Según cifras de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en 2023 ―el último año para el cual la mayoría de los países de la región reportó datos completos―, al menos 3.897 mujeres fueron víctimas de femicidio (en muchos países llamado también feminicidio) en América Latina y el Caribe. Se registraron once por día. Más del 65 % fueron perpetrados por parejas o exparejas de las víctimas.
«Pero las cifras son mujeres asesinadas por femicidas, no son números», humaniza las estadísticas la activista argentina Silvina Molina, en diálogo con DW, «son cifras para dimensionar una realidad de miles de mujeres que han sido asesinadas por un hombre, y de familias que se han quedado sin su mujer amada y, en la mayoría de los casos, desprotegidas por el Estado», indica.
La violencia como síntoma
Yamila González Ferrer ―experta del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer de Naciones Unidas (CEDAW) y profesora titular de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana― señala en entrevista con DW que «la violencia hacia las mujeres y las niñas tiene causas múltiples, pero, sobre todo, está asentada en la desigualdad estructural que genera el sistema patriarcal, una ideología que durante siglos se ha consolidado en las sociedades latinoamericanas y caribeñas».
Añade que «el mandato de control masculino sobre los cuerpos y las vidas de las mujeres sigue profundamente naturalizado, y esa idea de posesión es un factor que alimenta muchas de las violencias más extremas».
- En este sentido, la investigadora venezolana Magdymar León, sostiene que «no se trata de casos aislados». Por el contrario, afirma que «estas violencias responden a dinámicas donde se entrelazan distintos factores:
- Mandatos de masculinidad que legitiman el control sobre las mujeres (incluida la romantización de los celos y del sufrimiento), desigualdades económicas y cargas de cuidado que dificultan salir de relaciones abusivas».
- A esto se suman la impunidad, una justicia que suele llegar tarde y sin perspectiva de género ―enviando un mensaje de ‘no pasa nada’―, y los fundamentalismos religiosos que buscan frenar o revertir derechos, sostiene León.
También inciden el peso del crimen organizado y la presencia de armas en muchos territorios. «Todo lo cual, crea un escenario que vuelve a las mujeres más vulnerables y a los agresores, más impunes», resume a este medio la profesora de la Maestría en Estudios de la Mujer de la Universidad Central de Venezuela.
Un diagnóstico que trasciende los casos
A su vez, «la violencia contra las mujeres se manifiesta de múltiples maneras ―física, sexual, psicológica, económica, digital y política―», puntualiza Adriana Quiñones, jefa de Derechos Humanos y No Discriminación de ONU Mujeres, consultada por DW.
- «La región ―remarca la experta― sigue mostrando niveles letales elevados, con algunas de las cifras de femicidios más altas del mundo».
«Pero la violencia no afecta a todas por igual: se agrava por factores de interseccionalidad, como el color de la piel, la edad, la situación económica o la discapacidad, que amplifican la discriminación y las agresiones», indica González Ferrer.
La violencia ampliada por el entorno digital
En tanto, Patsilí Toledo, experta chilena del comité CEDAW, advierte que, en los últimos años, las tecnologías se han convertido en una «caja de resonancia» para discursos que banalizan o justifican la violencia contra las mujeres.
Y señala que en ese entorno ha crecido la llamada manosfera: espacios en línea centrados en la supremacía masculina, donde circulan contenidos abiertamente misóginos. «Ese ecosistema amplifica mensajes violentos y les da una audiencia cada vez mayor», dijo.
Entre avances y desafíos
- Ahora bien, ¿cuáles son las tendencias que se observan en la región? Según González Ferrer, se advierte «un aumento de la visibilidad y de la denuncia hacia las múltiples formas de violencia, más leyes y más mecanismos de protección, aunque su aplicación es desigual y también se enfrentan graves problemas presupuestarios».
León coincide en que «conviven avances normativos con un fuerte retroceso político», lo que dificulta consolidar transformaciones de largo plazo.
- Por su parte, Quiñones señala que «las tradiciones que oprimen a mujeres y niñas deben quedar en el pasado, pero erradicarlas exige voluntad política y cultural», y advierte que «las conquistas de derechos enfrentan en la actualidad ataques ideológicos y falta de recursos”.
Así las cosas, para Molina, la urgencia es ineludible: «necesitamos seguir hablando de este tema, porque si no, no lo vamos a solucionar».
Alerta ONU aumento de feminicidios en México
Durante el Encuentro Internacional para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres y Niñas realizado en la Cámara de Diputados, la relatora especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Reem Alsalem, advirtió que existen cifras “epidémicas” y alarmantes de feminicidio en el mundo.
- En México, el año pasado (2025) se contabilizaron más de 700 víctimas de este delito; un promedio de 2 asesinatos a feminas (mujeres y niñas) por día.
