmediaciones de Pomuch, por la construcción del megaproyecto Tren Maya y la expansión de la agroindustria.
Por último, en el estado de Yucatán, se reporta una pérdida de cobertura forestal de 180,967 hectáreas. Se destaca el caso de Tizimín por la expansión de la agroindustria; Hunucmá para establecer desarrollos inmobiliarios y mega granjas de cerdos y aves y progreso por urbanización y construcción de infraestructura logística de transporte.
También incluyen a Mérida cuya degradación de su selva se debe al establecimiento de nuevos desarrollos inmobiliarios.
- En los tres estado, los procesos de deforestación están vinculados principalmente a la expansión de la ganadería, los cultivos agroindustriales y las obras del Tren Maya.
- Especifican que solo entre el 2023 y 2025, la península de Yucatán perdió 123,122 hectáreas de vegetación, equivalente a un promedio anual de 61,561; ese total, 38% de pérdida en Campeche; 37% en Yucatán y 25% en Quintana Roo.
Refieren que lejos de ayudar a recuperar la selva talada, el programa Sembrando Vida, del gobierno federal, está acelerando la deforestación, sobre todo en los municipios de Calakmul, Champotón y Candelaria en Campeche.
Tren AIFA-Pachuca impactará más de 250 hectáreas en Hidalgo
El desarrollo del tren AIFA-Pachuca impactará una superficie de 251.0815 hectáreas, el 47 por ciento de estas son áreas de nueva afectación y el restante es vía férrea ya existente.
Como lo indica la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) que el gobierno federal puso a disposición para consulta pública, este proyecto consiste en la construcción y operación de una vía con longitud de 55.056 kilómetros, que llegará a territorio de Mineral de la Reforma no a Pachuca.
Según el proyecto, serán tres líneas ferroviarias: dos para tren de pasajeros que alcanzarán una velocidad de 160 kilómetros por hora, y una para tren de carga con trayectos de 85 kilómetros por hora.
Para Hidalgo, se consideran dos estaciones, una en la zona metropolitana de Pachuca y otra en Tepojaco, además se utilizará la ya existente de Jaltocan que pertenece al Tren Suburbano.
La construcción afectará una superficie estimada de 251.0815 hectáreas, de las cuales, 133.014 corresponden al derecho de vía de la línea férrea existente, lo que se traduce en un 53 por ciento de la totalidad del proyecto.
Debido a que en la mitad de las zonas por donde pasará el tren ya hay vía, en los análisis ambientales se estableció que “los impactos adversos son poco significativos”; sin embargo, la MIA también visibilizó contaminación del suelo ante un manejo inadecuado de la maquinaria y de los residuos generados.
Lo mismo en el aire y agua, como también a la flora que será removida en las actividades de limpieza y deshierbe. De igual manera, la fauna puede verse alterada por el ruido, luces artificiales, maquinaria y se podría causar un aumento en la mortalidad de los animales.
Además, serán 118.068 hectáreas que corresponden a nuevas áreas de afectación; es decir, un 47 por ciento del proyecto que iniciará en la zona industrial La Paz, a un costado de la carretera Ciudad Sahagún-Pachuca, bordeando el bulevar Río de las Avenidas, municipio de Mineral de la Reforma en Hidalgo, para finalizar en la estación Jaltocan del Tren Suburbano situado en el municipio de Nextlalpan, Estado de México.
Adicional a las dos nuevas estaciones y la ya existente, el proyecto incluye 13 puentes ferroviarios, 61 obras de drenaje transversal y 42 pasos vehiculares, distribuidos en 55 kilómetros.
A pesar de que en la Manifestación de Impacto Ambiental se indica que no hay ninguna Área de Importancia para la Conservación de Aves, existe una cercana que es la del Lago de Texcoco a una distancia de 17 kilómetros aproximadamente.
El área donde se desarrollará el proyecto se clasifica con grado de peligro por las sequías que va desde severa hasta extrema aunado al déficit promedio de lluvias, mientras que en la vulnerabilidad por inundaciones va de muy baja a media o alta, dependiendo la zona.
La MIA estará disponible hasta el 5 de marzo para que las personas interesadas propongan medidas de prevención y mitigación del proyecto.
Denuncian daño ambiental y presencia del crimen en comunidades de Oaxaca
Organizaciones de la sociedad civil denunciaron la devastación ambiental y el aumento de la presencia del crimen organizado en las comunidades donde se desarrollan megaproyectos del gobierno federal, impulsados por la llamada Cuarta Transformación.
Durante el foro “Los Pueblos y las Alternativas de Vida Frente a la Ilusión del Desarrollo”, precisaron que los impactos de estas megaobras son la deforestación, plagas, violencia, crecimiento económico desigual, acaparamiento de tierras y monocultivos de maguey.
Además, sostuvieron que están propiciando el saqueo de saberes tradicionales, venta de tierras ejidales y comunales, contaminación del agua y crimen organizado.
«Más recientemente la construcción de proyectos de infraestructura como la carretera barranca larga-ventanilla y penales de alta seguridad federal y estatal, la presa ahora llamada Margarita Maza (antes Paso Ancho) y la latente amenaza de la explotación de las concesiones mineras en la región».
