Las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos del Senado de la República cuentan ya con el proyecto de dictamen para reducir la jornada laboral semanal a 40 horas, el cual respeta la esencia de la gradualidad, la protección salarial y la mayoría de los mecanismos de la propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum, “con el objetivo de asegurar una transición viable para el sector productivo y la máxima protección de los derechos laborales de los trabajadores mexicanos”.
- En la propuesta, los legisladores mantienen la decisión estratégica de llevar la reforma directamente a la Constitución Política, modificando específicamente el Artículo 123, Apartado A, fracciones IV y XI, lo que otorga la máxima jerarquía a este derecho social.
- En un punto de coincidencia absoluta, el dictamen senatorial adoptó íntegramente el cronograma de implementación gradual propuesto por la presidenta Claudia Sheinmbaum.
Ambos textos establecen un periodo de transición de cinco años que iniciará con una fase preparatoria en 2026, manteniendo el límite en 48 horas, para comenzar la reducción efectiva el 1 de enero de 2027 con 46 horas, y descendiendo paulatinamente hasta culminar en la meta de 40 horas semanales para el año 2030.
- Esta gradualidad responde a la necesidad de permitir que las empresas ajusten sus procesos productivos sin afectar la productividad, tal como se argumentó en la exposición de motivos presidencial.
Registro de jornada, a leyes secundarias
- En documento que se votará señala un punto administrativo que se delegó a las leyes secundarias, conistente en la obligación patronal de llevar un registro electrónico de la jornada laboral, la cual, a pesar de ser una adición propuesta por la Presidenta, no fue incorporada a la propuesta de cambios al texto constitucional, delegando presumiblemente esos detalles operativos a la legislación secundaria que el Congreso deberá adecuar en un plazo de 90 días tras la publicación del decreto.
- En materia de tiempo extraordinario, el dictamen presenta ajustes relevantes en la forma, pero converge en la esencia del endurecimiento. Mientras que la iniciativa de Sheinbaum proponía aumentar gradualmente el límite de horas extras permitidas de 9 a 12 semanales hacia el 2030 a través de transitorios, los senadores simplificaron el esquema fijando directamente en el texto constitucional a un tope máximo de 12 horas a la semana.
El dictamen establece que estas horas se podrán distribuir en hasta cuatro días de la semana laboral, con un máximo de cuatro horas extras en cada jornada diaria.
- Respecto al costo de las horas extras, ambos documentos convergen en penalizar el abuso de la jornada. Se ratifica que las horas extras dentro de los límites legales se pagarán al doble (un ciento por ciento más), pero se constitucionaliza la sanción para el tiempo excedente. Cualquier prolongación que supere las 12 horas semanales o los límites diarios de cuatro horas extra obligará al empleador a pagar un doscientos por ciento más del salario ordinario, es decir, un pago triple.
- Una adición significativa por parte de los legisladores fue la inclusión explícita de la protección a la infancia en el artículo 123, estableciendo la prohibición textual de que los menores de dieciocho años laboren tiempo extraordinario, una cláusula de seguridad que no aparecía detallada en el articulado de la propuesta de reforma a la ley secundaria enviada por el Ejecutivo.
Protección del salario
El punto de mayor acuerdo y sensibilidad social es la protección del ingreso. Tanto la iniciativa como el dictamen garantizan que la reducción de horas no implicará, en ningún caso, la disminución de sueldos, salarios o prestaciones.
Cabe destacar que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) avaló que la reforma no genera impacto presupuestario adicional, dado que no implica la creación de nuevas estructuras burocráticas, lo que facilita el consenso y la viabilidad fiscal de la histórica modificación a los derechos laborales.
- El 3 de diciembre de 2025, la titular del Ejecutivo Federal envió la propuesta a la presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores. En esa misma fecha, el documento fue canalizado a las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos, con el fin de que estas procedieran a su análisis y dictaminación.
- El dictamen, de 34 páginas, establece que la propuesta de reducir la semana laboral a 40 horas forma parte del Compromiso 60, denominado «República con trabajo y salario justo», incluido en los Cien Compromisos del gobierno para el periodo 2025-2030, y busca implementar esta medida de forma gradual.
Se anticipa que, tras el inicio del periodo de sesiones de la LXVII legislatura, se emitirá una convocatoria para analizar el proyecto de dictamen que busca reformar la jornada laboral semanal, manteniendo el esquema actual de seis días de trabajo por uno de descanso.
Los ejes del dictamen de reforma, son:
- Elevación a rango constitucional: Se reforma el Artículo 123, Apartado A, para establecer de manera formal una jornada laboral de 40 horas semanales.
- Regulación del tiempo extraordinario: El trabajo extra se limita a 12 horas semanales (máximo cuatro horas diarias con un máximo de cuatro días ocurriendo horas extra), con un pago del 100% adicional por las primeras 12 horas y del 200% adicional si se excede dicho límite.