De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), en 2025 se registraron 721 víctimas de feminicidio, aunque el número podría ser mayor si se consideran inconsistencias en los datos oficiales sobre la disminución del delito, las cuales han sido cuestionadas por el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio.
Según el informe Violencia feminicida en cifras en América Latina y el Caribe 2024, México ocupa el noveno lugar en la región de una muestra de 16 países, con 1.3 casos por cada 100 mil mujeres.
- El documento también señala que México, junto con Puerto Rico, Brasil y Paraguay, registró un aumento en feminicidios.
Aunado a ello, se señala que el 13 por ciento de las mujeres de 18 a 29 años en México declaró haber sufrido violencia sexual en la infancia; el matrimonio y las uniones infantiles tempranas incrementan de manera significativa el riesgo.
- A nivel mundial, en 2025, 83 mil mujeres y niñas fueron asesinadas de manera intencional y cerca del 60 por ciento murió a manos de sus parejas o familiares.
- Esto significa que una mujer o niña muere a manos de su pareja o un familiar cada 10 minutos, un promedio de 127 por día.
- En contraste, solo el 11 por ciento de los homicidios de hombres fue perpetrado por parejas o familiares durante ese mismo año, explicó la relatora.
Asimismo, el informe Feminicidios en 2024, elaborado por ONU Mujeres y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, señala que América registra altas tasas de feminicidio, con 1.5 y 1.4 por cada 100 mil mujeres.
Expertos explican fenómeno
La doctora Reem Alsalem recordó que durante 2025 el Gobierno de México aceptó “la abrumadora” mayoría de las recomendaciones, incluidas aquellas relacionadas con la armonización de marcos jurídicos sobre feminicidio, desaparición, violencia basada en género, el fortalecimiento de las fiscalías y la protección de defensoras y periodistas.
“Pese a los avances normativos, la violencia contra las mujeres continúa en niveles epidémicos y también en este país. A nivel mundial, las mujeres aún gozan del setenta y siete por ciento de los derechos legales reconocidos a los hombres y la paradoja de nuestro tiempo es esta, el reconocimiento jurídico se ha ampliado, pero la violencia persiste mutua y en algunos ámbitos se intensifica. Una de las áreas donde vemos realmente cifras alarmantes es el tema del feminicidio”, advirtió.
- La especialista también lamentó que América Latina se ha convertido en destino para la industria de la gestación subrogada y presentó un informe ante la Asamblea General de la ONU en octubre del año pasado.
- «La subrogación explota a las mujeres, particularmente a aquellas cuestión de pobreza, las somete a coerción, violencia económica y psicológica a través de contratos abusivos”, destacó.
- Explicó que los niños nacidos mediante subrogación enfrentan la separación inmediata de su madre biológica, lo que puede generar problemas de salud física, así como afectaciones en su desarrollo psicológico y su capacidad de crecimiento normal.
Impunidad y acceso a la justicia, desafíos centrales
Uno de los principales señalamientos fue la persistencia de la impunidad. De acuerdo con la relatora, la falta de sanción efectiva contribuye a la continuidad de la violencia.
También señaló que muchas sobrevivientes enfrentan obstáculos como:
- Retrasos procesales
- Revictimización durante los procedimientos
- Insuficiencia presupuestaria en instituciones encargadas de impartir justicia
- Estereotipos de género en la atención de los casos
- Falta de resultados medibles en políticas públicas
Añadió que estos desafíos impactan de manera diferenciada a mujeres indígenas, rurales, migrantes y a quienes viven en condiciones de pobreza.
Llamado a cumplir obligaciones internacionales
Reem Alsalem recordó que los Estados tienen la obligación de actuar con debida diligencia para prevenir, investigar, sancionar y reparar violaciones a los derechos humanos. Subrayó que mujeres y niñas deben gozar de los mismos derechos que hombres y niños, en condiciones de seguridad, dignidad e igualdad.
También advirtió que, en distintos países, medidas de austeridad han reducido recursos destinados a refugios, asistencia jurídica y servicios de protección, lo que puede limitar la respuesta institucional frente a la violencia.
Cooperación legislativa con organismos internacionales
La Cámara de Diputados mantiene colaboración con la ONU y otros organismos internacionales para armonizar la legislación mexicana con estándares globales en materia de derechos humanos, igualdad de género y desarrollo sostenible.
- A través de foros, conversatorios y trabajos coordinados por la Comisión de Relaciones Exteriores, el órgano legislativo ha impulsado espacios de diálogo sobre temas prioritarios, entre ellos la erradicación de la violencia contra mujeres y niñas.
El encuentro concluyó con el señalamiento de que la atención a esta problemática requiere acciones coordinadas entre autoridades, sociedad civil y organismos internacionales, así como seguimiento a los compromisos asumidos.
