MÉXICO acuerda entregar a EE.UU unos 432 MLLNS de m3 de AGUA c/AÑO por ADEUDOS, pero QUÉ de los AGRICULTORES MEXICANOS

De acuerdo con la SRE, el plan fija lineamientos claros para la gestión del recurso hídrico en la cuenca del río Bravo mediante los mecanismos previstos en el propio tratado binacional

México acordó suministrar a Estados Unidos un mínimo de 350 mil acres-pies de agua al año, equivalentes a unos 432 millones de metros cúbicos, como parte de un acuerdo alcanzado entre ambos gobiernos para la gestión del agua en la cuenca del río Bravo, informó ayer el gobierno estadunidense.

  • El acuerdo, según Washington, también incluye un plan detallado para liquidar la deuda hídrica acumulada en el ciclo anterior y un mecanismo de coordinación mensual para evitar futuros déficits.
  • Por su parte, el gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), confirmó que se alcanzó un acuerdo con Estados Unidos en el marco del Tratado de Aguas de 1944.

Lo describió como un plan de carácter técnico y señaló que el país se comprometió a entregar una cantidad mínima de agua, pero no precisó en qué volumen.

  • En un comunicado emitido junto con las secretarías de Agricultura y Medio Ambiente, así como la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la cancillería señaló que el entendimiento establece una ruta de trabajo para atender el ciclo actual y el déficit acumulado, en un contexto de sequía extrema en la región fronteriza.
  • De acuerdo con la SRE, el plan fija lineamientos claros para la gestión del recurso hídrico en la cuenca del río Bravo mediante los mecanismos previstos en el propio tratado binacional y es resultado de “un trabajo técnico y político sostenido” entre ambos gobiernos, con “pleno respeto a la soberanía de ambos países”.

La dependencia subrayó que el acuerdo incorpora salvaguardas para garantizar “en todo momento el derecho humano al agua y a la alimentación para las comunidades en nuestro país”, particularmente afectadas por la prolongada escasez.

  • México confirmó su disposición a cumplir con los compromisos establecidos en el tratado al señalar que garantizará “la entrega de una cantidad mínima anual convenida entre ambos países”, siempre de acuerdo con las condiciones hidrológicas de la cuenca y priorizando el abastecimiento para consumo humano y la producción agrícola.
  • Desde Washington, el secretario de Estado, Marco Rubio, calificó el acuerdo como “una victoria para los agricultores y ganaderos estadunidenses” y agradeció los esfuerzos de la presidenta Claudia Sheinbaum para que México cumpla con sus responsabilidades bajo el Tratado de 1944.

Y, según el gobierno estadunidense, ambas naciones acordaron reunirse mensualmente para garantizar entregas constantes y prevenir nuevos incumplimientos.

  • En tanto, el embajador de Estados Unidos en México, el coronel en retiro Ronald Johnson, aseguró que el acuerdo demuestra que la cooperación bilateral actual está generando resultados concretos y soluciones duraderas que benefician a las comunidades en ambos lados de la frontera.

¿Cuánta agua enviará México a Estados Unidos y cómo se medirá?

  • De acuerdo con la información oficial, el compromiso para 2026 establece una entrega mínima anual de 431.7 millones de metros cúbicos, cifra que coincide con 350 mil acres-pies, la unidad de medición utilizada por Estados Unidos.
  • Este volumen forma parte de los compromisos quinquenales del Tratado de Aguas de 1944, que regula la distribución de los ríos Bravo y Colorado entre ambos países. Las cifras clave del nuevo acuerdo:

Volumen anual comprometido:

  • 431.7 millones de metros cúbicos
  • 431 mil 700 millones de litros
  • 350 mil acres-pies

Horizonte del acuerdo:

  • Próximos cinco años del ciclo del Tratado de 1944

Región impactada:

  • Cuenca del Río Bravo (Río Grande)

Objetivo principal:

  • Eliminar déficits pasados y prevenir incumplimientos futuros

Embajador de EU celebra plan técnico de aguas con Sheinbaum

  • El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, celebró el anuncio de un plan técnico bilateral “histórico” para la gestión del agua en la cuenca del río Bravo, marcó que fortalece la aplicación del Tratado de Aguas de 1944 y genera “resultados concretos” tras años de negociaciones técnicas entre ambos países.
  • El diplomático describió el acuerdo como una hoja de ruta clara que establece entregas mínimas garantizadas de agua —alrededor de 431.7 millones de metros cúbicos al año— y un mecanismo de coordinación mensual entre las agencias hídricas de México y Estados Unidos.

Este esquema, dijo, busca dar mayor transparencia y predictibilidad a la distribución del recurso, evitando la acumulación de adeudos que históricamente han sido motivo de tensiones entre los dos países.

Johnson atribuyó el avance “al trabajo conjunto” bajo las administraciones del presidente estadounidense Donald Trump y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y destacó que el entendimiento “muestra de manera inequívoca cómo el compromiso conjunto y la colaboración sostenida permiten alcanzar soluciones duraderas que benefician a las comunidades y a la agricultura en ambos lados de la frontera”.

  • El río Bravo, conocido como río Grande en Estados Unidos, es una fuente vital de agua para poblaciones, agricultura e industrias en el norte de México y el sur de Estados Unidos bajo el marco del Tratado de Aguas de 1944, un acuerdo binacional que regula la distribución de aguas de este río y del río Colorado entre ambos países.

El plan celebrado ayer refleja un compromiso por coordinar de manera más estrecha los flujos de agua y cumplir con obligaciones de entrega anual, en un contexto de desafíos climáticos que han afectado la disponibilidad del recurso en la región fronteriza.