- Implementación gradual hasta el 2030: La reducción de horas no será inmediata; iniciará con 46 horas en 2027 y bajará paulatinamente (dos horas cada año) hasta alcanzar las 40 horas en 2030.
- Beneficios en salud y productividad: La reforma busca reducir el estrés laboral y riesgos cardiovasculares, alineando a México con estándares internacionales para mejorar el bienestar familiar y la eficiencia organizacional.
- Protección salarial íntegra: Se establece explícitamente que la reducción de la jornada laboral no podrá implicar, en ninguna circunstancia, la disminución de sueldos, salarios o prestaciones de los trabajadores.
¿Cómo se aplicará la reducción de la jornada laboral?
De acuerdo con el dictamen, la disminución de la jornada laboral se realizará de manera gradual, con reducciones anuales cada 1 de enero, a partir de 2027:
- 2026: 48 horas semanales
- 2027: 46 horas
- 2028: 44 horas
- 2029: 42 horas
- 2030: 40 horas
El documento precisa que “en ningún caso la reducción de la jornada laboral implicará la disminución de sueldos, salarios o prestaciones de las personas trabajadoras”.
Advierten riesgos y limitaciones
- La discusión en torno a las reformas a la Ley Federal del Trabajo, particularmente aquella que busca reducir la jornada laboral a 40 horas, “ha puesto de relieve profundas preocupaciones sobre el equilibrio de poder en las relaciones laborales en México.
- Las reformas laborales posteriores al 1 de mayo de 2019 en general, sugieren que la legislación actual y propuesta podría estar socavando los derechos de los trabajadores en lugar de protegerlos”, afirmó Pablo Franco, abogado de ILAW Network.
- Luego de un análisis de la propuesta que se analizará en los próximos días en el Senado, expuso que “el punto medular de la controversia radica en la potestad que, de facto, se otorga al patrón para establecer la distribución de la jornada.
Al permitir que sea la parte empleadora la que determine cómo se reparten las horas de trabajo, se compromete seriamente el derecho de las personas trabajadoras al tiempo libre. Esta medida se ampara en la pretensión de que las partes pueden ‘ponerse de acuerdo’, un supuesto que resulta insostenible en el contexto laboral mexicano.
En este escenario, cualquier reforma que dependa de un acuerdo bilateral voluntario para proteger los derechos del trabajador termina, en la práctica, agravando la unilateralidad patronal. “La consecuencia directa es el detrimento de los intereses de las personas trabajadoras, al mantener una estructura que ya favorecía al patrón”, destacó.
- Esta persistente unilateralidad contrasta con el espíritu de modernización y equilibrio buscado a través de instrumentos internacionales como el Anexo 23-A del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
- “Dicho anexo establece la necesidad de una bilateralidad auténtica y la negociación colectiva para equilibrar los derechos de las partes. Al agravar la unilateralidad, la reforma en cuestión podría representar una violación a las disposiciones de este tratado comercial”, indicó el especialista.
- El análisis apunta a un alejamiento de la política de recuperación de derechos laborales impulsada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, para acercarse a los modelos de gestión laboral que caracterizaron a los gobiernos catalogados como neoliberales.
- “Este cambio, de concretarse, implicaría un riesgo para la agenda progresista en materia de derechos de los trabajadores y una consolidación de las prácticas que limitan el poder de negociación de la fuerza laboral en el país”.
No hay dos días de descanso
- Por su parte, la diputada de Movimiento Ciudadano, Patricia Mercado, sostuvo que la reforma constitucional de 40 horas es insuficiente si no garantiza dos días de descanso a la semana.
- Subrayó que esta medida es crucial para que los trabajadores, sobre todo los jóvenes, logren un equilibrio entre la vida personal y laboral, evitando que el trabajo consuma su existencia.
- Recordó que, a pesar de las largas jornadas, México se mantiene entre los países con menor productividad y mayor estrés laboral, lo que hace de los dos días de reposo una necesidad urgente para la salud y el bienestar.
Mercado contrastó su propuesta, que busca establecer dos días de descanso por 40 horas, con la iniciativa del Ejecutivo Federal. Advirtió que el proyecto de dictamen que avanza en el Senado solo mantiene el esquema de un día de descanso por cada seis días trabajados.
- Según la legisladora, esta diferencia fundamental compromete la calidad de vida de los trabajadores y representa un distanciamiento del auténtico sentido de justicia social que debe buscar la reforma laboral.
Pago de tiempo extra y descansos enfrentan a Morena y opositores
Morena en el Senado rechazó ayer que la reforma para reducir la jornada laboral a 40 horas sea regresiva, como afirma la oposición. “Se trata de una iniciativa presidencial que consolida derechos laborales”, comentó el presidente de la Comisión de Asuntos Legislativos, Enrique Inzunza.
