El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos (EEUU) ha multiplicado “por más de seis” la detención de menores de edad durante el segundo mandato del Presidente Donald Trump, iniciado en enero de 2025.
Actualmente, en promedio, 170 niños son detenidos cada día. En contraste, durante los últimos 16 meses de la administración de Joe Biden se registraban alrededor de 25 detenciones diarias, reveló el Proyecto Marshall, organización independiente de periodismo de investigación.
- El Proyecto Marshall analizó los registros del Proyecto de Datos de Deportación y determinó que, desde el arranque del segundo periodo presidencial de Trump, el ICE ha detenido al menos a tres mil 800 menores, entre ellos 20 bebés.
- Uno de los casos documentados es el de Juan Nicolás, de apenas dos meses de edad, quien permaneció tres semanas en un centro de detención en Texas. Durante ese tiempo desarrolló problemas respiratorios y, pese a ello, fue deportado a México.
El reporte también señala que, aunque el promedio diario es de 170 detenciones, hubo días en que la cifra de menores arrestados rebasó los 400.
- De los tres mil 800 niños detenidos, alrededor de mil 300 permanecieron bajo custodia durante aproximadamente 20 días, el plazo máximo permitido para la detención de menores junto a sus familias, conforme a un acuerdo vigente desde 1997.
Se trata del acuerdo conocido como Flores, bajo el cual se garantiza la protección de los menores que son detenidos por las autoridades de inmigración, ya que, en teoría, un juez mantiene una supervisión constante con el objetivo de que satisfagan las necesidades de los infantes, por lo que, con base en la resolución de un tribunal federal se considera “excesivo que un menor permanezca bajo custodia de ICE con su familia durante más de 20 días”, subrayó el medio independiente.
Por ello, algunos exfuncionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) han acusado al Gobierno estadounidense de pretender retener a las familias migrantes “el mayor tiempo posible para aumentar la probabilidad de deportarlas directamente”, señalamientos que el ICE ha rechazado, asegurando que su «objetivo principal es garantizar que los menores sean liberados de la custodia lo antes posible», sin embargo, los datos muestran lo contrario: que las liberaciones de las familias migrantes detenidas ocurren alrededor de los 20 días.
- Scott Shuchart, exjefe de políticas del ICE durante la presidencia de Biden, dijo al Proyecto Marshall que hay un periodo de alrededor de 20 días, en los cuales el Gobierno de Trump está intentando “retener a las personas el mayor tiempo posible”.
- “Quieren poder retener a las familias indefinidamente y expulsarlas o presionarlas para que se rindan”, agregó el exfuncionario.
El medio independiente enfatizó que los escasos recursos legales en materia de detención de migrantes han dificultado combatir los casos de deportación en Estados Unidos, que se suman a las malas condiciones en los centros de detención en donde los migrantes son recluidos por largos períodos, los que “aumentan la probabilidad de que las personas abandonen el país voluntariamente, incluso si tienen derechos legales válidos para permanecer en el país”, expuso el Proyecto Marshall.
En este sentido refirió documentos judiciales en los que el ICE admitió que la «custodia prolongada» de menores se está convirtiendo en un «desafío operativo generalizado», justificando que las liberaciones no se realizan con rapidez debido a «retrasos en el transporte, necesidades médicas y trámites legales», argumentos que no satisfacen a los defensores, al señalar que eso no explica la gran cantidad de familias detenidas durante semanas o incluso meses, incluso, en noviembre de 2025, identificaron “al menos a cinco menores que llevaban más de cinco meses en Dilley”.
- Aunque en el 2021, durante la administración del Presidente Joe Biden, la detención de familias en la Unión Americana se suspendió, por ejemplo, el centro de Dilley, entonces llamado Centro Residencial Familiar del Sur de Texas, cerró sus instalaciones. No obstante, a la llegada de Donald Trump al Gobierno de Estados Unidos, la detención de menores se reanudó y el centro de Dilley reabrió, lo mismo que el Centro de Procesamiento de Inmigración del Condado de Karnes, en donde también mantienen a familias detenidas.
- El Proyecto Marshall consignó el testimonio de activistas en favor de los derechos de los niños migrantes, quienes aseguraron que aunque el número de menores de edad que intentan cruzar la fronteras de México hacia Estados Unidos se ha reducido, se está presentando un incremento de niños arrestados con sus familias, pese a que tengan tiempo viviendo en la Unión Americana o que estén durante algún procedimiento migratorios activos, como casos de asilo.
