MÉXICO con MAYOR LETALIDAD, debido al deficiente SISTEMA de SALUD y SocioECONÓMICO

Las muertes por COVID-19 registradas en México subieron a 76 mil 243, al corte del sábado. La cifra representa un alza de 399 fallecimientos con respecto a lo reportado el viernes.

México aparece como el país de América Latina y el Caribe con la tasa de letalidad más alta entre las personas afectadas por COVID-19, en un estudio presentado por la Revista Panamericana de Salud Pública, de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

El objetivo de la investigación fue analizar la evolución de la pandemia de COVID y la capacidad de respuesta en países de América Latina y el Caribe, durante los primeros 90 días de epidemia (desde el primer caso confirmado en cada país) y su asociación con variables relacionadas con las medidas de salud pública y características demográficas, sanitarias y sociales.

  • La mayor tasa de letalidad (porcentaje de personas que fallecieron por la enfermedad entre el número de afectados por ésta) se identificó en México (11%), seguido de Ecuador (8.6%) y Brasil (6.2%). Las menores tasas se observaron en Venezuela (0.8%) y Costa Rica (0.9%). La tasa de letalidad promedio fue de 3.4 %.

Aunque el estudio explica que si se analiza la tasa de incidencia acumulada de casos positivos, la de letalidad y la cantidad de pruebas hechas a la población para confirmar la infección, se observa que hay países como Chile y Panamá con alta tasa de incidencia de casos a los 90 días pero baja letalidad, lo que puede explicarse por la mayor cantidad de pruebas realizados por millón de habitantes en ese país.

Es decir, si un país hace más pruebas, detectará más casos positivos, su universo de personas detectadas con la infección es más grande y entonces cuando se compara este número de positivos con el de fallecidos por la enfermedad, parece que han muerto menos personas por COVID en ese país, pero esto puede estar relacionado a que en otras naciones se ha detectado un universo menor de infectados y al hacer la comparación parece que el virus ha matado a más.

La mayor proporción de test por millón de habitantes, se explica en el estudio de OPS, se registró en Chile, seguido de El Salvador, Uruguay y Panamá; se identificó, además, una falta de registro de este indicador en algunos países.

  • En México, en los primeros meses de la epidemia, el gobierno federal anunció que solo se le haría la prueba de COVID al 100% de los casos con cuadros graves de la enfermedad y solo al 10% de las personas con síntomas leves. Eso dejó al país con un universo reducido para medir letalidad y con una muestra de personas con alta probabilidad de morir.
  • Otro factor que puede influir en la tasa de letalidad es la estructura demográfica de los casos y las muertes. En países europeos, como España e Italia, se observó que, si bien el número de testeos también puede tener un efecto, el hecho que una gran proporción de la población adulta mayor se haya contagiado hace que aumente la proporción de muertes y por lo tanto la letalidad.

Una mayor letalidad también puede estar relacionada con la disponibilidad de recursos en salud para hacer frente a la pandemia. En los sistemas con menores recursos de infraestructura y recursos humanos puede haber un mayor número de muertes, y viceversa.

Debido a todos esos factores en juego, es que al hacer otro tipo de medición, los números y la posición de las naciones cambia. Si se analiza lo que OPS llama Tasa Cruda de Mortalidad, TCM, (número de fallecidos en la población general de un país, en este caso por cada millón de habitantes), el que sale con la tasa más alta ya no es México sino Ecuador (187.8), seguido de Perú (148.4) y Brasil (106.6).

  • México registra en este caso una tasa de mortalidad por COVID por cada millón de habitantes de 66.7, porque aquí se está considerando a toda esa población y no solo a los que dieron positivo en la prueba.
  • Las menores tasas de mortalidad se registraron en Venezuela (0.8), Costa Rica (1.2), Paraguay (1.3), Uruguay (6.6), Haití (7), Cuba (7.3) y Nicaragua (8.3).
  • Aunque en este indicador se debe considerar que en muchos países hay un subregistro alto de fallecimientos por COVID. Para la región en general, la TCM promedio fue de 43.1 muertes por millón de habitantes.

De acuerdo con esta tasa, los países más afectados por la pandemia hasta el momento analizado fueron Ecuador, Perú y Brasil. Las TCM de estos países fueron superiores a las observados en la mayoría de los de Europa a los 85 días de comenzada la pandemia en ese continente, aunque inferiores a las de algunos países, como Bélgica, Francia, Italia y España.

El análisis de correspondencia múltiple (los factores que influyen) demostró que el tamaño de la población es la variable que más estuvo asociada a la TCM. Los países más poblados tienen una mayor proporción de grandes ciudades densamente pobladas, lo que provoca un mayor contacto entre la población. Esto ocurre en países como México y Brasil, que además no implementaron medidas tan drásticas como otros.

Otras variables asociadas a una TCM alta fue una proporción media de población que vive con menos de un dólar al día (en México esta es de 0.5, mientras que en Haiti es de 7.9) y una proporción media de población que accede a servicios de sanidad básicos (en México esta es de 91.2%).

Además, la TCM se asoció con un nivel bajo de prevalencia de diabetes. Esta enfermedad crónica no transmisible se asocia con una mayor probabilidad de muerte por COVID-19.

En México, el porcentaje de prevalencia de diabetes (20 a 79 años) es de 13.1%, el más alto de toda la región, seguido del de Nicaragua, con 11.5% y Guatemala, con 10.2%. En Argentina ese porcentaje es de 5%.