- En respuesta a cuestionamientos del coordinador de Movimiento Ciudadano, Clemente Castañeda, quien insistió en que se establezcan dos días de descanso obligatorio, el morenista recordó que la reforma es gradual, como se pactó con la representación obrero-empresarial.
- Inzunza subrayó que también es falso que disminuya lo previsto en la Constitución para el pago de horas extras, las cuales se liquidarán de inicio al doble, y si exceden de 12, al triple.
- Al empezar el periodo ordinario de sesiones, abrió la posibilidad de que en la discusión de la ley secundaria se analice el tema de dos días de descanso, que no se contempla en la enmienda constitucional, donde se mantiene lo que establece la Carta Magna, de al menos un día de asueto a la semana.
El morenista dejó en claro que su grupo parlamentario respaldará la iniciativa de la Presidencia tal como se envió, ya que es producto de un trabajo de muchos meses y se pudo lograr mediante un diálogo responsable.
- Respecto a la ruta crítica, informó que el próximo martes las Comisiones de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos se reunirán con el titular de la Secretaría del Trabajo, Marath Bolaños, y al concluir analizarán y pondrán a votación el proyecto de dictamen. La intención es sacar la reforma a la brevedad, subrayó.
- Antes, Castañeda consideró la enmienda regresiva de los derechos laborales y dijo que “da gato por liebre”, pues la disminución de la jornada de trabajo a 40 horas entrará en vigor hasta el 2030. Sumado a ello, se mantiene un día de descanso, en lugar de dos, como demandaron diversos actores sociales.
El emecista dio una conferencia de prensa en la que estuvo acompañado por integrantes del Frente Nacional por las 40 Horas.
- Érick Huehuetzin, representante de la agrupación, denunció que la iniciativa contempla que las horas extras se paguen doble, cuando actualmente se liquidan al triple, y legaliza un esquema de 12 horas de trabajo, cuando el actual es de nueve.
- El senador por Jalisco sostuvo que sería un error histórico aprobar la propuesta en los términos planteados por el bloque oficialista, por lo que hizo un llamado a la reflexión.
- “Decimos con mucho respeto a la mayoría: si se asumen como un movimiento progresista, pues lo que hay que poner por delante son los derechos de las personas y, por supuesto, de quienes mueven a este país, como son los trabajadores de México.”
Informó que planteará formalmente a la Comisión de Puntos Constitucionales la realización de un foro para escuchar los puntos de vista de organizaciones, colectivos y especialistas sobre el tema.
Iniciativa ha sido recibida con cautela por el sector laboralista
La esperada reforma constitucional y legal para reducir la jornada laboral máxima semanal a 40 horas en México, con un calendario gradual hasta 2030, ha sido recibida con cautela por el sector laboralista, dado que revela puntos de ambigüedad y riesgo jurídico.
Los expertos en la materia Amado Díaz, Juan Carlos de la Vega y Rolando Noriega coincidieron en que el proceso legislativo es la “oportunidad de oro“ para agregar normas que ofrezcan certeza.
- El cambio conceptual de la jornada de trabajo (Art. 58 y 59) es uno de los temas más trascendentales. Amado Díaz señaló que, mientras la definición tradicional era el “tiempo durante el cual la persona trabajadora está a disposición del patrón”, la iniciativa establece ahora que es el “tiempo durante el cual una persona realiza actividades subordinadas para otra“. Este cambio, aunque busca flexibilidad, siembra incertidumbre sobre el tiempo de descanso.
- Juan Carlos de la Vega coincidió en que la discusión más importante es la media hora, pues si se interpreta que si el trabajador “no está desarrollando actividad subordinada, pues entonces no hay jornada y no cuenta para las 8 o para las 40 horas“. No obstante, Díaz recordó que el Art. 64, que no se modifica, obliga a computar ese tiempo como efectivo si el trabajador no puede salir del centro de trabajo, por lo que “deberíamos entender que el tiempo de descanso deberá ser considerado como tiempo, como parte de la jornada“.
- Una de las peticiones del sector patronal que no fue incluida fue la posibilidad de establecer esquemas de compensación de tiempo por tiempo o promedios de jornada mensuales o por un ciclo de cuatro semanas, como existe en reformas laborales de países como Chile o Colombia. Amado Díaz lamentó que en México “eso no pasó“ y que se mantenga el conteo estrictamente semanal, limitando la distribución flexible del tiempo de trabajo para empresas con operaciones continuas (24/7).