México ocupa primeros lugares en pornografía y prostitución infantil
En el mismo foro, la vicepresidenta de la Asociación Nacional de Doctores en Derecho, Patricia Olamendi Torres, alertó que México ocupa un lugar alarmante a nivel internacional en delitos como pornografía infantil, prostitución forzada, trata de personas y desapariciones.
Lamentablemente, México está hoy entre los tres primeros lugares en índices de pornografía y prostitución infantil, particularmente en zonas turísticas
También alertó sobre el incremento sostenido en la desaparición de niñas y adolescentes, fenómeno que calificó como una verdadera tragedia nacional.
En 2025, más de 5 mil mujeres asesinadas en México
En México, de enero a octubre de 2025 se registraron un total de 5 mil 020 asesinatos contra mujeres; sin embargo, solo 597 casos fueron tipificados como feminicidio, según datos del informe Información sobre violencia contra las mujeres:
- Incidencia delictiva y llamadas de emergencia 9-1-1 del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública cuyo corte es hasta el mes de noviembre, es decir, aún faltarían registrar y sumar los casos de diciembre.
- Este conteo incluye todos los actos violentos contra mujeres los cuales les cuestan la vida, es decir, ya no es suficiente reportar los casos de feminicidio porque los registros han disminuido debido a una mala tipificación.
- Expertos lo han documentado a través de la «Operación: limpieza», donde autoridades del Gobierno de México se dieron a la tarea de disminuir este registro, es decir, un caso de feminicidio lo podrían estar registrando como homicidio doloso o incluso culposo.
Por tanto, el registro y conteo deberá incluir casos de feminicidio, homicidios dolosos y culposos y de esta forma se puede tener un panorama más amplio.
Asimismo, existe un desconocimiento general sobre cómo las fiscalías reportan los datos de feminicidio ante el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), ya que no se sabe si se registran durante o después de las investigaciones, o únicamente cuando hay un presunto culpable.
Además, de acuerdo con el informe sombra Tipificación y protocolo de feminicidio. Un abismo de la ley a su aplicación y el caso de la medida correctiva 33 en la AVGM de Zacatecas, cada entidad federativa ha tipificado la violencia feminicida de manera distinta.
- Esta falta de uniformidad genera confusión jurídica y desigualdad en la procuración de justicia, lo que obstaculiza la recopilación estadística y la construcción de políticas públicas nacionales.
En 2010, Guerrero se convirtió en el primer estado en tipificar la violencia feminicida, mientras que Chihuahua fue el último en hacerlo en 2020. Actualmente, hay estados que no han realizado reformas para la tipificación, mientras que otros han aprobado hasta tres modificaciones, como es el caso de la Ciudad de México, pero aún así hay feminicidios.
- Los elementos que acreditan las razones de género varían de una entidad a otra; por ejemplo, Ciudad de México, Michoacán y Tlaxcala contemplan ocho razones de género, mientras que Jalisco reconoce 11.
Estados con mayor violencia feminicida
- Los estados que encabezaron la lista de casos de feminicidio fueron el estado de México y Sinaloa, con un total de 48 casos cada uno. Cabe precisar que, el año anterior, Sinaloa cerró 2024 con 26 feminicidios, por lo que no figuraba entre los diez primeros estados; esto representa un incremento cercano al 85%.
- Actualmente, Sinaloa enfrenta un escenario crítico, ya que la violencia contra niñas, mujeres y adolescentes se ha intensificado de manera alarmante, especialmente desde que se agudizó la disputa entre los grupos criminales.
- El estado de México volvió a encabezar la lista de nueva cuenta. Cabe señalar que esta entidad, gobernada por Delfina Gómez, ha sido reiteradamente señalada por diversos organismos; sin embargo, pese a las múltiples recomendaciones dirigidas a su administración, estas han sido desatendidas.
Seguido de estas entidades, en la lista se encuentran la Ciudad de México, con un total de 42 casos; Chihuahua, con 41; Veracruz, con 33; y Jalisco y Morelos, con 32 casos cada uno. Estas siete entidades, de las 32 que conforman la República Mexicana, albergan el 46.2% de las mujeres víctimas de casos de feminicidio.
El 27.6% de los delitos a nivel nacional se concentran en 20 municipios específicos. Entre los que más destacan se encuentran Culiacán, en Sinaloa, con 26 casos; Juárez, en Chihuahua, con 17 casos; Tijuana, en Baja California, con 12 casos.
Y el Centro, en Tabasco, con 10 casos. También figuran municipios como Chihuahua, con 10 casos, Reynosa en Tamaulipas con 9 casos, Mexicali en Baja California con 8 casos y Lázaro Cárdenas en Michoacán con 7 casos. /PUNTOporPUNTO
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