Lecciones malentendidas

Las reacciones que ha tenido el presidente López Obrador a los problemas que se le han presentado, han sido desafortunadas, en unos casos, y en otros muestran desconocimiento o ignorancia de la realidad que hay.

Uno de los temas más importantes que parece que ha subestimado lo constituye, la violencia de género, así como la reacción institucional a las protestas femeninas. A pregunta expresa en sus conferencias matutinas, el presidente respondió que no modificaría sus políticas públicas hacia la violencia de género.

La periodista Isabel González pidió al presidente López Obrador protección de periodista y de mujer, por las declaraciones de Paul Velázquez, un asistente a las conferencias presidenciales, quién le deseó a González que le dispararan. En un desafortunado comentario, el presidente parece que minimizó la denuncia de la mujer y solo llamó a una reconciliación, dando la razón a quienes señalan que la violencia de género es tolerada desde Palacio Nacional.

Esto le abre un frente de crisis con el género femenino, al demostrar una insensibilidad, en el que parece que, aunque no pudo evitar la marcha femenina del pasado domingo, el propósito era evitar la llegada de contingentes al centro de reunión y al paso de la marcha, al cerrar varias estaciones del metro y vialidades.

Más allá de una inocente prevención de seguridad del gobierno de la ciudad de México, queda la sensación de una deliberada intención de confundir a las manifestantes, que desde luego provocó su irritación.

Por otra parte, la respuesta a la crisis por la presencia del coronavirus en territorio nacional, tiene dos vertientes.

La primera que, en vista de la deficiente o poca respuesta en la dotación de medicamentos para niños con cáncer, da la sensación que la Secretaría de Salud y la infraestructura hospitalaria del país no está preparada para atender una pandemia declarada por la Organización Mundial de la Salud.

Además, declaraciones de pasajeros señalan que las medidas sanitarias en los aeropuertos mexicanos, son relajadas, sin un rigor metodológico o científico y carente de instrumentos especializados, en contraste con las estrictas medidas de salud impuestas por las autoridades sanitarias de España, Italia o China a pasajeros en tránsito o en destino.

La segunda es, que la sensación en la opinión pública es que hay una subestima a las consecuencias de salud, que se relacionan con la economía.

A propósito de la expansión del coronavirus, Arabia Saudita subió su producción petrolera, lo que causó la baja en el precio del barril de petróleo. Como consecuencia, las bolsas cayeron en todo el mundo, mientras que el presidente López Obrador reacción señalando que existen finanzas sanas para hacer frente al fenómeno económico derivado por la baja del petróleo. Solo eso.

Y pues en seguridad, al no existir avances positivos en la implementación de la estrategia gubernamental, solo queda en buenas intenciones, mientras que en un operativo en ciudades de Estados Unidos detienen a 600 personas relacionadas con el CJNG y aquí liberaron a Ovidio Guzmán en Culiacán. Le llaman voluntad política.

*Es Maestro en Seguridad Nacional por la Armada de México
Correo electrónico: [email protected]
Twitter: @racevesj

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