Ante la nueva facultad de distribuir la jornada semanalmente, las vacaciones (días de descanso anuales) carecen de un mecanismo para garantizar la equidad. Amado Díaz sostuvo que “no es lo mismo dar un día de vacaciones de 8 horas a dar un día de vacaciones de 12“, y señaló la inequidad entre grupos que trabajan 8×6 y otros 12×4. Por ello, sugirió que los legisladores consideren establecer las vacaciones “por horas, para efecto de evitar esas dudas”.
Persiste el debate sobre el alcance del Art. 68, que establece que los trabajadores no están obligados a prestar servicios por un tiempo mayor del “permitido en este capítulo“. Aunque la ley ahora establece límites muy claros (12 horas dobles y 4 triples a la semana), la obligatoriedad del tiempo extra es ambigua.
- Juan Carlos de la Vega citó la Exposición de Motivos que señala: “la jornada extraordinaria permitirá a las personas trabajadoras aceptar más horas de actividad en pleno ejercicio de su voluntad“.
- Ambos expertos, Díaz y De la Vega, concluyeron que la ley debe ser clara en que no se puede establecer el tiempo extra fijo, ya que el Art. 66 dice que la jornada ordinaria “podrá prolongarse… por circunstancias extraordinarias“, y el tiempo fijo “deja de ser extraordinario”.
La obligación de registrar de manera electrónica la jornada laboral (Art. 132, Fracc. 34) da certeza en juicios, pero genera preocupación por los trabajadores de confianza. Juan Carlos de la Vega expresó su “mayor preocupación“por este grupo:
- “Ahora eso… no va a ser bien, porque tienes que tener un registro electrónico y como no lo tienes, automáticamente se presume que sí laboró ese tiempo extraordinario y te van a condenar”.
- La ley prevé que la Secretaría del Trabajo expedirá disposiciones generales para determinar “el ámbito de aplicación y excepción a dicha obligación“, lo que podría ser la única puerta para exceptuar a Pymes o a personal administrativo y de confianza.
- La reducción gradual de horas (48 a 40) está claramente detallada en el transitorio solo para la jornada diurna. No obstante, no se menciona la jornada mixta (45 horas) ni la nocturna (42 horas).
Amado Díaz argumentó que el mixto y el nocturno no se reducirían sino hasta que la jornada diurna los “alcance“ en horas, pues “la ley no lo dice» ni lo menciona la iniciativa. Juan Carlos de la Vega reconoció la lógica de esta interpretación, pero indicó que, ante la falta de claridad, podría aplicarse el principio in dubio pro operario (lo más favorable al trabajador), lo que obligaría a una reducción proporcional para todos desde el inicio. Los especialistas piden que el transitorio sea específico.
- El principio de que “la reducción de la jornada no implicará una disminución de sueldos, salarios o prestaciones“(Art. Cuarto Transitorio) es claro. Sin embargo, genera un problema para trabajadores pagados por hora (como call centers) o a destajo (por pieza), quienes al trabajar menos horas, naturalmente ganarían menos. Rolando Noriega indicó que “lo correcto es respetarlo,“ pues “lo que se busca es que descansen más, no que ganen menos».
Aunque Juan Carlos de la Vega se permitió disentir en el aspecto jurídico, al sostener que si el salario se pacta por una unidad de tiempo menor o por pieza, no habría afectación legal al pacto. No obstante, Amado Díaz consideró que la intención de la autoridad es que “el promedio no baje”, por lo que la autoridad probablemente exigirá el ajuste del valor de la hora o la pieza para mantener el ingreso semanal del trabajador.
Obligarán a empresas a apostar por la productividad: Coparmex
- Para la mayoría de las empresas, la reducción de la jornada laboral será una fuerte prueba, y serán muy pocas las que puedan contratar más personal, pero las demás deberán apostarle a la productividad para sobresalir en el mercado con la misma cantidad de empleados o menos.
- El presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) José Enrique Carrasco Encinas, informó que las empresas, para tener el mismo nivel de producción al final de la jornada, con la misma cantidad de empleados o menos, con menos horas de trabajo, será mejorar la productividad.
“La productividad la pueden aumentar de varias formas, ya sea con capacitación o con equipo, a eso le van a apostar”.
- Agregó que es muy complicado pensar en contratar más personas para cubrir esas horas, los descansos en la jornada laboral están fijados por ley o en contratos colectivos así que no se pueden modificar, pero si hay empresas que tenían algunos extras pues ellos verán si los pueden seguir dando.
“Así que lo único que queda es la productividad y eficiencia ya sea con automatización o capacitación para que las horas que queden de la semana sean más eficientes para poder tener la misma productividad en la semana”. /PUNTOporPUNTO
Documento Íntegro a Continuación:
https://canaintex.org.mx/wp-content/uploads/2025/12/Anuncio-de-Reduccion-2.pdf
