- Becky Wolozin, abogada del Centro Nacional para la Ley Juvenil, aseguró que, incluso, las detenciones se están realizando “mientras intentaban cumplir con la ley presentándose a los registros o a las citas judiciales”. Asimismo, consideró que la administración trumpista ha implementado, como táctica, la detención prolongada de las familias, la cual tiene el propósito de “forzar las detenciones”, en lugar de liberar a los migrantes en cuanto sea posible.
«Es una prueba clara de que el objetivo de esta administración es causar el mayor sufrimiento posible a las personas más vulnerables con la esperanza de que eso les permita llevar a cabo con mayor facilidad sus objetivos de deportación», sostuvo Wolozin, quien afirmó que la mayoría de los menores de edad que fueron detenidos durante el primer año del Gobierno republicano por el ICE, fueron deportados.
- En documentos judiciales citados por el Proyecto Marshall se pueden hallar testimonios que describen las “brutales condiciones” que familias enteras experimentaron durante su detención en algún centro migrante.
- En donde se les sirvió “comida mohosa y llena de gusanos, y agua de sabor nauseabundo e imbebible”.
- Además, de que nadie se preocupaba por la salud mental de los menores, quienes sin tener qué hacer, “recurrieron a jugar con piedras”, mientras que en casos extremos, los niños “se golpeaban la cara o se orinaban encima a pesar de saber ir al baño”.
En estas declaraciones judiciales, recogidas por el medio independiente, destaca la de una madre, quien calificó al centro en Dilley como una “cárcel”. “Este lugar definitivamente parece una cárcel”, dijo.
- “No hay otra manera de describirlo; es una cárcel para niños”, insistió, ya que, además de que ahí no se ha implementado un programa educativo para los menores como establecen los estándares judiciales, las familias acusaron al personal del ICE amenazarlas con separarlas de sus hijos para disciplinarlos.
- Esta semana se difundió el caso de Juan Nicolás, un bebé de 2 meses de edad, quien presentó problemas respiratorios tras permanecer tres semanas en un centro de detención en Texas, señalado en repetidas ocasiones por las precarias condiciones en las que se mantiene a familias migrantes, en compañía de sus padres y su hermana menor.
Pero a pesar de su delicado estado de salud, motivo por el que fue hospitalizado, fue enviado nuevamente al centro de detención en Dilley y después deportado a México.
En este sentido, Kristin Kumpf, coordinadora de la Coalición Nacional para Poner Fin a la Detención de Familias y Niños, comentó que aunque los videos o fotografías de las detenciones de familias entereza, quienes incluso a veces son sacadas por la fuerza de sus hogares, puede causar consternación, después la ciudadanía se olvida de las condiciones inhumanas en las que mantienen a los migrantes durante su detención, por lo que, advirtió, «es sólo cuestión de tiempo antes de que veamos a un niño morir en Dilley o en otra instalación», alertó Kumpf.
Casi 4 mil niños encarcelados
- Casi 4 mil niños han sido encarcelados en centros de detención por las autoridades migratorias de Estados Unidos bajo las órdenes del presidente Donald Trump, varios de los cuales fueron secuestrados de sus hogares, escuelas o en calles; algunos, incluso, estuvieron desaparecidos por días.
“¿Qué delito cometí para ser prisionera?, me preguntaba mi hija y no sabía qué decirle”, comenta la madre ecuatoriana de una niña de siete años encarceladas en un centro de detención en Texas, reportó la agencia Ap.
- “No estoy feliz, por favor sáquenme de aquí”, escribió una pequeña colombiana de nueve años recluida en ese mismo lugar, mientras Mathias de siete escribió: “quiero salir y volver a mi escuela, aquí no nos tratan bien, hay muchos pequeños. Estamos secuestrados. Ayuda”, reportó ProPublica.
- Por lo menos 3 mil 800 menores de 18 años, incluidos 20 bebés, han sido arrestados y encarcelados en centros de detención desde que Trump asumió la presidencia en enero de 2025, informó The Mar-shall Proyect –centro independiente de periodismo de investigación enfocado al sistema de justicia criminal– a finales de diciembre.
Más de mil 300 niños han pasado más de 20 días de detención en violación a un acuerdo judicial, hay casos de algunos que permanecieron bajo arresto por más de cinco meses.
En cualquier día, se reporta un promedio de 170 niños en centros de detención, un incremento de seis veces más que antes del gobierno de Trump, reporta el Marshall Project con base en cifras oficiales.