  • Otra variable asociada a la TCM fue un nivel bajo de camas hospitalarias. En México, el número de camas hospitalarias por cada mil habitantes, de acuerdo a los datos del estudio de OPS, es de 1.5 por cada mil habitantes; mientras que en Cuba es de 5.2, en Argentina de 5.0 y en Uruguay de 2.8.
  • Sobre la tasa de incidencia acumulada promedio para la región (el número de casos nuevos positivos).
  • El estudio señala que fue de 1267.8 casos por millón de habitantes. La mayor tasa de incidencia se observó en Perú (5426.3), seguido de Chile (5214.8), Panamá (3709.1) Ecuador (2180.5) y Brasil (1708.8); las menores se identificaron en El Salvador (58.1) y Venezuela (98.9).

Aunque también en este caso, las tasas bajas en estos dos países se puede deber al poco número de pruebas realizadas y a la opacidad en las cifras reportadas.

Si bien la tendencia, dice el estudio de OPS, en el número de casos nuevos en la región es heterogénea, en ninguno ha alcanzado la velocidad que se produjo en los primeros 90 días en otros países del mundo, donde la llegada de la epidemia no se acompañó con medidas tempranas para evitar la rápida propagación y el consiguiente colapso de los sistemas sanitarios.

Justo respecto a la respuesta de los gobiernos ante la pandemia, en la tabla donde se enlista a 20 países de América Latina y El Caribe, México aparece con un índice de rigor de respuesta del gobierno de 60.0. La primera posición la ocupa Nicaragua, con un bajísimo 11.6.

  • Lo que analiza este índice de rigor (IR, stringency index) son las medidas de salud pública adoptadas por cada país. La medición está elaborada por la Universidad de Oxford, con valores en el rango de 0 a 100, en el que 0 es el mínimo rigor y 100 el máximo.

El IR se obtiene de indicadores, como: registro de cierre de escuelas y universidades, cierre de lugares de trabajo, cancelación de eventos públicos, restricción de reuniones privadas, cierre de transporte público, orden de confinarse en el hogar, y restricción de movimientos internos entre ciudades/regiones.

El índice se elabora a diario, pero se tomó el valor promedio de los 90 días.

Otros países con una calificación baja son, Uruguay, con 61.5; Brasil, con 62.7; Chile, con 63.6; en tanto que los mejor calificados son Bolivia (90.5), El Salvador (93.7) y Guatemala (93.7), y es que en esas naciones ha habido más bien medidas tan restrictivas y drásticas como toque de queda general.

El país registra más de 76 mil decesos

Las muertes por COVID-19 registradas en México subieron a 76 mil 243, informó este sábado la Secretaría de Salud. La cifra representa un alza de 399 fallecimientos con respecto a lo reportado el viernes.

José Luis Alomía, director general de Epidemiología, señaló que los casos confirmados de la enfermedad subieron a 726 mil 431, es decir, 5 mil 573 más que lo visto el viernes.

  • Por otra parte, 521 mil 241 personas que padecieron la enfermedad provocada por el virus SARS-CoV-2 se recuperaron.
  • En cuanto a la ocupación hospitalaria, Alomía reportó una ocupación de 28 por ciento de las camas para atender a pacientes con COVID-19, es decir, hay 21 mil 456 libres.

Entidades más y menos letales

Nuevo León y Nayarit, con 47 y 45 por ciento, son las entidades con las tasas más altas, mientras que Campeche, entidad que pasará a semáforo verde a partir del próximo lunes, solo reportar una ocupación de 4 por ciento.

Sobre las camas para atender a pacientes críticos, es decir, aquellas que cuentan con ventiladores, las autoridades sanitarias disponen de 8 mil 33, es decir, 75 por ciento del total.

Colima y la Ciudad de México aparecen como los estados con los porcentajes más altos de ocupación (45 y 43 por ciento, respectivamente). En el espectro contrario está Campeche, que solo ocupa 3 por ciento.

México y EU combatirán coronavirus

Ambas naciones firmaron un Convenio de Cooperación Técnico-Financiera en el cual se aplicarán fondos estadunidenses en nuestro país para combatir la epidemia de covid-19, informó el director general de Epidemiología, José Luis Alomía.

El funcionario explicó que los recursos se utilizarán para cuatro “componentes” como estudios de seroprevalencia en personas que ya padecieron la enfermedad, la vigilancia epidemiológica, comunicación de riesgos que sirvan para prevenir a la población sobre los riesgos de infecciones y realizar diversos análisis de movilidad en la zona fronteriza.

Los recursos también serán usados para aumentar la plantilla laboral que atiende a enfermos de covid-19, adquirir insumos; capacitación y entrenamiento del personal de salud y la generación de evidencia científica.

  • Alomía explicó que este programa funcionará a lo largo de este año y el próximo y agradeció a las autoridades de los Estados Unidos por colaborar en estos componentes de salud.
  • En conferencia dijo que se piensa destinar poco más de 63 millones de pesos, dependiendo del componente de atención específico, y explicó que las 32 entidades están recibiendo recursos para la atención médica, conforme a su población.

“En el caso del convenio con Estados Unidos, son un poco ya, al tipo de cambio, poco más de 63 millones de pesos los que se van a utilizar y en este caso los que se van a distribuir, dependiendo del componente de atención específico puede variar un poco la cantidad que se aplica directamente a las entidades federativas o a nivel federal, pero prácticamente a nivel general o para los 4 componentes fluctúa, precisamente entre un 12 y 15 por ciento para nivel federal y por tanto, un 80 – 87 por ciento se va directamente a las entidades federativas”, dijo Alomía./Agencias-PUNTOporPUNTO

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