  • Especialistas señalan que este tipo de acuerdos técnicos, complementarios al tratado histórico son clave para mitigar déficits de agua y fortalecer una cooperación que ha sido puesta a prueba por variaciones climáticas y demandas de usuarios agrícolas en Texas y el norte de México.

Beneficio para agricultores estadounidenses y sufrimiento para los mexicanos

  • El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, calificó el acuerdo como un beneficio directo para los agricultores y ganaderos estadounidenses, en particular del sur de Texas y reconoció los esfuerzos del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum para cumplir con las obligaciones del tratado.
  • Por su parte, la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, informó que el nuevo compromiso fortalece la implementación del Tratado de Aguas de 1944 y brinda mayor certeza a los productores del Valle Bajo del Río Grande, quienes dependen del suministro constante del Río Bravo.

Afirmó que el acuerdo brinda mayor certidumbre a los productores agrícolas del sur de Texas, en específico y reconoció que México ha entregado más agua en el último año que en los cuatro años previos combinados.

  • No obstante, advirtió que, en caso de incumplimientos futuros, Estados Unidos se reserva el derecho de imponer medidas comerciales, incluida la aplicación de aranceles.

Pero contrario a la versión oficial del gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, de que todo estará bien en poblaciones del Norte y Centro de México, diversos sectores agrícolas denuncian que el acuerdo compromete su producción en un contexto de sequía extrema:

  • Denuncias de exceso: El Consejo Estatal Agropecuario y productores de Tamaulipas señalan que se está entregando más agua de la estipulada, calificando de «falso» el discurso oficial sobre la falta de afectaciones.
  • Movilizaciones: En diciembre de 2025 y febrero de 2026, agricultores de varios estados realizaron bloqueos en carreteras y en la Cámara de Diputados en protesta por la nueva Ley General de Aguas, la cual consideran que pone en riesgo sus derechos de concesión y el patrimonio rural.
  • Presión externa de Trump a Sheinbaum: Medios y analistas asocian la celeridad del acuerdo a la presión política y arancelaria de la administración de Donald Trump hacia el gobierno mexicano.
Mientras que el Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA) celebró el acuerdo como una victoria para sus propios agricultores, poblaciones rurales mexicanas se mantienen la alerta por la posible reducción de sus reservas para riego en los próximos años, amén de que poblaciones urbanas del norte de la República Mexicana igual padecerán falta de Agua.

Tratado de Aguas de 1944

El Tratado de Aguas de 1944 establece compromisos diferenciados para México y Estados Unidos debido a las características hidrológicas de cada cuenca; en el caso del Río Bravo, México está obligado a entregar a Estados Unidos un volumen mínimo de 431.7 millones de metros cúbicos de agua anuales pagaderos en un ciclo de cinco años, provenientes de afluentes mexicanos del río.

En contraste, Estados Unidos debe entregar a México mil 850 millones de metros cúbicos de agua cada año del Río Colorado, de manera regular y sin posibilidad de diferimiento.

  • Este martes, el Gobierno federal refirió que, en el marco del Tratado de Aguas de 1944, los gobiernos de México y Estados Unidos acordaron un plan técnico para la gestión del agua en la cuenca del Río Bravo, en un contexto de sequía extrema que afecta a la región.

Al respecto, la presidenta Claudia Sheinbaum descartó que el acuerdo para el pago de agua de México a Estados Unidos, genere desabasto en Nuevo León, aunque señaló que “puede llegar a tener problemas, que de por sí ya los tiene, Tamaulipas”, dijo.

Sheinbaum agregó que el Gobierno federal realizará una inversión histórica en obras hídricas.

  • 1944: Se firma el Tratado relativo al aprovechamiento de las aguas de los ríos Colorado y Tijuana y Bravo (Grande), que establece las bases para la distribución y aprovechamiento de aguas internacionales entre ambos países.
  • 1950-1960: Se construyen obras hidráulicas clave contempladas en el tratado, como la presa Falcón (1953) y la presa La Amistad (iniciada en 1963).
  • 1969: Mediante la Minuta 234 de la CILA se establecen los criterios para manejar las sequías extraordinarias.
  • 2010–2015: Aumentan las tensiones por sequías prolongadas en la cuenca del río Bravo y dificultades recurrentes de México para cumplir con las entregas en algunos ciclos quinquenales.
  • 2020: El cierre del ciclo 2015-2020 genera fuertes conflictos sociales en Chihuahua y presiones diplomáticas de Estados Unidos por el cumplimiento del tratado.
  • 2025: Estados Unidos incrementa la presión política y diplomática por presuntos incumplimientos de México en el ciclo en curso; amenaza con establecer aranceles.
  • 2026: Ambos países anuncian un acuerdo operativo adicional para hacer más predecibles las entregas anuales de agua durante el ciclo vigente.

Análisis

  • Alejandro Martínez Serrano, especialista en Relaciones Internacionales, indicó que Donald Trump ve como un triunfo el acuerdo de transferencia de agua, pero “se trata de un Tratado que se negoció antes de que él fuera Presidente y que ha tenido dificultades para su cumplimiento y solo es para regular el acceso al líquido entre las dos naciones”.

El catedrático de la Universidad la Salle y la UNAM indicó que en otros sexenios ya había ocurrido que ambos países se pusieran de acuerdo para equilibrar los volúmenes de transferencia de agua, pero ahora con la “personalidad del presidente Trump todo lo lleva a las relaciones públicas y lo ve como una disputa, de ganar perder y si son amigos o enemigos”.  /PUNTOporPUNTO

Recibe nuestro boletín informativo, suscríbete usando el formulario