- Hay algunas jornadas en que el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) mantiene encarcelados a más de 400 menores. Esa cifra no incluye la ola de arrestos más recientes en Minesota ni a los menores de edad no acompañados bajo custodia de otras agencias.
- La mayoría de los menores fueron arrestados junto con parientes y llevados al Centro de Procesamiento de Inmigración Dilley, cerca de San Antonio, Texas, el principal centro de detención para familias sin documentos, donde encierran a unas mil 100 personas, incluidos niños tan jóvenes como un bebé de 2 meses.
“Literalmente son tratados como prisioneros. Ésta es una máquina monstruosa”, comentó el diputado Joaquín Castro, quien visitó la instalación a fines de enero.
Las condiciones dentro de ese centro de detención, como otros alrededor del país, como el famoso Alcatraz de los Caimanes, en Florida, son espantosas según denuncias de gente liberada y legisladores que los han visitado, con alimento insuficiente e insalubre, poca agua y nula o mínima atención médica, a veces con cientos de personas durmiendo sobre el piso. Madres han reportado que no pueden conseguir agua pura embotellada para la fórmula de bebés y reciben comida contaminada con gusanos, entre otras anomalías.
También han reportado que sus hijos padecen trastornos por ansiedad y tristeza, a veces con tanto estrés que golpean sus cabezas contra las paredes y algunos casos de intento de suicidio.
- En una serie de investigaciones sobre los menores de edad en Dilley, ProPublica entrevistó a decenas de niños –de los aproximadamente 300 que estaban ahí en febrero– y sus padres en ese centro por videollamadas.
- Además, recibió cartas de menores, quienes describieron sus vidas, la angustia de la detención y las condiciones que padecen dentro de ese sitio. “Desde que llegué a este centro, lo único que se siente es tristeza y, sobre todo, depresión”, escribió Ariana, de 14 años, de Honduras, quien llevaba ahí 45 días.
- El gobierno no oculta su intención de convencer a los reos de solicitar la autodeportación, sobre todo, por “el bien” de sus hijos, como también para generar el clima de temor para que familias decidan abandonar el país.
Liam Ramos, un niño de cinco años de edad, de repente se volvió la cara de la crueldad de las medidas antimigrantes, cuando agentes de ICE lo detuvieron al llegar a su casa en un suburbio de Mineápolis al regresar de la escuela. Vestido con una gorra decorada con orejitas de conejo y una mochila del hombre araña, los agentes armados y enmascarados lo rodearon y detuvieron junto con su padre. Los oficiales lo obligaron a tocar a la puerta de la casa y pedir entrar para que salieran sus familiares, es decir, lo usaron como señuelo.
- El niño y su padre fueron trasladados al Centro Dilley, en Texas. Días después, el hombre comentó al diputado Castro que en ese centro Liam dormía mucho y no quería comer, que estaba sin ganas de nada.
- Bajo intensa presión de la comunidad y a escala nacional, ya que las imágenes se hicieron virales en redes sociales, un juez ordenó la liberación de Liam y su padre, quienes regresaron a casa en Minesota, sólo para encontrarse con la noticia de que el gobierno de Trump estaba procediendo para lograr su deportación.
- “Todos somos Liam”, comentó Christian Hinojosa, inmigrante mexicana detenida en Dilley –un centro administrado por una empresa privada– con su hijo de 13 años durante cuatro meses.
La diputada Ayanna Presley recientemente declaró ante la Cámara de Representantes que Juan Nicolás (de dos meses), Daphne, Susej, Ailany y Ashley son sólo algunos de los nombres de “niños traumatizados por la campaña de Trump y ICE de abuso, negligencia y terror contra infantes”.
- Pero después de la atención que provocó el caso de Liam, ProPublica refirió que se han aplicado medidas aún más severas, desde negarles acceso a Internet hasta confiscar dibujos, cartas y materiales de artes.
- Hay caso tras caso de agentes armados y enmascarados secuestrando a menores de edad y sus familiares, sacándolos de autos o ingresando ilegalmente a sus hogares, o en su camino a la escuela.
Maestras han expresado que no sólo han tenido que capacitarse en sus escuelas para saber cómo responder a la presencia de agentes federales, sino cómo proteger a sus alumnos y sus familias, además de atender los traumas y temor provocados por redadas contra las personas e incluso sobre la ausencia repentina de amigos y colegas entre estudiantes, informaron maestras entrevistadas por La Jornada en Nueva York y según informes de otras partes del país.