Según los participantes en el foro realizado en Miahuatlán de Porfirio Díaz, municipio de la Sierra Sur de Oaxaca, la Cuarta Transformación, en su segundo piso que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, sigue representando los «intereses de la burguesía, la oligarquía financiera y el imperialismo norteamericano, la política para favorecer los intereses de los dueños del capital», de la misma forma como ocurría con los gobiernos del PRI y el PAN.
Además, afirmaron que estos proyectos se siguen imponiendo sin tomar en cuenta las determinaciones de las comunidades.
Mencionaron que en Oaxaca existen tres proyectos de explotación minera: Altagracia y Arista propiedad de una empresa estadounidense y el proyecto “San José” en el municipio de San José del Progreso de la empresa peruana JRS Ingeniería. En la minería, señalaron, no sólo son los impactos ambientales, sino también la división social, la falta de participación ciudadana y criminalización de defensores de la tierra, como ocurrió en el caso de San José del Progreso, donde asesinaron al ingeniero Bernardo Vásquez Sánchez el 15 de marzo de 2012.
«También los pueblos en resistencia han tenido que enfrentarse al engaño, la represión y criminalización de defensores y defensoras del territorio como la presa “Paso de la Reina” en la costa oaxaqueña, “La Parota” en el estado de Guerrero, o en el caso del compañero Tomás Martínez Pinacho, asesinado el 24 de agosto de 2020 o los comuneros de Puente Madera».
Las organizaciones sociales insistieron que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y el actual de Claudia Sheinbaum ha representado un cambio en la política de despojo de las riquezas de los pueblos por parte de empresas nacionales o extranjeras o de caciques locales «que se venden al mejor postor y se convierten en ejecutores de la guerra sucia contra los pueblos y los defensores de los recursos naturales».
Rehabilitación de la Línea K del Tren Interoceánico ignora impactos ambientales
La remodelación de 175 kilómetros de la Línea K del Ferrocarril Interoceánico se realizó al margen de las disposiciones ambientales y ahora, salvo amparos de por medio, nadie podrá obligar al Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (FIT) a remediar los daños causados a la flora, la fauna y a los espejos de agua.
Lamentablemente, acusó el defensor de derechos humanos en materia de medio ambiente, Edgar Martín Regalado, con fecha 10 de octubre de 2023, mediante el oficio SRA/DGIRA/DG-03904-23, la Dirección General de Impacto Ambiental, notificó al FIT que estaba exento de presentar la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA).
Cinco meses antes, el entonces presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, publicó el 18 de mayo de ese 2023, el decreto por el que diversas obras de infraestructura a nivel federal fueron declaradas de “seguridad nacional” y de “interés público”, como las que corresponden al Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT).
El pasado sábado 22 de este mes, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, inauguró los primeros 175 kilómetros de la Línea K, de Ciudad Ixtepec, Oaxaca, a Tonalá, Chiapas, y que en su totalidad cuenta con 459 kilómetros hasta Ciudad Hidalgo, Chiapas, en la frontera con Guatemala. El transporte, que será de pasajeros y carga, es operado por la Secretaría de Marina (Semar).
Como ente ejecutor de los trabajos de rehabilitación, modernización y construcción, le corresponde al Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (FIT) atender todos los temas relacionados con la flora, fauna, espejos de agua y obras de vialidad, que siguen pendientes en los municipios que abarcan los primeros 175 kilómetros inaugurados, enfatizó el defensor ambiental.
Tan sólo en los 26 kilómetros del Derecho de Vía (DDV), que corresponden al municipio de Unión Hidalgo, las obras del FIT dejaron daños en los caminos cosecheros, varios arroyos fueron desviados, otros aún permanecen con escombros y lo más grave, el tren no liberó ni un paso para evitar que la fauna sea arrollada. Hay venados, coyotes, conejos y armadillos en riesgo.
En la comunidad zapoteca de Chicapa de Castro, desde enero de este año los representantes agrarios están solicitando a las autoridades del CIIT la reparación de pasos de acceso a sus milpas y ranchos, así como el relleno de oquedades que con las lluvias se inundan e impiden el tránsito libre. Ya va a terminar el año y no nos hace caso, dijo el encargado comunal, Armando López.
Mientras tanto, el director de Obras del Gobierno municipal de Juchitán, José Antonio Sánchez, dijo que la reconstrucción de las vías de la línea K dejó en la ciudad media docena de cruces vehiculares inhabilitados, por su altitud y por la ruptura de las rampas. Del FIT nos han dicho que esperemos un mes, para que atiendan las afectaciones, indicó.
El problema recalcó el activista Edgar Martin, es que como la Semar exentó al FIT de presentar la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) no hay parámetros públicos de cantidad de afectaciones en áreas de palmeras, especies nativas como Gulabere, ceiba y mezquite, que forman el hábitat de venados, coyotes, conejos, armadillos y otras especies.
/Agencias-PUNTOporPUNTO
