“Pondré mi cuerpo entre cualquier miembro del gobierno federal y mis estudiantes. Tal vez es ira femenina, pero eso lo tengo profundo dentro de mí”, comentó Manduy Jung, maestra de séptimo grado en St. Paul, en Minesota, a 19th News. Los dos sindicatos nacionales de profesores se han declarado en contra de las medidas antimigrantes.
- Hay campañas crecientes para demandar la liberación de los niños y sus padres de estos centros impulsados por defensores de derechos humanos, maestros, promotores de libertades civiles y pediatras, entre otros, pero hasta ahora el gobierno de Trump ha rehusado responder más allá de asegurar –junto con los contratistas privados de CivicCore– que todo está bien.
- “Todos los niños en detención deben ser liberados de inmediato y esas instalaciones permanentemente clausuradas. Niños, sin importar su estado migratorio, pertenecen a sus comunidades, escuelas y con sus familias”, escribió el presidente de la Academia Estadunidense de Pediatría, Andrew Racine, y otros dos reconocidos especialistas en un artículo en USA Today.
La academia argumenta que las investigaciones médicas concluyen que cualquier tiempo que los niños estén detenidos “representa una amenaza a su salud”, tanto física como mental, “particularmente a aquellos que ya han experimentado trauma en sus países de origen o durante sus viajes a Estados Unidos”.
Los procesos de inmigración están violando los derechos de los niños
Expertos independientes en derechos humanos designados por la ONU* expresaron este martes su alarma por las violaciones de los derechos de los niños durante los procedimientos migratorios en Estados Unidos, casi un año después de que se pusiera fin a la financiación federal para la representación legal de menores no acompañados.
- Miles de niños siguen bajo custodia sin acceso a asesoría legal, una situación que, según advierten los expertos, obliga a los menores a enfrentarse solos a complejos procedimientos migratorios y socava sus derechos fundamentales.
- Expertos señalan que, en virtud de la Ley de Reautorización de Protección de las Víctimas de la Trata de Personas de 2008, la Oficina de Reasentamiento de Refugiados de EEUU es responsable del cuidado y la custodia de los niños no acompañados.
La ley exige que el Departamento de Seguridad Nacional proteja a los niños contra el maltrato, la explotación y la trata de personas.
- También garantiza que los niños no acompañados bajo custodia federal tengan acceso a asesoría legal y no deban ser sometidos a expulsión acelerada, es decir, deportación sin una audiencia judicial.
Sin embargo, los relatores explicaron que, el 18 de febrero de 2025, el Departamento del Interior de Estados Unidos ordenó a los proveedores de servicios legales sin fines de lucro que suspendieran su trabajo y puso fin a la financiación de los abogados que representaban a niños no acompañados.
Aunque esta medida ha sido impugnada ante los tribunales, muchos de los 26.000 niños afectados perdieron su asesoría legal y siguen en riesgo de expulsión forzada.
- Los informes indican que jóvenes migrantes están siendo retenidos en celdas sin ventanas, se les niega atención médica adecuada y son separados de sus padres o cuidadores durante largos períodos.
- De hecho, entre enero y agosto de 2025, el tiempo promedio de custodia aumentó de aproximadamente un mes a seis, mientras que las liberaciones a cuidadores familiares cayeron en más de la mitad: de aproximadamente el 95% al 45%.
Presionados o pagados para “autodeportarse”
“Ha habido relatos constantes de deportaciones ilegales de niños no acompañados, en violación de la obligación de no devolución, incluidos víctimas de trata y en riesgo de trata de personas”, señalaron los expertos.
- Según los informes, se ha presionado a los menores para que acepten un pago en efectivo de 2500 dólares para “autodeportarse” o enfrenten detención indefinida y traslado a la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) al cumplir los 18 años.
Los expertos subrayaron que los niños deben tener acceso a recursos administrativos y judiciales contra las decisiones que afecten su propia situación o la de sus padres o cuidadores.
También deben adoptarse medidas para evitar retrasos procesales indebidos que puedan afectar negativamente sus derechos.
“Los procedimientos acelerados solo deben aplicarse cuando sean compatibles con el interés superior del niño y sin restringir ninguna garantía del debido proceso”, afirmaron. /PUNTOporPUNTO





















